Campaña de las Islas Kuriles

Coincidiendo con la invasión de la Unión Soviética a Manchuria el 9 de Agosto de 1945, el Ejército Rojo se aprestó a invadir las Islas Kuriles. Así fue como dentro del marco de la “Operación Tormenta de Agosto” sobre el Lejano Oriente, las tropas soviéticas serían víctimas de un sangriento desembarco de manera muy similar a los que habían experimentado los occidentales contra los territorios insulares ocupados por Japón durante la mayor parte de la Guerra del Pacífico.

Plan de Japón

Las Islas Kuriles (“Chisima” según la denominación japonesa) eran un archipiélago constituido por 50 decenas de islotes (30 medios y 20 pequeños) y con una longitud de 1.000 kilómetros sobre el Mar de Ojotsk que se extendía desde la Península de Kamchatka en Siberia hasta la Isla de Hokkaido en Japón. Entre los territorios insulares más destacados estaban Shumsu, Paramushiro y Onekotan al norte, así como Simushir, Urup, Etorofu y Kunashiri al sur, siendo la mayoría de origen volcánico (poseían 100 volcanes, de los cuales 38 estaban en activo) y con una climatología caracterizada por largos períodos de lluvias, fuertes vientos, frío, niebla y escasa vegetación que topográficamente hacía muy difícil su conquista, tal y como por ejemplo había planeado Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial (aunque al final la idea fue descartada).

A nivel militar la situación de las Islas Kuriles era compleja porque el I Grupo de Ejércitos Japonés, cuya sede estaba en el Isla de Hokkaido al mando del general Higuchi Kîchiro, se desplegaba de manera muy dispersa del siguiente modo: la 91ª División de Infantería en las Islas de Shumsu, Paramushiro, Onekotan, Urup y Matau; mientras que la 89ª División de Infantería en Etorofu, Kunashiri y Tennei. A pesar de que este enorme contingente estaba formado por los veteranos de la campaña en las Islas Aleutianas que tuvo lugar sobre Alaska entre 1942 y 1943, desde que la contienda se torció en 1945 fueron siendo enviadas tropas bisoñas muy por debajo de la calidad requerida para entrar en combate, sin contar con que se retiró mucho material bélico a otros escenarios como piezas de artillería y tanques, además de reducirse la Fuerza Aérea Imperial Japonesa al norte de la región de 600 aviones a tan solo 20 aparatos kamikazes en los Aeródromos de Kataoka y Kasiwabara.

El Ejército Imperial Japonés reunió a 80.000 tropas con 77 tanques, 98 cañones (5 pesados, 60 medios y 33 ligeros), 180 morteros, 312 ametralladoras (75 pesadas y 237 ligeras) y 7 aviones.

I Grupo de Ejércitos:
89ª División de Infantería
-43ª Brigada de Infantería
-69ª Brigada de Infantería
91ª División de Infantería
-73ª Brigada de Infantería
-74ª Brigada de Infantería
-129ª Brigada Mixta
-11º Regimiento Blindado
-31º Regimiento de Artillería Antiaérea
-41º Regimiento Mixto
-Regimiento de Artillería Fortaleza “Kuriles”

Plan de la URSS

El archipiélago de las Islas Kuriles representó para la Rusia Zarista y posteriormente para la Unión Soviética un motivo de disputa desde el Tratado de San Petesburgo de 1875 que había otorgado al Imperio del Sol Naciente aquel dominio insular a cambio de renunciar a la Isla de Sajalín (que encima los nipones habían conquistado en 1905 durante la Guerra Ruso-Japonesa). A raíz de esta rivalidad por el Pacífico Norte que alcanzó una preocupante tensión durante la Segunda Guerra Mundial, en cuanto en 1945 la URSS rompió con el Tratado de Neutralidad Soviético-Japonés tras la derrota de Alemania, en seguida Iósif Stalin puso sus miras en las Islas Kuriles.

Desde 1944 el Ejército Rojo había mantenido una aplastante superioridad militar en todos los teatros bélicos contra Alemania y en 1945 multiplicaba por mucho en hombres, blindados, artillería y aviones a Japón, algo que se demostró patente durante las fases iniciales de la campaña de invasión Manchuria. No obstante y a diferencia de cualquier otro escenario, la situación insular de las Islas Kuriles era una orografía típica de la Guerra del Pacífico, donde por ejemplo el Ejército Estadounidense ya era veterano en desembarcos (y aún así las bajas eran enormes como se había visto durante las Batallas de Iwo Jima y Okinawa), lo que confería a los rusos una evidente inferioridad táctica debido al desconocimiento de este tipo de combate y sobretodo a su escasa experiencia en desembarcos anfibios.

Mapa de operaciones de las Islas Kuriles.

El Distrito Defensivo de Kamchatka (con base en la Península de Kamchatka adosada a Siberia) fue el área militar encargada de invadir las Islas Kuriles con el 101ª División de Fusileros al mando del general Alexei Gnechko que incluía los 138º, 302º y 379º Regimientos de Fusileros, el 279º Regimiento de Artillería, el 169th Batallón Anticarro, el 119th Batallón de Zapadores y la 38ª Compañía de Protección Química, permaneciendo en reserva los 7º y 198º Regimientos de Fusileros, el 428º Regimiento de Artillería y el 60º Destacamento Naval Fronterizo. A dicha agrupación la embarcaría la Flota Roja del Pacífico procedente de la Base Naval de Petropavlovsk con el dragaminas Okhotsk, los cañoneros Kirov y Dzerzhinsky, los buques hidrográficos Poliarnyi y Lebed, los transportes Pugachev, Chapaev, Kokkinaki, Uritskii, Menzhinsky, Turkmen, Burevestnik, Dal’nevostochnik, Krasnoe Znamia, Moskal’vo, General Panfilov, Maksin Gorky, Volkhov y Refrigerador Nº2, los remolcadores Bekha, Nº151, Nº154, Nº155, Nº156 y Nº525, las lanchas de asalto Nº2, Nº3, Nº4, Nº5, Nº6, Nº7, Nº8, Nº9, Nº10, Nº43, Nº46, Nº47, Nº49 y Nº50, y la plataforma flotante artificial Sever; mientras que desde el aire estaría protegida por la 128ª División Aérea Mixta y el 2º Regimiento de Bombarderos Aéro-Naval.

El Ejército Rojo reunió a 15.000 soldados con 373 cañones (37 pesados, 76 medios, 45 ligeros y 215 anticarro), 115 morteros (79 pesados y 36 ligeros), 492 ametralladoras (120 pesadas y 372 ligeras), 42 aviones y 42 navíos (1 dragaminas, 2 cañoneros, 2 buques hidrográficos, 6 remolcadores, 14 transportes, 16 lanchas de asalto y 1 plataforma flotante artificial).

Ejército Rojo:
101ª División de Fusileros
-138º Regimiento de Fusileros
-302º Regimiento de Fusileros
-379º Regimiento de Fusileros
-279º Regimiento de Artillería
-169th Batallón Anticarro
-119th Batallón de Zapadores
-38ª Compañía de Protección Química
Reserva
-7º Regimiento de Fusileros
-198º Regimiento de Fusileros
-60º Destacamento Naval Fronterizo
Aire
-128ª División Aérea Mixta
-2º Regimiento de Bombarderos Aéreo-Naval

Flota Roja:
-1 Dragaminas: Okhotsk.
-2 Cañoneros: Kirov y Dzerzhinsky.
-2 Buques Hidrográficos: Poliarnyi y Lebed.
-6 Remolcadores: Bekha, Nº151, Nº154, Nº155, Nº156 y Nº525.
-14 Transportes: Pugachev, Chapaev, Kokkinaki, Uritskii, Menzhinsky, Turkmen, Burevestnik, Dal’nevostochnik, Krasnoe Znamia, Moskal’vo, General Panfilov, Maksin Gorky, Volkhov y Refrigerador Nº2.
-16 Lanchas de Asalto: Nº2, Nº3, Nº4, Nº5, Nº6, Nº7, Nº8, Nº9, Nº10, Nº43, Nº46, Nº47, Nº49 y Nº50.
-1 Base Flotante Artificial: Sever.
TOTAL = 42 Navíos

Desembarco en Shumsu

A las 4:00 horas de la madrugada del 17 de Agosto de 1945, una escuadra de la Flota Roja del Pacífico compuesta por 64 navíos entre los que había 42 barcos de asalto y 22 lanchas de desembarco, abandonaron la Bahía de Avchinsk en Siberia rumbo a las Islas Kuriles. Durante el trayecto la fuerza anfibia silenció sus transmisiones y tuvo una escolta desde el cielo constituida por aviones de la 128ª División Aérea Mixta que sobrevolaron las embarcaciones en todo momento para evitar sorpresas y posibles ataques suicidas de los “kamikazes”. Así fue como transcurridas unas horas hasta la madrugada del 17 al 18 de Agosto, los navíos rusos pararon máquinas justo en medio de un banco de niebla y escasa distancia de la Isla de Shumsu.

Desembarco del Ejército Rojo en las Islas Kuriles.

Bajo el amparo de la noche del 18 de Agosto de 1945, la Flota Roja del Pacífico y una batería de artillería costera de largo alcance situada en el Cabo Lopatka de la Península de Kamchatka, iniciaron a las 4:22 horas el bombardeo preliminar contra la Isla de Shumsu que se prolongó hasta las 5:22 castigando las defensas enemigas sobre el Cabo Kotomari, el Cabo Kotukan y el Cabo Saki. Inmediatamente a este fuego de coberta, lanchas anfibias LCI (vendidas por los norteamericanos) se aproximaron al litoral navegando entre un violento oleaje, grandes mareas y fuertes vientos que causaron más de un accidente. Mientras tanto en tierra, la guarnición japonesa conformada por 8.480 efectivos al mando del general Tsutsumi Fusaka, optó por defenderse debido a que vislumbró la bandera roja de la URSS y no la de Estados Unidos (el Emperador Hiro-Hito había ordenado rendirse a los Aliados Occidentales). Así fue como los cañones instalados en riscos dispararon sus proyectiles y hundieron numerosas embarcaciones por resultar blancos muy fáciles. De hecho pronto dejaron fuera de combate al cañonero Kirov que acudió en ayuda del sector atacado y forzaron a dar marcha atrás al cañonero Dzerzhinsky y al dragaminas Okhotsk. Respecto a aquellas lanchas que desembarcaron a sus fuerzas en la playa, los soldados tampoco lo pasaron mejor porque muchos saltaron antes de tiempo para ahogarse en medio del agua, mientras que otros fueron acribillados por los nidos de ametralladores que barrían la arena. A duras penas los 8.000 soviéticos depositados en la costa consiguieron establecer una cabeza de 2 kilómetros de longitud entre el Cabo Kotomari y el Cabo Saki a las 9:00 horas de la mañana, no sin verse obligados a repeler un contraataque enemigo que desbarataron matando a 100 soldados japoneses y pulverizando a 15 de sus tanques, aunque a costa de sufrir cientos de bajas, perder 30 embarcaciones que se fueron a pique y resultar destruidas 21 de las 22 radios de campaña.

Batallas de Paramushiro y Shumsu

Simultáneamente a la invasión de la Isla de Shumsu, soldados del Ejército Rojo desembarcaron en la vecina Isla de Paramushiro que se encontraba defendida por 14.500 soldados japoneses y que por su Base Naval de Kataoka constituía el territorio insular principal de las Islas Kuriles. A diferencia de la operación anfibia anterior, en esta ocasión los soldados rusos no encontraron gran oposición porque la Fuerza Aérea Soviética bombardeó y destruyó a las baterías costeras de artillería de Kasibawara, por lo que las tropas desembarcadas fueron reduciendo a las aisladas guarniciones una por una hasta que se hicieron con el control total de Paramushiro

Esquiadores del Ejército Imperial Japonés marchan en retirada hacia el interior de las Islas Kuriles ante la persecución del Ejército Rojo.

Consolidada la cabeza de playa en la Isla de Shumsu, el Ejército Rojo comenzó su penetración hacia el interior insular en la mañana del 18 de Agosto después de recibir a las 13:00 horas un contingente de refuerzo y tras repeler a las 14:00 horas un contraataque de 18 tanques japoneses, de los cuales 17 resultaron destruidos gracias a una formidable línea de 104 cañones anticarro que los soviéticos emplazaron a toda prisa. A la caída de la tarde, los soldados rusos ascendieron y coronaron la Cota 170, una posición fortificada que les costó un elevado precio en vidas, como también a los nipones que encajaron 374 bajas entre 234 muertos y 140 heridos, además de serles capturados 10 cañones y 5 búnkers. Respecto a la Flota Roja del Pacífico, aquella jornada recibió el ataque de un avión “kamikaze” japonés que dejó fuera de combate a una embarcación LCI (esta fue la única acción suicida de la que fue víctima la URSS en la Segunda Guerra Mundial).

Al día siguiente, el 19 de Agosto de 1945, los combates se concentraron entre el Cabo Kotomari, el Cabo Kotukan y el Cabo Saki después de una serie de bombardeos artilleros y cargas de infantería hacia las líneas de trincheras y búnkers del Ejército Imperial Japonés. No obstante y pese a esta demostración de fuerza, la victoria del Ejército Rojo no vendría mediante las armas sino con el diálogo porque a las 9:00 horas de la mañana, una delegación nipona con bandera blanca se presentó ante el general Alexei Gnechko en la recién ocupada ciudad de Takehadama para negociar los términos de la rendición. Sin embargo y contra todo lo imaginado, una batería japonesa abrió fuego por error contra barcos rusos en el Estrecho de Kuriles, por lo que la negociación se interrumpió y se reanudaron las hostilidades. Lo que sucedió a continuación fue que los soviéticos volvieron a atacar bombardeando desde una altitud de 2.500 metros el Aeródromo de Kataoka y atravesando con sus fuerzas el Río Mori-Gava.

Avión de caza soviético P-63 Supercobra a punto de despegar para una misión sobre las Islas Kuriles. Agosto de 1945.

Invasión de las Islas Kuriles

Concluida la ocupación de las Islas de Shumsu y Paramushiro, el Ejército Rojo se preparó para dar el salto e invadir el resto de las Islas Kuriles con vistas a arrebatar a los japoneses hasta el último territorio insular antes de la Isla de Hokkaido. Así fue como se puso en marcha la siguiente fase de la “Operación Tormenta de Agosto”, tal y como la Unión Soviética había pactado en la Conferencia de Postdam con el resto de potencias occidentales entre las que estaban Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia.

A las 12:00 horas del 25 de Agosto de 1945, los soldados rusos desembarcaron y tomaron la Isla de Onekotan, invadiendo el día 26 la Isla de Matau y el 28 la Isla de Etorofu, donde se rindieron 13.500 combatientes japoneses después de una fugaz operación anfibia protagonizada por 1.600 infantes navales sobre 228 metros de playas en la Bahía de Rubetsu. A la jornada siguiente, el 29, las tropas soviéticas conquistaron la Isla de Urup; mientras que el 31 de Agosto hicieron lo propio con la Isla de Kunashiri tras un desembarco que culminó con éxito sobre la Bahía de Furefu.

Infantes de marina soviéticos durante la campaña de las Islas Kuriles posan sonrientes tras los restos de un tanque japonés que acaban de destruir.

Oficialmente el 2 de Septiembre de 1945 concluyó la invasión de las Islas Kuriles después de que los soldados del Ejército Rojo desembarcaran y ocuparan la Isla de Suisio, la Isla de Iuri, la Isla de Akiiuri, la Isla de Taraku, la Isla de Sibetsu y la Isla de Harakura. Ni siquiera se salvó la Isla de Lesser, el territorio más próximo a la Isla de Hokkaido, que fue invadida y asegurada el mismo día que en se oficializó la capitulación incondicional de Japón y el final de la Guerra del Pacífico.

Conclusión

La campaña de las Islas Kuriles concluyó el 2 de Septiembre de 1945, exactamente el mismo día en que se firmó la capitulación de las potencias del Eje en la Bahía de Tokyo. Hasta entonces las bajas habían sido muy elevadas en ambos bandos, especialmente en el bando soviético por su inexperiencia en operaciones de desembarco, lo que convirtió a esta campaña sobre el archipiélago en uno de los enfrentamientos insulares más sangrientos del Frente del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial.

La Unión Soviética sufrió 3.472 bajas entre 2.421 muertos y 1.051 heridos, más el hundimiento de 5 embarcaciones.

Japón encajó 51.440 bajas entre 473 muertos, 545 heridos y 50.422 prisioneros, más la destrucción de 20 tanques.

Según los términos de la Conferencia de Postdam, el 4 de Septiembre de 1945, tan solo dos días después de terminada la Segunda Guerra Mundial en Asia, la Unión Soviética se anexionó las Islas Kuriles (pese a no reconocerse por los Aliados el derecho sobre los cuatro islotes más al sur del archipiélago tal y como se pactó en la Conferencia de San Francisco). Acto seguido decenas de miles de ciudadanos japoneses fueron expulsados, algunas familias después de estar viviendo infinidad de generaciones desde la Edad Media, para ser a continuación poblado el territorio con población eslava (de forma parecida a lo que sucedió con los territorios de Prusia Oriental en Alemania). Lógicamente las tensiones entre los Gobiernos de Moscú y Tokyo fueron frecuentes por Islas Kuriles, sobretodo después de la disolución de la URSS en 1991 y las disputas con Rusia que serían foco de polémica hasta bien entrado el siglo XXI.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, La Guerra Oculta. El Conflicto Soviético-Japonés (1939-1945), “El Caso de Sajalín y las Islas Kuriles”, HRM Ediciones,(2014), p.115-118
-David Glantz, Soviet Operational and Tactical Combat in Manchuria, Operation August Storm, “The Amphibious Assault on the Kurile Islands”, Fran Cass Publishers, (2013), p.264-293
-http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Shumshu