Guerra Anglo-Irakí

Sorpresa causó el posicionamiento de Irak con las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial. Aquel inesperado suceso conocido como la “Guerra Anglo-Irakí” que tuvo lugar a principios de 1941, expandiría sobre el Creciente Fértil y el Desierto de Mesopotamia, el llamado Frente de Oriente Medio.

Preludio

Irak fue un rompecabezas político-estratégico desde principios del siglo XX. Situada en el corazón de Oriente Medio sobre una de las zonas más privilegiadas y fértiles entre el Río Tigris y el Río Eúfrates, diversas etnias y comunidades religiosas la habitaban (árabes, chiíes, sunníes, kurdos, asirios, beduinos, cristianos o judíos), lo que convertía a su geografía en un territorio altamente disputado y también ambicionado desde el exterior.

Terminada la Primera Guerra Mundial, muchos fueron los irakíes que tras haber luchado contra el Imperio Otomano durante la Revuelta Árabe entre 1916 y 1918, obtuvieron como recompensa la independencia de su patria, tal como reconoció y ratificó la Sociedad de Naciones en 1920. Sin embargo y a pesar de que los árabes apoyaron a los Aliados en la guerra contra Turquía a cambio de conseguir la autodeterminación, jamás se concedió a Irak una soberanía plena, ya que los Acuedos de Sykes-Picot aprobados secretamente por Occidente convirtieron al Estado Irakí en un satélite político, militar y económico ligado a los intereses de Londres.

Tropas del Ejército Irakí durante la Segunda Guerra Mundial.

Básicamente los recursos petrolíferos fueron la principal razón por la cual Gran Bretaña mantuvo a Irak bajo su mandato. Precisamente desde el final de la Gran Guerra todo el crudo del país fue tutelado por la Compañía Petrolífera Irakí (Irak Petrolerum Company o IPC), cuyas en refinerías se situaban en Kirkuk y Haditha, y desde donde se canalizaba el petróleo a través de un oleoducto que se ramificaba por Siria haciaAbu Kamal, Palmira, Homs y Trípoli y por el Río Eúfrates y Transjordania hacia Rutba y Haifa.

También Irak constituía un importante enclave estratégico por albergar gran parte del agua de Oriente Medio debido a que el país contaba con los embalses artificiales más grandes del mundo. Estas obras mastodónticas que funcionaban por una serie reguladores dirigían el flujo acuático a través de enormes canales que desembocaban en el Estuario de Shatt-el-Arab. De hecho, cuando los lagos se llenaban los pasos eran inaccesibles entre 15 y 30 días, lo que convertía a la nación irakí en una gran fortaleza protegida por un foso de agua en caso de invasión.

A comienzos de 1940 el Príncipe Faisal II ostentaba el título del Rey de Irak. Sin embargo su minoría de edad le impedía ocuparse de los asuntos nacionales, por lo que el país era gobernado por un grupo de políticos leales a los intereses de Gran Bretaña al frente del Regente Abd Al-IIah de la Dinastía Hachemita. Gracias a esta regencia, la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF) gozaba de presencia militar en las bases aéreas de Habbaniya y Shaibah, además de un permiso de paso gratuito concedido a todos aquellos ejércitos de la Commonwealth.

Con la victoria de la Alemania Nacionalsocialista sobre Europa Occidental y la recién creada Francia de Vichy, las regiones vecinas de Líbano y Siria pasaron al bando del Eje; mientras que el cercano Irán cada vez se hacía más proclive a las tendencias alemanas y más agresivo hacia Inglaterra. Únicamente se mantuvieron bajo una estricta neutralidad Turquía en el norte y Arabia Saudí en el sur. Lógicamente este cambio estratégico preocupó a Londres, especialmente en lo referente a su colonia de Kuwait y al Mandato de Palestina. Pero por si fuera poco, los problemas se acrecentaron para Inglaterra después de que el Afrika Korps del general Erwin Rommel integrado por veteranas tropas italianas y alemanas estacionadas en Libia, amenazasen Egipto poniendo en peligro el Canal de Suez y la estabilidad del Próximo Oriente.

Plaza Dorada

Ante la inminente victoria del Eje sobre Gran Bretaña, dentro de Irak comenzaron a aflorar grupos nacionalistas panarabistas que fomentaron la xenofobia contra todo lo relacionado hacia los británicos y los judíos que se asentaban en Oriente Medio. Plaza Dorada (Golden Square), un partido nacionalista irakí de ideología fascista dirigido por algunos militares y liderado por Raschid Alí Al-Gaylani, fue la principal fuerza política en contra de la opresión colonial de las democracias occidentales en Irak y el Próximo Oriente. Gracias a fuertes presiones, el Golden Square consiguió que el Regente Abd Al-IIah, ocupando su cargo un militar de orientación germanófila llamado Taha el-Hashimi. Sin embargo los nuevos cambios administrativos no consiguieron frenar la euforia nacional por librarse del yugo británico.

El 3 de Abril de 1941 un sector del Ejército Real Irakí protagonizó un golpe de Estado que se hizo con el poder. Inmediatamente el general Raschid Alí Al-Gaylani fue proclamado Primer Ministro y el Golden Square se instauró como “Partido Único” en el recién bautizado Gobierno de Defensa Nacional, cuyo modelo se inspiró en los fascismos europeos y que fue reconocido por Alemania, Italia, la Francia de Vichy e incluso por la Unión Soviética. Por supuesto Gran Bretaña y la Commonwealth declararon a la nueva administración de ilegal, lo que conllevó a la ciudadanía irakí a organizar múltiples manifestaciones en Bagdad, Bassora y otras ciudades, seguidas por revueltas y ataques contra los inmuebles de los residentes ingleses.

Primer Ministro de Irak, Raschid Alí Al-Gaylani a caballo, junto a otros miembros del partido filofascista irakí Golden Square.

Tan preocupante se volvió la situación en Irak que Londres decidió responder al Golden Square movilizando a sus fuerzas en Oriente Medio bajo el mando del general Archibald Wavell. Por ejemplo el 18 de Abril de 1941 las tropas de la 10ª División de Infantería India procedentes de Karachi desembarcaron en el puerto irakí de Bassora utilizando el pretexto de permiso de paso todavía vigente, algo que fue interpretado como una provocación por parte del Gobierno de Defensa Nacional. Lo mismo sucedió poco después con el despliegue del 7th Batallón Nepalí “Gurkha” en los muelles de Fao. Aquella clara violación del territorio hizo comprender al Golden Squeare que la guerra con Inglaterra iba a ser inminente, por lo que antes de que eso sucediera Raschid Alí Al-Gaylani envió varios diplomáticos a las potencias del Eje para buscar apoyo militar, consiguiendo una respuesta afirmativa por parte de Alemania, Italia y la Francia de Vichy.

A sabiendas en Londres de los contactos entre Irak y el Eje, el Ejército Británico continuó aprovechándose del permiso de paso sobre territorio irakí para establecer más tropas. Así fue como la 10ª División de Infantería India en Bassora fue reforzada con la 20ª Brigada de Infantería India desembarcada en los muelles de Maquil; mientras que la base aérea de Habanniya en el centro del país fue equipada con nuevos aviones y soldados procedentes de Egipto, Palestina y Omán. Incluso el campo aéreo de Shaibah incrementó sus efectivos con varios destacamentos Gurkhas de Nepal y aparatos de diversos tipos.

Respecto a los 500 ciudadanos británicos que vivían en Irak, las autoridades de la Commonwealh decidieron reubicarlos en zonas seguras. De ello se encargó el embajador inglés Kinahan Cornwallis, quién evacuó a un total de 250 británicos de Bagdad; al mismo tiempo que otros 200 se refugiaron en el consulado de Gran Bretaña y 150 más en la embajada de Estados Unidos.

Preocupados los militares irakís al contemplar como el Ejército Británico incrementaba sus fuerzas dentro de su propia patria, Raschid Alí Al-Gaylani comprendió que cuanto más tiempo dejase transcurrir para que los ingleses se aprovechasen del permiso de paso, más difícil sería expulsarlos del territorio una vez comenzasen las hostilidades. Aquella desesperación llevó al Gobierno de Defensa Nacional a emitir el 30 de Abril de 1941 un ultimátum a Gran Bretaña para que retirase a las tropas de su país. Como era de esperar Inglaterra no solamente se negó, sino que el 1 de Mayo envió procedentes de El Cairo a 18 bombarderos Wellington que aterrizaron en la base aérea de Habbaniya, una respuesta que sin duda rompió cualquier salida diplomática al conflicto.

Oficialmente el 2 de Mayo de 1941, Irak se adhirió a las potencias del Eje junto a Alemania e Italia, declarando la guerra a Gran Bretaña, la Commonwealth y al resto de naciones de los Aliados. La Guerra Anglo-Irakí había comenzado.

Plan de los Aliados

Abierto el Frente de Oriente Medio, el Imperio Británico activó una nueva agrupación militar bautizada como Mando del Medio Oriente que dirigió el general Archibald Wavell, antiguo autor de la “Operación Compass” que había destruido al Ejército Italiano sobre el Desierto del Sáhara en 1940. Dentro del propio Irak y más concretamente en el puerto de Bassora, la mayor parte de las fuerzas al mando del general Claude Auchinleck procedían de la India, como por ejemplo la 10ª División de Infantería India del coronel Ouvry Roberts o la 23ª Brigada de Infantería India del general William Fraser, así como más tarde a las 20ª, 21ª y 25ª Brigadas de Infantería India, a los 3º, 32º y 157º Regimientos de Artillería Indios, al 5th Batallón Indio “Mahratta”, al 11st Batallón Indio “Sikh” y los 4th y 7th Batallones Nepalís “Gurkhas” junto al 13º Regimiento de Lanceros Británico “Duque de Connaught”. Mientras tanto en el corazón del país la Compañía de Infantería Británica “King’s Own”, la 4ª Compañía de Infantería Asiria y la 8ª Compañía de Infantería Kurda constituyeron la guarnición encargada de proteger la base aérea de Habbaniya. Simultáneamente desde Palestina se organizó una columna de socorro llamada “Habforce” al frente del general George Clark que incluyó a la 1ª División de Caballería Británica, a la 4ª Brigada de Caballería Británica del comandante Joe Kingstone, al 1st Batallón de Infantería Británico “Essex” y al 60º Regimiento Real de Artillería Británico; así como a la Legión Árabe del comandante John Bagot Gubb enviada por Transjardonia, uno de los escasos países árabes independientes que formaban parte del bando de los Aliados. Por último la Fuerza Aérea Real Británica liderada por el vicemariscal Reggie Smart dispuso de 84 aviones con 39 pilotos; mientras que la Marina Real Británica (Royal Navy) anclada en el Golfo Pérsico a siete navíos entre los que estuvieron el portaaviones HMS Hermes los tres cruceros HMS Emerald, HMS Fallmouth, el indio HMIS Lawrence y el neozelandés HMNZS Leander, el destructor australiano HMAS Yarra y el cañonero HMS Cockhacher.

Los Aliados desplegaron a un total de 5.200 soldados (2.500 anglo-indios, 1.500 transjordanos y 1.200 asirios y kurdos), 84 aviones y 6 navíos (1 portaaviones, 3 cruceros, 1 destructor y 1 cañonero).

Ejército Aliado:
·10ª División de Infantería India
-20ª Brigada de Infantería India
-21ª Brigada de Infantería India
-23ª Brigada de Infantería India
-13º Regimiento de Lanceros Británico “Duque de Connaught”
-3º Regimiento de Artillería Indio
-32º Regimiento de Artillería Indio
-157º Regimiento de Artillería Indio
-4th Batallón Nepalí “Gurkha”
-5th Batallón Indio “Mahratta”
-7th Batallón Nepalí “Gurkha”
-11st Batallón Indio “Sikh”
·Guarnición de Habbaniya
-Compañía de Infantería “King’s Own”
-4ª Compañía de Infantería Asiria
-8ª Compañía de Infantería Kurda
·Columna “Habforce”
-1ª División de Caballaría Británica
-4ª Brigada de Caballería Británica
-1st Batallón de Infantería Británica “Essex”
-60º Regimiento de Artillería Real Británico
·Ejército Transjordano
-Legión Arabe

Real Fuerza Aérea Británica:
-30 Cazas Hawker Audax (Habbaniya)
-9 Cazas Gladiator (Habbaniya)
-27 Bombarderos Oxford (Habbaniya)
-49 Bombarderos Hart (Habbaniya)
-18 Bombarderos Welington (Shaibah)
-7 Bombarderos Fairey Gordon (Habbaniya)
-5 Bombarderos Blenheim (Habbaniya)
-3 Bombarderos Vincent (Shaibah)
·TOTAL = 148 Aviones (39 cazas y 109 bombarderos)

Flota Aliada:
-1 Portaaviones: HMS Hermes (Reino Unido)
-4 Cruceros: Crucero HMS Emerald (Reino Unido), HMS Fallmouth (Reino Unido), HMIS Lawrence (India) y HMNZS Leander (Nueva Zelanda)
-1 Destructor: HMAS Yarra (Australia)
-1 Cañonero: HMS Cockhacher (Reino Unido)
·TOTAL = 6 Navíos

Plan de Irak

Justo antes de entrar en la Segunda Guerra Mundial, Irak disponía de unas fuerzas armadas muy poco cualificadas para hacer frente a Gran Bretaña. El Ejército Real Irakí únicamente se dotaba de cuatro divisiones y una brigada mecanizada, así como de numerosas fuerzas policiales y auxiliares. Las dos fuerzas más profesionales eran la 1ª División de Infantería del coronel Kamal Shabib, la 3ª División de Infantería del coronel Salah Ed-Din Es-Sabbagh y la Brigada Mecanizada Independiente del coronel Fahmi Said; quedando relegadas a un segundo plano las 2ª y 4ª Divisiones de Infantería por encontrarse dispersas en medio de los desiertos de Mesopotamia. Simultáneamente la Fuerza Aérea Real Irakí (RIAF) al mando del coronel Mahmud Salman disponía de 48 aviones; mientras que la Marina Real Irakí solamente estaba integrada por dos navíos, el dragaminas Alarm y el guardacostas King Faisal I.

Otras potencias del Eje no dudaron en ayudar a Irak en forma de aviones y pilotos después de que el embajador alemán en Bagdad, Fritz Grobba, convenciese a los gobiernos de Adolf Hitler, Benito Mussolini e incluso de Philippe Pétain de la necesidad de mantener al territorio irakí dentro de su órbita. Así fue como a través de los aeródromos sirios bajo el dominio de la Francia de Vichy, la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) puso en práctica la Directiva del Führer Nº30 enviando 128 aviones del Comando Aéreo “Irak” (Fliegerführer Irak) al mando del coronel Werner Junck repartidos en 13 cazabombarderos Messerschmitt Bf 110, 12 bombarderos Heinkel He 111 y 103 transportes Junkers Ju 52; mientras que la Fuerza Aérea Real Italiana (Reggia Aeronautica) desplegó otros 20 aviones de caza biplanos Fiat CR-42 Falco integrados dentro de la 155ª Escuadrilla Especial “Irak” (Squadriglie Speciale Irak).

Mapa del despliegue sobre Irak en 1941 tanto de los Aliados como del Eje.

Varias formaciones guerrilleras también acosarían a los Aliados en la retaguardia alentadas por el nacionalismo árabe. Las dos facciones más importantes de estos partisanos árabes al mando del líder beduino Fawzi el Qawujki fueron los seguidores religiosos del Gran Mufti de Jerusalem, Haj Amín Al-Husseini; así como los voluntarios procedentes de Siria que se organizaron en el Comité Sirio de Ayuda a Irak al frente de Michel Aflaq.

El Eje desplegó a un total de 60.000 soldados irakís, 196 aviones (128 alemanes, 48 irakís y 20 italianos) y 2 navíos (1 dragaminas y 1 guardacostas).

Ejército Real Irakí:
-1ª División de Infantería (Bagdad)
-3ª División de Infantería (Bagdad)
-Brigada Mecanizada Independiente (Bagdad)
-2ª División de Infantería (Kirkuk)
-4ª División de Infantería (Diwaniya)
-Comité Sirio de Ayuda a Irak (Frontera Sirio-Irakí)

Flota Real Irakí:
-Dragaminas Alarm (Bassora)
-Guardacostas King Faisal I (Bassora)
·TOTAL = 2 Navíos

Fuerzas Aéreas del Eje:
·Fuerza Aérea Real Irakí
-9 Cazas Hawker Nisr (Mossul)
-7 Cazas Gladiator (Rashid)
-5 Cazabombarderos Northrop 8A (Rashid)
-4 Cazabombarderos Breda 65 (Rashid)
-4 Bombarderos Savoia 79 (Rashid)
-2 Bombarderos Vincent (Mosul)
-1 Transporte Dragon (Mossul)
-1 Transporte Dragonfly (Mossul)
-12 Aparatos de Entrenamiento Tiger Moth (Rashid)
·Comando Aéreo Alemán “Irak”:
-13 Cazabombarderos Messerschmitt Bf 110 (Mossul)
-12 Bombarderos Heinkel He 111 (Mossul)
-103 Transportes Junkers Ju 52 (Mossul)
·155ª Escuadrilla Especial Italiana “Irak”:
-20 cazas Fiat CR-42 Falco (Mossul)
·TOTAL = 196 Aviones (36 cazas, 6 bombarderos, 22 caza bombarderos, 105 transportes y 12 aparatos de entrenamiento)

Batalla de Bassora

Coincidiendo con la entrada de Irak en la Segunda Guerra Mundial junto al Eje, desde el mismo 2 de Mayo de 1941 comenzaron las operaciones militares por parte de los Aliados. Así fue como la 10ª División de Infantería India establecida en Bassora, tomó fácilmente los muelles de Maqil desarmando a los escasos defensores y repeliendo a tiros una manifestación de la población civil.

Escuadrón de Breda 65 irakís al inicios de las hostilidades sobre Irak en 1941.

Tarde reaccionaron los cuerpos de seguridad y policía irakís que protagonizaron varios tiroteos contra las tropas indias en Bassora y Shaibah. Sin embargo la balanza se decantó de los indios cuando a las 14:00 de la tarde emplazaron algunas baterías de artillería en la zona que bombardearon la base irakí de Makina. Amedrentados y desmoralizados por los proyectiles, los defensores de Makina abandonaron la instalación que rápidamente cayó en manos indias; huyendo el resto hacia Zubeila, donde una hora y media después fueron capturados un grupo de 50 irakís al tratar de escapar por el ferrocarril hacia Maqil.

Sobre las 16:00 horas intervino la aviación británica bombardeando las líneas en retaguardia, tal y como hicieron tres aviones Vincent protagonizando un ataque sobre guerrilleros árabes en el camino Quramat Ali que terminó en fracaso porque uno de los bombarderos resultó derribado por fuego de ametralladora. No mucho tiempo después, al caer la noche, un destacamento de la 10ª División de Infantería India capturó a un tren blindado irakí que se dirigía a reforzar el frente de Bassora, lo que complicó mucho más las cosas para los defensores.

Mientras tanto en la retaguardia del desierto, el Ejército Irakí fue bloqueando los accesos al país sobre distintos sectores de la nación. Una de las primeras medidas fue ocupar todos los pozos petrolíferos de Irak, detener a los operarios de nacionalidad británica e interrumpir el flujo de los oleoductos hacia Palestina. Simultáneamente en Rutba, la Policía Irakí expulsó a la escasa guarnición e hirió a tiros a 12 ciudadanos británicos. Curiosamente durante estos incidentes, Gran Bretaña por primera vez en toda la Segunda Guerra Mundial fue privada de sus fuentes petrolíferas en el Oriente Medio.

Por mar atacaron los británicos el 3 de Mayo de 1941 cuando aparatos Fairy del portaaviones HMS Hermes en el Golfo Pérsico bombardearon y destruyeron los puentes sobre el Río Eúfrates que conducían a Bassora para impedir a los defensores recibir refuerzos. Mientras tanto los siguientes días 4 y 5 de Mayo los combates se fueron recrudeciendo en Maqil y Shaibah, aunque la resistencia irakí fue cediendo después de que el 6 de Mayo la 21ª Brigada de Infantería India desembarcase en los muelles de Maqil y se uniese a la lucha por Bassora.

Portaaviones británico HMS Hermes en el Golfo Pérsico para apoyar a las tropas indias en Bassora.

Uno de los enclaves vitales para asegurar Bassora era la localidad Ashar que los británicos atacaron en dos alas: por un lado la 21ª Brigada de Infantería India y por otro los 4th y 7th Batallones Nepalís “Gurkhas”. El asalto comenzó a las 2:00 de la noche del 7 de Mayo cuando el 7th Batallón Nepalí “Gurkha” ocupó mediante una acción coordinada el cuartel militar, la base naval, el depósito petrolífero de la Rafidain Oil Company, el Ayuntamiento del Gobierno, la comisaria de policía, correos, la oficina de telégrafos, el banco, la central telefónica y la orilla opuesta del Río Eúfrates. Al mismo tiempo el 4th Batallón Nepalí “Gurkha” atacó Zubeila limpiando de enemigos la estación ferroviaria, para justo después continuar el avance paralelamente al 7th Batallón Nepalí “Gurkha” hacia Ashar. Durante el trayecto los nepalís fueron emboscados a la altura de “Lake Road” por un fuego graneado de ametralladoras, armas automáticas y francotiradores irakís. Detenido el progreso del 7th Batallón Nepalí “Gurkha” a causa de la tenaz resistencia árabe, la batalla se concentró en un sector conocido como “Robert Creek” que los nepalís no pudieron superar ni siquiera con el apoyo de la artillería, ya que los francotiradores irakís mantuvieron agachados a sus oponentes disparando desde las azoteas de los edificios adyacentes. Fue entonces cuando los mandos indo-nepalís decidieron negociar con los irakís, proponiéndoles que en caso de rendirse serían tratados según la Convención de Ginebra, aunque en caso de no hacerlo, la artillería británica y las batería de la cañonera HMS Cockhacher arrasarían la ciudad sin tener en cuenta la vida de los civiles. De este modo y una vez amedrentados por el ultimátum, a finales del 7 de Mayo las guarniciones irakís de “Robert Creek” y Ashar capitularon.

Rendidas todas las fuerzas irakíes en el sur de Irak, finalmente los indios conquistaron el puerto de Bassora el 8 de Mayo de 1941. Ocupada la ciudad, el Ejército Real Irakí sufrió un tremendo golpe porque el país quedó completamente asediado sin ningún tipo de salida naval hacia el Golfo Pérsico.

Asedio de Habbaniya

Habbaniya era una base aérea situada entre Fallujah y Bagdad que proporcionaba a la Fuerza Aérea Real Británica un control estratégico del cielo sobre todo Irak y parte de Oriente Medio. Al mando del embajador inglés de Bagdad, Sir Kinahan Cornwallis, que se había refugiado junto a 250 civiles incluyendo mujeres y niños, un total de 2.200 soldados defendían la base entre los que había 364 efectivos de la Compañía de Infantería Británica “King’s Own”, así como 1.836 nativos cristianos kurdos y asirios de la 8ª Compañía de Infantería Kurda y la 4ª Compañía de Infantería Asiria, apoyados por 18 coches blindados Rolls-Royce y 84 aviones. Esta reducida guarnición tendría que hacer frente a un asedio de 9.000 tropas irakís acompañadas de 91 vehículos blindados Rolls-Royce, 11 cañones de campaña y 6 ametralladoras ligeras, lo que haría ser conocida a Habbaniya como el “Álamo” del Imperio Británico.

Al amanecer del 2 de Mayo de 1941 el Ejército Real Irakí acampado entre el Lago Habbaniya y la escarpada sur, inició la ofensiva contra la plaza asaltando los embarcaderos de la base que tomaron sin problemas haciendo 6 prisioneros británicos. Acto seguido, sobre las 5:00, los sitiados respondieron atacando la zona del despliegue enemigo con un masivo bombardeo protagonizado por 87 aviones (27 bombarderos Oxfords, 18 bombarderos Wellington, 3 bombarderos Gordon, 30 cazas Audax y 9 cazas Gladiator) que destruyeron algunas piezas de artillería irakís. Sin embargo la Fuerza Aérea Real Irakí tendió una emboscada a sus enemigos mediante una formación de cazas Breda 65, Northrop 8A y Hawker Nis que cayeron sobre los aparatos RAF. De forma inmediata se entabló en el cielo un intenso combate aéreo que terminó en un completo desastre para los británicos porque 22 de sus aviones resultaron derribados y 10 pilotos perdieron la vida sin contabilizarse ninguna pérdida irakí.

Dibujo de avión irakí Northrop A8 sobrevolando el desierto cercano a Habbaniya con intención de atacar la base.

Concluido el ataque aéreo a mediados del 2 de Mayo, las piezas de artillería irakís iniciaron un potente bombardeo contra Habbaniya que causó graves daños en el acantonamiento de los civiles, el aeródromo y el centro de operaciones, así como la total destrucción de la central eléctrica y la torre del depósito de agua, lo cual obligó a racionar el agua de los sitiados. Mientras tanto los británicos probaron silenciar los cañones enemigos intentando localizarlos mediante una patrulla de la Compañía de Infantería “King’s Own” que salió del recinto y consiguió identificar algunos de los emplazamientos. Fue entonces cuando un destacamento de la 8ª Compañía de Infantería Kurda cubierto por fuego de ametralladora desde la base se infiltró en el campamento enemigo y destruyó uno de los cañones irakís. Esto provocó la reacción de los asediantes que como represalia atacaron los muros de Habbaniya antes de ser repelidos por el fuego de la 4ª Compañía de Infantería Asiria; una maniobra que facilitó las cosas al anterior destacamento de la 8ª Compañía de Infantería Kurda que logró cruzar el Río Eúfrates a bordo de una lancha motora, silenciar un nido de ametralladoras en la orilla opuesta y pulverizar con granadas de mano otros tantos cañones más que descubrieron por mera casualidad. Gracias a esta acción las tropas irakís interrumpieron el bombardeo nocturno contra Habbaniya.

Un nuevo ataque de artillería irakí se inició sobre la cara oeste de la base Habbaniya el 3 de Mayo cayendo más de 200 proyectiles que destruyeron tres iglesias y causaron el pánico entre la población civil. Simultáneamente un grupo coches blindados Rolls-Royce salieron del recinto y acosaron a las numerosas patrullas irakís que infructuosamente atacaban el muro. Aprovechando ese momento de distracción, un grupo de aviones de transporte procedentes de otras colonias británicas aterrizaron en Habbaniya y evacuaron a numerosas mujeres y niños para ponerlos a salvo. Una vez completada la evacuación, la RAF bombardeó la escarpada sur de Habbaniya y los aeródromos irakíes sobre Bagdad, Ramadi y Fallujah, una serie de incursiones fallidas que costaron a los británicos el derribo de tres bombarderos Wellington.

Aparato bombardero Breda 65 en un aeródromo irakí listo para bombardear Habbaniya.

A partir del 4 de Mayo se fueron prolongando los bombardeos de la RAF sobre varios aeródromos de Irak. Por ejemplo el Aeropuerto Nacional de Raschid en Bagdad fue arrasado por 15.700 toneladas de bombas lanzadas por bombarderos Wellington que destrozaron varios hangares y 29 aviones en tierra. También la ciudad de Ba’quba fue atacada y su aeródromo dañado con 13 aviones destruidos. Por último se bombardeó la escarpada sur de Habbaniya causando serias bajas al Ejército Real Irakí, sufriendo los británicos únicamente el derribo de un avión Oxford y el piloto que falleció a bordo del aparato.

Reforzados los británicos en los limítrofes del muro de la base de Habbaniya, el 5 de Mayo la Compañía de Infantería Británica “King’s Own” lanzó un ataque contra el pueblo cercano de Din el-Dhibba que forzó la retirada de más de 200 soldados irakís con serias bajas. Simultáneamente una gran concentración de tropas irakís cargaron de nuevo contra las murallas de Habbaniya, un asalto que terminó en fracaso después de los defensores ingleses, kurdos y asirios repelieran la incursión protegidos desde sus búnkers, puestos de vigilancia y nidos de ametralladoras.

Caza británico Audax salen al encuentro de las fuerzas irakís sobre la escarpada meridional de Habbaniya.

Nuevos refuerzos recibió el 6 de Mayo la Compañía de Infantería Británica “King’s Own” sobre Habbaniya cuando dos aviones de transporte Valentia, uno de los cuales resultó derribado por el fuego de ametralladoras antiaéreas irakís, llevaron soldados de refresco a los defensores. Gracias a este incremento de los efectivos y a que los irakís tenían agotadas gran parte de las municiones y el agua, los británicos aprovecharon la situación para salir con 18 vehículos blindados Rolls-Royce, atacando el cercano pueblo de Din el-Dhibba y asaltando la zona entre la escarpada sur y el Lago Habbaniya. Curiosamente en dicho sector se enfrentaron Rolls-Royce acorazados de ambos bandos; al mismo tiempo que aviones británicos e irakís se enzarzaron en duelo aéreo. Finalmente la balanza de la lucha se terminó decantando del lado de los ingleses tras conquistar la localidad de Din el-Dhibba y poner en fuga sobre la escarpada sur a todo el Ejército Real Irakí que inició una retirada masiva y desordenada.

El Asedio de Habbaniya finalmente acabó el 7 de Mayo de 1941, aunque los alrededores de la plaza no fueron asegurados hasta el 9 de Mayo. Hasta ese momento el Ejército Real Irakí había cosechado unas bajas de 1.000 muertos y unas pérdidas materiales enormes de 9 cañones con 4.900 proyectiles, 79 vehículos blindados Rolls-Royce, 42 aviones, 1 tanque, 51 ametralladoras automáticas y 340 rifles con 500.000 cartuchos de municiones. Por otro lado el Ejército Británico sufrió 49 bajas entre 20 muertos (13 soldados y 7 pilotos) y 29 heridos (21 soldados y 8 pilotos); además de resultar derribados 27 aviones.

Avance de la “Habforce”

“Habforce” fue el nombre que otorgaron los Aliados a la fuerza de socorro integrada por unidades del Ejército Británico y el Ejército Transjordano al mando del general George Clark destinada a liberar a los sitiados de Habbaniya. Partiendo inicialmente desde Egipto, concretamente cerca de Sidi Barrani donde sus hombres se hallaban combatiendo a las tropas ítalo-germanas del Afrika Korps, la mayor parte de la “Habforce” tuvo que recorrer más de 1.200 millas hasta Oriente Medio. Hecho esto y una vez acuartelada en el Mandato de Palestina, la “Habforce” reunió 2.000 soldados y 500 vehículos repartidos en la 1ª División de Caballería Británica, la 4ª Brigada de Caballería Británica, el 1th Batallón de Infantería Británico “Essex”, el 60º Regimiento de Artillería Real Británico y la Legión Árabe.

A inicios de Mayo de 1941 las primeras unidades de la “Habforce” comenzaron la marcha hacia Irak usando primero el ferrocarril de Haifa hasta Mafraq, para luego continuar sobre un trecho de Transjordania. Curiosamente antes incluso de atravesar la misma frontera con Irak, la “Habforce” ya fue atacada por la guerrilla beduina y los nacionalistas del Comité Sirio de Ayuda a Irak que causaron a los ingleses las primeras bajas en el Oasis de Rutba. Sin embargo no sería hasta el 9 de Mayo cuando la “Habforce” tuvo su primer encuentro contra el Ejército Irakí después de que la Legión Árabe apoyada desde el cielo por aviones británicos atacara la Fortaleza de Rutbath Wells. La batalla se prolongó más de una jornada con el resultado de un avión Blenheim derribado y su piloto muerto, aunque finalmente los “hachemitas” de la Legión Árabe vencieron a las tropas irakís y conquistaron la Fortaleza de Rutbath Wells el 10 de Mayo.

Mientras tanto a kilómetros de distancia en Habbaniya, la guarnición que acababa de levantar el asedio y a sabiendas de la existencia de una columna de socorro, decidió contribuir a la ofensiva y por ello también pasó al ataque. Así sucedió el 10 de Mayo cuando la Compañía de Infantería Británica “King’s Own” aseguró todas las orillas del Lago Habbaniya y ocupó la ciudad de Mujara tomando su puente.

El 12 de Mayo de 1941 la “Habforce” se dividió en dos alas de la siguiente manera: una columna integrada por la Legión Árabe y la 1ª División de Caballería Británica; y una segunda bautizada como “Kingcol” al mando del general Joe Kingstone que incluía a la 4ª Brigada de Caballería Británica, al 1th Batallón de Infantería Británico “Essex” y al 60º Regimiento de Artillería Real Británico. Gracias a este doble avance la “Kingcol” progresó grandes tramos de desierto y la Legión Árabe conquistó la ciudad de Rutbah. Sin embargo durante aquella jornada, a las 7:50 de la mañana, la “Kingkol” se llevó una desagradable sorpresa después de que un solitario avión alemán del modelo Heinkel He 111 bombardease y ametrallase a la columna británica en medio del desierto de Mesopotamia provocando algunas bajas. Tras aquel suceso los británicos comprendieron que la llegada de refuerzos procedentes de Alemania era inminente.

Repentinamente a partir del 13 de Mayo de 1941, Irak recibió una enorme cantidad de ayuda internacional. Primeramente 128 aviones alemanes aterrizaron en los aeródromos irakís de Bagdad y Mossul y en los franceses de Damasco, Palmira y Rayak; mientras que a través de Turquía y por vía ferroviaria Alemania envió un total de 4 cañones de 75 milímetros con 6.000 proyectiles, 200 ametralladoras automáticas con 900 cinturones de munición y 15.500 fusiles con 6 millones de balas. Simultáneamente la Francia de Vichy desde su colonia en Siria hizo llegar a la estación de Mossul un cargamento de 32 camiones, 8 cañones de 155 milímetros con 6.000 proyectiles, 354 pistolas y 30.000 granadas; al mismo tiempo que Italia aportó los 20 cazas Fiat CR-42 Falco prometidos al Gobierno Irakí.

La Luftwaffe desde Alemania llega con transportes Junkers Ju 52 a la ayuda de Irak. Alegremente tropas irakís corren sobre la pista del Aeródromo de Mossul para recibir a sus aliados alemanes.

Nuevamente el 14 de Mayo de 1941 la “Habforce” fue atacada por seis aviones alemanes (tres Heinkel He 111 y tres Messerchmitt Bf 110) que no obtuvieron ningún éxito porque cazas ingleses desbarataron a sus oponentes dañando a uno de los Heinkel He 111. Sin embargo menos fortuna tuvieron los británicos el 15 de Mayo después de que varios bombarderos germanos localizasen elementos desprotegidos de la “Habforce” que atacaron causando serios daños. Al día siguiente, el 16 de Mayo, la Luftwaffe bombardeó el Aeródromo de Habbaniya con nueve aparatos (seis Messerchmitt Bf 110 y tres Heinkel He 111) matando con sus bombas a un gran número de tropas en tierra y destruyendo dos aviones británicos (un Audax y un Gladiator) a costa de la única pérdida de un Heinkel He 111.

A partir del 17 de Mayo de 1941 la suerte empezó a cambiar para la Luftwaffe después de que una batería antiaérea irakí en Bagdad derribase por error a un Heinkel He 111 alemán donde viajaba el capitán Axel Von Blomberg, una alta personalidad del Tercer Reich que falleció en el accidente. Sin embargo aquello no fue lo peor de la jornada porque en una incursión protagonizada sobre el Aeródromo de Mossul por catorce aviones de la RAF (nueve Wellington, seis Blenheim y dos cazas Hurricane) los británicos derribaron dos aviones alemanes y dañaron otros cuatro a costa de la sola pérdida de un caza Hurricane. También ese mismo día dos cazas biplanos Gladiator se enfrentaron en un combate desigual a dos poderosos cazas bimotores Messerchmitt Bf 110 alemanes, un duelo durante el cual los ingleses no solamente consiguieron salir ilesos, sino que contra todo pronóstico abatieron a uno de estos aparatos germanos.

Oficialmente el 28 de Mayo de 1941 la columna de la “Habforce” llegó a la base aérea de Habbaniya, siendo recibidos todos sus integrantes por unos defensores jubilosos y exultantes de alegría. De este modo, una vez socorrida la última guarnición británica en Irak, los Aliados pudieron dedicarse a invadir el resto del país.

Batalla de Fallujah

Fallujah centró la atención de las operaciones después de que parte del Ejército Real Irakí se refugiase en la ciudad y sus alrededores. Fue entonces cuando los Aliados organizaron dos columnas que incluyeron a la “Habforce” y la Legión Árabe que partirían desde el sur del Lago Habbaniya; y el 4th Batallón Nepalí “Gurkha” junto con la Compañía de Infantería Británica “King’s Own” desde el norte.

El 16 de Mayo de 1941 los Aliados lanzaron la ofensiva contra Fallujah después de que las tropas de la “Habforce” cruzaran y asegurasen el puente de Mujara. Sin embargo el camino no fue nada fácil a causa de los constantes ataques aéreos de la Luftwaffe, como por ejemplo el perpetrado el 17 de Mayo por tres cazabombarderos Messerchmitt Bf 110 sobre la Legión Árabe a la que destruyeron numerosos vehículos y provocaron 6 heridos.

Todas las columnas británicas que habían partido de Habbaniya se unieron a la altura del Río Eúfrates el amanecer del 18 de Mayo después de que la Compañía de Infantería Británica “King’s Own” y el 4th Batallón Nepalí “Gurkha” rodeasen Fallujah por el norte y la Legión Árabe por el sur. El problema a partir de entoces fue que los irakís habían abierto las esclusas del Embalse de Hammond y el Embalse de Takiya, por lo que el caudal del río había crecido enormemente, siendo casi imposible cruzar al lado opuesto. Por dicha razón la Compañía de Infantería Británica “King’s Own” tuvo que improvisar una hábil maniobra consistente un magistral desembarco aéreo desde aviones a 3 kilómetros al noreste de la ciudad, justo por detrás de las líneas enemigas. A causa de dicho movimiento, de nada sirvió el intento de ruptura del asedio en torno a la urbe cuando la 1ª División de Infantería Irakí procedente de Bagdad atacó a los británicos antes de ser rechazada hacia el desierto. De este modo, una vez completado el cerco, la ciudad fue víctima de un cruento ataque aéreo por parte de 57 aviones británicos que causaron grandes destrozos y numerosos muertos entre la población civil.

Transjordanos de la Legión Arabe atrincherados en un aeródromo improvisado de la RAF cerca de Habbaniya.

Por segunda vez en menos de 24 horas, el 19 de Mayo de 1941 la ciudad de Fallujah recibió un bombardeo mucho más violento que el de la jornada anterior mediante un gran número de cañones, morteros y aviones que pulverizaron parte de la urbe, justo antes de lanzar numerosos pasquines de papel instando a la rendición que provocó el pánico entre muchos irakís, quienes desertaron o se fugaron cambiando sus uniformes por ropas civiles. Gracias al infierno desatado sobre Fallujah, un destacamento de soldados británicos apoyados por el fuego constante de coches blindados Rolls-Royce y ametralladoras automáticas se hizo con el importante Puente de Fallujah. Así pues, asegurada dicha instalación sobre los 270 metros de anchura del Río Eúfrates, las tropas de la Commonwealth irrumpieron en la ciudad y conquistaron la metrópoli con relativa facilidad.

Negándose las autoridades de Irak a perder Fallujah, el general Raschid Alí Al-Gaylani ordenó preparar un contraataque para recuperar la ciudad los días 20 y 21 de Mayo mientras los británicos, a sabiendas del plan irakí, se atrincheraron en las ruinas para repeler el asalto. De este modo, para cuando a las 2:30 horas de la noche del 22 de Mayo la 1ª División de Infantería Irakí atacó Fallujah, la primera oleada fue recibida a las 3:00 con disparos y granadas arrojadas desde los edificios que les obligaron a retirarse perdiendo los irakís dos tanques en el intento. Prácticamente durante las nueve horas siguientes los irakís asaltaron Fallujah realizando ataques coordinados de infantería, vehículos y tanques sin conseguir ninguna penetración seria debido a las armas anticarro y ametralladoras que los británicos mantenían ocultas entre los escombros. Especialmente cruento fueron los combates en torno al área defendida por la Compañía de Infantería Británica “King’s Own” que costó a los ingleses 50 bajas entre 17 muertos y 33 heridos, aunque más del doble a los irakís. De hecho, ni siquiera el apoyo aéreo recibido de aviones alemanes sobre la ciudad decantó la balanza hacia los asaltantes porque la batalla se convirtió en una lucha urbana de desgaste atroz calle por calle y casa por casa.

Agotados y apenas sin municiones, los soldados de la 1ª División de Infantería Irakí emprendieron la retirada de Fallujah a las 18:00 horas de la tarde del 22 de Mayo dejando atrás más de 100 prisioneros y seis tanques que fueron capturados por los británicos. Con esta gran victoria en la Batalla de Fallujah, a los Aliados solamente les quedaba ocupar la capital de Bagdad.

Batalla de Bagdad

Con Bassora, Habbaniya y Fallujah en manos de los Aliados, Bagdad se convirtió en el siguiente objetivo. El avance hacia la capital se realizaría mediante la recién creada Columna “Kingstone” (Kingstone Column) que incluyó a la 4ª Brigada de Caballería Británica, al 1th Batallón de Infantería Británico “Essex”, al 60º Regimiento de Artillería Real Británico y a los 1.450 transjordanos de la Legión Árabe. Simultáneamente desde Habbaniya y Bassora partirían el 4th Batallón Nepalí “Gurkha” hacia Mossul y la 10ª División de Infantería India hacia el corazón de Mesopotamia.

El 24 de Mayo de 1941 la “Kingstone” comenzó la carrera hacia la capital a través de la carretera de Fallujah-Bagdad bajo los ataques aéreos de los aviones alemanes. Al mismo tiempo el 4th Batallón Nepalí “Gurkha” por 100 guerrilleros árabes del líder tribal Fawzi el Qawujki en la ciudad de Ramadi, donde sufrió algunas bajas, incluyendo la pérdida de varios coches blindados Rolls-Royce, lo que obligó a la RAF a bombardear la urbe hasta forzar la rendición de todos sus defensores. Tomada Ramadi no sin ciertas dificultades, el 25 de Mayo la 1ª División de Infantería India procedente de Bassora también fue detenida en su avance hacia el centro de Mesopotamia. Así fue como ante estos retrasos inesperados, los mandos británicos decidieron dividir a la “Kingstone” en dos alas separadas para alcanzar Bagdad: la Columna Norte (Northern Column) integrada por todas las unidades británicas marcharía hacia el noreste de la capital y la Columna Sur (Southern Column) formada por la Legión Árabe lo haría hacia el sureste.

Vehículo blindado británico durante la Batalla de Bagdad.

Rápidamente el pánico cundió entre la población de Bagdad al saber que los Aliados se aproximaban hacia los suburbios. Invadidos por el miedo y también por el odio antisemita, numerosos musulmanes culparon de su desgracia a los judíos, contra quienes descargaron una oleada de violencia en las calles y plazas de la ciudad. Aprovechando el caos imperante como consecuencia de la guerra, policías irakís y simpatizantes del Partido Golden Square lincharon y asesinaron a 120 judíos en lo que se conoció como “Progrom de Bagdad”, además de encarcelar en prisión a otros 850 más. Únicamente la llegada de fuerzas aliadas a la capital impidió que los asesinatos se incrementasen.

Tanto la “Northern Column” como la “Southern Column” alcanzaron la capital de Bagdad el 27 de Mayo de 1941. Sin embargo la penetración hacia el interior de los suburbios fue casi nula porque la “Northern Column” fue detenida por las barricadas en el Barrio de Kashimain donde los británicos sufrieron un muerto y cinco heridos; mientras que la “Southern Column” fue bloqueada por las trincheras levantadas en torno al Canal de Washash después de que los irakís volaran con explosivos el único puente transitable.

Fuera de Bagdad también las cosas se complicaron para los Aliados aquel 27 de Mayo cuando la 1ª División de Infantería India frenó en seco su avance en la ciudad de Ur. Debido al incesante fuego de los irakís con proyectiles de morteros y armas ligeras las tropas indias se vieron obligadas a atrincherarse en el margen del Río Tigris durante las siguientes 24 horas. Tendrían que esperar hasta el día siguiente, 28 de Mayo, para que Ur se rindiera y los soldados indios reanudasen la marcha.

Un nuevo intento fallido de cruzar el Río Eúfrates protagonizó la “Northern Column” el 28 de Mayo sobre el Canal de Abu Ghuraib en Bagdad después de que los irakís volaran el puente y bombardeasen duramente con artillería y aviación a los británicos que se vieron forzados a cavar hoyos en la arena para cubrirse de los proyectiles y bombas. Sin embargo mientras los ingleses mantenías sus cabezas agachadas, una serie de destacamentos lograron bordear la zona y enfrentarse a las patrullas enemigas, contra las cuales gracias al apoyo de la RAF, consiguieron repelerlas aniquilando un batallón irakí al completo. Fue entonces cuando a raíz de este incidente, los ingenieros irakís destruyeron el resto de puentes en servicio sobre el Río Eúfrates, algo que de poco les serviría porque los británicos habían iniciado la construcción de uno artificial sobre el Canal de Abu Ghuraib. De este modo y una vez caída la noche, el puente de metal fue terminado y la “Northern Column” pudo atravesar el Canal de Abu Ghuraib conquistando la Estación de Taji.

Tropas británicas cruzan el Canal de Abu Ghuraib justo antes de terminar la guerra en Irak.

Bajo la más absoluta sorpresa y sin esperárselo los británicos, el 29 de Mayo un grupo de comandos irakís se infiltró en las líneas enemigas y destruyó el puente artificial construido sobre el Canal de Abu Ghuraib. No obstante y a pesar del éxito de la operación, fue demasiado tarde porque la “Northern Column” ya había pasado a la orilla opuesta muchos efectivos la noche anterior y más al sur la “Southern Column” consiguió cruzar el Canal de Washash. Mientras tanto durante aquella jornada se entabló sobre el cielo de Khan Nuqta el último duelo aéreo en Irak entre aviones británicos y italianos que terminó con el derribo de dos aparatos ingleses Gladiator y un Fiat CR-42 Falco italiano.

Últimas Operaciones

Irremediablemente la noche del 29 de Mayo al 30 de Mayo de 1941, el Gobierno Irakí del Golden Square colapsó ante el desmoronamiento de las líneas defensivas en Bagdad. Fue entonces cuando aprovechando la oscuridad de la noche, el Primer Ministro Raschid Alí Al-Gailani junto a 40 miembros del Gabinete escaparon hacia el vecino país neutral de Irán. También salió de Irak hacia Teherán el Gran Muftí de Jerusalem, Amín Al-Husseini, quién milagrosamente evitó ser asesinado por dos comandos británicos de origen judío después de que un avión alemán arrojase una bomba contra el coche en el que viajaban, el cual estalló en mil pedazos con la consiguiente muerte de estos dos infiltrados.

Sin Gobierno y sin dirigentes al amanecer del 30 de Mayo, la guarnición de Bagdad continuó resistiendo heroicamente como por ejemplo hicieron un pequeño grupo de soldados irakís tras hacer retroceder a las tropas británicas hasta uno de los puentes del Canal de Washash. Sin embargo y a pesar de la violencia de los combates, numerosos representantes del Ejército Real Irakí iniciaron conversaciones con los británicos planteando la posibilidad de rendirse. Incluso los mismos militares alemanes e italianos presentes en la capital, tomaron los mandos de sus aviones y abandonaron Irak hacia la Europa Ocupada sabiendo que la campaña era una causa perdida.

A primeras horas del 31 de Mayo de 1941 aviones británicos bombardearon intensamente el sur Bagdad causando el pánico entre muchos de los resistentes. Justo en ese instante y aprovechando la baja moral irakí, el embajador inglés Sir Kinahan Cornwallis transmitió un mensaje a sus enemigos cuyo contenido especificaba que si Irak deponía las armas, entregaba a los diplomáticos del Eje (alemanes, italianos y colaboracionistas) y autorizaba a Gran Bretaña mantener una ocupación con bases militares y un permiso de paso militar indefinido para sus tropas; el Reino Unido se compremetería a garantizar las antiguas fronteras previas a la guerra. De este modo, una vez presentado el documento a los mandos del Ejército Real Irakí y sin dudarlo ni un instante, las autoridades aceptaron todas las cláusulas y firmaron el Armisticio.

Soldados británicos combatiendo en Ramadi durante las últimas fases de la campaña en Irak.

Todavía los combates continuaron por todo el norte y centro-sur de Irak a pesar de haberse firmado el Armisticio porque numerosas guarniciones de tendencias nacionalistas se negaron a rendirse. Aquello obligó a la 10ª División de Infantería India abrirse paso dificultosamente por los canales inundados de los Ríos Tigris y Eúfrates aplastando todos los núcleos de resistencia irakís. Así fue como los anglo-indios hubieron de proseguir su avance por el resto de Irak siguiendo los cursos de aguas fluviales y empleando embarcaciones pequeñas y lanchas motoras, gracias a las cuales pudieron tomar el estratégico enclave de Kut a principios de Junio. No muchas jornadas después, el 3 de Junio, fuerzas aerotransportadas del 4th Batallón Nepalí “Gurkha” y del 1st Batallón de Infantería Británico “Essex” ocuparon la ciudad de Mossul; mientras que la caballería inglesa entró triunfal en Kirkuk el 9 de Junio. A partir de este punto los británicos combatieron contra la guerrilla nacionalista de Fawzi el Qawujki sobre los bordes del Kurdistán Sirio y la ciudad de Oseba, donde un escuadrón de caballería inglés fue emboscado sufriendo algunas bajas, antes de que los últimos 500 partisanos árabes se retirasen hacia Siria a inicios de Julio de 1941. La Guerra Anglo-Irakí había terminado.

Final

Finalizada la Guerra Anglo-Irakí en el verano de 1941 con la rendición de todas las principales guarniciones en Bagdad, Bassora, Mossul y Kirkuk; Irak se convirtió en la primera nación del Eje invadida por los Aliados y derrotada de la Segunda Guerra Mundial

Sometido Irak al control de Gran Bretaña, Londres volvió a instaurar una administración satélite al mando del Primer Ministro Abd Al-Liah al mismo tiempo que encarceló a todos los miembros del Partido Golden Square (salvo los refugiados en Irán). Gracias a ello el Ejército Británico pudo disponer de los valiosos pozos petrolíferos irakís durante todo el conflicto y sobretodo de una importantísima base estratégica desde la que posteriormente conquistar a la Francia de Vichy sus colonias de Siria y Líbano, así como más tarde Irán. Por si fuera poco el castigo infligido a Irak amedrentó a muchos otros países árabes de sublevarse contra el Imperio Británico a sabiendas de lo que podía ocurrirles si acercaban posturas diplomáticas al Eje. Sin embargo no todo fueron ventajas con la ocupación militar de Irak, ya que el Ejército Británico tuvo que mantener en el país y más tarde en todo el Oriente Medio una gran cantidad de fuerzas para evitar más sublevaciones que hubieran sido mucho más útiles en otros frentes. De hecho las espectaculares victorias de Japón sobre Reino Unido en el Sudeste Asiático a partir de 1942 (Malasia, Singapur o Birmania) respondieron en parte a que dichas guarniciones habían sido reducidas para reforzar Oriente Medio.

El Eje sufrió 8.300 bajas entre 550 muertos (500 irakís y 50 alemanes), 1.750 heridos y 6.000 prisioneros; además de unas pérdidas materiales de 9 tanques y 64 aviones (42 irakís, 19 alemanes y 3 italianos).

Los Aliados sufrieron unas 500 bajas entre 100 muertos (60 británicos, 10 transjordanos y 30 indios, nepalís, asirios, kurdos…) y 400 heridos; así como la pérdida de 36 aviones.

Muy importante fue la postura de Irak durante la Segunda Guerra Mundial, no solo por la Guerra Anglo-Irakí de 1941, sino porque Gran Bretaña se vio obligada a mantener un gran número de tropas luchando contra una guerrilla irakí en el Kurdistán (apoyada por Alemania mediante el envío de suministros aéreos y agentes infiltrados) y protegiendo los principales oleoductos de posibles sabotajes por parte de los nacionalistas árabes, quienes entre 1942 y 1945 consiguieron boicotear numerosas instalaciones. Sin embargo muchos otros irakís y ciudadanos del mundo musulmán seguidores del Gran Mufti de Jerusalem, Amín al-Husseini, así como del general Raschid Alí Al-Gailani exiliado en Berlín, se sumaron a la cruzada del Eje formando unidades voluntarias en el Ejército Alemán (Weharmacht) y las Waffen-SS, desde donde siguieron combatieron a los Aliados a lo largo de todo el conflicto sobre los Balcanes, África y la Unión Soviética.

Sorprendentemente si Irak no se mantuvo dentro del Eje en 1941 no fue porque no hubiese sido posible defender al país de la agresión británica, sino porque Adolf Hitler jamás comprendió la importancia estratégica de dicha región al estar completamente cegado en la “Operación Barbarroja” mediante la cual invadiría la Unión Soviética el 22 de Junio de 1941. No obstante, de haberse percatado Hitler de la enorme ventaja que se le abrió en 1941, perfectamente el Ejército Alemán que por aquel entonces gozaba de una absoluta superioridad aérea y mantenía en reserva a numerosas divisiones paracaidistas, podría haber ayudado de forma decisiva al Ejército Real Irakí a expulsar a los británicos de su país, haber conseguido todo el petróleo de Oriente Medio sin necesidad de invadir Rusia para buscarlo en el Cáucaso e incluso haber alineado a Turquía e Irán dentro del Eje aquel mismo año 1941, lo que sin duda hubiese supuesto la victoria total de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

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Stafford Northcote, Rebelión en el Desierto, Revista Así fue la Segunda Guerra Mundial Volumen 21, Noguer (1972), p.110-117
Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 1. El camino hacia el desastre. “XXI El último Esfuerzo del General Wavell”, Planeta Deagostini (1959) p.490-494
Jacques Pirenne, Historia Universal. “El Irak se subleva contra Inglaterra”, Exito (1961) p.270