Campaña de Crimea

La Campaña de Crimea fue un intento de la coalición del Eje conformada por Alemania y Rumanía por arrebatar esta península a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. Vital para el control naval del Mar Negro y el dominio del sur de Rusia y el Cáucaso, la lucha por este territorio y en especial por el puerto amurallado de Sevastopol se prolongaría desde Noviembre de 1941 hasta Julio de 1942, dejando un trágico saldo de miles de muertos por parte de ambos bandos.

Plan del Eje

Crimea siempre fue una península estratégica clave de vital importancia sobre el Mar Negro desde tiempos muy remotos. Ya en la Antigüedad el Imperio Romano se apoderó de este territorio a golpe de sangre y acero, lo mismo que el Imperio Mongol y el Tamerlán en la Edad Media o Turquía en la Edad Moderna. Fue incluso escenario de un conflicto bélico entre 1853 y 1856 que enfrentó a Rusia contra el Imperio Otomano, Gran Bretaña, Francia e Italia y en la que se produjeron episodios como la famosa “Carga de la Caballería Ligera” en Balaclava o el asedio de Sevastopol. Y por supuesto la Segunda Guerra Mundial no sería una excepción porque nuevamente la Unión Soviética y el Eje librarían una de las batallas más intensas del Frente Oriental.

A mediados de 1941, Adolf Hitler modificó el plan original de la “Operación Barbarroja” para irrumpir en Crimea, temiendo que la Fuerza Aérea Soviética utilizase la península como base desde la que bombardear Rumanía y los vitales campos petrolíferos de Ploiesti que abastecían a las potencias del Eje en Europa. A pesar de que la mayor parte de los generales alemanes y rumanos no se mostraron muy seguros con la operación, el Führer ordenó tajantemente ocupar el “portaaviones de Crimea”, una tarea de la que se encargó el XI Ejército del general Eugen Ritter Von Schobert tras cruzar la frontera de Ucrania a través del Istmo de Perekov.

El Ejército Alemán (Wehrmacht) sostuvo intensos combates en torno al Istmo de Perekov hasta que el 24 de Septiembre de 1941, las grandes ofensivas sobre Ucrania obligaron a suspender provisionalmente la entrada en Crimea. Fue entonces cuando el mariscal Erich Von Manstein se apropió con el mando absoluto de todo el XI Ejército, al cual preparó para la inminente invasión de Crimea distribuyendo a sus unidades del siguiente modo: el LIV Cuerpo del general Eric Hansen con las 22ª, 24ª, 46ª, 50ª, 72ª y 73ª Divisiones de Infantería, más la 9ª División de Artillería Antiaérea; el XXX Cuerpo del general Hans Von Salmuth con las 50ª y 72ª Divisiones de Infantería, la 28ª División de Cazadores y la 22ª División Panzer; el XLII Cuerpo del general Hans Graf Von Sponeck con las 24ª y 132ª Divisiones de Infantería; y el IL Cuerpo de Montaña del general Ludwig Kübler con las 1ª y 4ª Divisiones de Montaña, más la 1ª División SS Panzer “Leibstandarte Adolf Hitler” del general Sepp Dietrich. A este gran conglomerado de tropas, le acompañaría en todo momento la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) con el VIII Cuerpo Aéreo del general Wolfram Freiherr Von Richtoffen que incluía tres escuadrillas de cazas, cinco de bombarderos y una de bombarderos con 365 aviones entre 140 Messerschmitt Bf 109, 16 Messerschmtt Bf 110, 79 Heinkel He 111, 134 Junkers Ju 88, 67 Stukas y 14 Henschel Hs 126; además de la 1ª Flotilla de Lanchas Torpederas del capitán Heinz Birnbacher con seis embarcaciones.

Rumanía tomaría parte activa en la campaña de Crimea cuando el Conducator Ion Antonescu que lideraba el país, se decantó por participar de forma entusiasta en las operaciones del Frente Oriental con la esperanza de ampliar sus dominios territoriales a costa de la URSS. Por dicha razón Bucarest desplegó al III Ejército Rumano al mando del general Petre Dumitrescu conformado por el Cuerpo de Montaña con las 1ª y 4ª Divisiones de Montaña, la 15ª División de Infantería, la 1ª Brigada de Montaña y el Regimiento Mecanizado; el VII Cuerpo con las 10ª, 18ª y 19ª Divisiones de Infantería; y el Grupo Germano-Rumano “Goddeck”, una unidad mixta integrada por rumanos y alemanes.

Otros miembros del Eje como la Italia Fascista enviaron al Mar Negro al 101º Escuadrón Naval y la 101ª Flotilla MAS con dos submarinos y cuatro lanchas torpederas al mando del oficial Francesco Mimbelli; mientras que Croacia prestó 1.000 efectivos y catorce patrulleros de la Legión Naval Croata liderada por el capitán Edgar Angeli; y Bulgaria a cuatro embarcaciones de la 1ª División de Lanchas Torpederas al frente del almirante Iván Vareklechkov. También un total de 250 musulmanes nativos que habitaban el norte de la península se organizaron en la Policía Tártara a cambio de luchar junto al Tercer Reich bajo las promesas de independencia de un Estado Tártaro.

Aproximadamente el Eje desplegó 200.000 soldados, 897 cañones (785 alemanes y 112 rumanos), 126 lanzacohetes, 11 trenes artillados, 365 aviones y 30 navíos (2 submarinos, 14 lanchas torpederas y 14 patrulleras).

Fuerzas del Eje:
XI Ejército Alemán
·LIV Cuerpo
-22ª División de Infantería
-24ª División de Infantería
-46ª División de Infantería de los Sudetes
-50ª División de Infantería Brandenburguesa
-72ª División de Infantería
-73ª División de Infantería
-9ª División de Artillería Antiaérea
·XXX Cuerpo Alemán
-22ª División Panzer
-50ª División de Infantería
-72ª División de Infantería
-28ª División de Cazadores del Sarre-Palatinado
·XLII Cuerpo
-132ª División de Infantería
-Policía Tártara
·IL Cuerpo de Montaña
-1ª División de Montaña
-3ª División de Montaña
-1ª División SS Panzer “Leibstandarte Adolf Hitler”
·III Ejército Rumano:
·Cuerpo de Montaña
-1ª División de Montaña
-4ª División de Montaña
-15ª División de Infantería
-1ª Brigada de Montaña
-5ª Brigada de Caballería
-Regimiento Mecanizado
·VII Cuerpo
-10ª División de Infantería
-18ª División de Infantería
-19ª División de Infantería
·Grupo Goddeck Germano-Rumano
VIII Cuerpo Aéreo Alemán
-3ª Escuadrilla de Cazas
-52ª Escuadrilla de Cazas
-77ª Escuadrilla de Cazas
-77ª Escuadrilla de Stukas
-26ª Escuadrilla de Bombarderos
-27ª Escuadrilla de Bombarderos
-51ª Escuadrilla de Bombarderos
-76ª Escuadrilla de Bombarderos
-100ª Escuadrilla de Bombarderos
Marina del Eje
·1ª Flotilla de Lanchas Torpederas
-6 Lanchas Torpederas = S-26, S-27, S-28, S-40, S-72 y S-102.
·101ª Flotillas MAS Italiana
-4 Lanchas Torpederas = MAS-570, MAS-571, MAS-572 y MAS-573.
-2 Submarinos = CB-3 y CB-5.
·Legión Naval Croata
-14 Patrulleras = UJ-2301, UJ-2302, UJ-2303, UJ-2304, UJ-2305, UJ-2306, UJ-2307, UJ-2308, UJ-2310, UJ-2311, UJ-2312, UJ-2313, UJ-2314 y UJ-2315.
·1ª División de Lanchas Torpederas Búlgara
-4 Lanchas Torpederas = Drazki, Kharbry, Strogy y Smely.

Plan de la URSS

La Península de Crimea únicamente contaba un acceso terrestre al que acceder desde Ucrania y aquel se trataba del Istmo de Perekov, una estrecha franja de entre 5’5 y 8 kilómetros de ancho situada entre la Marisma del Sivash y la Manga Arabatskaya, así como de un corto pasillo de poco más de un centenar de metros que desembocaba en la Acequia Tártara. Sobre dicho sector se encargaba de la defensa el LI Ejército al mando del general Fyodor Kuznetsov con las 40ª y 42ª Divisiones de Caballería; las 106ª, 156ª, 271ª y 276ª Divisiones de Infantería. Mientras tanto más al interior el Ejército Costero disponía de un total de 80.000 hombres al frente del general Iván Yefimovich Petrov con las 109ª, 244ª, 302ª, 388ª y 390ª Divisiones de Fusileros, más las 7ª, 8ª, 79ª, 138ª y 142ª Brigadas de Infantería Naval. Por último estaba la Flota Roja del Mar Negro liderada por el vicealmirante Filipp Oktyabryskiy que disponía del acorazado Comuna de París, los cuatro cruceros Chernova Ukraina, Molotov, Voroshilov y Krym, catorce destructores, una veintena de submarinos y un gran número de embarcaciones menores, los cuales constituían una amenaza seria para los intereses del Eje en la retaguardia marítima.

Sevastopol que ostentaba el rango de ser la capital de Crimea y el principal puerto militar de la península, se erigía como una fortaleza inexpugnable articulada en tres formidables líneas de defensivas: la primera de 30 kilómetros se extendía sobre el Valle de Belbeck, el curso del Río Kacha y la Llanura de Balaclava; la segunda se trataba de un cinturón entre los Castillos Maxim Gorki I y Bastión I; y la tercera una trinchera sobre las Colinas de Sanpún y ubicada entre la Bahía de Severnaya y el Cabo Quersoneso que incluía los Fuertes de Monte de la Capilla, Nido de Águilas, Pan de Azúcar, Colina de las Ruinas, Colina de la Rosa, Nariz del Norte, Barricadas Rojas, Stalin, Molotov, Lenin, Volga, Siberia, Norte, Cheka, Donets, Bastión II, Maxim Gorki II, etcétera.

Aproximadamente el Ejército Rojo reunió a 400.000 soldados, 450 tanques, 596 cañones, 69 morteros, 450 piezas de artillería antiaérea, 1 tren blindado, 482 aviones y 55 navíos (1 acorazado, 4 cruceros, 14 destructores, 9 dragaminas, 26 submarinos y 1 guardacostas).

LI Ejército Soviético:
-40ª División de Caballería
-42ª División de Caballería
-106ª División de Infantería
-156ª División de Infantería
-271ª División de Infantería
-276ª División de Infantería
-109ª División de Fusileros
-244ª División de Fusileros
-302ª División de Fusileros
-388ª División de Fusileros
-390ª División de Fusileros
-142 Brigada de Infantería
-Ejército Costero
-Flota Roja del Mar Negro

Invasión de Crimea (1941)

A las 5:10 horas del amanecer del 18 de Octubre de 1941, el XI Ejército Alemán comenzó la invasión de Crimea atravesando los 7 kilómetros transitables del Istmo de Perekov con decenas de miles de hombres y 22 tanques Stug en vanguardia de las 46ª y 73ª Divisiones de Infantería. A pesar de que las tropas germanas fueron recibidas con fuego cruzado de ametralladora y artillería, así como por las bombas de aviones en vuelo rasante; los carros Stug fueron destruyendo un búnker tras otro y la infantería superando las trincheras hasta que finalmente la franja terrestre con la península quedó abierta. Una vez concluido este episodio que fue conocido la Batalla del Istmo de Perekov, el coste para los alemanes fue de 9.193 bajas entre 1.920 muertos y 7.273 heridos; mientras que para los soviéticos de 26.000 prisioneros y la captura de 112 tanques y 135 cañones, además del hundimiento en el Mar Negro de los dos dragaminas Minrep y Delegat, más al transporte Bolshevik, todos por acción de bombarderos en picado Stukas.

Ocupado el Istmo de Perekov, el XI Ejército Alemán inició un espectacular avance a gran velocidad sobre la Península de Crimea consiguiendo las 22ª, 46ª y 73ª Divisiones de Infantería rebasar las posiciones enemigas en Ishun. Solamente el 1 de Noviembre de 1941, el XXX Cuerpo se apoderó de Simferopol y en los días siguientes Yalta y Parpatch; al mismo tiempo que el XLII Cuerpo realizaba su entrada triunfal en Feodosia, Eupatoria, Sarabus e irrumpía en la Península de Kerch. Durante esta primera fase de la campaña las pérdidas del Ejército Rojo fueron gigantescas a manos de la “Guerra Relámpago” o “Blitzkrieg” porque las bajas rusas se contabilizaron en más de 65.000 prisioneros y la destrucción de 672 cañones y 212 vehículos; a costa de 5.376 bajas en el lado alemán.

Soldados rumanos en una trinchera de Crimea.

Curiosamente la población de muchas ciudades de Crimea, especialmente los pueblos de origen túrquico, recibieron a los alemanes como libertadores como ocurrió en la llamada Acequia Tártara, donde miles de nativos se fueron sumando como milicianos o auxiliares a las filas del Ejército Alemán. De ello se encargó el Comité Musulmán Tártaro liderado por Dzhemil Abdureshidova al ordenar a su pueblo a levantarse en armas contra el comunismo soviético, algo que sin duda convirtió la invasión alemana no sólo en una conquista territorial, sino también en una reivindicación política. De hecho la Policía Tártara y milicias autóctonas protagonizaron algunas emboscadas contra el Ejército Rojo en los caminos y carreteras hacia Koush, Yalta, Uskut, Tuak, Kuchuk-Uzen o Dzhankoe.

Todos los progresos del Eje en Crimea fueron siempre acompañados de un efectivo apoyo aéreo de la Luftwaffe que en ningún momento dejó de hostigar a los convoyes navales de la Flota Roja del Mar Negro, la cual de forma milagrosa consiguió aumentar la guarnición de Sevastopol de los 20.000 hombres iniciales a más de 52.000 acompañados por 10 tanques, 152 cañones y 200 morteros. Desgraciadamente para los rusos esta proeza se consiguió a base de muchas pérdidas en navíos y vidas, siendo el destructor Bystry el primer buque de guerra en ser hundido por una de las 120 minas submarinas que bombarderos Heinkel He-111 depositaron junto a las costas de Crimea. Posteriormente el 2 de Noviembre los Stukas destruyeron al dragaminas Yergucha en Novorossik y dañaron al crucero Voroshilov; mientras que el 7 echaron a pique a los otros dos dragaminas Rabotnik y Khenkin en Mys Aitodor y Mys Sarych respectivamente, así como al transporte Armiya que se sumergió a manos de torpederos Heinkel He-111 falleciendo un total de 5.000 pasajeros, la mayoría soldados (sólo hubo 8 supervivientes). No obstante y sin duda alguna, la mayor victoria para los Stukas tuvo lugar el 12 de Noviembre cuando impactaron con tres bombas y hundieron al poderoso crucero de guerra Chernova Ukraina, uno de los símbolos de la República Socialista Soviética de Ucrania. Ante tales reveses marítimos y la amenaza directa de los alemanes sobre los principales puertos de Crimea, el vicealmirante Filipp Oktyabryskiy fue designado comandante en jefe de la Región Defensiva de Sevastopol y responsable absoluto del destino de toda la Flota Roja del Mar Negro.

Menos suerte tuvo la 132ª División de Infantería Alemana en su aproximación hacia Sevastopol porque tras aniquilar a un batallón de cadetes navales en el Río Belbeck, fue detenida con un saldo de 428 bajas por parte de la 8ª Brigada de Infantería Naval Soviética a las alturas de Duvankoy. A partir de entonces los alemanes tuvieron que acercarse al puerto con mucha más cautela empleando un mayor número de unidades como la 50ª División de Infantería que cruzó la orilla opuesta del Río Chernaya y ocupó la localidad de Uppa; o nuevamente la 132ª División de Infantería que entró en el pueblo de Mekenzyya y empujó a la 172ª División de Fusileros Soviética a un reducto de tan sólo 4 kilómetros en la Bahía de Severnaya. Simultáneamente fue enviada al combate la 72ª División de Infantería que cargó contra Balaclava (curiosamente el mismo lugar de la aniquilación de la Caballería Ligera Británica en 1854), donde nuevamente los atacantes, en este caso los alemanes, fueron machacados por fuego de la artillería pesada procedente del acorazado Comuna de París en el Mar Negro que les causó 2.000 bajas. Ni siquiera en el aire la Luftwaffe cosechó éxitos porque los soviéticos con únicamente 81 aviones (32 cazas modernos Yak-1 o MIG-3, 39 cazas viejos I-16 Mosca e I-153, y 10 bombarderos en picado Illushyn Il-2) perdieron a lo largo de 1.000 salidas un total de 33 aparatos propios por 54 alemanes.

A las 6:10 horas del 17 de Diciembre de 1941, comenzó el primer ataque terrestre hacia Sevastopol cuando un total de 25 baterías de piezas de artillería y 54 aviones (34 Stukas y 20 Heinkel He 111) bombardearon la ciudad justo antes de que 15.551 hombres y 22 tanques Stug del LIV Cuerpo con las 22ª, 24ª, 50ª y 132ª Divisiones de Infantería, más la 1ª División de Montaña Rumana, arremetieran contra la fortaleza tomando la ruta del Valle de Belbeck. A pesar de contar con una enorme superioridad, la 40ª División de Caballería Soviética y la 388ª División de Fusileros que cubrían la zona muy bien atrincheradas, rechazaron contundentemente a los alemanes tras causarles 1.752 bajas entre 360 muertos, 1.342 heridos y 50 desaparecidos, además de destruirles 7 carros Stug y derribarles 13 aviones (a costa de 17 propios). Dos días más tarde, el 19 de Diciembre, la 72ª División de Infantería y la Brigada de Montaña Rumana reanudaron su ataque bajo el apoyo de un bombardeo de Stukas y gases fumígenos, logrando en esta ocasión las tropas del Eje escalar la Colina de la Capilla y ocupar los restos de su iglesia a las 19:00 horas de la tarde. Tres días después, el 22, los alemanes continuaron su progreso lentamente con la conquista del sector de MacKenzei y la neutralización de la 10ª Batería Costera, aunque a un elevado coste de 451 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos.

Inesperadamente el 26 de Diciembre de 1941, la Flota Roja del Mar Negro desembarcó a 5.000 infantes navales en la Península de Kerch que establecieron una cabeza de puente dentro del dispositivo defensivo del Eje. Solamente 48 horas más tarde, el día 28, y sin apenas reacción por parte del XLII Cuerpo Alemán y la 1ª Brigada de Montaña Rumana que protegían el sector; las embarcaciones soviéticas desembarcaron en el mismo lugar a las 244ª, 302ª y 390ª Divisiones de Fusileros que muy pronto totalizaron en 40.000 los hombres depositados en las playas. Una vez reunida esta gran fuerza, los rusos atacaron el perímetro más débil protegido por la 1ª Brigada de Montaña Rumana, cuyas tropas al encontrarse pobremente equipadas y con la moral baja, huyeron precipitadamente de sus posiciones, facilitando al Ejército Rojo recuperar la propia ciudad de Kerch y el puerto de Feodosia el 29 de Diciembre. Ante esta situación de riesgo, el general Hans Graf Von Sponeck desobedeció las órdenes tanto de Hitler como del mariscal Von Manstein y retiró a todo el XLII Cuerpo de la Península de Kerch para evitar ser embolsado (motivo que le llevó a ser cesado, juzgado y ejecutado por las SS en 1944).

Milagrosamente y a pesar de la ruptura del frente, la 122ª División de Infantería Alemana desalojó a las tropas soviéticas que intentaron apoderarse de Eupatoria y la 18ª División de Infantería Rumana reforzó al XLII Cuerpo en el Istmo de Parpatch, impidiendo de esta forma que la única franja de tierra que unía Crimea con Kerch fuese transitable para el Ejército Rojo. Tampoco funcionaron los saltos de paracaidistas rusos en el interior de Crimea, ni los ataques de la aviación en la retaguardia porque 22 aparatos soviéticos fueron derribados. Finalizada la contraofensiva soviética en Crimea, las fuerzas del Eje continuaron siendo las dueñas absolutas de la península, salvo por la excepción de las dos bolsas enemigas situadas en Sevastopol y Kerch.

Poco a poco con el comienzo del año 1942, la Luftwaffe en solitario fue estabilizando la situación en la Península de Kerch gracias a los ataques aéreos sobre los convoyes enemigos que a pesar de las dificultades llevaron a Kerch unos 100.000 hombres y a Sevastopol un total de 3.631 efectivos, 1.900 toneladas de suministro y 764 toneladas de combustible. Sin embargo las elevadas pérdidas cosechadas no compensaron los viajes de la Flota Roja del Mar Negro después de que los Stukas hundiesen en una auténtica cacería a los tres destructores Smyshlenyi, Shaumyan y Dzerzhinski, a los tres dragaminas Kakhovka, Vzryvatel y Kiziltash, y al submarino Shch-201. Respecto al tráfico de avituallamiento naval hacia Crimea, el 20 de Febrero bombarderos Heinkel He 111 echaron a pique al transporte Kommunist de 1.900 toneladas; mientras que el 23 de Marzo, bimotores Junkers Ju 88 destruyeron a los dragaminas Ostrovskiy y GS-13, además de hundir a tres cargueros (uno de 5.000 toneladas, uno de 2.000 y otro de 2.000). Al día siguiente, el 24, los Stukas interceptaron y destruyeron a las afueras de Tuapse a los transportes Yalta y Neva; un éxito que se repitió el 2 de Abril al pulverizar al petrolero Kuybyshev. Aquel mismo mes, el 17, aparatos alemanes acabaron con el vapor Svanetiya que se hundió con 4.125 toneladas de material y 535 soldados que perecieron ahogados; y el 21 enviaron al fondo del mar a otro buque de transporte y dañaron al dragaminas Komintern que dejaron fuera de combate. Sorprendentemente hasta ese momento, el 40% de la flota de cargo soviética del Mar Negro había sido aniquilada con un total de 15.800 toneladas perdidas de las 43.200 iniciales.

 

Batalla de la Península de Kerch

Bajo el nombre de “Operación Caza de la Avutarda (Unternehmen Trappenjagd)”, el mariscal alemán Erich Von Manstein y el general rumano Petre Dumitrescu prepararon una ofensiva para reconquistar la Península de Kerch mediante las siguientes unidades: las 46ª, 50ª, 132ª, 170ª Divisiones de Infantería, la 28ª División de Cazadores y la 22ª División Panzer en el caso de los alemanes; y las 10ª y 19ª Divisiones de Infantería, la 5ª Brigada de Caballería y el Grupo “Goddeck” en el caso de los rumanos. Aproximadamente el Eje reunió un total de 204.000 soldados con 450 tanques, 670 piezas de artillería y 600 aviones; frente a 280.000 tropas del Ejército Rojo apoyadas por 300 tanques y 401 aviones.

Soldado alemán saliendo de la trinchera hacia un bosque de la Península de Kerch.

A las 4:15 horas del 9 de Mayo de 1942, las tropas alemanas y rumanas comenzaron a cruzar el Istmo de Parpatch, justo al mismo tiempo en que otros destacamentos desembarcaban desde botes a una distancia de 1 kilómetro y medio por detrás de las líneas enemigas en Feodosia y tomaban dicha ciudad al asalto con un saldo de 388 bajas entre 104 muertos y 284 heridos a costa de 4.154 prisioneros soviéticos. Mientras eso ocurría, los soldados que atravesaban el Estrecho de Parpatch con la 22ª División Panzer en vanguardia, recibieron un nutrido fuego frontal que les causó numerosas bajas debido a la imposibilidad de bordear la posición por encontrarse rodeados con el Mar de Azov al norte y el Mar Negro al sur. Afortunadamente, una maniobra en la vertiente septentrional protagonizada por el VII Cuerpo Rumano consiguió flanquear la línea soviética, forzando a las unidades acorazadas rusas a salir de sus posiciones y cargar contra la 22ª División Panzer en una batalla blindada que acabó con la destrucción de la mayor parte de los tanques del Ejército Rojo. Gracias a este inesperado triunfo, el Istmo de Parpatch pudo ser superado por el Grupo Germano-Rumano “Goddeck” que sin encontrar apenas oposición sobrepasó las fortificaciones en la Línea Nasyr, la Línea Sultanovka y finalmente la Muralla Tártara situada en la mitad de la Península de Kerch, además de apoderarse del Aeródromo de Marfoka destruyendo en tierra a 35 cazas soviéticos Polikarpov I-153 (y ser otros 57 abatidos en el aire por la Luftwaffe).

Imparables avanzaron los soldados del VII Cuerpo Rumano sobre la Península Kerch a partir del 11 de Mayo. Los soviéticos que desesperados combatieron con férreo coraje y determinación, consiguieron paralizar el progreso de los rumanos en el extremo más oriental del saliente con ayuda de una última línea defensiva levantada de forma precipitada. Sin embargo aquella decisión fue un absoluto error porque la mayoría de las tropas rusas fueron destacadas en dicho sector, lo que facilitó a los tanques de la 22ª División Panzer abalanzarse sobre uno de los puntos débiles durante descuido, desarticulando de ese modo la estabilidad del frente que acabó por romperse. Desde entonces las fuerzas del Eje progresaron sin encontrar apenas resistencia, bien porque la Flota Roja del Mar Negro evacuó a los supervivientes desde el Estrecho de Kerch hasta la Península de Tamán en el Kubán, o bien porque las fuerzas soviéticas fueron embolsadas. De hecho tampoco la huida resultó sencilla porque la Luftwaffe bombardeó intensamente el Estrecho de Kerch, hundiendo al carguero soviético Chernomorets de 1.048 toneladas.

Finalmente el 18 de Mayo de 1942, las columnas germano-rumanas entraron victoriosas en las instalaciones del puerto de Kerch. Aquel suceso que supuso la mayor derrota del Ejército Rojo en Crimea hasta la fecha, terminó con la destrucción de un total de nueve divisiones soviéticas con unas pérdidas de 170.000 soldados entre 28.000 muertos y 142.000 prisioneros, así como un material de 1.397 vehículos, 1.133 cañones, 258 tanques y 417 aviones; a costa de únicamente 7.500 bajas por parte del Eje entre 600 muertos y 6.900 heridos, además de un material 11 tanques y 9 cañones.

Asedio de Sevastopol

“Operación Pesca del Esturión” o “Directiva Nº41” fue el nombre codificado del Eje para el asalto final sobre Sevastopol. De ello se encargaría el LIV Cuerpo Alemán del general Eric Hansen con las 22ª, 24ª, 50ª, 72ª y 132ª Divisiones de infantería, más la 28ª División de Cazadores; y el Cuerpo de Montaña Rumano del general Gheroghe Avramescu con las 1ª y 4ª Divisiones de Montaña y la 18ª División de Infantería. Aproximadamente estas fuerzas sumaban los 125.000 soldados germano-rumanos, 65 tanques Stug y 1.300 cañones repartidos en 80 baterías, además de 20 piezas de artillería ferroviarias encargadas de disolver los búnkers de hormigón que incluyeron los siguientes modelos: nueve cañones “Gran Bruno” de 283 milímetros, seis morteros Gamma de 420 milímetros con proyectiles de 923 kilogramos, tres obuses Karl de 540 milímetros con proyectiles de 2.180 kilogramos y dos morteros Dora de 800 milímetros con un alcance de 47 kilómetros y una dotación de 4.370 hombres que disparaban proyectiles de 7 toneladas.

El Ejército Rojo que defendía Sevastopol al mando del general Iván Petrov era muy inferior a las fuerzas del Eje, pero contaba con unas fortificaciones formidables. Primeramente unas gruesas murallas interconectadas por túneles, nidos de ametralladoras y blocaos rodeaban el puerto; mientras que un anillo exterior las protegía tras un perímetro de 19 búnkers de hormigón, 82 fortines, 33 kilómetros de zanjas anticarro, 56 kilómetros de alambradas y un campo de 9.600 minas. Dentro de la ciudad las 106.000 tropas soviéticas disponían de 38 tanques (1 T-34, 12 BT-7 y 25 T-26) y 280 piezas de artillería de largo alcance, entre estas baterías navales antibuque de 301 milímetros de calibre, así como 1 tren blindado bautizado como “Zhelezniakov” o “Fantasma Verde” con un tubo de 76 milímetros, además de una tupida red de 89 cañones adscritos a la Defensa Antiaérea Soviética (DCA), lo que convertía al puerto en un bastión casi inexpugnable.

A las 5:40 horas del 2 de Junio de 1942 comenzó la Batalla de Sevastaopol cuando más de 1.300 cañones y 36 lanzacohetes Nebelwerfer del Ejército Alemán desataron una tormenta de fuego sobre el puerto; al mismo tiempo que desde el cielo una formación aérea de 335 aviones entre 100 cazas Messerschmitt Bf 109, 134 bimotores Junkers 88, 34 bombarderos Heinkel He 111 y 67 bombarderos en picado Stukas, arrojaron cientos de bombas sobre el puerto que dañaron los muelles de la Flota Roja del Mar Negro, las plantas eléctricas, los depósitos petrolíferos y la base de submarinos. Al día siguiente, a las 6:00 horas del 3 de Junio, los Stukas realizaron 723 salidas en las que arrojaron 525 toneladas de bombas contra la muralla y el casco urbano al que provocaron incendios en la mitad de sus barrios; mientras que un escuadrón de una docena de Heinkel He 111 hundió sobre uno de los diques al petrolero ruso Mikhail Gromov de 836 toneladas de crudo. Durante los tres días siguientes, 4, 5 y 6 de Junio, los bombardeos continuaron e incluso se incrementaron, llegando la ciudad a recibir 49.595 proyectiles y 362 obuses pesados por parte de la artillería ferroviaria; así como 125.000 bombas con 2.264 toneladas de explosivos y 23.800 incendiarias tras un total de 25.000 incursiones aéreas. El resultado de toda esta concentración de potencia artillería y aérea fue de 250 soldados soviéticos muertos, 40 aviones abatidos y 1 cañón de 150 milímetros destruido; a costa de 100 alemanes fallecidos en el fuego de contrabatería, 1 Stuka derribado y 3 cañones destruidos, entre estos un ferroviario “Gran Bruno” de 283 milímetros.

Finalizado el bombardeo preliminar sobre Sevastopol, el 7 de Junio de 1942 las tropas del Eje comenzaron el avance contra la ciudad bajo el apoyo de coordinado de los dos cañones pesados ferroviarios Dora bautizados como “Thor” y “Odín”, cuyas dotaciones iban seleccionando objetivos primarios o secundarios para destruirlos a larga distancia como hicieron disparando 54 proyectiles contra las fortificaciones de Cerro Haccius; mientras desde el aire los Stukas proporcionaban cobertura aérea en formaciones de 150 a 200 aparatos en vuelo rasante que arrojaron hasta 1.300 toneladas de bombas en 1.368 salidas. Inicialmente los alemanes alcanzaron las primeras líneas defensivas soviéticas y pulverizaron los búnkers de vanguardia, tomando la 22ª División de Infantería la Colina Bunkerberg, la 24ª División de Infantería el Barranco de Kamyschly, la 50ª División de Infantería el sector de Trapez y la 1ª División de Montaña Rumana los Viñedos de Weingut a costa de 2.357 bajas entre 340 muertos y 2.017 heridos, más 12 tanques Stug destruidos; a cambio de resultar tres batallones soviéticos aniquilados. Sin embargo a medida que fueron aproximándose a las murallas y a las trincheras sobre los terraplenes, fueron sometidos a un intenso fuego de artillería y al rugir de las ametralladoras, las cuales diezmaron las filas germanas y provocaron una auténtica carnicería. Eso mismo precisamente les sucedió a una agrupación de tropas alemanas y rumanas en el Valle de Belbeck después de ser 500 soldados masacrados al completo por el tiro cruzado de búnkers, casamatas y agujeros en el suelo que además acabaron con cinco piezas de artillería del Eje, entre estas un cañón de 149 milímetros y una batería al completo de cuatro lanzacohetes Nebelwefer.

Mayores progresos para el Eje tuvieron lugar el 8 de Junio cuando la 50ª División de Infantería se apoderó de Forsthaus y la 132ª División de Infantería del Cerro Haccius a cambio de sufrir 1.700 bajas, aunque no en vano porque los alemanes abrieron una brecha de 3 kilómetros de profundidad y 5 kilómetros de ancho que amenazó directamente las reservas estratégicas del enemigo. Simultáneamente la 9ª División de Artillería Antiaérea de la Luftwaffe eliminó todos los búnkers enemigos sobre uno de los sectores del Valle de Belbeck tras agotar 8.783 proyectiles y abrir una segunda brecha que favoreció la posterior ocupación de las Colinas McKenzie, con el impacto negativo que aquello supuso para el dispositivo defensivo soviético en general.

Pintura donde marineros soviéticos se enfrentan contra soldados rumanos en un sangriento combate cuerpo a cuerpo junto a la costa de Sevastopol en el Mar Negro; mientras desde el cielo aviones alemanes bombardean el puerto.

La Luftwaffe fue una pieza clave durante la Batalla de Sevastopol gracias en parte a la pericia de los pilotos de Stukas capaces de hacer impacto tanto en blancos fijos como móviles. Por ejemplo el 9 de Junio los aviones alemanes hundieron al destructor Sovershennyi y al transporte Gyuys; mientras que la jornada del 10 echaron a pique al destructor Svobodnyi y al carguero Abkhaziya de 4.727 toneladas. No obstante los bombarderos germanos fracasaron a la hora de interceptar al crucero Molotov y al destructor Bditelny que desembarcaron en el puerto a 2.314 nuevas tropas de refresco acompañadas por 28 cañones y 190 toneladas de munición. De su error en cambio se resarcirían el 13 de Junio cuando nuevas formaciones de Stukas hundieron a lo largo de 3.899 salidas y tras arrojar 3.086 toneladas de bombas al dragaminas ruso T-413, a la patrullera SKA-92, a los transportes Gruziya, Tsch-27 y SP-40, además de destruir cinco barcazas y una grúa flotante, y derribar los escuadrones de caza a 47 aviones soviéticos sin apenas pérdidas propias. Tampoco durante esta fase la Marina del Eje fue menos esencial que la aviación porque decenas de pequeñas embarcaciones alemanas, italianas, croatas y búlgaras amenazaron las rutas que comunicaban Sevastopol con el Cáucaso, lo que dificultó enormemente la navegación para los rusos.

El Fuerte Stalin constiuyó un objetivo prioritario para el Ejército Alemán el 13 de Junio después de que 813 soldados de la 22ª División de Infantería apoyados por cinco tanques Stug y dos cañones PaK 37 de 37 milímetros comenzasen un asalto contra la posición que defendían 200 infantes navales soviéticos al mando del capitán Nikolai Borobyev protegidos por dos torretas antibuque dúplex de 305 milímetros y cuatro piezas de 76 milímetros. Amparados por el fuego de los morteros ferroviarios Gamma de 420 milímetros que dispararon 11 proyectiles sin efecto alguno, los soldados alemanes evitarían una masacre solamente gracias al Stuka pilotado por el aviador Werner Weinrauch que acertó con una de sus bombas a la cúpula del Fuerte Stalin, destruyendo tres de sus cuatro cañones de 76 milímetros. A partir de este impacto los soldados pudieron superar los seis metros de alambradas, limpiar el cercano Barranco Wolf y demoler los búnkers uno a uno disparando cargas huecas a 15 metros de distancia con piezas ligeras. A la caída de la tarde las tropas invasoras finalmente conquistaron el Fuerte Stalin con un saldo de 200 bajas soviéticas entre 180 muertos y 20 prisioneros frente a 170 alemanas entre 34 muertos y 136 heridos, además de resultar 3 tanques Stug destruidos.

Las fortalezas de Sevastopol, muchas originarias de la Guerra de Crimea en el siglo XIX, fueron las principales protagonistas de la batalla. Hasta el 19 de Junio los alemanes se habían apoderado de los fuertes en Monte de la Capilla, Nariz del Norte y la Colina de las Ruinas, esta última tomada al asalto por un pelotón de 20 hombres al mando del teniente Gottfried Kupsch. Algo más complicado fue aproximarse a Maxim Gorki I, un búnker de hormigón de 300 metros de largo por 40 metros de ancho, cuyos 1.000 defensores equipados con una pieza antibuque de 301 milímetros protegían el acceso norte a la ciudad. Los alemanes comenzaron el avance contra esta posición el 17 de Junio, consiguiendo atrincherarse a escasos metros del búnker principal, donde instalaron varios cañones de 88 milímetros que dañaron la superestructura. Sin embargo como el hormigón absorbió bien los impactos, se tuvo que recurrir al mortero gigante Thor de 540 milímetros que con sólo tres proyectiles destruyó a la batería naval soviética de 301 milímetros. Acto seguido, 27 Stukas de la Luftwaffe descargaron un racimo de bombas que redujo las defensas exteriores, además de neutralizar los dos únicos cañones de calibre medio que pulverizó el Stuka del teniente Georg Studemann. Una vez despejado el camino, las tropas germanas cargaron contra Gorki I, recibiendo durante el proceso un nutrido fuego de los tiradores ocultos en pozos y agujeros entre los escombros. Ante tales dificultades, tuvieron que ser los zapadores los que combatiendo cuerpo a cuerpo, abrieron una grieta en el búnker por la que irrumpieron violentamente los soldados alemanes matando hasta el último defensor. Finalmente y después de varias horas de lucha, el Gorki I fue conquistado tras un saldo de 950 soviéticos muertos y más de un centenar de bajas alemanas.

Cada vez más rápidamente el dispositivo soviético en Sevastopol comenzó a estrecharse de forma peligrosa. El primer síntoma grave de esta debilidad se mostró a mitad de Junio con la captura de 1.000 soldados rusos y cuatro morteros con 1.500 proyectiles en la Colina Rose. A este revés siguió la toma de las trincheras Annaberg después de que seis artefactos orugas Goliath manejados por control remoto volasen las defensas enemigas y facilitasen su ocupación (aunque una de las minas explosionó antes de tiempo matando a sus operarios y facilitando la destrucción de dos tanques Panzer III). Acto seguido, el 17 de Junio, las tropas alemanas acompañadas por 19 tanques Stug conquistaron el Fuerte Siberia, el Fuerte Tscheka, el Fuerte GPU, el Fuerte Molotov y el Fuerte Volga. Al día siguiente, el 18, cayeron las fortificaciones del Nido de las Águilas y Donets, se rindió el Fuerte Lenin con 80 prisioneros y capituló la 12ª Batería de Costa con los 36 miembros de su guarnición, al mismo tiempo que la 4ª División de Montaña Rumana alcanzaba la Bahía de Severnaya.

Fundamentales fueron las operaciones navales sobre el Mar Negro para mantener la presión sobre el Ejército Rojo sitiado en Sevastopol. Por ejemplo el día 19 de Junio, la lancha torpedera italiana MAS-571 protagonizó un intercambio de disparos frente al puerto en donde hundió mediante dos torpederos al submarino soviético Shch-214 y al carguero S102, aunque en el duelo resultó muerto por una bala el capitán italiano Salvatore Bruno Todaro. Aquella misma jornada, también las lanchas torpederas alemanas S-27, S-72 y S-102 hundieron al transporte Belostok y dañaron un dragaminas. Al día siguiente, el 20, una fuerza anfibia alemana compuesta por 88 efectivos al mando del capitán Wolfrang Van Kranenbrock desembarcó en la Bahía de Severnaya sin encontrar oposición y amenazando la retaguardia soviética. Ni siquiera sirvieron los ingeniosos inventos creados por los rusos como por ejemplo una gigantesca balsa flotante con 164 piezas de artillería antiaérea que fue hundida con todos sus cañones el 25 de Junio por dos impactos directos de los Stukas pilotados por los aviadores Ernst Hinrichs y Helmut Fuhrhop. Dos días más tarde, el 27, Stukas y bombarderos medios Junkers Ju 88 hundieron al destructor Bezuprechny y a los tres submarinos S-22, D-6 y A-1. No obstante y a pesar de las dificultades, los soviéticos tuvieron tiempo de realizar 77 viajes en los que llevaron 4.000 toneladas de suministro a sus tropas y evacuaron a miles de soldados heridos y civiles, incluyendo algunas obras como un valioso lienzo del Asedio de Sevastopol de 1854. Solamente veinticuatro horas más tarde, el 28 de Junio, la Flota Roja del Mar Negro suspendió las travesías hacia Crimea, dejando de este modo a Sevastapol incomunicada por mar y condenada al estricto racionamiento de comida y municiones.

A partir del 28 de Junio de 1941, el avance del Eje fue muy rápido porque los cazadores “vanatori” del Cuerpo de Montaña Rumano al mando del general Mihail Lascar superaron el curso del Río Chernaya Inferior, desalojaron el Fuerte Bastión II, hicieron cumbre en las Colinas Kegel y ocuparon el pueblo de Gaytani aniquilando a toda la 388ª División de Fusileros Soviética. Solamente unas horas después, exactamente la noche del 28 al 29 de Junio, un grupo de lanchas italianas simuló un falso desembarco en el Cabo Fiolent antes de replegarse y generar entre los soviéticos una enorme confusión tras hacerlos creer que iba a tener una operación anfibia sobre dicho sector, cuando realmente iba a ser en la Bahía de Severnaya.

Repentinamente a la 1:00 horas de la madrugada del 29 de Junio de 1942, un total de 130 botes de remo cargados con 380 soldados alemanes cruzaron los 600 metros de la Bahía de Servenaya cubiertos por una espesa cortina de humo. Transcurridos 20 minutos, los hombres desembarcaron en tierra sin ser vistos y capturaron a los escasos guardias soviéticos que si rindieron ante la perplejidad de aquella inesperada incursión.Hasta las 2:00 horas los vigilantes de la 79ª Brigada de Infantería Naval no alertaron de la presencia enemiga disparando una bengala roja, aunque demasiado tarde porque los alemanes ya habían consolidado una cabeza de playa y embolsado a grandes concentraciones de tropas enemigas en la Carretera de Ínkerman. Fue entonces cuando una vez desarticulado todo el dispositivo defensivo, al amanecer las tropas alemanas y rumanas que habían estado sitiando Sevastopol salieron de sus posiciones y arrollaron todo el perímetro ruso haciendo 4.700 prisioneros y ocupando los Montes Sapun, incluyendo el Fuerte Viejo y el Fuerte Malakoff que resultó destruido.

Pintura de enfrentamiento entre soldados alemanes y soviéticos frente a las murallas de Sevastopol en 1942.

Incapaz el Ejército Rojo de retener por más tiempo Sevastopol, Iósif Stalin ordenó el 30 de Junio la evacuación de todo el Alto Mando, incluyendo el general Iván Petrov que fue sacado del puerto discretamente a bordo del submarino ShCh-209 y el vicealmirante Filipp Oktvabrskiy que con 223 oficiales del Estado Mayor Naval abandonó el Cabo Quersonoso embarcando en 13 aviones de transporte que lo llevaron al Cáucaso. Menos suerte tuvieron los heridos ocultos en la Fábrica de Champán de Ínkerman porque el comandante Podpolkovnik Gussarov, quién era un fanático comunista, decidió suicidarse con todos los enfermos haciendo detonar unas instalaciones de pólvora cercanas que primero le mataron a él y a continuación pulverizaron el hospital, acabando con la vida de la mayoría de los pacientes. Afortunadamente para el resto de sitiados, muchos fueron evacuados a bordo de dragaminas, sumergibles y otras embarcaciones pequeñas que rescataron a un total de 25.157 soldados.

Al mismo tiempo que se procedía a la evacuación del Ejército Rojo, soldados alemanes alcanzaron el Cementerio Inglés de la Guerra de Crimea que conquistaron tras intensos combates entre las lápidas y monumentos capturando a 4.875 soldados soviéticos a costa de 821 bajas propias entre 161 muertos y 660 heridos. Acto seguido, las columnas germanas prosiguieron la marcha 6 kilómetros hasta entrar en la ciudad de Nikolayevka y asegurar Balaclava. Simultáneamente las tropas de la 1ª División de Montaña Rumana se apoderaron del pueblo de Novo-Shuli, ocuparon el dispositivo de Ínkerman y cerraron el litoral de la Bahía de Servernaya, lo que estrechó el cerco de los 70.000 defensores soviéticos a poco más que un triángulo entre los Montes Sapun y el Cabo Quersoneso.

El 1 de Julio de 1942, las fuerzas germano-rumanas desencadenaron la última ofensiva contra Sevastapol coronando los Montes Jajla y empujando a los últimos 70.000 soviéticos hacia los suburbios de la ciudad, en donde la mayoría sucumbieron o se rindieron masivamente. Únicamente resistieron unos pocos rusos que en un acto de valentía, lanzaron una carga suicida en la que provocaron 500 bajas a los alemanes antes de ser masacrados. También aguantó la 35ª Batería Costera que efectuó algunos disparos antes de que los artilleros volaran con explosivos sus propios cañones de 305 milímetros o el tren blindado “Zhelezniakov” que agotó sus municiones hasta rendirse su dotación en el Túnel de Korabelnaya. A partir de entonces los soldados del Eje fueron avanzando por las calles, encontrando la bandera blanca colgada de todas las casas y viviendas hasta que las columnas desembocaron a las 14:00 horas en la Bahía de Artillería. Fue así como al mediodía de aquella jornada, un destacamento de alemanes al mando del coronel Erns Maisel izó la bandera del Tercer Reich sobre los escombros del Museo Panorama y un contingente de rumanos al mando del general Gheorghe Manoliu izó la bandera de Rumanía sobre el Monumento Nakhimov. Con este último acto y tras casi diez meses de lucha ininterrumpida, la campaña de Crimea había finalizado.

Terminada la Batalla de Sevastopol, las pérdidas en hombres fueron enormes en ambos bandos. El Ejército Rojo sufrió 135.000 bajas entre 40.000 muertos y 95.000 prisioneros. Contrariamente el Eje encajó 32.554 bajas (5.934 muertos, 24.754 heridos y 1.857 desaparecidos) entre las que hubo 24.100 alemanes (4.337 muertos, 18.183 heridos y 1.580 desaparecidos) y 8.454 rumanos (1.597 muertos, 6.571 heridos y 277 desaparecidos).

Conclusión

Oficialmente en Julio de 1942, la Península de Crimea se convirtió en un territorio totalmente dominado por el Eje. Hasta ese momento las bajas humanas y las pérdidas materiales fueron enormes para la Unión Soviética; mientras que para Alemania su conquista supuso un retraso de casi un año respecto a las previsiones iniciales de la “Operación Barbarroja” para invadir el Cáucaso, lo que posteriormente tendría consecuencias negativas en el desarrollo de futuras campañas. A pesar de todo, la victoria del Eje fue total porque la URSS perdió una posición estratégica clave y el Ejército Rojo sufrió la destrucción de dos ejércitos, incluyendo el hundimiento de una gran cantidad de buques que mermaron notablemente la capacidad de la Flota Roja del Mar Negro.

La Unión Soviética sufrió 350.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros; además de unas pérdidas navales de 49 navíos hundidos (1 crucero, 7 destructores, 11 dragaminas, 5 submarinos, 1 patrullera, 2 petroleros y 20 transportes o cargueros).

El Eje sufrió unas 80.000 bajas (23.000 muertos y 57.000 heridos) entre 70.000 alemanes (20.000 muertos y 50.000 heridos), 10.000 rumanos (3.000 muertos y 7.000 heridos) y 1 italiano (muerto).

Crimea se convirtió en un “portaaviones” para el Eje desde el verano de 1942. Territorialmente Alemania se anexionó una gran parte de la península; mientras que Rumanía se apoderó de ciertas regiones y algunas bases militares. También la Acequia Tártara que estaba habitada por musulmanes de origen túrquico obtuvo una amplia autonomía bajo el nombre de Estado Tártaro y con previsiones a obtener una completa independencia. Sin embargo el proyecto de convertir Crimea en una zona veraniega de sol y playa para los países fascistas de Europa una vez terminase la Segunda Guerra Mundial, nunca sería posible debido al cambio de rumbo del conflicto que acabó con la evacuación de las tropas germano-rumanas en 1944 y la recuperación de la península por parte del Ejército Rojo. Sorprendentemente la región seguiría siendo motivo de disputa entre Ucrania y la URSS durante gran parte del siglo XX y principios del XXI, hasta que en 2014 pasó definitivamente a incorporarse a Rusia. Así fue como Crimea cerró un capítulo que había durado siglos de sangre y fuego a lo largo de la Historia.

 

Bibliografía:

-Patrick McTaggart, ¡Asedio!. “Sebastopol: El desastre de Stalin en Crimea”, Historia Inédita (2010), p.95-157
-Rubén Sáez Abad, Sebastopol 1942. Manstein conquista Crimea, HRM Ediciones (2013), p.37-139
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “La Caída de Sabastopol”, S.A.R.P.E. (1978), p.767-773
-http://www.panzertruppen.org/ww2/1942/kerch.html
-http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/batallas/barbarossa/crimea.html
-http://www.panzertruppen.org/ww2/1942/sebastopol.html
-http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/batallas/barbarossa/sebastopol.html