Campaña de Arakán

A finales de 1942, el Reino Unido se hallaba en una posición de absoluta debilidad para defender la India de una posible invasión de Japón. Ante esa amenaza latente sobre la preciada “Joya de la Corona”, el Ejército Británico decidió adelantarse a una supuesta ofensiva de Japón, lanzando la suya propia mediante una operación de infiltración en la jungla de Birmania que sería conocida como la campaña de Arakán.

Plan de los Aliados

Después de la expulsión de los Aliados Occidentales del Sudeste Asiático, tanto el Gobierno de Londres como el Primer Ministro Winston Churchill sospechaban de que el siguiente paso de Japón iba a ser invadir la India desde las fronteras con Assam, Bangladesh y Arakán. Así lo entendía la Comandancia Suprema de la India (India Command) al frente del general Archibald Wavell, quién propuso a las fuerzas de la Commonwealth adelantarse a sus oponentes y desencadenar una contraofensiva de carácter local en Arakán, la provincia más cercana al Golfo de Bengala.

La ofensiva de Arakán estaría sometida al Mando del Lejano Oriente al frente del general William Slim. Se trató de elementos de las 14ª y 17ª Divisiones de Infantería Indias con la 50ª Brigada Blindada India y las 26ª, 77ª y 123ª Brigadas de Infantería Indias, así como de forma independiente las 6ª y 29ª Brigadas de Infantería Británicas, más los comandos de la V Fuerza Británica, sin obviar con las avanzadillas de reconocimiento de los “Chindits” ni los guerreros “Gurkhas” de Nepal.

Mando del Lejano Oriente:
-14ª División de Infantería India
-17ª División de Infantería India
-6ª Brigada de Infantería Británica
-26ª Brigada de Infantería India
-29ª Brigada de Infantería Británica
-77ª Brigada de Infantería India
-50ª Brigada Blindada India
-V Fuerza Británica
-Gurkhas Nepalís
-Chindits Anglo-Indios

Plan de Japón

Japón cometió un error geopolítico fatal entre finales de 1942 y principios de 1943 al conformarse con mantener sus posiciones en Birmania y no seguir avanzando hacia el interior de la India, donde los independentistas hubieran llevado a cabo un levantamiento contra el Imperio Británico. Sin embargo y pese a las ventajas que tal cosa podía suponer para los intereses del Gobierno de Tokyo, por el momento los japoneses renunciaron a cualquier aventura de este tipo para centrarse en otros escenarios como el Océano Pacífico, considerado el principal escenario de la contienda donde se combatía a los Estados Unidos.

Aunque el interés de Japón por la India fue menor en los últimos meses de 1942, los trabajos defensivos para protegerse ante una eventual contraofensiva por parte del Imperio Británico contra Birmania e incluso de la China Nacionalista desde las fronteras orientales con el Yunnan, no dejaron de aumentar a lo largo y ancho de todo el Sudeste Asiático. De hecho en Arakán, lugar del ataque, el XV Ejército Japonés del general Shôjiro IIda tenía desplegadas a las veteranas 33ª y 55ª Divisiones de Infantería Japonesas, así como a unidades milicianas del Ejército Independiente Birmano del general Aun Sang formado por 3.000 voluntarios nacionalistas.

XV Ejército Japonés:
-33ª División de Infantería Japonesa
-55ª División de Infantería Japonesa
-Ejército Independiente Birmano

Campaña de Arakán

El 17 de Diciembre de 1942, las avanzadillas del Ejército Anglo-Indio comenzaron a infiltrarse desde diversos puntos de la frontera hacia el corazón de la selva de Arakán. A la vanguardia de la columna iba la 14ª División de Infantería India que estableció una serie de bases móviles dentro de la jungla a lo largo de Diciembre de 1942 y Enero de 1943, mientras el resto de unidades apoyaban su avance desde los flancos penetrando a través de la provincia vecina de Akyab.

Un soldado nepalí “Gurkha” entre la vegetación de Arakán.

Oficialmente los primeros combates de intensidad se registraron el 7 de Enero de 1943 cuando elementos de la 55ª División de Infantería Japonesa localizaron a una brigada india entera junto al Río Mayu que en aquellos instantes marchaba en dirección a Donbaik. Inmediatamente los japoneses dispararon sus cañones y morteros sobre los indios, a los que obligaron a establecer un perímetro defensivo en plena selva. Allí resistieron durante tres días hasta que el 10 de Enero acudió en su ayuda la 55ª Brigada Blindada India. Lamentablemente para los infiltrados los refuerzos no sirvieron de nada porque los japoneses que estaban mucho mejor posicionados destruyeron con sus piezas anticarro a 8 tanques Matilda y forzaron a los indios a retirarse del Río Mayu.

Mientras tanto en otros puntos de Arakán, así como de Akyab y de los límites con la frontera india de Assam, las fuerzas de la Commonwealth continuaron adentrándose en la profundidad de la jungla. Entre los éxitos durante aquella fase de la campaña estuvo el logrado por un grupo de “Chindits” y la V Fuerza Británica a la hora de cortar las comunicaciones de los japoneses por el Río Kaladán; así como un contingente anglo-indio que bloqueó brevemente la carretera entre Maungdaw y Buthidaung, poco antes de tomar el pueblo de Indin. No obstante y salvo por aquellos objetivos cumplidos de carácter local, el resto de unidades fracasaron en otros sectores debido a los encontronazos con las patrullas del XV Ejército Japonés y las milicias nativas del Ejército Independiente Birmano.

A medida que las fuerzas de la Commonwealth se adentraban en Arakán y otros lugares de Birmania, la mayor parte de los soldados vivieron un auténtico infierno, no solo por el peligro que suponían los aguerridos japoneses ocultos entre las plantas, sino por la propia naturaleza de la selva. De hecho la hostil orografía estaba compuesta por abundante vegetación y hectáreas interminables de árboles y palmerales, sin obviar los insoportables meses de calor, las lluvias monzónicas, el barro, las enfermedades tropicales y los animales exóticos que variaban desde molestos mosquitos en el aire a venenosas serpientes entre la maleza, así como mortales cocodrilos en las charcas e insectos de toda clase que causaban dolorosas picaduras a sus víctimas. A raíz de este entorno natural en el que era tan complicado sobrevivir, las bajas causadas por la jungla fueron inmensamente mayores que las infligidas por las tropas del Eje.

El 10 de Marzo de 1943 los soldados de la 14ª División de Infantería India no desistieron en sus intentos por controlar Arakán y por tanto desencadenaron un segundo ataque contra el Río Mayu y la localidad de Donbaik. No obstante y como como en las anteriores ocasiones, las tropas indias retrocedieron ante los japoneses pese a que en el último instante se unió al asalto la 6ª Brigada de Infantería Británica que también fue castigada por el fuego enemigo y puesta igualmente en retirada. Sorprendentemente y lejos de aceptar la derrota, al cabo de una semana, el 18 de Marzo, tanto la 14ª División de Infantería India como la 6ª Brigada de Infantería Británica volvieron a cargar una vez más contra el Río Mayu y Donbaik con idéntico resultado, viéndose obligadas ambas unidades a huir de nuevo tras sufrir un alto coste en bajas de 300 muertos.

Tropas japonesas ante un “Gran Buda” durante la campaña de reconquista de Arakán.

Inesperadamente para los Aliados el 3 de Abril de 1943, las 33ª y 55ª Divisiones de Infantería Japonesas, apoyadas desde retaguardia por las milicias del Ejército Independiente Birmano, lanzaron su contraofensiva contra todas las tropas anglo-indias en Arakán y Akyab. La contundencia del ataque fue demoledora porque en cuestión de horas los defensores próximos al Río Mayu fueron puestos en fuga y el pueblo de Indin reconquistado, capturando los nipones en su interior a todo el cuartel general de la 6ª Brigada de Infantería Británica, incluyendo a su comandante Ronald Cavendish que se rindió junto al resto de la oficialidad de su Estado Mayor. Al día siguiente de este triunfo, el 4, los soldados japoneses recuperaron el control de la carretera que iba de Maungdaw a Buthidaung; mientras que en las jornadas sucesivas, bloquearon en el Valle de Kalapanzin a las tropas anglo-indias que se retiraban penosamente del resto de zonas de Birmania.

Durante Abril y Mayo de 1943, los soldados del Ejército Anglo-Indio ya se hallaban protagonizando una penosa sobre Arakán y Akyab sufriendo una verdadera pesadilla porque muchos cayeron desfallecidos a causa de la desnutrición por falta de alimentos o agua, enfermos por culpa de las epidemias tropicales o directamente por el acoso de la aviación japonesa y las piezas de artillería emplazadas en las inmediaciones al Río Naf. A pesar de todo, un buen número de tropas indias, británicas y nepalís pudieron dejar atrás la selva y alcanzar la seguridad de la frontera de Assam, haciéndolo la última columna la jornada del 11 de Mayo.

Resultado

La ofensiva anglo-india sobre Arakán terminó en un completo desastre para sus principales impulsores porque la Commonwealth no ganó ni un solo palmo de terreno en el Sudeste Asiático. A costa de tal fracaso, se desperdiciaron grandes recursos humanos y materiales mucho más necesarios en otros escenarios bélicos o directamente para defender la propia India, sin obviar con que el general William Slim fue cesado del Mando del Lejano Oriente y sustituido por el almirante Lord Louis Mounbatten.

Los Aliados sufrieron 6.250 bajas entre muertos, heridos, prisioneros y enfermos graves.
Japón sufrió 1.776 bajas entre muertos y heridos.

Concluida la campaña de Arakán de 1943, tanto los Aliados como Eje mantuvieron sus respectivas posiciones de partida sobre la frontera de la India con Birmania. A partir de entonces la jungla indo-birmana se convertiría hasta 1945 en un frente estática para ambos bandos y un auténtico infierno dentro de un paraíso tropical que no se movería hasta en los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial en Asia.

 

Bibliografía:

-Carlo Caranci. Revisión Histórica del Siglo XX. La Segunda Guerra Mundial. Holocausto Atómico, “Primeras Contraofensivas”, Ediciones Iberoamericanas Quorum, (1986), p.123
-Martin Braylay, The British National Army 1939-45 (3): Burma 42-43, Osprey Publishing (2002), p. 5-9
-http://en.wikipedia.org/wiki/Arakan_Campaign_1942-43