Campaña de Arakán

 

A punto de acabar el año 1942 y ante las negativas perspectivas de comienzos de 1943, Gran Bretaña se encontraba en una posición muy débil para defender la India. Hasta ese momento Londres no había cosechado nada más que derrotas en Asia que habían llevado al Imperio Japonés hasta las puertas de su colonia más preciada. Por dicha razón y a pesar de que reconquistar el territorio perdido era imposible, el Ejército Británico planeó una inútil contraofensiva contra Birmania con la única finalidad de quedar bien ante la opinión pública de los Aliados. Tal disparate desde el punto de vista militar terminaría en el desastre de Arakán.

Plan de Gran Bretaña

Nada optimista podía considerarse la situación del Imperio Británico en el Sudeste Asiático a finales de 1942. Hong Kong, Borneo, Malasia, Singapur y Birmania habían sido conquistadas por Japón después de sufrir los ingleses graves reveses tanto por tierra como mar. La India estaba al alcance de la mano y las fuerzas aéreas del Lejano Oriente habían desaparecido. Únicamente se oponía al Imperio del Sol Naciente una serie de contingentes indios reclutados a toda prisa para detener a lo que parecía ser el “azote de la Joya de la Corona”.

Increíblemente y a pesar de la escasez de unidades para hacer frente a la invasión japonesa, los británicos optaron por atacar primero sobre el sector de Arakán en lugar de esperar la embestida enemiga. Así pues, Londres aplicó la doctrina de Napoleón Bonaparte basada en “la mejor defensa es el ataque”, un concepto que en la Francia de las Guerras Napoléonicas del siglo XIX tenía sentido, pero no en la delicada situación del Imperio Británico a aquellas alturas de la Segunda Guerra Mundial.

Dos fuerzas compuestas por indios en su mayoría y británicos en menor medida constituyeron el Mando del Lejano Oriente al mando del general William Smith. Las tropas escogidas en la India fueron las 14ª y 17ª Divisiones de Infantería Indias, así como las 26ª, 77ª y 123ª Brigadas de Infantería Indias y la 50ª Brigada Blindada India; mientras que las de Gran Bretaña fueron las 6ª y 29ª Brigadas de Infantería Británicas, además de los comandos de la V Fuerza Británica y las avanzadillas de reconocimiento de los Chindits; sin obviar a los Gurkhas de Nepal.

Mando del Lejano Oriente:
-6ª Brigada de Infantería Británica
-14ª División de Infantería India
-17ª División de Infantería India
-26ª Brigada de Infantería India
-29ª Brigada de Infantería Británica
-77ª Brigada de Infantería India
-50ª Brigada Blindada India
-V Fuerza Británica
-Gurkhas Nepalís
-Chindits Anglo-Indios

Plan de Japón

Japón cometió un error fatal entre finales de 1942 y principios de 1943 al conformarse con mantener sus posiciones en Birmania y no seguir avanzando hacia el interior de la India donde los nacionalistas hubieran llevado a cabo un levantamiento contra el colonialismo inglés. Sin embargo los japoneses renunciaron por el momento a cualquier intervención más allá de la provincia india de Assam, la única que habían liberado parcialmente hasta ese momento y puesto bajo el Gobierno Provisional de la India Libre, prefiriendo por el contrario protegerla a toda costa de una contraofensiva aliada.

Para defender Arakán el Eje disponía al XV Ejército Japonés del general Shôjiro Iida que integraba a las veteranas 33ª y 55ª Divisiones de Infantería Japonesas. Simultáneamente los nacionalistas birmanos en contra del Imperio Británico dirigidos por el líder político-militar Aun Sang prestaron a un contingente de 3.000 voluntarios en el llamado Ejército Independiente Birmano.

XV Ejército Japonés:
-33ª División de Infantería Japonesa
-55ª División de Infantería Japonesa
-Ejército Independiente Birmano

Campaña de Arakán

Un soldado Gurkha de Nepal entre la vegetación de Arakán.

El 17 de Diciembre de 1942, las primeras avanzadillas anglo-indias comenzaron a infiltrarse desde la frontera hacia el corazón de la selva de Arakán. En vanguardia fue la 14ª División de Infantería India que tomó posiciones a lo largo de Diciembre de 1942 y Enero de 1943 para a continuación apoyar en su avance al resto de unidades sobre la vecina provincia de Akyab.

Oficialmente los primeros combates de intensidad se registraron el 7 de Enero de 1943 cuando elementos de la 55ª División de Infantería Japonesa localizaron a una brigada india entera junto al Río Mayu que iba en dirección a Donbaik. Inmediatamente los japoneses dispararon sus cañones y morteros sobre los indios, a los que obligaron a establecer un perímetro defensivo en plena selva. Allí resistieron durante tres días, hasta que el 10 de Enero acudió la 55ª Brigada Blindada India en su ayuda. Sin embargo su presencia no sirvió de nada porque los japoneses destruyeron 8 tanques Matilda y forzaron a los indios a retirarse del Río Mayu.

Mientras tanto el resto de fuerzas anglo-indo-nepalís fueron infiltrándose lentamente por Arakán y otras provincias como Akyab, Assam e incluso el centro de Birmania. Especialmente destacaron los comandos del grupo de los Chindits y la V Fuerza Británica que cortó las líneas japonesas tras el Río Kaladán; así como el contingente de anglo-indios que bloqueó la carretera entre Maungdaw y Buthidaung y tomó el pueblo de Indin. No obstante, salvo éxitos de carácter local, las patrullas japonesas y milicias del Ejército Independiente Birmano frustraron todos los intentos de penetración aliados.

Birmania y Astrakán constituyeron un auténtico infierno para las tropas anglo-indias que se atrevieron a infiltrarse entre sus frondosas selvas. No solamente los aguerridos soldados japoneses ocultos entre las plantas representaron un peligro, sino que peor todavía fue la complicada orografía a la que los Aliados se enfrentaron. Compuesta de espesa vegetación, árboles de considerable altura e infinitos palmerales, la jungla birmania se convirtió en infierno para los soldados aliados, quienes durante meses soportaron calor, lluvias monzónicas, barro, enfermedades y animales hostiles que iban desde molestos mosquitos en el aire, pasando por venenosas serpientes entre la maleza, hasta mortales cocodrilos en las charcas y bichos de toda clase que causaban dolorosas picaduras a sus víctimas. Curiosamente un gran porcentaje de las tropas aliadas que causaron baja durante la campaña de Arakán fueron por culpa de la naturaleza y no del enemigo.

Sufriendo penalidades de todo tipo en la jungla, los soldados de la 14ª División de Infantería India no desistieron en sus intentos por controlar Arakán y el 10 de Marzo desencadenaron un nuevo ataque contra el Río Mayu y la localidad de Donbaik. Sin embargo como en anteriores ocasiones los indios retrocedieron ante los japoneses a pesar de que en el último instante se sumó al asalto la 6ª Brigada de Infantería Británica que también fue puesta en retirada. No obstante y lejos de aceptar la derrota, el 18 de Marzo tanto la 14ª División de Infantería India como la 6ª Brigada de Infantería Británica volvieron a cargar una vez más contra el Río Mayu y Donbaik con idéntico resultado. Aquella insistencia que terminó en un completo fracaso costó a los anglo-indios 300 bajas.

Tropas japonesas ante un “Gran Buda” durante la campaña de reconquista de Arakán.

Inesperadamente para los Aliados el 3 de Abril de 1943, las 33ª y 55ª Divisiones de Infantería Japonesas, apoyadas desde retaguardia por las milicias del Ejército Independiente Birmano, lanzaron su contraofensiva contra todas las tropas anglo-indias en Arakán, Assam y Akyab. Solamente en las primeras horas los japoneses arrollaron a los soldados aliados próximos al Río Mayu y reconquistaron el pueblo de Indin capturando a todo el cuartel general de la 6ª Brigada de Infantería Británica, incluyendo a su comandante Ronald Cavendish que se rindió junto al resto de la oficialidad. Al día siguiente, el 4, los soldados nipones recuperaron el control de la carretera que iba de Maungdaw a Buthidaung; mientras que en las jornadas siguientes, bloquearon desde el Valle de Kalapanzin a las tropas aliadas que se retiraban penosamente del resto de zonas de Birmania.

Durante Abril y Mayo de 1943, los soldados indios, británicos y nepalís en retirada por Arakán, Assam y Akyab sufrieron un auténtico infierno, no solamente por la falta de alimentos, agua y medicamentos para las enfermedades de las que se habían contagiado; sino por el acoso de la aviación japonesa y de la artillería, en especial de las baterías instaladas junto al Río Naf. Así fue como hasta el 11 de Mayo de 1943, instante en que cruzó la última patrulla aliada la frontera con la India, los japoneses hicieron cautivo al resto y volvieron a reconquistar el territorio perdido en Birmania y Arakán.

Resultado

La ofensiva anglo-india sobre Arakán terminó en un completo desastre para sus principales impulsores. Gran Bretaña y la India encajaron unas pérdidas tremendas y no ganaron ni un metro de terreno en el Sudeste Asiático, gastando para ello grandes recursos que podrían haber venido bien en otros escenarios. De hecho, tan graves fueron las consecuencias de la derrota, que el general William Smith fue destituido y sustituido por el nuevo Virrey de la India, Lord Louis Mounbatten. No obstante Japón no supo aprovechar la ventaja sobre la debilidad de los británicos y prefirió mantenerse en las zonas ocupadas cuando realmente podía haber provocado un duro golpe a la Commonwealth.

Los Aliados sufrieron 6.250 bajas entre muertos, heridos, prisioneros y enfermos graves.
Japón sufrió 1.776 bajas entre muertos y heridos.

Terminada la Batalla de Arakán, tanto Aliados como Eje mantuvieron sus respectivas posiciones de partida. A partir de ese momento la jungla indo-birmana se convirtió en un frente estático que representaría una verdadera pesadilla para los dos bandos casi hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

Carlo Caranci. Revisión Histórica del Siglo XX. La Segunda Guerra Mundial. Holocausto Atómico, “Primeras Contraofensivas”, Ediciones Iberoamericanas Quorum, (1986), p.123

Martin Braylay, The British National Army 1939-45 (3): Burma 42-43, Osprey Publishing (2002), p. 5-9
http://en.wikipedia.org/wiki/Arakan_Campaign_1942-43