Bombardeos de Bratislava

Eslovaquia formaba parte de la coalición con Alemania desde el 1 de Septiembre de 1939 cuando ambas naciones invadieron Polonia y desataron la Segunda Guerra Mundial. A pesar de pertenecer el país al Eje desde una fecha tan temprana, su posición geográfica justo en el corazón de Europa la permitió pasar inadvertido al situarse en un punto muy alejado tanto del Frente Occidental como del Frente Oriental, por lo que sólo cuando la Fuerza Aérea Estadounidense dispuso de sus aviones de largo alcance en 1943, los Aliados comenzaron a bombardear la República Eslovaca y especialmente la capital de Bratislava.

Al invadir los Estados Unidos la mitad sur de Italia en el otoño de 1943, la Fuerza Aérea Estratégica del Mediterráneo (Mediterranean Allied Strategic Air Force o MASF) tuvo por primera vez en su radio de acción a Eslovaquia. Desde ese instante la Fuerza Aérea Estadounidense (United States Air Force o USAF) que desplegaba a cientos de aparatos en los aeropuertos meridionales de la Península Italiana, sobretodo en las grandes instalaciones del Aeródromo de Foggia, movilizó a sus aviones de la 15ª Escuadrilla de Bombarderos Estadounidense compuesta por bombarderos cuatrimotores B-17 y B-24 Liberator y cazas de escolta P-38 Lightning, P-47 Thunderbolt y P-51 Mustang para atacar la República Eslovaca.

Cazas Messerschmitt Bf 109 de la Fuerza Aérea Eslovaca.

La Fuerza Aérea Eslovaca (Slovenské Vzdušné Zbrane) Bratislava únicamente disponía el 1 de Agosto de 1943 de tan sólo 43 aviones en Bratislava, de los cuales 34 estaban operativos, todos del modelo anticuado Avia Bk-534 que habían pertenecido a la disuelta Fuerza Aérea Checa. Ante esta grave carencia de aparatos modernos, el Gobierno del Presidente Jozef Tiso compró a Alemania un lote de cuatro cazas de última generación Messerschmitt Bf 109E que fueron estacionados en el Aeródromo de Vajnory. Sin embargo aquello no solucionó en nada el deficiente sistema de protección aérea, pues el 1 de Octubre se produjo una confusión después de que las alarmas sonaran por error y las baterías antiaéreas disparasen 50 salvas contra un cielo vacío. Este incidente, sumado a que en el primer bombardeo de la Fuerza Aérea Estadounidense sobre Wiener Neustadt el 2 de Noviembre, los cazas eslovacos destinados a la defensa de Austria se desorientaron durante el trayecto y tuvieron que volver a sus bases, obligó a los mandos de la Fuerza Aérea Eslovaca a tomar la determinación de reformar todo su organigrama. Así fue como se creó la 13ª Escuadrilla de Cazas en el Aeródromo de Piestany como parte de la 8ª División Aérea, la cual contó con una veintena de pilotos experimentados y 14 excelentes interceptores Messerschmitt Bf 109G-6 que las autoridades políticas adquirieron a Alemania a un precio 2.012.400 marcos germanos “reichsmarks”.

Oficialmente la primera misión de la 13ª Escuadrilla de Cazas tuvo lugar a finales de 1943 cuando una formación de la Fuerza Aérea Estadounidense sobrevoló Eslovaquia con la supuesta pretensión de bombardear algún objetivo sobre Austria. Nada más despegar los aviones eslovacos y unirse a un escuadrón de cazas la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), los defensores apenas pudieron interceptar a sus oponentes porque los norteamericanos variaron el rumbo y torcieron hacia el sur de Alemania. En ese instante se produjo un incidente que echó al traste la operación, ya que el ametrallador de un cazabombardero alemán Messerschmitt Bf 110 confundió a dos cazas eslovacos Messerschmitt Bf 109 con aviones estadounidenses y disparó varias ráfagas, afortunadamente sin acertarles, pero que ahuyentaron y rompieron la formación de la escuadrilla eslovaca, regresando la totalidad de los aparatos al Aeródromo de Piestany.

Fábrica Apollo en Bratislava destruida por las bombas norteamericanas.

El 16 de Junio de 1944 tuvo lugar el primer bombardeo de la 15ª Escuadrilla de Bombarderos Estadounidense sobre la capital de Bratislava. Aunque durante la primera oleada las bombas cayeron en el casco urbano, a las 9:20 horas de la mañana la segunda oleada fue detectada a medio camino sobre el Lago Balatón, donde los cazas eslovacos Messerschmitt Bf 109 cayeron sobre los norteamericanos escupiendo ráfagas y derribando durante la magistral emboscada a 22 aviones enemigos, entre estos catorce bombarderos y ocho cazas, a costa de perderse diez aparatos propios. Cosechado este increíble triunfo, también las piezas de artillería antiaérea de la ciudad se sumaron a la acción, abatiendo con sus proyectiles a otros tres bombarderos B-24 Liberator. Sin embargo muchos de los cuatrimotores alcanzaron la metrópoli y entre las 10:12 horas y las 10:30 arrojaron su carga con la que dañaron algunas instalaciones y edificios, destruyeron la Fábrica Apollo, incendiaron unas pocas refinerías y hundieron quince gabarras en el Río Danubio. Afortunadamente para los eslovacos, la tercera oleada que estaba a punto de llegar mientras sobrevolaba los Cárpatos Menores, optó por no sufrir el mismo destino que las otras dos y se retiró de nuevo hacia sus bases en Italia. Una vez concluido el raid en el que se lanzaron 1.506 toneladas de bombas, los incursores mataron a 122 personas (118 civiles y 4 soldados del Ejército Eslovaco) y dejaron un saldo de 595 desaparecidos (593 civiles y 2 militares), además de abatir 10 aviones eslovacos; aunque a cambio de sufrir un triste castigo con nada menos que 25 aviones norteamericanos derribados (8 cazas y 17 bombarderos).

Nuevamente el 26 de Junio de 1944 los radares de Alemania advirtieron a la Fuerza Aérea Eslovaca de que 871 aviones de la Fuerza Aérea Estadounidense entre los que había 654 bombarderos B-17 y B-24, escoltados por 217 cazas P-38 Lightning, P-47 Thunderbolt y P-51 Mustang volaban en dirección hacia Bratislava, pese a que posteriormente se descubrió que el objetivo real era la ciudad de Gyôr en Hungría. Inmediatamente la 13ª Escuadrilla de Cazas despegó con ocho interceptores Messerschmitt Bf 109 para enfrentarse a unos oponentes que los superaba en número de 80 a 1, por lo que tres de los aparatos eslovacos resultaron fácilmente derribados y otros tres averiados con tres pilotos muertos, a costa de tan sólo abatir a un bombardero norteamericano B-24 Liberator y dañar gravemente a dos cuatrimotores B-17.

A finales de 1944, la capital de Bratislava recibiría el último bombardeo de la Segunda Guerra Mundial que dejó algunos civiles muertos y arrasó por completo una fábrica del Barrio de Devinská Nová Ves. Hasta la fecha la defensa aérea de Eslovaquia costó a la Fuerza Aérea Estadounidense la pérdida de 26 aviones (18 bombarderos y 8 cazas), mientras que a la Fuerza Aérea Eslovaca la pérdida de 13 cazas, algo que sin duda convirtió la desigual lucha de un país tan pequeño frente a un coloso como Norteamérica en todo un hito de la Historia de la Aviación para las naciones de la Europa Centro-Oriental.

 

Bibliografía:

-Santiago Mata, El Ejército Eslovaco durante la Segunda Guerra Mundial: La Guerra en Eslovaquia. Los bombardeos de Bratislava y el final de la aviación de caza eslovaca, Revista Serga Nº18 (2002), p.44-45
-http://en.wikipedia.org/wiki/Slovak_Air_Force_(1939-1945)