Bombardeo de Stuttgart

La ciudad de Stuttgart tuvo la mala suerte de ser uno de los núcleos urbanos más bombardeados del Tercer Reich a manos de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Las docenas de raids que sufrió la metrópoli por parte de la aviación de Gran Bretaña y Estados Unidos dejaron miles de civiles muertos entre las toneladas de escombros, aunque también los atacantes pagarían un alto precio en aviones y tripulaciones desde el año 1940 hasta 1945.

Cuando el Mando de Bombardero (Bomber Command) de la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF) al frente del mariscal del aire Arthur Harris tuvo que seleccionar a comienzos de la Segunda Guerra Mundial cuáles iban a ser los objetivos a destruir dentro de Alemania, uno de los blancos elegidos fue la ciudad de Stuttgart, por ese entonces capital de la región de Baden-Württemberg. La importancia estratégica de la metrópoli radicaba en que poseía un complejo industrial de rodamiento de bolas perteneciente a la Compañía Bosch, además de que allí se fabricaban incontables motores para aviones de la Compañía Daimler-Benz, lo que convertía a este centro en una fuente vital para mantener en el aire a los interceptores de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe).

Curiosamente Stuttgart ya había sido bombardeada por la aviación anglo-francesa durante la Primera Guerra Mundial, concretamente en dos ocasiones, una en 1915 sobre el distrito de Rotebühlkaserne en donde murieron 4 soldados del Ejército Alemán y otros 43 resultaron heridos, así como otra el 15 de Septiembre que concluyó con 11 civiles fallecidos. A raíz de esta experiencia de la Gran Guerra, los mandos germanos decidieron reforzar las defensas en el siguiente conflicto con algunos escuadrones de caza diurnos y nocturnos, pero sobretodo con un parque de artillería antiaérea que incluyó 49 cañones, de los que 11 eran Flak de 88 milímetros y los otros 38 variaban de los 40 a 20 milímetros,

El primer bombardeo contra Stuttgart tuvo lugar dentro del contexto de la Batalla de Inglaterra el 25 de de Agosto de 1940, estando protagonizado por un total de 20 aviones británicos que con sus bombas mataron a 5 personas, hirieron a 5 y destruyeron 17 edificios. La siguiente incursión de ese año se repetiría con otra veintena de aparatos el 20 de Noviembre sin ningún efecto; mientras que el año 1941 se estrenaría con un raid el 10 de Febrero que tampoco causó ninguna baja, pero provocó algunos daños en el Palacio Solitude, famoso por el movimiento artístico del Rococó.

Hasta después de un año, la noche del 5 de Mayo de 1942, la aviación británica no puso en marcha su primera gran incursión sobre Stuttgart que llevaron a cabo 121 aviones entre 14 Lancaster, 12 Stirling, 7 Halifax, 69 Wellington y 19 Hampden, los cuales dañaron los distritos de Zuffenhausen y Bad Cannstatt, acabando con la vida de 13 ciudadanos, hiriendo a otros 37 y destruyendo 150 viviendas, aunque un total de 5 bombarderos británicos fueron abatidos (2 Stirling y 5 Wellington). A lo largo de aquel año tendrían lugar otras tres incursiones, pero sólo una más dejaría víctimas mortales, concretamente la del 22 de Noviembre con 222 aparatos que causaron 28 muertos, 71 heridos y 88 edificios destruidos en los distritos de Vaihingen, Möhringen y Plieningen.

Formación de bombarderos norteamericanos B-17 sobre Stuttgart.

El año 1943 se estrenó con un gran raid sobre Stuttgart la jornada del 11 de Marzo cuando la RAF empleó a un total de 314 bombarderos que dejaron un rastro de 112 muertos, 386 heridos y 118 viviendas sepultadas sobre los distritos de Vaihingen y Kaltental. Al mes siguiente, el 15 de Abril, fueron otros 462 aparatos los que golpearon la ciudad, en esta ocasión con un trágico resultado porque fallecieron nada menos que 619 civiles, otros 705 recibieron heridas y encima murieron en el recinto de Gaisburg alrededor de 400 prisioneros de guerra del bando de los Aliados por «fuego amigo» , además de perderse durante la incursión 11 aviones ingleses entre 6 Halifax, 3 Stirling y 2 Lancaster.

Estados Unidos se unió a la campaña de bombardeos sobre Stuttgart el 6 de Septiembre de 1944 con un total de 338 bombarderos B-17 que nada más alcanzar la ciudad empezaron a dar vueltas sobre la urbe al estar cubierta por una capa de nubes, por lo que 76 aparatos abortaron la misión y el resto soltaron sus bombas al azar lejos de sus objetivos, las cuales explosionaron en zonas residenciales con la consiguiente muerte de 107 ciudadanos y dejar heridos a otros 165. Sin embargo durante el trayecto de vuelta a Inglaterra los norteamericanos fueron emboscados cerca de París por cazas alemanas y también por algunos bombarderos en picado Stukas dotados de cañones, los cuales dispersaron y destrozaron a decenas de «fortalezas volantes», obligando a algunas a variar su rumbo y agotar sus depósitos de combustible hasta caer en las frías aguas del Canal de la Mancha. Aquel episodio conocido por la VIII Fuerza Aérea Estadounidense como «Lunes Negro» implicó la pérdida de un total de 45 aviones B-17, una de las derrotas más graves hasta la fecha sufridas por los estadounidenses sobre los cielos del Tercer Reich.

Durante el resto del año 1943 se registraron otros cuatro raids de la RAF sobre Stuttgart, uno sin víctimas, otro con tan sólo un fallecido, otro con 31 y el que más con 104 muertos y 300 heridos a manos 343 cuatrimotores anglo-canadienses, todo ello a costa de ser abatidos 10 aparatos entre 4 Lancaster y 6 Halifax. Al año siguiente, el 21 de Febrero de 1944, los británicos volvieron a golpear la ciudad con 598 aparatos que dejaron un saldo de 160 fallecidos y 977 heridos a costa de perderse 8 bombarderos, entre estos 7 Lancaster y 1 Halifax. También la VIII Fuerza Aérea Estadounidense regresó a la urbe con 50 bombarderos B-17 que dañaron los distritos de Feuerbach y Bad Cannstatt, acabando con la vida de 10 personas e hiriendo a 78.

A la semana del último raid de las «fortalezas volantes», el 2 de Marzo, una formación de 557 aviones de la RAF castigó Stuttgart causando 125 muertos y 510 heridos, así como daños en el famoso edificio barroco del Palacio Nuevo. Curiosamente un número mayor de bombarderos machacaron la ciudad el 28 de Abril, concretamente 863 aparatos sumando a 617 cuatrimotores Lancaster y 230 Halifax con una escolta de 16 cazabombarderos Mosquitos, los cuales mataron 86 personas e hirieron a 203.

Escombros de la ciudad de Stuttgart en 1945.

La fase más terrible de los raids sobre Stuttgart fue sin duda la del 16 al 29 de Julio de 1944, pues prácticamente casi todas las noches la ciudad recibió continuos bombardeos con centenares de bombarderos de la RAF que sepultaron el casco urbano y los distritos de Botnang, Ostheim y Gablenberg. En medio de aquella terrible devastación de fuego y cascotes perdieron la vida más de 1.000 personas y otras 100.000 hubieron de desplazarse como refugiados, ya que docenas de edificios fueron reducidos a escombros, incluyendo la sede del Partido Nacionalsocialista, aunque las bajas para la aviación inglesa fueron también muy altas porque fueron derribados 72 aviones de diversos tipos, la mayoría del modelo Lancaster.

A lo largo del resto del año 1944 la ciudad de Stuttgart recibió otros catorce bombardeos desde el cielo, siendo el más letal de todos el que arrasó la parte occidental de la metrópoli con 217 aviones que mataron a 957 personas e hirieron a 1.600 a costa de la pérdida de 4 Lancaster. El siguiente raid en importancia fue el de la noche del 19 al 20 de Octubre cuando 583 aparatos dañaron las plantas industriales de la Compañía Bosch y dejaron 338 fallecidos y 872 heridos, a cambio de ser derribados en la incursión 6 cuatrimotores Lancaster.

El año 1945 tuvo como protagonistas un total de 15 bombarderos sobre Stuttgart, pero la mayoría de escasa entidad que llevaron a cabo fundamentalmente cazabombarderos tácticos del tipo Mosquito, de los cuales 11 serían derribados por los cañones Flak. El único raid de gravedad fue el sucedido en la noche del 28 al 29 de Enero después de que 602 aviones de la RAF causaran con sus bombas 123 muertos y 78 heridos , además de provocar cuantiosos daños materiales en las estación ferroviarias, una factoría de aviones y una planta de rodamientos de bolas. Curiosamente la última incursión sobre la ciudad la protagonizó un solitario bimotor inglés Mosquito la jornada del 19 de Abril al arrojar un artefacto que acabó con la vida de un transeúnte e hirió a otros 7.

Al acabar la Segunda Guerra Mundial la ciudad de Stuttgart había sufrido la muerte de 4.562 ciudadanos, además de haber quedado arrasada su área urbana en un 62% después de haber recibido 27.000 toneladas de bombas a lo largo de 53 raids. Los Aliados por el contrario perdieron 300 aviones que cayeron abatidos, así como 2.400 aviadores que fallecieron el momento de ser derribados, sin obviar con que también 770 prisioneros de guerra o esclavos perdieron la vida por culpa del «fuego amigo». Ante estas alarmantes cifras por parte de los dos bandos, las incursiones que tuvieron lugar sobre Stuttgart entre los años 1940 y 1945 sin duda constituyeron uno de los episodios más duros de la campaña de bombardeos en Europa.

 

Bibliografía:

-Donald Miller, Los Amos del Aire, la Historia de los Aviadores que golpearon el Corazón de la Alemania Nazi, “Hombres en Guerra”, Desperta Ferro Ediciones (2024), p.267-268
-https://hmn.wiki/es/Bombing_of_Stuttgart_in_World_War_II
-https://en.wikipedia.org/wiki/Bombing_of_Stuttgart_in_World_War_II