Bombardeo de Gibraltar

 

Cuando se produjo el Armisticio entre Francia y Alemania en Junio de 1940 tras haber conquistado el país los alemanes, la mayor parte de la Flota Francesa en la costa del Mar Mediterráneo había levado anclas y se dirigió a Argelia en el Norte de África. Gran Bretaña aprobaba el Armisticio y la neutralidad de la nueva Francia de Vichy a cambio de que la flota no se cediera a los alemanes y se recluyera en las colonias, algo que los franceses cumplieron. Sin embargo en el último momento el miedo dominó a los británicos y el Primer Ministro Winston Churchill ordenó atacar a los franceses. Por sorpresa y a traición un grupo de aviones británicos atacó a la Flota Francesa en el puerto argelino de Mers el-Kebir hundiendo un acorazado y dañando otros dos junto a diversos barcos menores. Lo peor de todo es que murieron 1.300 marineros franceses sin tener si quiera la oportunidad de defenderse tras un bombardeo sin declaración previa de guerra.

El ataque en Mers el-Keber fue uno de los mayores errores de Inglaterra en la Segunda Guerra Mundial, pues supuso el fin de la neutralidad de la Francia de Vichy y la entrada en la guerra “indirecta” de esta al lado del Eje, lo que suponía tener de enemigo a todo el Imperio Francés, más sus colonias, en un momento en el que los ingleses ya les era difícil contener al Tercer Reich e Italia. Además, como era de esperar, el Jefe del Estado, Henri Philippe Pétain, reclamó una acción que vengara los muertos en Mers el-Kebir. De ese modo surgió la idea de bombardear a Gran Bretaña en uno de los puntos donde más le dolería: Gibraltar.

La colonia británica de Gibraltar obtenida por Reino Unido en 1713 durante el Tratado de Ultrecht tras la Guerra de Sucesión (1700-1714) fijaba que se aceptaba la soberanía inglesa en el peñón, a cambio de reconocer a la dinastía de los Borbones como la verdadera monarquía española. A lo largo del siglio XVIII y XIX grandes cavidades y cañones se construyeron como medida defensiva ante un ataque desde España por tierra o desde una potencia naval desde el mar.

Cuando se inició la Seguna Guerra Mundial todo el peñón fue dotado de armas antiaéreras ante el surgimiento del avión como arma más eficaz. Entre estas piezas colocaron dos cañones de 37 milímetros, las más grandes en la colonia. Tras la caída de Francia se ordenó que todos los civiles en la colonia debían ser evacuados, algo que derivó en una protesta de toda la población que hubo de ser disuelta por la policía a caballo. Justo antes de que el Eje realizara acciones contra Gibraltar, la colonia quedó casi vacía de civiles, convirtiéndose todo el peñón en una inmensa fortaleza militar habitada por soldados.

Un primer reconocimiento aéreo sobre Gibraltar por un avión francés se efectuó el 17 de Julio a las 8:00 horas de la mañana. Las baterías antiaéreas británicas desde todo el peñón abrieron fuego sin éxito porque el aparato regresó a la base. A las 9:15 un segundo avión volvió a sobrevolar Gibraltar con el mismo resultado fallido para las antiaéreas británicas. La intención de estos dos vuelos fue elaborar un mapa y destacar posibles obetivos para el bombardeo que se iba a realizar como venganza por Mers el-Kebir.

El 18 de Julio de 1940, una escuadrilla de 74 aviones franceses bombardearon Gibraltar provocando algunos incendios y daños menores. Desde España, en Algeciras, la gente acudió pasmosa al espéctaculo de haces de fuego y baterías antiaéreas a lo largo de todo el peñón. Al finalizar no se habían registrado muertos ni daños porque los aviones erraron casi todas sus bombas que explotaron en el agua.

Peñón de Gibraltar iluminado durante la noche ante la presencia de aviones enemigos, probablemente vichystas franceses.

Durante el verano, la Francia de Vichy no realizó más ataques en un intento de que Reino Unido regresara a una actitud diplomática de neutraliadad tal y como había prometido en el Armisticio. Sin embargo en Septiembre la flota inglesa se atrevió a presentar batalla a la flota vichysta en Dakar, la cual de hecho ganaría esta última, haciendo que los franceses se sintieran agredidos por segunda vez. En esta ocasión Petáin solicitó a la Fuerza Aérea de de Vichy (Armée de l’Air de Vichy) efectuar un bombardeo a lo grande contra Gibraltar empleando grandes concentraciones de aviones contra objetivos previamente seleccionados, algo que los mandos vieron con buenos ojos y que también confirmó como viable la Comisión del Armisticio Alemana e Italiana en París. Así pues se aprobó una acción contundente de castigo contra la colonia británica de Gibraltar.

La noche del 24 de Septiembre de 1940 una gran fuerza aérea de 83 aviones, todos ellos bombarderos Lioré-el-Olivier Leo 45, despegaron de las bases de Mediouna, Meknes y Port-Lyautey en Marruecos, y Orán y Tafaroui en Argelia. A una velocidad de 420 kilómetros por hora alcanzaron Gibraltar a las 12:45 horas del mediodía. Una vez sobre el peñón soltaron sus bombas, algunas de 1.568 kilogramos, a la vez que las baterías británicas abrieron un denso fuego sobre su espacio aéreo. Las bombas explotaron en la ciudad matando a 4 personas e hiriendo a otras 12. Provocaron desperfectos en infraestructuras como el muelle meridional que quedó destrozado y causaron numerosos incendios que los españoles al otro lado de la frontera vieron en forma de altas columnas de humo. El barco de arrastre armado convertido en cañonero HMS Stella Sirius fue alcanzado por una bomba y hundido en medio del puerto. El bombardeo se prolongó hasta las 17:00 horas de la tarde, siendo un avión francés Leo 45 derribado por el fuego antiaéreo británico. Al regresar los franceses a sus bases consideraron el bombardeo como un éxito y en la Francia de Vichy fue publicitado como una gran victoria moral.

Nunca más la Francia de Vichy volvió a realizar bombardeos sobre Gibraltar con la esperanza de que Gran Bretaña aceptara una neutralidad que nunca aprobaría. Craso error, pues a cambio de perder un avión, los franceses habían causado graves daños en la colonia inutilizando un muelle y hundiendo una cañonera militar, y todo eso en un bombardeo improvisado. Eso demostró que en los años siguientes si se hubieran realizado bombarderos al Estrecho de Gibraltar, la colonia podía haber quedado neutralizada y haber cambiado la situación estratégica para el Eje.

 

Bibliografía:

Editores de Almena, Francia bombardea Gibraltar, Revista Serga Nº63 (2010), p.27-28
http://en.wikipedia.org/wiki/Military_history_of_Gibraltar_during_World_War_II