Bombardeo de Gibraltar

Cuando Alemania ocupó y derrotó a Francia en el verano de 1940, el Reino Unido receló del nuevo gobierno colaboracionista al frente del Mariscal Philippe Pétain por sus simpatías hacia el Tercer Reich. Ante esta nueva situación que sacudió al desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, la Marina Real Británica efectuó un ataque a traición contra la Marina Francesa en Mers-el-Kebir hundiendo dos acorazados y matando a 1.300 marineros. Como consecuencia de dicha incursión que el pueblo galo consideró una acción criminal contra su soberanía, la Francia de Vichy optó por llevar a cabo un raid de represalia que se traduciría en un bombardeo de la aviación francesa sobre la colonia inglesa de Gibraltar.

Gibraltar pertenecía al Reino Unido desde el Tratado de Ultrech suscrito con España en 1713 después de la Guerra de Sucesión en Europa. Desde entonces y a lo largo de los siglos XVIII y XIX todas las potencias que habían intentado atacar o invadir la colonia fracasaron gracias a los excelentes trabajos de fortificación tanto sobre la franja de tierra de la Línea de la Concepción como sobre la costa dotando al peñón de infinidad de emplazamientos de cañones mirando hacia el Mar Mediterráneo. De hecho ya en el siglo XX, nada más iniciarse la Segunda Guerra Mundial, el enclave sufrió una nueva remodelación instalándose decenas de piezas de artillería antiaérea, radares y focos reflectores, incluyendo dos tubos largos de 37 milímetros que podían abatir con facilidad cualquier avión del Eje.

A las 8:00 horas de la mañana del 17 de Julio de 1940, un avión de reconocimiento de la Fuerza Aérea de Vichy (Armée de l’Air de Vichy) sobrevoló Gibraltar para ser atacado por las baterías antiaéreas del Ejército Británico que erraron todos sus tiros, exactamente igual que a las 9:15 horas hizo un segundo aparato que tampoco fue alcanzado por los cañones. Aquella misma noche del 17 al 18, un escuadrón de 74 aviones franceses procedentes de los Aeródromos de Orán, Tafaroui, Meknes y Port Lyautey en Marruecos y Argelia, aparecieron sobre Gibraltar y arrojaron sus bombas en un espectáculo de focos reflectores y destellos de las piezas antiaéreas que pudo ser contemplado desde la neutral España, dejando un rastro de graves daños en el dique principal de la colonia y averías en un carguero anclado en la rada, aunque sin tener que lamentarse víctimas mortales porque la mayor parte de las bombas explosionaron sobre el agua en la Bahía de Algeciras.

Focos reflectores del Peñón de Gibraltar durante los raids de la Francia de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante el verano de 1940, la Francia de Vichy no protagonizó más incursiones sobre Gibraltar en un intento de que se normalizaran los relaciones con el Reino Unido sin necesidad de comprometer su neutralidad con los representantes de la Comisión del Armisticio enviados por Alemania e Italia tanto a la “Zona Libre”. Sin embargo la situación volvió a cambiar radicalmente el 23 de Septiembre de 1940 cuando la Marina Real Británica atacó el dominio de Senegal en el África Occidental Francesa, derivando el incidente en la Batalla de Dakar del que sorprendentemente salió victorioso la Marina Francesa. A raíz de esta nueva agresión contra el pueblo francés, el Mariscal Philippe Pétain se puso en contacto con los mandos de la Fuerza Aérea Francesa en Marruecos y Argelia para ordenarles que tomaran una segunda represalia contra Gibraltar.

La jornada del 24 de Septiembre de 1940 una formación de 83 bombarderos Lioré-el-Olivier Leo 45 despegaron de sus bases en el Norte de África situadas sobre los Aeródromos de Mediouna, Meknes, Port-Lyautey, Orán y Tafaroui en Argelia. A una velocidad de vuelo de 420 kilómetros por hora, a las 12:45 horas del mediodía alcanzaron Gibraltar para soltar sus bombas de 1.568 kilogramos contra la colonia mientras las baterías antiaéreas se defendían abriendo fuego y derribando a uno de los bimotores Lioré-el Olivier Leo 45. El bombardeo se prolongó hasta las 17:00 horas de la tarde con varias oleadas de aparatos que provocaron desperfectos en las infraestructuras militares, dañaron el muelle sur y provocaron destrozos en la ciudad matando a cuatro civiles gibraltareños, además de hundir de un bombazo en la rada del puerto al cañonero británico HMS Stella Sirius.

Después del raid sobre Gibraltar el 24 de Septiembre de 1940, la Francia de Vichy nunca más volvió a bombardear la colonia británica a pesar de los éxitos logrados durante la acción, ya que las autoridades francesas temieron desatar una escalada bélica imparable que indujese a un conflicto armado directo con el Reino Unido. Aquella decisión fue sin duda un grave error porque durante los años siguientes los Aliados continuaron agrediendo a los galos como por ejemplo sobre los protectorados de Siria y Líbano en 1941 o sobre Madagascar, Marruecos y Argelia en 1942, por lo que el haber neutralizado o dañado la capacidad del peñón hubiese implicado una ventaja decisiva para las potencias del Eje en la campaña del Mar Mediterráneo.

 

Bibliografía:

-Editores de Almena, Francia bombardea Gibraltar, Revista Serga Nº63 (2010), p.27-28
-http://en.wikipedia.org/wiki/Military_history_of_Gibraltar_during_World_War_II