Las Batallas de Rzevh entre Enero de 1942 y Marzo de 1943 fueron de las campañas más violentas y sangrientas que se sucedieron en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial. Este saliente situado al oeste de Rusia y a escasa distancia de Moscú, se convertiría en un punto muy disputado tanto por las fuerzas alemanas del general Walther Model como por las tropas soviéticas del general Georgi Zhukov, hasta el punto de que centenares de miles de soldados perderían la vida en aquellos bosques y parajes nevados, especialmente durante la catastrófica «Operación Marte».
Contexto
Inmediatamente después del fracaso en la Batalla de Moscú que concluyó con un breve repliegue del Ejército Alemán sobre la línea del Frente Oriental a principios de 1942, una de las nuevas zonas de despliegue fue el Saliente de Rzhez o «Rsew Brükenkopf», cuyo extremo más oriental en Gzhatsk se encontraba a tan sólo 80 kilómetros de la capital de Rusia. Básicamente se trataba de un triángulo sobre el «Oblast» del Tver que poseía 160 kilómetros de profundidad por 200 kilómetros de anchura y se extendía de norte a sur desde Belyi hasta las Colinas Valdai, estando su superficie cubierta por amplias franjas boscosas y suaves pendientes de 190 metros de altura. La capital de la región era la ciudad de Rzhev, un núcleo urbano atravesado por el Río Volga que databa del año 1216 y que en la Segunda Guerra Mundial poseía un censo de 54.000 habitantes, al que había que añadir una importante presencia industrial con la existencia de cuatro factorías (de cáñamo para cuerdas, seda, lino y material agrícola), dos molinos (cereales y aceites vegetales), un aeródromo, un taller de reparación para locomotoras y un depósito de municiones.
El general Walther Model, un militar discreto que tan sólo había comenzado a llamar la atención de Adolf Hitler desde que su punta acorazada fuera la primera en cerrar la famosa «Bolsa de Kíev» en Septiembre de 1941, tuvo la particularidad de ser el único alto oficial que había criticado la retirada del Ejército Alemán durante la Batalla de Moscú, alegando a que muchas de las posiciones abandonadas eran todavía defendibles a las arremetidas del Ejército Rojo Esta actitud obviamente fue de la agrado del Führer, quién no dudó en ascenderle y otorgarle el mando del IX Ejército Alemán desplegado en el Saliente de Rzveh, cuya ciudad llevaba ocupada por los germanos desde el 16 de Octubre de 1941.
La llegada del general Walther Model fue un trauma para muchos de los oficiales bajo su mando debido a su carácter irritante y duras maneras, pero al mismo tiempo muy efectivo porque consiguió poner orden y retaurar la disciplina, mejorar las fortificaciones e incluso conseguir refuerzos del propio Hitler cuando justo después de habérselos negado, entonces se presentó en el Cuartel de Rastenburg en Prusia Oriental y espetó al Führer lo siguiente: «¿es usted el jefe del IX Ejército o yo»?. Gracias a este comportamiento rudo y decidido, así como a su buen uso de la «defensa elástica» aprendida del general Fritz Von Lossberg en la Primera Guerra Mundial, consiguió consolidar una línea con unos 97 batallones de 300 hombres cada uno, a los que intercaló algunas secciones blindadas entre la infantería para devolver con más rapidez los contragolpes, además de instaurar un mando centralizado para la artillería en el denominado «Arko 307» y emplear todos los tanques disponibles, incluyendo T-26 y T-34 capturados, algunos carros francesas confiscados en 1940 y unos pocos débiles Panzer II para hacer de señuelo.
Contrariamente los miembros del Estado Mayor Soviético (STAVKA), cuyos mandos durante la contraofensiva de Moscú habían ordenado avanzar a sus Divisiones Siberianas unos 100 kilómetros hasta el Saliente de Rzevh y el Río Volga, en seguida comprendieron el peligro que suponía aquel enclave no sólo por ser el eje central a nivel geográfico de todo el Frente Oriental, sino porque apuntaba directamente en forma de espada hacia el Kremlin, tal y como lo definió el mismo Iósif Stalin. Como por aquel entonces los alemanes estaban muy debilitados a causa de la fallida «Operación Tifón», los rusos llegaron a la conclusión de que debían tomar aquella protuberancia antes de que sus enemigos se reforzaran, por lo que acto seguido emprenderían una ofensiva entre Rzevh y Vyazma de la siguiente manera: desde el norte el Frente de Kalinin al mando del general Iván Koniev confluiría hacia las posiciones del IX Ejército Alemán entre Sychevka y Volokolamsk con los XXIX, XXX, XXXI y XXXIX Ejércitos, el I Ejército de Choque y el XI Cuerpo de Caballería; mientras que al sur el Frente Oeste del general Georgi Zhukov haría lo propio arremetiendo contra el IV Ejército Panzer con los X, XLIII, XLIX y L Ejércitos, más el I Cuerpo de Caballería de Guardias. De manera simultánea a espaldas del enemigo sería lanzado el IV Cuerpo Aerotransportado con las 8ª, 9ª y 214ª Brigadas Aerotransportadas del general Aleksei Levashev, las cuales aterrizarían sobre un triángulo comprendido entre Taboy, Bebrovo y el Río Dniéper, con la finalidad de incordiar las líneas interiores del Eje.
Primera Batalla de Rzevh
Oficialmente la Batalla de Rzhev comenzó la noche del 3 al 4 de Enero de 1942 cuando un batallón del IV Cuerpo Aerotransportado a bordo de aviones cuatrimotor Tupolev TB-3 saltó desde sus compartimentos de carga tras la retaguardia del Grupo de Ejércitos Centro. Los paracaidistas descendieron y tomaron tierra sin incidentes entre las localidadesd de Dorogobuzh y Ozerechnia, por lo que una vez se reorgainizaron en el suelo comenzaron a llevar a cabo actos de sabotajes a la espalda del IX Ejército Alemán en diversas áreas rurales como Bolshoye, Fatyanovo y Gusevo.
El 8 de Enero de 1942, el Frente de Kalinin del general Iván Koniev inició la ofensiva contra el sector norte del Eje mediante el cruce las aguas congeladas sobre el Río Volga; al mismo tiempo en que más al sur el Frente Oeste del general Georgi Zhukov arremetió contra el IV Ejército Panzer, logrando abrir una peligrosa brecha de 50 kilómetros en dirección a Vyazma. A la semana de haberse producido este empuje, el día 15, el ala norte del Frente de Kalinin también agrietó un enorme boquete por el que se colaron las formaciones acorazadas sobre una gigantesca área de 125 kilómetros entre Rzhev y Velikiye Luki, en las que destacó la caballería rusa al progresar 80 kilómetros y tomar mediante una carga de 5.000 jinetes la ciudad de Sychevka (el último tren alemán escapó de milagro minutos antes de la llegada de los cosacos).
La ofensiva soviética prosiguió imparable porque en el norte el Frente de Kalinin ocupó la ciudad de Toropets y dejó embolsado a un gran contingente enemigo en el distrito de Olenino, en concreto el IV Cuerpo adscrito al IX Ejércto Alemán. Mucho peor fue lo ocurrido en el sur porque el XXXIII Ejército del general Mihail Efremov y el I Cuerpo de Caballería de Guardias del general Pavel Belov enlazaron con los soldados del IV Cuerpo Aerotransportado, quienes encima el 18 de Enero se acababan de reforzar con nuevos paracaidistas recién saltados sobre la zona de Yukhnov, lo que introdujo una peligrosa cuña en la retaguardia del Eje que amenazaba con cercar todo el Saliente de Rzevh.
El desastre que parecía cernirse sobre la Wehrmacht estuvo a punto de acabar en una retirada por orden del general Hans Krebs, algo que no ocurrió debido a que el general Walther Model se presentó en el lugar para evitar el repliegue alegando que pronto organizaría un contraataque. La conversación transcurrió de la siguiente manera: «¿y qué fuerzas ha traído para esa operación?» le preguntó Krebs, a lo que Model respondió: «A mí mismo». La primera reacción del comandante del IX Ejército Alemán fue apuntalar la línea defensiva sobre las brechas en Sychevka, Vyazma y Velikiye Luki, distribuyendo de forma equitativa a tropas y cañones anticarro en forma de «erizo»; al mismo tiempo en que organizaba una columna de flanqueo con el Regimiento SS de Granaderos «Der Führer» al mando del oficial Otto Kumm. Sería precisamente esta última fuerza de socorro la que aprovechó el clima adverso de ventisca y temperaturas infernales de -40ºC bajo cero, para recorrer más de 100 kilómetros sobre los campos nevados de la retaguardia enemiga y a continuación caer a espaldas del Ejército Rojo sobre Belyi. El golpe se efectuó el 21 de Enero mediante un fuego precedente de artillería de largo alcance y una treintena de aviones de la Luftwaffe, lo que permitió la jornada del 22 interrumpir la ofensiva enemiga hacia Rzevh, liberar a los sitiados del IV Cuerpo Alemán del cerco de Olenino y facilitar el embolsamiento y posterior destrucción del XXX Ejército Soviético, siendo las bajas rusas de 15.000 muertos y la pérdida material de 70 tanques a costa de tan sólo unas 1.900 bajas alemanas (la mayoría por congelación).
A las 4:00 horas de la madrugada del 27 de Enero de 1942, justo una semana después del desastre en Belyi, el IV Cuerpo Aerotransportado comenzó un nuevo desembarco aéreo sobre Tabory con un total de 2.100 paracaidistas a bordo de 61 aviones entre los que había 39 transportes PS-84 y 22 Tupolev TB-3 escoltados por 19 cazas que despegaron a 40 kilómetros de las bases de Grabtsevo, Zhashkovo y Rzhavets (pese a que previamente esos aeródromos habían sido bombardeados por la Luftwaffe, dejando un rastro de instalaciones dañadas, depósitos de combustible incendiados y ocho aparatos destruidos entre siete cuatrimotores Tupolev TB-3 y un caza). El salto se realizó con éxito porque las tropas de la 8ª Brigada Aerotransportada al mando del coronel Alexandr Onufriev aseguraron la zona de Tabory y conquistaron la vecina localidad de Ozerechnya, por lo que de nuevo se consumaba otra amenaza a espaldas del IX Ejército Alemán.
Veinticuatro horas de los saltos en Tabory, el 28 de Enero los paracaidistas del Ejército Rojo tomaron la localidad Andrasova y cortaron la Carretera Vyazma-Smolensk, así como la línea de ferrocarril entre Rzevh y Polonia. A partir de entonces y hasta el 1 de Febrero, un total de 42 aviones diarios lanzarían más tropas de las 9ª y 214ª Brigadas Aerotransportadas que se apoderaron de Velikoploye, Shushman y Zhelanye. Al mes siguiente, entre los días 17 y 23 de Febrero, una flota de 64 aviones entre 41 PS-84 y 23 Tupolev TB-3 arrojaron a otros 7.300 paracaidistas que ascendieron el número total de hombres a los 10.000 efectivos (aunque durante los saltos fue derribado uno de los Tupolev TB-3 en el que perdió la vida el general Aleksei Levashev, quién al mando del IV Cuerpo Aerotransportado tuvo que ser sustituido por el general Alexandr Kazankin).
Gracias al IV Cuerpo Aerotransportado, el L Ejército Soviético al mando del general Iván Boldin, que hasta entonces había sido frenado por la enconada resistencia del IX Ejército Alemán, pudo reanudar la marcha el 23 de Febrero y tomar los pueblos de Sapovo y Savinki. Al cabo de dos días, el 25, los paracaidistas se hicieron con las localidades de Dubrovna, Kurakino, Borodinó, Gorbachy y Tatyanino; mientras que el 26 con la de Klyuchi. A la semana siguiente, el 4 de Marzo, los XLIII y XLIX Ejércitos Soviéticos con las 31ª, 34ª y 137ª Divisiones de Fusileros en vanguardia ocuparon Yukhnov y enlazaron con las dispersas tropas del IV Cuerpo Aerotransportado que llevaban combatiendo allí desde Enero.
Lamentablemente para el Ejército Rojo las pérdidas hasta la fecha se contabilizaban en nada menos que 340.000 bajas sumando a 25.000 muertos, 5.000 prisioneros y 310.000 heridos, congelados o desaparecidos, además de haberse registrado la pérdida en los últimos días de 143 piezas de artillería y 187 tanques de todos los tipos, por lo que el empuje destinado a ampliar la cabeza del IV Cuerpo Aerotransportado se detuvo de manera inmediata. Los alemanes que por el contrario tan sólo habían encajado 5.000 bajas se encontraban en una situación mucho mejor al poder contar con la mayor parte de su personal, algo que sin duda le valió al general Walther Model con la Cruz de Caballero.
«Operación Seydlitz»
El 5 de Marzo de 1942, al poco de haber concluido la Primera Batalla de Rzevh, los XLIII y XLIX Ejércitos Soviéticos, en compañía de IV Cuerpo Aerotransportado, cuyos hombres operaban desde el mes anterior en el lado occidental del saliente, fracasaron de manera estrepitosa cuando efectuaron una arremetida contra las posiciones del IX Ejército Alemán que acabó en una masacre ante las aldeas de Malyshevka y Babykino. A la mañana siguiente, el 6 de Marzo, las fuerzas del Eje pasaron al contraataque y cerraron un estrecho pasillo de un kilómetro que unía a las fuerzas de tierra con los paracaidistas situados a la espalda de la propia Rzevh, lo que dejó embolsados a un gran número de unidades del Ejército Rojo entre las que se encontraba la totalidad IV Cuerpo Aerotransportado, el XXXIII Ejército Soviético y el I Cuerpo de Caballería de Guardias.
Completado el cerco o «Kessel», la contraofensiva del Ejército Alemán fue arrolladora porque aniquiló a numerosos paracaidistas, redujo a tan sólo 90 hombres a la 9ª Brigada Aerotransportada y recuperó el control de la localidad de Kurakino. Afortunadamente el deshielo y el barro posterior paralizaron el progreso germano durante un mes hasta que el 24 de Abril los soviéticos cometieron la imprudencia de probar un intento de ruptura sobre Novoye Askerovo que acabó en masacre porque las ametralladoras y morteros de los alemanes aniquilaron a centenares de rusos. Tampoco de nada sirvieron las arremetidas del I Cuerpo de Caballería de Guardias que desde Mayo de 1942 llevaron a cabo más de 4.500 jinetes y monturas contra el perímetro exterior del anillo, teniéndose que retirar en todas las ocasiones con infinidad de bajas en sus filas.
Desde el exterior el «Kessel» el Frente de Kalinin intentó por todos los medios distraer unidades alemanes de la bolsa atrayéndolas hacia el sector opuesto entre Olonino y Bely, donde el XXXIX Ejército Soviético y el I Cuerpo de Caballería estuvieron a punto de quedar cercados de no ser por un estrecho pasillo que les permitió comunicarse con el exterior y recibir suministros. Mientras eso sucedía grupos de partisanos también se infiltraron en la retaguardia del IX Ejército Alemán, conformando grandes unidades a la retaguardia como por ejemplo el Destacamento «Sergei Laszo» que profundizó unos 50 kilómetros en las líneas enemigas y abarcó un área amplísima de 3.300 kilómetros cuadrados de superficie, en donde saboteó líneas férreas, depósitos de armamento y carreteras. De hecho en sus filas contó con camiones y algunos tanques, además de unos cuantos equipos de artificieros que llevaron a cabo 216 atentados con bombas y efectuaron otros 122 fallidos tras ser desarticulados por las fuerzas del Eje.
Bajo el nombre de «Operación Seydlitz», el IX Ejército Alemán organizó una campaña para eliminar tanto a las formaciones guerrilleras, como también al XXXIX Ejército Soviético y al I Cuerpo de Caballería que mantenían la presión entre Olonino y Bely. Sin embargo cuando el general Walther Model efectuaba una misión de reconocimiento sobre un bosque a bordo de su avioneta Fieseler Fi 156 Storch, de repente fue derribado por una ametralladora antiaérea de los partisanos, sobreviviendo al accidente, aunque siendo hospitalizado durante once semanas para curar la herida de una bala que le atravesó la cadera y le salió por el hombro, por lo que tuvo que ser sustituido de manera provisional por el general Heinrich Vietinghoff. El nuevo comandante fue el encargado de eliminar las bolsas guerrilleras, escogiendo para ello a varios miles de tropas alemanas y algunos comandos de rusos blancos, así como a varios elementos del XLVI Cuerpo Panzer, las 1ª, 2ª y 5ª Divisiones Panzer, y las 110ª y 246ª Divisiones de Infantería.
Justo antes de comenzar la «Operación Seydlitz», el general Heinrich Vietinghoff optó primero por eliminar la amenaza más al oeste que suponía la bolsa del IV Cuerpo Aerotransportado en el área de Putoshka, aunque para su suerte no hizo falta esmerarse en exceso, pues el general Alexandr Kazankin salió con los últimos 5.200 supervivientes primero hacia Kirov y luego al Bosque de Yelnya, donde el 6 de Junio de 1942 emprendió una peligrosa marcha de 200 kilómetros a través de las frondosas arboledas. A pesar de las emboscadas alemanas en las aldeas de Denisovka y Pokrovskoye, así como de una sangrienta escaramuza que costó 120 bajas a los rusos en Podgerb, finalmente los soviéticos consiguieron romper el cerco y alcanzar la seguridad de las líneas del Ejército Rojo en la jornada del 28 de Junio.
La «Operación Seydlitz» comenzó a las 3:00 horas del 2 de Julio de 1942 cuando los jinetes de caballería del Ejército Alemán se internaron en los bosques y marismas para aparecer a espaldas de las bases partisanas y atacarlas desde ángulos diferentes, siempre contando con el apoyo aéreo de la Luftwaffe. De hecho durante las semanas siguientes los bombarderos en picado Stukas del 51º Escuadrón que iban escoltados por cazas hispanos Messerschmitt Bf 109 y Focke Wulf Fw 190 de la Escuadrilla Azul compuesta por pilotos venidos desde España, se anotaron importantes triunfos como la destrucción de 360 vehículos al sur de Nelidowo, 12 tanques T-34 a las afueras de Belyi y 20 carros al oeste de Staruchi.
Concluidos los fuegos preparatorios de la «Operación Seydlitz» y cometidos numerosos actos de sabotaje por agentes de rusos blancos que incluyeron la eliminación de varios comisarios soviéticos en los alrededores de Vitebsk, el IX Ejército Alemán atacó desde las siguientes tres alas: las 1ª y 5ª Divisiones Panzer, junto con la 110ª División de Infantería, cerraron el paso al norte después de cortar el curso de agua del Río Lutschess; a continuación la 2ª División Panzer y la 246ª División de Infantería bloquearon todos los accesos hacia Belyi; y por último el XLVI Cuerpo Panzer interrumpió el único camino libre entre Korablewo y Vladimirskoje. A pesar de que tales maniobras fueron muy complicadas debido a que los partisanos habían fortificado los bosques con trincheras, búnkers, trampas explosivas, minas y francotiradores subidos a las copas de los árboles, finalmente los alemanes superaron los obstáculos y aniquilaron a sus oponentes. Lo mismo sucedió en el eje entre Olonino y Bely, de donde se expulsó al XXXIX Ejército Soviético y al I Cuerpo de Caballería la jornada del 12 de Julio, los cuales dejaron atrás miles de hombres y enormes cantidades de material que cayeron en manos de los germanos.
Al terminar la «Operación Seydlitz» a finales de Julio de 1942, el IX Ejército Alemán había logrado un gran éxito al silenciar a la mayoría de guerrilleros en la retaguardia del Saliente de Rzevh y erradicar la amenaza del Frente de Kalinin entre Olonino y Bely. Hasta la fecha los soviéticos habían encajado un total de 60.000 bajas entre 10.000 muertos y 50.131 prisioneros, además de haber perdido un material de 226 tanques, 763 cañones y 1.955 ametralladoras o morteros.
Segunda Batalla de Rzhev
Los fracasos cosechados durante la Primera Batalla de Rzevh y la posterior «Operación Seydlitz», llevaron a la STAVKA a planificar una nueva ofensiva estival contra el Saliente de Rzhev que fue bautizada como «Orden 277» u «Operación Pogoreloe-Gorodische». La campaña implicó a nada menos 1.423.000 efectivos y 600 tanques (la mitad T-34 y KV-1) repartidos de la siguiente manera: en el flanco occidental atacaría el Frente de Kalinin del general Iván Koniev con 600.000 hombres de los XXIX y XXX Ejércitos, mientras que por el flanco el Frente del Oeste del general Iván Galanin con 823.000 soldados de los XX y XXXI Ejércitos, permaneciendo como reserva estratégica el II Cuerpo de Caballería de Guardias y los VI y VIII Cuerpos Blindados.
A las 6:30 horas del amanecer del 30 de Julio de 1942 comenzó la Segunda Batalla de Rzevh con un bombardeo de artillería preliminar de 90 minutos que destruyó varias fortificaciones enemigas y rompió las alambradas, antes de que a las 7:00 horas las vanguardias soviéticas del Frente de Kalinin cruzasen en botes el Río Volga sobre un tramo estrecho de 130 metros apenas sin vigilar. Gracias al factor sorpresa para el mediodía de esa jornada el XXX Ejército Soviético abrió una brecha de 9 kilómetros de anchura, embolsando a un pequeño destacamento alemán que resistiría varios días en la denominada «Posición Emma». Sin embargo a partir de 1 de Agosto los rusos quedaron estancados debido a que la infantería se adelantó a los carros tras quedar estos inmovilizados en el barro, por lo que en seguida los soldados fueron barridos por las ametralladoras, tal y como le sucedió a la 16ª División de Fusileros que sufrió un millar de bajas ante la aldea de Polunino.
El 4 de Agosto el Frente del Oeste se sumó a la ofensiva con una barrera de artillería de una hora seguida por oleadas de cazas y cazabombarderos Shturmovik Il-2, una combinación interarmas que confundió a los alemanes a la hora de mover a su infantería del primer al segundo escalón y viceversa, lo que les hizo ser víctima de un ataque con miles de lanzacohetes Katyusha que mató a docenas y les destruyó en uno de los sectores el 80% de sus armas defensivas. Acto seguido las tropas soviéticas atravesaron en ferrys y botes neumáticos el Río Derzha, progresando 8 kilómetros y aniquilando a un regimiento alemán que quedó atrapado en «Pogoreloe-Gorodische».
Tanto en el Frente del Oeste como en el Frente de Kalinin las cargas masivas de la infantería, apoyadas en todo momento por tanques e incursiones rápidas de la caballería al galope, superaron muchos de los atrincheramientos del Eje, aunque a costa de que compañías enteras fueran diezmadas a campo abierto, usualmente a manos del fuego concentrado de las ametralladoras y la artillería. De este modo fue como a pesar de algunos éxitos locales el 6 de Agosto como por ejemplo cuando unos jinetes se establecieron en la orilla contraria del Río Gzhatsk, o la conquista de la primera línea de trincheras entre Pogoreloje y Zubtsov; la ofensiva se estancó en todos los sectores, algo a lo que también contribuyó el embotellamiento de tráfico en la retaguardia y las lluvias que desbordaron los puntos de cruce de los suministros en el Río Derzha.
La «Operación Pogoreloe-Gorodische» se convirtió desde mediados de Agosto en una batalla de desgaste durante la cual los soviéticos llevaron las de perder, especialmente cuando el general Walther Model se presentó el día 17 en el Saliente de Rzevh y volvió a tomar el mando del IX Ejército Alemán. Aunque los soviéticos todavía se anotaron algún éxito con la conquista de la sitiada «Posición Emma» e incluso algunas de sus puntas alcanzaron la segunda línea de trincheras germana en el Río Vazuza, los rusos no tardaron en estrellarse contra la tercera línea entre Gridino y Gruchtschino, dos enclaves impenetrables justo por detrás del cauce del Río Volga. De hecho durante estos combates se distinguió una sección de tres cazacarros Stug al mando del sargento Hugo Primozic, los cuales ocultos entre la vegetación eliminaron con sus cañones a 16 tanques T-34 y eliminaron con las ametralladoras a numerosa infantería que intentó rodearlos, lo que valió ser condecorada a la tripulación y a su suboficial premiado con la Cruz de Caballero.
El 23 de Agosto de 1942 el general Georgi Zhukov ordenó cancelar la «Operación Pogoreloe-Gorodische» y retirar a las unidades supervivientes del Frente de Kalinin y del Frente del Oeste a sus puntos de partida originales. Así fue como la Segunda Batalla de Rzevh acabó en un rotundo fracaso para el Ejército Rojo debido a que los soviéticos sumaron la increíble cifra de 393.770 bajas entre 380.000 muertos, heridos o desaparecidos y 13.770 prisioneros, además de resultar destruidos o ser capturados un total de 2.956 tanques, 144 cañones, 227 morteros, 781 ametralladoras y 870 aviones.
Tercera Batalla de Rzhev y «Operación Marte»
Bajo el nombre de «Operación Marte», el general Georgi Zhukov en calidad de comandante en jefe del Estado Mayor (STAVKA), planificó la que debía ser la contraofensiva definitiva contra el Saliente de Rzhev que supuestamente pondría fin a la amenaza del Grupo de Ejércitos Centro ante Moscú. Este acontecimiento que también fue conocido como la Cuarta Batalla de Rzhev, se efectuaría mediante un ataque envolvente del Frente Oeste sobre el flanco oriental de Sychevka y los Ríos Osuga y Vazuza, así como otro asalto del Frente de Kalinin sobre el flanco occidental de Olenino entre Belyi y el Río Luchesa. La maniobra en teoría debía encerrar al IX Ejército Alemán en Rzevh, para una vez aniquilada dicha agrupación en un período calculado de más o menos tres semanas, entonces las reservas arremeterían en la denominada «Operación Júpiter» con la que se destruiría al III Ejército Panzer y a continuación se procedería a la liberación de Vyazma y Smolensk.
Aproximadamente el Ejército Rojo reunió para la «Operación Marte» a un total de 1.800.000 soldados, 3.300 tanques, 24.000 cañones o morteros y 1.100 aviones que se abalanzarían sobre el Saliente de Rzevh. La distribución del ala oriental a la más occidental fue la siguiente: el Frente Oeste del general Iván Koniev atacaría con los XXIX, XX, XXXI y XXX Ejércitos, más los IV y V Cuerpos Blindados, el VIII Cuerpo de Guardias y el II Cuerpo de Caballería de Guardias; mientras que el Frente de Kalinin del general Maksim Purkaev haría lo propio con los XXXIX, XXII y XLI Ejércitos, el III Ejército de Choque, los I, II y III Cuerpos Mecanizados y el VI Cuerpo Siberiano.
Contrariamente en las líneas del IX Ejército Alemán, el general Walther Model empezó a sospechar de una ofensiva debido a los movimientos inquietantes del enemigo que incluían un mayor tráfico de radio en las escuchas o el lanzamiento de 400 paracaidistas en la retaguardia. A tales advertencias se sumaron los avisos de la Oficina de Contrainteligencia dirigida por el general Richard Gehlen y sobretodo los informes enviados por el espía ruso pro-zarista Alexander Demyanov acerca de una ofensiva inminente sobre el Grupo de Ejércitos Centro, algo que también confirmaron la mayor parte de los prisioneros capturados al Ejército Rojo. Esto condujo a los alemanes a prepararse para defender el Saliente Rzevh mediante la ampliación de los escalones a la retaguardia, la organización de grupos tácticos blindados o «kampfgruppe» para llevar a cabo contragolpes, el establecimiento de «posiciones erizo» y el traslado de numerosas piezas anticarro PaK de 75 milímetros.
Las unidades del Grupo de Ejércitos Centro que iban a recibir la «Operación Marte» sumaban 350.000 soldados (de los que 190.000 estaban en el Saliente de Rzevh), así como 1.615 tanques (125 en Rzevh que luego aumentarían a los 900) y 1.900 piezas de artillería. Al mando del mariscal Günther Von Kluge, la fuerza principal estuvo constituida por el IX Ejército liderado por el general Walther Model que englobaba al XXXIX Cuerpo Panzer del general Hans Jürgen Von Armin en el Río Vazuza con las 5ª y 9ª Divisiones Panzer, y las 78ª, 102ª y 337ª Divisiones de Infantería; al XXVII Cuerpo del general Walter Weiss en el Río Oruga con las 14ª División Motorizada y las 161ª y 342ª Divisiones de Infantería; al XLI Cuerpo Panzer del general Josef Harpe entre el Río Luchesa y el sector de Belyi con la 1ª División Panzer, la División Motorizada «Grossdeutschland» y la 2ª División Aérea de la Luftwaffe; y al XXIII Cuerpo del general Karl Hilpert entre la localidad de Olenino y el Río Volga con las 86ª, 110ª, 197ª, 246ª y 256ª Divisiones de Infantería. A estas formaciones había que añadir en la reserva al III Ejército Panzer del general Georg-Hans Reinhardt que incluía al IX Cuerpo del general Hans Schmidt con las 7ª, 35ª, 98ª, 252ª, 258ª y 292ª Divisiones de Infantería; al XX Cuerpo del general Rudolf Freiherr Von Roman con las 31ª, 183ª y 255ª Divisiones de Infantería; y al XLVI Cuerpo Panzer del general Hans Zorn con la 2ª División Panzer y la 36ª División Motorizada; además de operar de manera independientes las 12ª, 19ª y 20ª Divisiones Panzer, más el 51º Escuadrón de la Luftwaffe con los 1º, 2º y 3º Grupos Aéreos, entre estos la Escuadrilla Azul Española.
Originalmente la «Operación Marte» había sido prevista para Octubre de 1942, aunque las intensas lluvias del otoño que embarraron el terreno y la escasa visibilidad que la niebla ofrecía a la aviación y el reconocimiento, obligaron a posponerla un mes hasta Noviembre. A lo largo de todo este tiempo el Ejército Rojo se dedicó a acumular más efectivos y material (algo que no pasó inadvertido a los germanos debido al ruido de motores por las noches), pero también a enviar comandos a la retaguardia del Eje para llevar a cabo sabotajes, algunos de los cuales acabaron bastante mal como por ejemplo los 26 incursores soviéticos que perdieron la vida a la hora de intentar arrebatar sin éxito la cima de una colina a la 102ª División de Infantería Alemana.
A las 9:00 horas del 25 de Noviembre de 1942, miles de piezas de artillería del Ejército Rojo iniciaron un potente bombardeo de saturación contra el IX Ejército Alemán en el Saliente de Rzhev, pero no con la aviación debido a que los aparatos permanecieron en tierra por culpa del mal tiempo y unas temperaturas por debajo de los -10ºC. A pesar de que la barrera artillera fue descomunal tras lanzarse infinidad de toneladas de proyectiles, los alemanes apenas fueron alcanzados porque el general Walther Model había tenido la precaución de excavar una segunda línea de trincheras y fortificaciones por detrás de la primera, en donde las tropas se resguardaron mientras la posición machacada se encontraba totalmente vacía. Solamente en el sector comprendido entre Vesilki y Khlepen los soldados de la 78ª División de Infantería no tuvieron tiempo de evacuar las defensas y por tanto fueron mermados bajo el fuego y el acero de los cañones, antes de que las avanzadillas de tanques del XX Ejército Soviético del general Nikolai Kiriukhin les desalojaran de sus atrincheramientos. De manera simultánea más al norte, el XXXI Ejército Soviético del general Sergeevich Polenov se aprovechó de las aguas congeladas del Río Osuga y el Río Vazuza para consolidar posiciones al otro lado sin incidentes; lo mismo que algo más al oeste hizo el XLI Ejército Soviético del general Stepan Tasarov a la hora de desbordar a las débiles tropas de la 2ª División de la Luftwaffe del general Hellmuth Petzold. No obstante la máxima penetración fue de 30 kilómetros, un recorrido muy por debajo del previsto por la STAVKA, ya que en el resto del saliente los alemanes se mantuvieron aferrados al terreno y rechazaron todos los asaltos en masa de los infantes y carros rusos, quienes quedaron atrapados en un entramado de fortificaciones de hormigón y «posiciones erizo».
Como el general Georgi Zhukov pensó que el descalabro del IX Ejército Alemán iba a ser inminente en el área de Sychevka, el 26 de Noviembre de 1942 cometió el error de hacer avanzar a su reserva táctica compuesta por 30.000 efectivos entre 20.000 soldados y 10.000 jinetes a caballo con 200 tanques adscritos al VI Cuerpo Blindado y al II Cuerpo de Caballería de Guardias. Lo que no imaginaban los rusos era que en torno a la angosta apertura del saliente, los alemanes habían organizado una serie de grupos tácticos «kampfgruppe» con las unidades desperdigadas que se atrincheraron en varios tramos del camino desde los que amenazar sus flancos. De este modo en cuanto los soviéticos se adentraron en el punto de ruptura, la estrechez del pasillo era tan manifiesta que en seguida los tanques, vehículos y caballos quedaron atascados, lo que dejó a los atacantes totalmente parados y vulnerables, sin tan siquiera tener la oportunidad de dar marcha atrás debido a que las reservas enviadas por Zhukov taponaron la salida y colapsaron el tráfico. Fue entonces cuando el general Walther Model, a sabiendas del blanco tan fácil que suponía un enemigo varado, ordenó a sus hombres descargar toda su potencia de fuego artillero y aviación contra las formaciones concentradas e inmovilizadas de los rusos, a las que masacraron en una auténtica carnicería que acabó con la muerte de miles de soldados y la destrucción de centenares de tanques y vehículos. De todas las columnas tan sólo el II Cuerpo de Caballería de Guardias escapó cabalgando contra las ametralladoras germanas y se escabulló entre las arboledas, aunque a costa de sacrificar un regimiento entero en Osuga.
A pesar de las graves pérdidas encajadas por el Ejército Rojo, en otros sectores del Saliente de Rzhev las cosas mejoraron a partir del 27 de Noviembre e incluso se complicaron para el IX Ejército Alemán. Aquel fue el caso de la guarnición de Belyi después de que 15.000 soldados y 224 tanques XLI Ejército Soviético hubiesen abierta una peligrosa brecha de 20 kilómetros de anchura por 30 kilómetros de profundidad que amenazó la estabilidad del saliente y las posiciones de la 246ª División de Infantería. Al mismo tiempo al norte de la propia Belyi, el XXII Ejército Soviético desalojó a la 110ª División de Infantería de Sely y abrió un segundo boquete de 8 kilómetros de ancho y 15 kilómetros de profundidad; mientras que el XXXIX Ejército Soviético expulsó a la 14ª División Motorizada y a la 206ª División de Infantería de la zona comprendida entre Molodoi Tud y Olenino.
La noche del 29 al 30 de Noviembre de 1942 el Frente Oeste emprendió una ofensiva contra el costado oriental del Saliente de Rzevh, pero la maniobra liderada por el general Iván Koniev fracasó desde el principio debido a que en las primeras horas el VI Cuerpo Blindado perdió a más de un centenar de carros a las afueras de Sychevka y la mayor parte de los jinetes de la 20ª División de Caballería Tayika fueron diezmados a manos de las ametralladoras emplazadas en el Valle de Luchesa. Esta fase de la campaña que en teoría debía haber precedido a la «Operación Júpiter» naufragó de manera estrepitosa porque durante los combates que se prolongarían en las siguientes jornadas los XX y XXII Ejércitos sufrieron 30.000 bajas y la destrucción de 400 tanques.
El 30 de Noviembre de 1942 la situación también cambió al oeste del Saliente de Rzevh cuando todas las alas de avance del Ejército Rojo fueron detenidas abruptamente por el IX Ejército Alemán, tal y como le sucedió al XLI Ejército Soviético en Belyi gracias a la tenaz resistencia ofrecida por los refuerzos recién llegados de la 1ª División Panzer, la División Motorizada «Grossdeutschland» y la 264ª División de Infantería. Algo similar le sucedió al XXXIX Ejército Soviético frente a Olenino a la hora de enfrentarse a la 14ª División Motorizada; o al I Cuerpo Mecanizado del general Mihail Solomatin que tras quedar cercado con 40.000 hombres entre Okolitsa, Bosino y Nikitinka, tan sólo pudo escapar de la trampa dejando atrás a 18.000 prisioneros y perdiendo 400 carros.
La jornada del 1 de Diciembre de 1942 el general Walther Model, quién durante las dos semanas anteriores había conseguido atrapar a sus oponentes en una red impenetrable de fortificaciones según las tesis de la «defensa elástica», emprendió la contraofensiva cuando en el área de Sychevka la 9ª División Panzer cayó por los flancos y desalojó tanto al XX Ejército Soviético como el VI Cuerpo Blindado, que encima se vieron atacados por su otro flanco por la 5ª División Panzer y las 78ª y 102ª Divisiones de Infantería; mientras que en la zona Belyi, la llegada de las 12ª, 19ª y 20ª Divisiones Panzer en la jornada del 6 terminó de rematar al XLI Ejército Soviético y al resto de agrupaciones del Frente de Kalinin. A las cuarenta y ocho horas de este desastre, el 8 de Diciembre, el general Georgi Zhukov canceló la «Operación Marte» y ordenó la retirada, por lo que desde entonces los alemanes se dedicaron a limpiar los núcleos de resistencia aislados hasta exterminarlos completamente el 21 de Diciembre, fecha en que finalmente el IX Ejército Alemán recuperó todo el terreno perdido y restauró las líneas originales previas a la «Operación Marte».
La derrota del Ejército Rojo durante la «Operación Marte» constituyó una catástrofe militar de grandes proporciones para la Unión Soviética debido a que el STVKA había implicado en la ofensiva a nada menos que el 35% de sus efectivos humanos y a la mitad de los carros disponibles por la URSS. Aquel episodio que pasaría a ser conocido por sus protagonistas como «Operación Picadora de Carne de Rzhev», costó a los soviéticos 330.000 bajas entre 100.000 muertos y 230.000 heridos, además de la pérdida de 1.700 tanques; a cambio de sufrir los alemanes unas 40.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros.
«Operación Búfalo»
La Quinta Batalla de Rzhev que tuvo lugar a comienzos de 1943 se planifició como una evacuación y no como enfrentamiento puramente bélico, ya que el propósito tanto del mariscal Günther Von Kluge como del general Walther Model era el de retroceder unos cuantos kilómetros con la intención de corregir los bordes del Frente Oriental y por tanto reducir el espacio del Grupo de Ejércitos Centro de los 754 a los 386 kilómetros. Así fue como tras recibir la autorización de Adolf Hitler se puso en marcha la «Operación Búfalo» o «Movimiento Búfalo» (Büffel-Bewegung), consistente sacar al IX Ejército Alemán y al IV Ejército Panzer del Saliente de Rzhev para acortar las líneas y de paso poder trasladar algunas de sus divisiones al Grupo de Ejércitos Sur, donde eran mucho más necesarias después del desastre en la Batalla de Stalingrado.
El 4 de Marzo de 1943 comenzó la primera fase de la «Operación Búfalo» consistente en un repliegue sobre un área de 34 kilómetros hacia la retaguardia que se completó con éxito gracias a que una serie de francotiradores ocultos continuaron efectuando disparos contra las posiciones del Ejército Rojo, lo que hizo pensar a los rusos que los atrincheramientos todavía permanecían ocupados por el IX Ejército. De hecho para cuando algunos días más tarde descubrieron que las posiciones estaban vacías y entonces avanzaron para asegurarlas, la tarea tampoco fue nada sencilla porque docenas de soviéticos perdieron la vida o resultaron heridos por culpa de las trampas explosivas en el suelo, las minas camufladas en latas de comida (que confundían a los detectores magnéticos) y las pistolas que sujetas a una cuerda abrían fuego al ser manipuladas.
La segunda fase de la «Operación Búfalo» tuvo lugar el 7 de Marzo de 1943, mientras que la tercera se llevo a cabo el día 12, estando ambas coordinadas por parte de los equipos de ingenieros que talaron amplios senderos entre los bosques y despejaron toneladas de nieve fuera de la vista de los soviéticos, lo que permitió el tendido de 200 kilómetros de carretera para vehículos a motor y 700 kilómetros de caminos para la infantería y los caballos por donde escaparon miles de tropas y cientos de tanques y cañones. De igual manera se organizaron grandes flotas de camiones y se extrajeron 10.000 toneladas de material bélico a bordo de más de 200 convoyes ferroviarios mientras poco a poco se iba vaciando un espacio de nada menos que 24.000 kilómetros cuadrados de territorio conquistado.
Durante todo el proceso que duró la «Operación Búfalo», el general Walther Model que ya tenía experiencia de un episodio similar acaecido en la Primera Guerra Mundial durante la «Operación Alberich» en el Río Somme, ordenó a sus hombres aplicar una despiadada política de «tierra quemada» en la que se arrasaron treinta pueblos, se envenenaron los pozos de agua y se sacó forzosamente a 130.000 civiles, el 43% de la población local (para evitar que los soviéticos reclutasen a los varones). También los zapadores dinamitaron todos los puentes y las principales infraestructuras en aldeas y ciudades, extrayéndose 1.000 kilómetros de tramos de vía férrea y 1.400 kilómetros de cable telefónico para impedir que pudieran ser utilizados por el Ejército Rojo.
La cuarta fase de la «Operación Búfalo» tuvo lugar el 20 de Marzo de 1943 durante una última evacuación de 110 kilómetros que facilitó la huida a 225.000 soldados alemanes (unas 22 divisiones) y 60.000 civiles rusos que de un modo u otro habían colaborado con el Eje. Una vez completa la fuga sobre un espacio de 250 kilómetros que acortó el Frente Oriental unos 117 kilómetros, el Ejército Rojo avanzó sobre las zonas abandonadas y apenas sin pegar un sólo tiro recuperó las ruinas humeantes de Rzhev, Belyi y Vyazma, lo que puso fin a catorce meses de ininterrumpidos combates y por ende a las Batallas Rzhev.
Conclusión
Las Primera, Segunda y Tercera Batallas de Rzhev, junto a la «Operación Seydlitz» y la «Operación Búfalo», constituyeron cinco monumentales fracasos para el Ejército Rojo tanto en términos humanos y materiales, como también en territoriales, debido a que en catorce meses de campaña no se produjo ninguna ganancia significativa al oeste de Rusia. De hecho tan sólo en el caso de la fallida «Operación Marte», la URSS hizo su mayor apuesta del año 1942 porque destinó al 31’4% de sus soldados, al 45’9% de sus tanques, al 32% de su artillería y al 38’5% de sus aviones; mientras que en el caso de la exitosa «Operación Urano» dentro del marco de la Batalla de Stalingrado empleó tan sólo al 18’4%, 19’9%, 20’1% y 30’6% respectivamente.
La Unión Soviética sufrió 1.839.119 bajas entre 606.171 muertos, 1.172.948 heridos y 60.000 prisioneros, además de la pérdida material de 5.482 tanques.
Alemania sufrió 520.200 bajas entre 45.200 muertos, 470.000 heridos y 5.000 prisioneros.
La catástrofe humana que implicaron las Batallas de Rzevh para la Unión Soviética condujeron al régimen comunista a censurar la existencia de esta campaña e incluso a negar que la desastrosa «Operación Marte» fuera una misión complementaria a una escala mucho mayor que la «Operación Urano». De hecho mientras que el general Aleksandr Vasilevsky fue ascendido al rango de mariscal por su victoria en la Batalla de Stalingrado en 1942, al general Georgi Zhukov le retrasaron dicho nombramiento hasta el año de 1943, en parte debido a su cuestionable papel en el Saliente de Rzevh y a su fracaso ante el general alemán Walther Model, quién sin duda se convirtió en el artífice de la mayor victoria defensiva de la Segunda Guerra Mundial.
Bibliografía:
-Juan Campos Ferreira, Rzhev, 1942-43. Model y Zhukov se enfrentan en la Operación Marte, HRM Ediciones (2014), p.41-138
-Antonio Muñoz Lorente, Walter Model, el León de la Defensa, «Operación Marte», HRM Ediciones (2023), p.223-239
-https://en.wikipedia.org/wiki/Battles_of_Rzhev






