Batalla del Paso de Kasserine

 

A finales del año 1943, el Deutsches Afrika Korps de Erwin Rommel había invadido Túnez a raíz de la derrota en El-Alamein contra el VIII Ejército Británico y el desembarco de los Estados Unidos en Argelia y Marruecos durante la “Operación Torch”. Como la única alternativa posible era la resistencia a ultranza, Rommel quiso aplicar el dicho de Napoleón Bonaparte “la mejor defensa es el ataque” y lanzarse al ataque contra el Ejército de Estados Unidos que todavía no se había estrenado contra e los ítalo-alemanes en África. El lugar elegido sería el Paso de Kasserine.

Aliados

Por temores infundados sobre el avance del Afrika Korps en Túnez, a principios de 1943, el general Dwith Eisenhower ordenó detener el avance estadounidense más allá de Argelia. Una de las razones de esta parada fue la expulisón de todo el XIX Cuerpo Francés Libre al mando del general Henri Giraud de Túnez, que los italianos y alemanes echaron sin más complicaciones.

Todavía las tropas norteamericanas no había combatido contra las naciones del Eje en Europa ni África, únicamente en Guadalcanal contra Japón. Por tanto no tenían ni idea de cuál era la forma de luchar del Afrika Korps, y encima ellos mismos eran novatos. Lo único que sabían que debían hacer era asediar Túnez y en especial defender el punto estratégico de Tébessa, aunque realmente no esperaban recibir una ofensiva. La guerra en África parecía algo relativamente tranquilo, un error que pagarían caro.

Las fuerzas Aliadas en Tébessa, muy cerca del Paso de Kasserine eran las siguientes: Estados Unidos desplegaba el II Cuerpo con las 1ª, 2ª y 6ª Divisiones Blindadas, la 1ª División de Infantería “Big Red One” y las 9ª y 34ª Divisiones de Infantería; Reino Unido con menor número disponía de la Fuerza Expedicionaria Británica con la 1 Brigada de Infantería y la Coldstream Guard; por último la Francia Libre contaba con el XIX Cuerpo compuesto por franceses y tropas coloniales de la División de Marcha Argelina, la División de Marcha de Orán y la División de Marcha Marroquí. Todos juntos sumaban los 30.000 soldados.

Aliados (General Dwith Eisenhower):
·II Cuerpo de Ejército Norteamericano (General Lyod Ferdenhall)
-1ª División Blindada
-6ª División Blindada
-1ª División de Infantería “Big Red One”
-9ª División de Infantería
-34ª División de Infantería
·Fuerza Expedicionaria Británica (General Kenneth Anderson)
-1 Brigada de Infantería Británica
-Guardias de Coldstream
·XIX Cuerpo Francés Libre (General Henri Giraud)
-División de Marcha Argelina
-División de Marcha de Orán
-División de Marcha Marroquí

Plan del Eje

Giovanni Messe, general del I Ejército Italiano en Túnez, junto con el recién creado V Ejército Alemán del general Jürgen Von Arnim, se estableció en la cabeza de puente tunecina, un sector de cadenas montañosas con pasos muy recortados y dorsales en llanuras de rocas y arena situadas entre un valle desértico y la costa del Mar Mediterráneo. Aquel era el lugar idóneo para llevar a cabo una exitosa resistencia contra los americanos.

A finales de Enero de 1943, Rommel había comprendido que si se contenía a los americanos en Túnez y se lanzaban pequeñas escaramuzas para luego tomar Tebessa, se podría invadir Argelia, con lo cual la guerra africana se alargaría mucho más y se podría resolver con un resultado diferente. Sobre la Línea Mareth se encontraba el Octavo Ejército Británico de Bernard Montgomery reorganizándose, mientras que por Argelia avanzaban los estadounidenses. Rommel tenía que aguantar la posición para resistir el ataque desde ambos lados. Pero sabía que los británicos en la Línea Mareth tardarían semanas en atacar al estar muy desgastados tras la conquista de Libia y la Batalla de El-Alamein, por tanto la mejor opción posible para el “Zorro del Desierto” fue tomar la decisión de esperar a los más novatos norteamericanos en el Paso de Kasserine y tenderles una trampa.

Numerosos problemas tuvo que enfrentarse el Eje antes de la batalla. Por aquel entonces el Afrika Korps contaba con 100.000 hombres, ya que había tenido que transferir 70.000 soldados a la línea Mareth junto Tripolitania, con lo cual únicamente 30.000 se apostaron contra los norteamericanos frente a Tébessa. Los problemas de suministro continuaban a través del Mediterráneo, aunque se habían reducido porque entre el puerto tunecino de Bizerta y Sicilia la ruta era mucho más corta. Sin embargo las tropas ítalo-germanas eran veteranas y profesionales tras tres años de guerra, mientras que sus enemigos eran unos inmaduros todavía.

Afrika Korps (Mariscal de Campo Erwin Rommel):
·I Ejército Italiano (General Giovanni Messe)
-División Blindada Centauro
-División de Infantería Trieste
-División de Infantería Pisotia
-División de Infantería Spezia
-División de Infantería Giovanni Fascisti
-División de Infantería Superga
-Agrupación Sahariana
-50 Brigada Especial
·V Ejército Alemán (General Jürgen Von Arnim)
-10ª División Panzer
-15ª División Panzer
-21ª División Panzer
-90ª División Ligera
-164ª División de Infantería

Sobre las cordilleras del Paso de Kasserine la distribuición se realizó de la siguiente manera: el I Ejército Italiano bajo mando del general Giovanni Messe con las División Blindada Centauro y las Divisiones de Infantería Trieste, Pistoia, Spezia, Giovanni Fascisti y Superga, más la Agrupación Sahariana y la 50 Brigada Especial; y el V Ejército Panzer Alemán al mando de Von Armin formado por las Divisiones 10ª,15ª y 21ª Panzer, El plan de despliegue era muy sencillo: primero avanzar hacía Sfax mientras Arnim tomaba Sidi Bou Said, y así tener dos alas abiertas para aplastar a los americanos en una pinza. Todo ello se realizaría con tan sólo 22.000 hombres.

La Batalla

Al amanecer de 1 de Febrero de 1943, la artillería ítalo-alemana bombardeó las posiciones norteamericanas sobre la frontera argelino-tunecina. Seguidamente el I Ejército Italiano se lanzaba al asalto tomando el Paso de Faid. Especial fue el comportamiento de las tropas de élite italianas, los Bersaglieri, que tras intensos combates, a veces cuerpo a cuerpo con la bayoneta, fueron desalojando a los americanos de sus posiciones en los días venideros. Al ataque se sumó la 21ª División Panzer cortando el camino montañoso desde Faid hacia Sfax, ruta de vital importancia táctica.

Avión Messerchmitt Bf 109 de la Luftwaffe con camuflaje del desierto sobrevuela una aldea musulmana en Túnez. Arte digital.

Para el 14 de Febrero comenzó la ofensiva de la 10ª División Panzer contra Sidi Bou Said bajo una inmensa tormenta de arena del desierto, llevando en cabeza un grupo de 40 tanques, de los que 6 eran Tiger. La artillería alemana respondió poco después para despistar, mientras la 21ª División Panzer se ponía en movimiento haciendo una maniobra de envolvimiento. Tal y como Rommel había previsto, los inexpertos estadounidenses en Sidi Bou Said fueron presa del pánico y huyeron, cayendo la mayoría en la trampa del Afrika Korps al toparse con todos los caminos cortados. Acto seguido los bombarderos en picado Stuka martilleraron el centro de la formación americana, mientras los tanques envolvían las posiciones estadounidenses y la infantería transportada en semiorugas descendía para detener a unos soldados incapaces de reaccionar. Uno a uno los soldados fueron rindiéndose. Al final del día 2.000  tropas norteamericanas habían sido capturadas, perdiendo además 44 tanques Sherman, 26 cañones y 100 vehículos.

Un día después de la bolsa de Rommel, el 15 de Febrero, el Afrika Korps marchó hacia Sfax. La 15ª División Panzer que únicamente contaba con 70 tanques se enfrentó sola contra la 1ª División de Infantería “Big Red One” y la 2ª División Blindada de los Estados Unidos. Gracias a su veteranía, la 15ª División Panzer destruyó ese día sin apenas cosechar bajas a 98 tanques enemigos, 57 vehículos y 23 piezas de artillería. Por la noche Rommel y sus Afrika Korps entraban victoriosos en la ciudad de Sfax donde la población musulmana, muy hostil a los Aliados, recibió felizmente a los alemanes con gritos de “¡Viva Hitler, viva Rommel!”.

Al caer la noche del 16 de Febrero las tropas norteamericanas efectuaron una retirada masiva. Por el camino se abandonó material y los hombres huyeron despavoridos por el desierto mientras de nuevo el Afrika Korps reiniciaba la marcha hacia Feriana y Sbeitla.

De Feriana los americanos se retiraron el 17 de Febrero desmoralizados y abandonando varios aeródromos. Cuando el Afrika Korps entró en Feriana, un total de 34 aviones estadounidenses fueron capturados en tierra por los alemanes al no tener tiempo de ser evacuados. También comprobaron como ardían los bidones abandonados que contenían 270.000 litros de combustible, los cuales incendiaron los americanos antes de marcharse, aunque por suerte para los alemanes pudieron salvar y emplear más de 22.000 litros para sus tanques y aviones.

Semioruga Hanomag alemán del DAK avanza por las arenas tunecinas.

Ocurrió un suceso muy negativo para el Afrika Korps el 18 de Febrero, Von Arnim sin avisar lanzó una ofensiva distinta de la prevista por la derecha de Sidi Bou Zid, mientras Rommel lo hacía en dirección Feriana. Este acontecimiento retrasó notablemente el plan para envolver Tébessa, lo que hizo ganar tiempo a los americanos que se reorganizaron, haciéndose fuertes en Sbina con la 6ª División Blindada y la 34ª División de Infantería. Como el factor sorpresa se había perdido, los dos generales entraron en disputa. Finalmente las diferencias no se salvaron hasta la noche, cuando ambos generales alemanes decidieron que la única solución para abrir de nuevo el Paso de Kasserine era tomar la lejana ciudad de Kef y concluir un nuevo envolvimiento, tarea muy peligrosa.

Los cañones tronaron sobre las desérticas crestas el 19 de Febrero. Seguro de si mismo Rommel inició su ofensiva final con la 21ª División Panzer y numerosos soldados italianos atacando Sbiba, donde los defensores americanos, británicos y franceses libres resistieron con tenacidad. Aquello no fue un problema para las curtidas tropas italianas, ya que gracias a la intervención de los Bersaglieri, los italianos consiguieron disolver las posiciones americanas una a una y poner a los Aliados en retirada.

El Paso de Kasserine fue atacado el 20 de Enero, una cordillera consistente en una cadena montañosa de 150 metros de altura rodeada por una llanura de 800 metros de ancho, la cual desembocaba a 2 kilómetros sobre las carreteras entre Thala y Tébessa. Sin problemas para los ítalo-germanos, Kasserine fue tomado al viejo estilo, escalando las colinas primero y eliminando todo lo que encontraban a su paso. Fue de las acciones más brillantes del Afrika Korps en Túnez.

Una vez tomado Kasserine el I Ejército Italiano puso rumbo a Tébessa y la 10ª División Panzer hacia Thala, chocando por el camino con la Fuerza Expedicionaria Británica y la 6ª División Blindada de Estados Unidos en la carretera de Sbiba. Al finalizar la noche, tanto americanos como británicos, fueron castigados tan duramente que se vieron obligados a marcharse en retirada. Rommel ordenó perseguir los restos con una columna acorazada que cayó en una emboscada de blindados americanos, aunque la inexperiencia de los tanquistas norteamericanos les llevó al desastre, ya que perdieron todos sus tanques. Del resto del trabajo a la hora de limpiar el camino se encargaron los bombarderos en picado Stukas y el nuevo modelo de tanque Tiger con cañones de 88 milímetros en su torreta. La victoria de Rommel era completa. Durante el trayecto los ítalo-alemanes hicieron un total de 571 prisioneros estadounidenses.

Soldados alemanes del Afrika Korps esperan en riscos montañosos del Paso de Kasserine a los americanos para tendenles una emboscada.

Muy preocupado por la situación, Eisenhower ordenó la retirada completa de Sbiba y la carretera de Kef al ver que era imposible poder resistir más tiempo el ataque de Rommel. El Afrika Korps se lanzó a la persecución, llegando hasta Thala, donde fue detenido gracias a la intervención de los cañones americanos de la 9ª División de Infantería. Sin embargo en el recorrido los alemanes destruyeron 38 tanques norteamericanos, 28 camiones e hicieron 571 prisioneros.

Durante la madrugada del 22 de Febrero ocurrió una de esas casualidades tontas que cambian las guerras. En la carretera de Thala cinco tanques americanos se perdieron y accidentalmente entraron en las filas del Afrika Korps. Los Panzers al detectarlos abrieron fuego y destruyeron los cinco carros blindados sin haber ni siquiera un superviviente estadounidense entre la dotación. Pero su muerte no fue en vano. Al enterarse los comandantes del Afrika Korps creyeron que los americanos tenían muchas más reservas de las que habían pensado y que no las podrían hacer frente. Von Armin, a pesar de la opinión contraria de Rommel, ordenó al Afrika Korps no seguir avanzando y retroceder hasta Sfax para dar por concluida la batalla antes de que se volviese del revés. Sin saber que los americanos se retiraban y carecían apenas de refuerzos, los alemanes pensando lo contrario se pusieron en retirada también a pesar de que tenían la batalla ganada.

Al amanecer del 23 de Febrero, los generales americanos que se retiraban pensaron que Sbiba y Thala caerían pronto, pero al mirar atrás no había ni rastro de los alemanes. Los americanos sorprendidos enviaron reconocimientos para verificar lo que sucedía. Efectivamente, los alemanes e italianos se habían marchado. Aquello fue una prueba para cualquier militar de que los milagros sí existían.

Tanque M3 Stuart americano cerca de Kasserine.

Adolf Hitler al enterarse de la estúpida retirada entró en cólera con razón. Rommel fue abandonando posiciones hacia el interior de Túnez pensando en las inexistentes grandes reservas enemigas. Sin pegar un sólo tiro los Aliados volvieron a reconquistar Sbiba el 24 de Enero y el 25 Kasserine.

Resultado

Al finalizar la Batalla del Paso de Kasserine, el resultado de la refiriega fue una aplastante victoria para el Eje. A pesar Rommel de estar a punto de cosechar un triunfo completo por dejar escapar a los americanos y retirarse, había conseguido uno de los más brillantes logros de su carrera militar.

Los Aliados tuvieron 10.000 bajas, entre las cuales Estados Unidos se llevó la peor parte con 6.500 (3.500 muertos y heridos con 3.000 prisioneros), mientras que Gran Bretaña y la Francia Libre cosecharon 3.500 bajas. El material perdido por Estados Unidos fue también enorme, ascediendo a una cifra total de 315 tanques destruidos, 704 vehículos y 208 cañones.

El Eje encajó 2.000 bajas entre alemanes e italianos muertos y heridos. Respecto al material sólo perdieron 34 tanques.

Una de las lecciones aprendidas por Estados Unidos es que era necesario adiestrar a sus hombres y modernizar las tácticas de los carros de combates. La consecuencia más destacada fue la destitución del general Frendenhall por un hombre que haría Historia en un futuro muy próximo, el general George Patton.

Kasserine fue una batalla simbólica de la Segunda Guerra Mundial, ya que fue la primera en la que Estados Unidos participó contra Alemania e Italia, sufriendo una desastrosa derrota militar ante las fuerzas del Eje.

 

Bibliografía:

Erwin Rommel, Memorias. “Capítulo VIII Entre dos fuegos”, Altaya (2008), p.411-425
David Fraser, Erwin Rommel el Zorro del Desierto. “Capítulo 18 Cae el telón”, Esfera de los Libros (2004), p.458-467
Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 2. El triunfo y la tragedia. “XXI Turquía, Stalingrado y Túnez”, Planeta Deagostini (1959), p.228-229
Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “La Batalla de Túnez”, S.A.R.P.E. (1978), p.972-975
Francismo Martínez Canales, Tigres en África (2ª Parte), Revista Serga Nº82 (2013), p.4-13