Batalla del Cabo Bon

 

Al igual que en la Batalla del Convoy Maritza y el hundimiento del acorazado HMS Barham a finales de 1941, la Batalla del Cabo Bon sería un hecho calcado que se repetiría poco después con los dos bandos salidos negativamente de este encuentro.

Flota del Eje

Palermo fue el punto de partida de donde salieron en solitario y sin escolta los dos cruceros ligeros italianos Barbiano y Giussano, ambos de 5.200 toneladas, la tarde del 12 de Diciembre de 1941, escoltados por el torpedero Cigno. Transportaban hacia Trípoli en Libia un total de 135 soldados, 900 toneladas de víveres y 950 toneladas de combustible y nafta. El comandante Antonio Toscano estaba al mando.

Entre los submarinos despachados para proteger a los convoyes en aquella fecha estaba el submarino alemán U-557, zarpado de Messina con el fin de interceptar cualquier buque británico capaz de dar problemas.

Flota Aliada

Gran Bretaña y Holanda, nada más saber la presencia de estos dos destructores sobre el Mar Mediterráneo, dispuso de cuatro destructores para hundirlos. Eran los tres británicos HMS Sikh, HMS Legion y HMS Maori, más el holandés Issac Sweers. El comandante al mando de este grupo de destructores fue el capitán Grahan Stokes.

Lejos de allí, por el Canal de Sicilia, navegaba una parte de la Fuerza K, encargada de interceptar a los buques enemigos salidos de Italia, que incluían los tres cruceros británicos HMS Galatea, HMS Breconshire y HMAS Hobart prestado por Australia.

Hundimiento del Barbiano y Giussano

Caída la noche del 12 al 13 de Diciembre de 1941, los cuatro destructores del capitán Graham Stokes interceptaron por radar a los dos cruceros cruceros Barbiano y Giussano, más al torpedero Cigno. Como los italianos desconocían el radar, eso les sentenció, a pesar de que los cruceros superasen en muchos aspectos a los destructores. Durante horas los anglo-holandeses perseguieron a sus enemigos sin que estos se diesen cuenta a lo largo de la costa de Túnez.

Posicionados los destructores HMS Sikh, HMS Legion, HMS Maori e Issac Sweers, a 1.000 metros de los ciegos cruceros italainos Giussano y Barbiano, por aquel entonces junto al Cabo Bon de Túnez, los anglo-holandeses lanzaron 10 torpedos contra sus enemigos.

Cruceros italianos Barbiano (arriba) y Giussano (abajo), hundidos durante la batalla.

Tres torpedos explosionaron en el crucero Barbiano, además de varias salvas de 40 milímetros procedentes de los destructores. El impacto de uno de los artefactos fue tan certero, que el agua entró muy deprisa y el buque se hundió sin remedio.

Un torpedo alcanzó al crucero Giussano entre las calderas 3 y 4, incendiando al buque y dejándole sin corriente eléctrica. Poco después los proyectiles disparados por los cañones de 120 milímetros de los destructores hicieron el resto hasta que fue hundido a las 4:20 horas de la madrugada.

Murieron 900 marineros italianos en el encuentro. Durante toda la noche, el torpedero Cigno estuvo recogiendo supervivientes, labor a la que se unió una lancha de salvamento y un hidroavión, logrando sacar del agua a 500 náufragos con vida.

Hundimiento del HMS Galatea

Pasadas las 24 horas de la Batalla del Cabo Bon, la fuerza que tendría que haber intervenido y no lo hizo, dió media vuelta desde el Canal de Sicilia y se dirigió a Alejandría en Egipto. Eran los tres cruceros ango-australianos HMS Galatea, HMS Breconshire y HMAS Hobart.

Crucero británico HMS Galatea, hundido también en el encuentro.

Al caer la medianoche del 14 de Diciembre de 1941, a solo 30 millas de Alejandría, el submarino alemán U-557 localizó a esta fuerza naval y lanzó dos torpedos que hicieron impacto directo en el crucero ligero inglés HMS Galatea de 5.300 toneladas. Tan grave fue el daño provocado que el buque se hundió muy rápido muriendo con él 500 marineros. Sólo se salvaron 150 recogidos por unidades de salvamento.

Resultado

La Batalla del Cabo Bon significó una revés para todos los bandos.

Italia, al igual que en la Batalla del Cabo Matapán, recibía otro duro golpe con los dos cruceros hundidos, el Guissano y el Barbiano, más sus 900 muertos. Con dicho revés, cada vez quedaban menos cruceros en la Marina Italiana.

Gran Bretaña perdía otro crucero, el HMS Galatea con 500 fallecidos, en un momento en el que precisamente tampoco le sobraban los cruceros.

Pérdidas de Italia:
2 Cruceros hundidos.
900 Marineros muertos.

Pérdidas de Reino Unido:
1 Crucero hundido.
500 Marineros muertos.

 

Bibliografía:

Luis de la Sierra, La Guerra Naval en el Mediterráneo. “Hundimiento de los cruceros italianos <<Barbiano>> y <<Giussano>> y el británico <<Galatea>>”, Editorial Juventud (2005), p.332-336
http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Cape_Bon