Batalla de Velikiye Luki

La Batalla de Velikiye Luki constituyó uno de los asedios más épicos de entre finales de 1942 y principios de 1943 después de que el Ejército Rojo embolsara a una pequeña guarnición del Ejército Alemán en esta ciudad situada al oeste de Rusia. La tenaz resistencia presentada por los germanos frente a un enemigo que les superaba ampliamente en número fue muy épica pero tendría mucho menos eco mediático debido a que más al sur el episodio sería eclipsado por la Batalla de Stalingrado.

Preludio

Velikiye Luki era una ciudad del oeste de Rusia que había sido conquistada por el Ejército Alemán el 19 de Julio de 1941 dentro del marco de la «Operación Barbarroja», pero perdida al día siguiente, el 20, tras un contraataque del Ejército Rojo. A pesar de esta breve victoria táctica de los soviéticos, los alemanes la retomaron el 26 de Agosto, convirtiéndose a partir de entonces en un nudo de comunicaciones esencial que separaba al Grupo de Ejércitos Norte al este de los Países Bálticos y al Grupo de Ejércitos Centro estacionado en el área de Vitebsk, comunicándose ambas agrupaciones mediante una línea de ferrocarril y varios puentes sobre el Río Lovat.

Cuando el general Georgi Zhukov planificó las ofensivas de cara al invierno de 1942 a 1943, en concreto la «Operación Urano» contra el Grupo de Ejércitos Sur atascado en la Batalla de Stalingrado y la «Operación Marte» contra el Grupo de Ejércitos Centro que libraba las Batallas de Rzevh, decidió poner en marcha una misión secundaria unos kilómetros más arriba destinada a reconquistar la plaza de Velikiye Luki. La idea no sólo era recuperar un enclave considerado estratégico, sino confundir a los servicios de inteligencia enemigos y de paso distraer a los alemanes numerosos efectivos que serían mucho más necesarios en otros sectores del Frente Oriental.
El Frente de Kalinin al mando del general Maksim Purkayev fue la agrupación escogida para el ataque contra Velikiye Luki cuando reunió a 182.308 efectivos entre 95.608 soldados de primera línea y 86.700 de reserva. La fuerza principal fue el III Ejército de Choque del general Kuzma Galitsy con el V Cuerpo de Guardias y las 9ª y 46ª Divisiones de Guardias, más las 357ª y 381ª Divisiones de Fusileros, aunque más tarde se sumaría el II Cuerpo Mecanizado con las 19ª y 26ª Divisiones de Guardias.

Los mandos del Grupo de Ejércitos Centro encabezados por el mariscal Günther Von Kluge sabían acerca de la importancia estratégica de Velikiye Luki, no sólo por unir el área de esta agrupación con la del Grupo de Ejércitos Norte, sino también porque en el pasado ya había sido un campo de batalla durante la Guerra Livonia de 1580 cuando la Mancomunidad Polaco-Lituana derrotó al Zarato de Rusia. Ante este valor tanto a nivel bélico como simbólico, los germanos multiplicaron las defensas interiores y exteriores de la urbe, una tarea de la que se encargó el LIX Cuerpo del general Kurt Von Chevallerie concentrando en la ciudad a a la propia 83ª División de Infantería bajo el mando del general Theodor Scherer, además de situar en anillos ubicados a las afueras a la 5ª División de Montaña, a la 20ª División Motorizada y elementos menores de la 8ª División Panzer.

Batalla de Velikiye Luki

Justo seis días antes de la «Operación Marte», el 19 de Noviembre de 1942, el Ejército Rojo desarrolló una maniobra de distracción a 270 kilómetros al noroeste de Rzhev cuando el III Ejército de Choque y el II Cuerpo Mecanizado se abalanzaron sobre las líneas más adelantadas del LIX Cuerpo Alemán en Velikiye Luki. El golpe principal lo recibió la 83ª División de Infantería atrincherada en la ciudad, la cual se parapetó por detrás del un castillo medieval, la estación ferroviaria y la denominada «Posición Budapest», esta última custodiada por una pequeña guarnición liderada por el teniente coronel Eduard Freiherr Von Sass.

La ofensiva del III Ejército de Choque y el II Cuerpo Mecanizado se llevó a cabo al norte y este de Velikiye Luki de una manera tan contundente que en la primera jornada cayó el nudo de comunicaciones de Novosolniki, mientras que en las días posteriores toda la ciudad fue embolsada, completándose el cerco a la 83ª División de Infantería el 24 de Noviembre. A pesar de que por aquel entonces la «Operación Marte» había fracasado más abajo con una estrepitosa derrota del Ejército Rojo en la Batalla de Rzveh, al menos el general Georgi Zhukov intentaría resarcirse buscando una victoria local en Velikiye Luki.

Soldados soviéticos con tanques Panzer capturados en Velikiye Luki.

Aproximadamente 7.000 soldados quedaron atrapados en Velikiye Luki, de los que la mayor parte enfermaron de difteria y otras dolencias propias del invierno, sin obviar con que el agua potable escaseaba y la reducción de las raciones obligó a los sitiados a sacrificar a 300 caballos y mulos para alimentarse. A pesar de que la aviación alemana trató de enviar suministros en paracaídas mediante un puente aéreo de trimotores Junkers Ju 52 y bombarderos Heinkel He 111, no se consiguió paliar la crisis debido a que los cazas soviéticos y las baterías antiaéreas abatieron a 80 aparatos alemanes a costa de perderse 63 interceptores rusos.

Como consecuencia del fracaso de la Luftwaffe, el 4 de Enero de 1943 se puso en marcha la «Operación Totila» consistente en el envío de una fuerza de socorro compuesta por elementos de la 5ª División de Montaña, los cuales recorrieron 8 kilómetros, abrieron una brecha en el cerco y enlazaron con los 427 sitiados del castillo que fueron reforzados por un centenar de hombres y 15 vehículos. Una vez completada la expedición, los sitiados de Velikiye Luki trataron de emprender el viaje de vuelta, por lo menos hasta que al poco de bajar la rampa de la fortaleza medieval el vehículo en cabeza, de repente fue volado por cuatro impactos de los cañones anticarro rusos, cuyos restos dejaron completamente bloqueada la salida del recinto. Ante este inesperado suceso a los alemanes no les quedó más remedio que resistir y organizar una desesperada salida la noche del 14 de Enero, consiguiendo escapar 150 hombres hacia el oeste, pero no los demás que al verse rodeados optaron por rendirse a los centinelas del Ejército Rojo.

Conclusión

Al día siguiente del fracaso de la «Operación Totila», el 15 de Enero de 1943, el perímetro de la «Posición Budapest» que por ese entonces se había visto reducido a 200 metros de largo por 150 metros de ancho, finalmente capituló con unos 5.000 hombres en su interior, entre estos 2.000 heridos (de los sólo 11 sobrevivirían al cautiverio de los gulags). Así fue como el Ejército Rojo obtuvo una victoria de carácter menor que la prensa exageró durante los días próximos, la cual en parte disimuló de cara a la opinión pública la colosal catástrofe encajada en la «Operación Marte».

El Ejército Rojo sufrió 30.000 bajas y la destrucción de 600 tanques.

El Ejército Alemán sufrió 17.000 bajas.

Curiosamente los paralelismos entre la Batalla de Velikiye Luki y la «Operación Urano» durante la Batalla de Stalingrado tuvieron grandes similitudes, ya no sólo por coincidir en el tiempo entre Noviembre de 1942 y principios de 1943, sino porque la primera fue una imitación de la segunda en reducido, ya que se embolsó y se destruyó a una división germana dentro de un caldero o «kessel». A pesar de que a nivel estratégico la recuperación de la ciudad rusa tuvo un impacto mínimo de cara al futuro del Frente Oriental, sí que sirvió para que el Ejército Rojo aprendiera de sus errores, aplicando de manera brillante doctrinas como el enmascaramiento o «maskirovka» y de una forma bastante primitiva la teoría de «Batalla Profunda».

Bibliografía:

-Juan Campos Ferreira, Rzhev, 1942-43. Model y Zhukov se enfrentan en la Operación Marte, «La Batalla por Velikiye Luki», HRM Ediciones (2014), p.105-114
-https://en.wikipedia.org/wiki/Battles_of_Rzhev