La Batalla de San Pietro Infine fue un encuentro fortuito sobre el centro-sur de Italia cuando las fuerzas de los Aliados y el Eje colisionaron en la región de Campania con la única de pretensión de disputarse las fortificaciones de vanguardia de «Línea Gustav» que precedían a la capital de Roma. A pesar de que los tropas del Ejército Estadounidense y sus socios del Ejército Cobeligerante Italiano confiaban en cumplir pronto con sus objetivos, de repente se dieron de bruces con unos formidables defensores del Ejército Alemán que venderían cara su derrota en puntos como el Monte Lungo o el Monte Sambúcaro.
Plan Aliado
Al producirse el repliegue del Eje tanto de la «Línea Bárbara» como de la «Línea Bernhard» en dirección a la «Línea Gustav» sobre el centro-sur de Italia, las tres parte del complejo fortificado de la «Línea de Invierno» que se extendía desde el Mar Tirreo hasta el Mar Adriático por debajo de Roma, de repente un grupo de alemanes interrumpieron su retirada y se atrincheraron en un enclave intermedio llamado San Pietro Infine. Como este pueblo elevado entre las montañas bloqueaba la Autopista Nº6 en dirección a Cassino, el general Mark Clark, comandante en jefe del V Ejército Estadounidense en la Península Italiana, ordenó ocupar el lugar y desalojar de allí a las tropas del Ejército Alemán.
El II Cuerpo Estadounidense del general Geoffrey Keyes sería el responsable de lanzar la ofensiva desplegando de derecha a izquierda a diversas fuerzas adscritas a la 36ª División de Infantería del general Fred Walker. Al este se desplegó el 504 Regimiento Paracaidista, el 3º Batallón de Rangers y varios batallones del 143º Regimiento de Infantería con la idea de asaltar el Monte Sambúcaro y caer de costado sobre San Pietro Infine; mientras que al oeste hizo lo propio el 141º Regimiento de Infantería, el 1º Grupo Motorizado Cobeligerante Italiano liderado por el general Vincenzo Dapino y el 142º Regimiento de Infantería, los cuales ejecutarían una maniobra bastante parecida tomando las alturas del Monte Lungo. De igual manera permanecieron a modo de reserva algunos destacamentos menores de la 1ª Fuerza de Servicios Especiales Americano-Canadiense encabezada por el coronel Robert Frederich y un buen puñado de carros del 753ª Batallón Blindado.
Los Aliados reunieron 20.000 efectivos entre 15.000 estadounidenses y 5.000 cobeligerantes italianos con 37 tanques (16 estadounidenses Sherman, 20 italianos L6/40 y 1 británico Valentine), 356 cañones (260 estadounidenses y 96 italianos), 460 ametralladoras (400 estadounidenses y 60 italianas) y 2.000 vehículos.
Plan del Eje
Curiosamente la defensa de San Pietro Infine fue fortuita porque el mariscal Albrecht Kesselring, comandante en jefe de las fuerzas del Eje en Italia, había dado órdenes de hacer lo que considerase oportuno al general Siegfried Westphal, por ese entonces responsable del sector, quién a su vez también transmitió estas palabras a su subordinado más inmediato, en este caso el general Joachim Lemelsen, el cual optó por marcharse de allí y refugiarse en Cassino. Sin embargo y contra todo lo esperado, justo en el mismo instante en que estaba a punto de comenzar la evacuación, llegó una orden procedente del mismo Adolf Hitler consistente en permanecer en la zona y retrasar lo máximo posible a los Aliados.
San Pietro Infine era un localidad de 1.000 habitantes con casas de piedra gris apiñadas al estilo de la Edad Media, cuya importancia estratégica era manifiesta al conectar la «Línea Bernhard» en manos de los Aliados con la «Línea Gustav» en manos del Eje a través de la Autopista Nº6. Como para cualquier atacante una arremetida frontal era imposible debido a la existencia de una depresión en forma de herradura con abundantes barrancos, la única forma de hacerlo era escalar el Monte Sambúcaro al este o el Monte Lungo al oeste, ambos con pendientes muy empinadas y bancales de olivos de 1 a 2 metros de altura separados por paredes de roca que facilitaban mucho las cosas al bando defensor, en este caso al XIV Cuerpo Panzer al mando del general Fridolin Von Etterlin.
La barrera natural que protegía al XIV Cuerpo Panzer no sólo era formidable por la excelente orografía de la zona, sin por la ausencia de construcciones humanas transitables, las cuales se reducían a tan sólo dos modestos puentes (uno de 3 metros y otro de 11) y dos drenajes (uno de 3 metros y otro de 4’5). Este entorno tan favorable para la defensa demostró su efectividad la noche del 29 de Noviembre cuando un grupo del 3º Batallón de Rangers se aproximó al sector durante una misión de reconocimiento para caer en una repentina emboscada que costó 24 bajas a los estadounidenses entre 10 muertos y 14 heridos. Aquella escaramuza contra los norteamericanos convenció a los alemanes de lo acertado de mantenerse en el lugar y por tanto se desplegaron del siguiente modo: el 2º Batallón de la 71ª División de Infantería del general Wilhelm Raapke se atrincheró en el Monte Sambúcaro; mientras que los elementos de la 29ª División Panzergrenadier del general Walter Fries lo hicieron respectivamente con los 2º y 3º Batallones en San Pietro Infine y Monte Lungo.
El Eje reunió a unos 34.000 efectivos, 5 tanques (1 Panzer IV y 4 Stug III), 140 cañones, 500 ametralladoras y 2.000 vehículos.
Batalla de San Pietro Infine
Al anochecer del 7 de Diciembre de 1943, unos soldados de vanguardia pertenecientes al 1º Batallón del 143º Regimiento de Infantería, de repente se adelantaron al grueso principal de la ofensiva y aprovechando la oscuridad nocturna se aproximaron a dos emplazamientos de ametralladoras alemanas, los cuales volaron arrojando granadas de mano para acto seguido tomar la Cota 1205 a no mucha distancia del Monte Sambúcaro. A continuación los hombres del 3º Batallón de Rangers ejecutaron una operación similar porque pasada la medianoche coronaron las alturas de la Cota 950 y desalojaron a los alemanes de su cumbre al poco de amanecer la jornada del 8.
La ofensiva general del II Cuerpo Estadounidense empezó por la mañana cuando el 2º Batallón del 143º Regimiento de Infantería salió de sus atrincheramientos en el Monte Cannavinelle y cargó directamente hacia San Pietro Infine, aunque sus tropas en seguida fueron detenidas por los campos de minas y los barrancos a 350 metros de sus posiciones de partida, así como también por el potente fuego de ametralladoras, morteros y piezas de artillería. A este fracaso se sumó el hecho de que el del 3º Batallón de Rangers recibió un inesperado contraataque por parte de los alemanes, por lo que pese a su éxito la noche anterior, terminó siendo desalojado de la Cota 950 que de nuevo volvió a quedar en manos del Eje.

Tropas italianas del Regimiento «Legnano» de la 1ª Brigada Motorizada Cobeligerante cargan contra el Monte Lungo.
Simultáneamente un destacamento de 1.600 soldados del 1º Grupo Motorizado Cobeligerante Italiano cargaron en el sector más occidental contra el Monte Lungo, pero la falta de soporte artillero, la poca disciplina entre la tropa y las dudas de unos reclutas que hasta hacía poco habían sido socios de los alemanes, hicieron que el ataque acabase en un completo fracaso porque en seguida las compañías se dispersaron y se perdió la cohesión en medio de un diluvio de proyectiles y ráfagas de armas automáticas. El resultado de la desastrosa arremetida dejó un saldo de 376 bajas entre 84 muertos, 122 heridos y 170 desaparecidos, además de varios centenares de latinos que se aprovecharon del caos del combate para salir huyendo y desertar hacia sus hogares.
Durante la próxima semana apenas hubo movimientos en San Pietro Infine porque los estadounidenses y cobeligerantes italianos se estuvieron recuperando de las bajas sufridas, mientras desde la retaguardia llegaban refuerzos en forma de un tanque británico Valentine para tender puentes plegables y zapadores que se dedicaron a derribar las paredes de los bancales para el tránsito de blindados. El siguiente asalto no se proyectó hasta la madrugada del 14 al 15 de Diciembre mediante una aproximación del 1º Batallón del 143º Regimiento de Infantería que a causa de la brillante luz lunar fue localizado por los observadores alemanes y diezmado con disparos de artillería y ametralladoras en plena subida al Monte Sambúcaro, exactamente igual que le ocurrió al 504º Regimiento Paracaidista, cuyos soldados tuvieron que buscar cobertura y cancelar su avance a medio kilómetro de la montaña.
La segunda gran ofensiva hacia San Pietro Infine comenzó a las 11:00 horas de la mañana del 15 de Diciembre con una arremetida en el sector central de los 16 tanques del 753º Batallón Blindado al mando del teniente coronel Joseph Felber, los cuales iniciaron con buen pie la misión porque a los 90 metros de recorrido derrumbaron un muro de contención, liquidaron varios nidos de ametralladoras y desalojaron un puesto de mando con cinco oficiales alemanes. Sin embargo las cosas cambiaron en cuanto se situaron a menos de 1 kilómetro de la ciudad, pues dos blindados Sherman explotaron por culpa de minas, dos fueron destruidos por proyectiles anticarro, uno volcó, otro cayó por un terraplén y cinco más quedaron fuera de servicio porque se les rompieron las cadenas. Ante este sonoro fracaso los cuatro tanques supervivientes, entre estos tres norteamericanos Sherman y el único británico Valentin, así como nueve tripulaciones de los demás vehículos, emprendieron la retirada hacia la seguridad de una zona de vivac en Vallecupa.
En torno a las 12:00 horas del mediodía, justo unos minutos después del desastre sufrido por el 753º Batallón Blindado, entró en acción el 1º Batallón del 141º Regimiento de Infantería que consiguió aproximarse a San Pietro Infine aprovechando la cobertura de un muro situado a las afueras, por lo que gracias a los tiradores apostados, un centenar de hombres se infiltraron en la localidad para enfrascarse en un combate urbano sobre calles y casas contra otro centenar de alemanes. El asalto fracasó después de una cruenta batalla al cuerpo a cuerpo con bayonetas y granadas, la cual si bien se desarrolló favorable a los germanos, una compañía de cien soldados norteamericanos consiguió apoderarse de los bordes más meridionales del enclave durante la madrugada del 15 al 16.
Al amanecer del 16 de Diciembre de 1943 la ofensiva se extendió al sector occidental bajo responsabilidad del 142º Regimiento de Infantería, cuyos soldados escalaron el morro sur del Monte Lungo y cayeron por sorpresa sobre un batallón de reconocimiento de la 29ª División Panzergrenadier, al cual desalojaron de la cara oeste del Monte Lungo. A pesar de que en el resto de la montaña los norteamericanos fueron detenidos por los defensores, la inesperada arremetida de las tropas italianas del Regimiento «Legnano», adscrito al 1º Grupo Motorizado Cobeligerante, acabó por desbordar a los germanos cuando esa misma tarde los latinos ocuparon de una vez por todas el Monte Lungo.
La caída del Monte Lungo en manos de los soldados del Regimiento Italiano «Legnano», precipitó que a la caída de la noche los alemanes decidieran evacuar San Pietro Infine a sabiendas de que corrían el riesgo de quedar embolsados por las fuerzas enemigas que se movían en su flanco occidental. Así como a la mañana siguiente del 17 de Diciembre de 1943, una vez los germanos se marcharon de la localidad para refugiarse en la «Línea Gustav», las tropas del II Cuerpo Estadounidense entraron en las ruinas humeantes de San Pietro Infine.
Conclusión
La conquista de San Pietro Infine no supuso la culminación de la campaña sobre aquella región de Catania, pues todavía el Monte Sambúcaro continuó estando en manos del XIV Panzer por una semana más, ya que los soldados del 143º Regimiento de Infantería, el 504 Regimiento Paracaidista y la 1ª Fuerza de Servicios Especiales Americano-Canadiense se estrellaron contra sus alturas, encajando numerosas bajas entre muertos y heridos. Solamente la continua presión de las tropas estadounidenses y canadienses terminó por que los alemanes desistieran y se marcharan hacia Cassino el 25 de Diciembre, Día de Navidad, poniendo con ello fin a la Batalla de San Pietro Infine.
Aproximadamente los Aliados sufrieron 1.877 bajas entre 294 muertos (210 estadounidenses y 84 italianos), 1.161 heridos (1.039 estadounidenses y 122 italianos) y 422 desaparecidos (252 estadounidenses y 170 italianos), así como la destrucción de 5 tanques Sherman.
Aproximadamente el Ejército Alemán sufrió un millar de bajas.
La Batalla de San Pietro Infine fue una de las más duras libradas por el Ejército Estadounidense sobre la Península Italiana desde que sus tropas desembarcaron en Salerno, exactamente igual que para los alemanes e incluso los propios civiles de la localidad que sufrieron 300 muertos a manos de los bombardeos, el fuego cruzado o sepultados dentro de sus sótanos. Curiosamente al finalizar la Segunda Guerra Mundial los 700 habitantes supervivientes fueron traslados a un pueblo vecino llamado Campobasso, mientras que en el enclave tan sólo permanecieron 40 personas, las cuales dejaron intactas las ruinas a modo de memorial para que no se olvidase aquel triste episodio de la Historia de Italia.
Bibliografía:
-Martin Blumenson, De Salerno al Sangro, La Campaña Italiana, Volumen 1, «San Pietro», HRM Ediciones (2025), p.409-435
-https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_San_Pietro_Infine

