Batalla de Rostov

 

Pocos dieron por salvada a la Unión Soviética tras las derrotas infligidas por el Tercer Reich desde que se había desencadenado la “Operación Barbarroja” en el verano de 1941. Bielorrúsia, Kíev o los Países Bálticos habían sido ocupados los alemanes, por lo que a inicios del otoño 1941 los dirigentes del Eje pasaron a la siguiente fase consistente en ocupar la cuenca industrial del Donets con las importantes ciudades de Kharkov y Rostov.

Plan del Eje

Toda la cuenca industrial soviética entre Karkhov y Rostov se convirtió en una zona fundamental a conquistar por las fuerzas que habían desplegado los países del Eje (Alemania, Rumanía, Italia, Hungría y Eslovaquia) básicamente por dos motivos: el primero porque arrebataría a la URSS sus grandes reservas de acero (20% del total de la nación), hierro (30%) y carbón (60%), además de las 3/4 partes de las centrales hidroeléctricas y los 2/3 de las fábricas químicas, que alimentarían la fuente de materias primas para Ejército Alemán (Wehrmacht) y por tanto privarían a la URSS de tan valiosos recursos; mientras que en segundo lugar, el control de dicha región bloquearía todo el tráfico fluvial entre el centro Rusia y el Mar de Azov, así como los 3/5 de las líneas férreas del país, algo que obligaría al Ejército Rojo a tomar rutas mucho más largas y costosas para amenazar el frente.

Bajo el mando del Grupo de Ejércitos Sur que se desplegaba en Ucrania, el mariscal Gerd Von Rundest fue el militar encargado de invadir la Rusia Meridional. Para ello el plan consistía en avanzar con el I Grupo Panzer (I Panzergruppe) del general Paul Ludwig Ewald Von Kleist hacia Rostov por el norte; al mismo tiempo que desde el sur y paralelo al Mar de Azov, el general rumano Petre Dumitrescu desencadenaría un ataque con los VI, XI y XVII Ejércitos Alemanes, los III y IV Ejércitos Rumanos, el Cuerpo Expedicionario Italiano en Rusia (Corpo di Spedizione Italiano in Russia o CSIR) del general Giovanni Messe, el Cuerpo Móvil Húngaro del general Béla Von Lengyel y la 1ª División Rápida del general Ferdinand Catlos. Tal maniobra en pinza dejaría embolsadas a una gran cantidad de fuerzas enemigas en Rostov que provacaría la caída de la ciudad y por tanto abriría la puerta del Cáucaso.

Grupo de Ejércitos Sur:
I Grupo Panzer Alemán “I Panzergruppe”
VI Ejército Alemán
XI Ejército Alemán
XVII Ejército Alemán
III Ejército Rumano
IV Ejército Rumano
Cuerpo Móvil Húngaro “Gyorshadtest”
Cuerpo Expedicionario Italiano en Rusia “Corpo di Spedizione Italiano in Russia”
1ª División Rápida Eslovaca

Plan de la URSS

Tras la Batalla de Kíev que había supuesto la caída de la capital de Ucrania y unas insoportables bajas de más de 1 millón de soldados para el Ejército Rojo, el líder soviético, Iósif Stalin, se dispuso a preparar con sus escasos efectivos la defensa de la Rusia Meridional a sabiendas de que los alemanes golpearían dicho sector y que por tanto sería prioritario ganar todo el tiempo necesario para evacuar el máximo número de industrias a los Urales. Para ello reunió en Septiembre de 1941 a 400.000 tropas (incluyendo 90.000 milicianos civiles) del Frente Sur al mando del general Semyón Timoshenko que incluyeron los IX, XII, XVIII, XXXII, XXXVIII, LVI, LIX y LXI Ejércitos Soviéticos, cuya presencia en la zona sería determinante para retardar el avance alemán.

Ejército Rojo:
IX Ejército
XII Ejército
XVIII Ejército
XXXII Ejército
XXXVII Ejército
LVI Ejército Autónomo
LIX Ejército
LXI Ejército

Ofensiva del Eje

Al amanecer del 30 de Septiembre de 1941, el I Grupo Panzer (I Panzergruppe) apoyado por un nutrido fuego de artillería y aviación inició su avance sobre Ucrania en dirección norte hacia Rostov. Durante el asalto con más de 300 tanques Panzer las tropas soviéticas que defendían la primera línea fueron arrolladas y desbaratadas en un completo desorden, lo que facilitó a los alemanes cortar la carretera entre Kharkov y Zaporozhe. Al mismo tiempo más al sur, la coalición internacional de fuerzas alemanas, rumanas, italianas, húngaras y eslovacas comenzaron la segunda ofensiva contra la costa del Mar de Azov con idéntico resultado porque la mayor parte de unidades rusas fueron aniquiladas.

Tropas alemanas de la Wehrmacht pasando por una iglesia ortodoxa al poco de empezar el invierno.

Prácticamente sin una oposición seria, las dos alas de las ofensiva desencadenada por el Eje avanzaron a gran velocidad. De hecho el I Grupo Panzer pronto dejó atrás a los IX, XII y XVIII Ejércitos Soviéticos para cambiar su rumbo y dirigirse con sus vanguardias hacia el sur, por donde confluían los rumanos. Gracias a ello el 6 de Octubre de 1941 las fuerzas alemanas del norte enlazaron con las del sur en el Mar de Azov, separando en dos mitades al XII Ejército Soviético de los IX y XII Ejércitos Soviéticos, los cuales quedaron atrapados en una bolsa situada entre Orejov y Berdiansk de la que muy pocos consiguieron salir.

Cerrado el cerco y aniquiladas los últimos núcleos de resistencia, las fuerzas del Eje destruyeron completamente a los IX y XII Ejércitos Soviéticos. Durante la acción 106.000 soldados rusos fueron hechos prisioneros y 212 tanques y 700 piezas de artillería fueron capturadas.

Contraataque del Ejército Rojo

Furioso Stalin ante la inesperada noticia acerca de la destrucción de dos ejércitos soviéticos al sur de Rusia, ordenó al general Semyón Timoshenko que utilizase las nuevas reservas recién traídas de los Urales para detener el avance alemán lo antes posible. Así fue como el Alto Mando (STAVKA) trasladó al XXXVII Ejército Soviético que fue atrincherado en Kharkov, mientras que más al sur se concentraron otras unidades para cubrir las bajas sufridas con anterioridad y de paso impedir una maniobra de envolvimiento. Mientras tanto la aviación soviética acosó las líneas de abastecimiento alemanas, llegando en una sola incursión realizada el 11 de Octubre a matar 196 porteadores y 238 caballos de carga.

No obstante y contra todo pronóstico, el Eje se adelantó a los planes de Moscú cuando el XVII Ejército Alemán desencadenó una nueva ofensiva contra la Rusia Meridional cruzando el Río Uda y el VI Ejército Alemán amenazó con sus vanguardias la ciudad de Kharkov mediante un ataque en pinza de norte a sur. Por fortuna para los soviéticos, en esta ocasión el general Semyón Timoshenko comprendió las intenciones alemanas y ordenó replegarse a la mayor parte de sus fuerzas sin combatir, a las salvó de quedar embolsadas nuevamente. Poco después, el 24 de Octubre, las tropas alemanas entraron en Kharkov.

Durante todo el Octubre de 1941 las tropas del Ejército Rojo presentaron una fiera resistencia en torno Kharkov que consiguió detener a los alemanes y obligarles a clavarse en el terreno. Gracias a ello y mientras los soldados rusos resistían, trabajadores en la retaguardia levantaron una serie de líneas defensivas desde Kharkov a Rostov que tenían una profundidad de 2 a 80 kilómetros de distancia, se reforzaban por cuatro anillos muy bien protegidos y se protegían por obras de ingeniería que incluían fortificaciones, trincheras, socavones junto a las orillas de los ríos, campos de minas y bloqueos sobre nudos de carretera que sin duda complicaron enormemente las cosas al Eje.

Tropas húngaras entierran a un camarada caído en combate. La pequeña retirada costó bajas tanto a los alemanes como a sus aliados húngaros.

El 1 de Noviembre de 1941, el I Grupo Panzer desarrolló una nueva ofensiva hacia Rostov que inmediatamente fue desarticulada porque los tanques Panzer fueron frenados ante los densos anillos defensivos de la zona. Precisamente muchos de los soldados rusos se escondían debajo de sus trincheras, destruyeron a numerosos tanques cuando pasaban por encima de ellos y entonces les colocaban cargas explosivas bajo la panza. Por culpa de estas tácticas el Ejército Alemán únicamente había progresado 7 kilómetros hasta el Río Tuzlov el 14 de Noviembre. Rostov tampoco fue fácil de alcanzar porque se combatió intensamente en las calles de la ciudad hasta que cayó en manos de la 5ª División SS Panzer “Wiking” el día 21.

Confiados los alemanes en Rostov, ocho días después de su conquista, el 29 de Noviembre de 1941 el Ejército Rojo protagonizó la primera gran contraofensiva del Frente Oriental desde que la URSS había entrado en la Segunda Guerra Mundial. Atacando en dos alas, la primera con el IX y XXXVII Ejércitos Soviéticos por el noroeste y la segunda con el LVI Ejército Autónomo por el sur, las tropas rusas irrumpieron en Rostov cruzando las aguas congeladas del Río Don y entraron en la ciudad por la Plaza del Teatro. Bastaron un par de jornadas para que los soviéticos recuperasen Rostov y empujaran a los alemanes arrebatándoles Tagnarog y rechazándoles más allá del Río Tuzlov y el Río Mius, aunque sufriendo los rusos en la operación un total de 33.000 bajas.

Incapaz de reaccionar los alemanes ante la inesperada ofensiva soviética, el general Gerd Von Rundest ordenó una retirada táctica al otro lado del Río Tuzlov (una decisión que le costó el puesto porque se vio forzado a dimitir). A partir de este instante se suspendieron todas las operaciones del Grupo de Ejércitos Sur y se dio por concluida la Batalla de Rostov.

Conclusión

Tácticamente la Batalla de Rostov fue una ligera victoria para el Ejército Rojo porque ganó el tiempo suficiente para trasladar las fábricas y maquinaria pesada a los Urales que permitirían alimentar la industria soviética, además de conservar una región geográfica clave con la que retardar el avance alemán hacia el Cáucaso. No obstante las pérdidas fueron enormes para los soviéticos, incluyendo la destrucción de dos ejércitos, quienes a pesar de su triunfo, se vieron incapacitados para desencadenar más ofensivas en el sur.

La Unión Soviética sufrió unas 140.000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos, además de la pérdida de 212 tanques y 700 cañones.

El Eje sufrió 20.000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos.

 

Bibliografía:

Geoffrey Jukes, Avance rápido sobre Járkov, Revista Así fue la Segunda Guerra Mundial Volumen 27, Noguer (1972), p.264-268

http://www.panzertruppen.org/ww2/1941/jarkov.html

http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Rostov_(1941)