Batalla de Iwo Jima

 

Iwo Jima fue la mayor pesadilla en vidas humanas a la que se enfrentaron los marines de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. El infierno que allí se vivió valió a la pequeña isla el apodo de “la picadora de carne”.

Operación Detachament

Desde hacía tiempo Estados Unidos tras su conquista en las Islas Marianas (Saipán, Guam y Tinian) y las Islas Palau (Peleliu y Angaur), buscaba una isla cercana a Japón que pudiera albergar cazas con suficiente autonomía con el fin escoltar a las superfortalezas volantes B-29 en sus incursiones aéreas sobre el territorio metropolitano. De hecho el principal problema es que desde sus bases en las Marianas a 5.560 kilómetros del objetivo, los B-29 únicamente tenían carburante para llevar poco peso en su interior, es decir, 3 toneladas de bombas de las 10 toneladas iniciales que permitía su capacidad, con lo cual las que arrojaban sobre Japón provocaban daños mínimos a costa de pérdidas enormes en aparatos. Para evitar tales inconvenientes era necesario conquistar una isla próxima al archipiélago japonés cuanto antes. Iwo Jima en las Islas Volcano fue el lugar seleccionado para tal acción bajo el nombre de “Operación Detachament”.

Chester Nimitz y Raymond Spruance, almirantes de la Flota de Estados Unidos (US Navy), miraron con buenos ojos la campaña de Iwo Jima y dieron su autorización para ella. El vicealmirante Richmond Turner también expresó su aprobación, prestando a la operación la Fuerza de Tareas 56 (Task Force 56) al mando del veterano general Holland Smith. Como unidad de desembarco participaría el V Cuerpo Anfibio del general Harry Schmidt para desembarcar a las 3ª, 4ª y 5ª Divisiones de Marines.

Muy sencillo era el plan, se trataba de bombardear, como se hacía habitualmente en la Guerra del Pacífico, la isla por mar y aire, para luego desembarcar a los marines en los lugares previamente establecidos. Los puntos seleccionados para el desembarco eran las playas bajas del Monte Suribachi con los sectores “Green” 1 y “Red 1”, más al centro de la isla los sectores “Red 2”, “Yellow 1”, “Yellow 2” y “Blue 1”, y por último “Blue 2” junto a la posición fuerte llamada “Cantera”.

Para la invasión de Iwo Jima Estados Unidos contaba con 70.000 soldados del Cuerpo de Marines (United States Marine Corps). La flota por otro lado disponía de 170 barcos entre los que había 12 portaaviones, 16 acorazados, 19 cruceros, 76 destructores, 9 cañoneros, 1 corbeta, 2 portahidroaviones, 10 petroleros, 24 cargueros y 1 buque de reparaciones.

Task Force 56 (General Holland Smith):
V Cuerpo Anfibio (General Harry Schmidt)
·3ª División de Marines (General Graves Erskine)
-3º Regimiento de Marines (Coronel Howard Stuart )
-9º Regimiento de Marines (Coronel Kenyon)
-21º Regimiento de Marines (Coronel Withers)
·4ª División de Marines (General Clifton Cates)
-23º Regimiento de Marines (Coronel Walter Wensinger)
-24º Regimiento de Marines (Coronel Walter Jordan)
-25º Regimiento de Marines (Coronel John Lannigan)
·5ª División de Marines (General Keller Rockey)
-26º Regimiento de Marines (Coronel Chester Graham)
-27º Regimiento de Marines (Coronel Thomas Wornham)
-28º Regimiento de Marines (Coronel Harry Liversedge)

Flota Estadounidense:
12 Portaaviones: USS Saratoga, USS Anzio, USS Tulagi, USS Bougainville, USS Admiratly Islands, USS Attu, USS Windman Bay, USS Sitkoh Bay, USS Makassar Strait, USS Shamrock Bay, USS Punta Lunga y USS Bismark Sea.
16 Acorazados: USS Tennessee, USS Idaho, USS Nevada, USS Texas, USS New York, USS Arkansas, USS West Virginia, USS Winsconsis, USS Missouri, USS South Dakota, USS New Jersey, USS Washington, USS North Carolina, USS Massachusetts, USS Indiana y USS Alaska.
19 Cruceros: USS Tuscaloosa, USS Chester, USS Pensacola, USS Salt Lake City, USS Vicksburg, USS San Francisco, USS Boston, USS Astoria II, USS Wilkes-Barre, USS Pasadena, USS Detroit, USS Pittsburg, USS Indianapolis, USS Vincennes II, USS Miami, USS San Juan, USS Biloxi, USS Santa Fe y USS San Diego.
76 Destructores: USS Cummings, USS Leutze, USS Terry, USS Mullany, USS Newcomb, SS Howorth, USS Heywood Edwards, USS Richard Leary, USS Bryant, USS Clarence Bronson, USS Cotten, USS Dortch, USS Gatling, USS Healy, USS Hall, USS Halligan, USS Paul Hamilton, USS Twiggs, USS Henry Willey, USS Waters, USS Gilmer, USS Yarnall, USS Twining, USS Stockham, USS Wedderburn, USS Ringgold, USS Schroeder, USS Sigsbee, USS Cushing, USS Stockham, USS Wedderburn, USS Finnegan, USS Gregory, USS Little, USS Rooks, USS Stevenson, USS Thorn, USS Gillespie, USS Oliver Mitchell, USS Lawrence Taylor, USS Robert Keller, USS Melvin Nawman, USS William Sieverling, USS Kendall Campbell, USS Ulvert Moore, USS Goss, USS Farragut, USS Dale, USS Aylwin, USS Kalk, USS Kyne, USS Crowley, USS Weaver, USS Lyman, USS Reynolds, USS Donaldson, USS Howard Clark, USS Bangust, USS Watermna, USS Weaver, USS Lamons, USS Hilbert, USS Humphreys, USS Overton, USS Waldron, USS Maddox, USS Mannert Abele, USS Samuel Miles, USS O’Neill, USS Halloran, USS Sederstrom, USS Wadsworth, USS Boyd, USS Anthony, USS McClelland y USS William Miller.
9 Cañoneros: USS LCI-423, USS LCI-438, USS LCI-441, USS LCI-474, USS LCI-628, USS LCI-994, USS LCI-995, USS LCI-998 y USS LCI-1029.
2 Portahidroaviones: USS El Dorado y USS Biscayne.
1 Corbeta: USS Ute.
10 Petroleros: USS Patuxent, USS Suamico, USS Merrimack, USS Monongahela, USS Talluah, USS Cahaba, USS Taluga, USS Cimarron, USS Saugatock y USS Millisonra.
24 Cargueros: USS Shasta, USS Wrangell, USS Napa, USS President Jackson, USS Bayfield, USS Berrien, USS Hendry, USS Sibley, USS Artemis, USS Shoshone, USS Hinsdale, USS Bladen, USS Pickens, USS Sanborn, USS Southampton, USS Starr, USS Logan, USS Barrow, USS Lowndes, USS Newberry, USS Mifflin, USS Leo, USS Muliphen y USS Talladega.
1 Buque de Reparaciones: USS Oceanus.
TOTAL = 170 Navíos.

Plan de Japón

Situado a medio camino entre Tokyo y las Filipinas, se encontraba un solitario islote volcánico de color gris que contrastaba con el azul del Océano Pacífico, era la Isla de Iwo Jima, más conocida como “Isla Ceniza”. Tal nombre venía dado porque la isla entera estaba cubierta por ceniza volcánica gris y se componía mineralmente de un relieve caracterizado por lava seca, fino polvo ennegrecido y capas de azufre mezcladas con arena. Apenas había árboles más que unas matas debido a la ausencia de agua. De casi 20 kilómetros cuadrados (3 kilómetros de ancho por 4 kilómetros de largo), Iwo Jima estaba delimitada en el sur por Tobishi Point, en el este por Tachiiwa Point y en el norte por Kitano Point. Pero lo que más destacaba era un volcán inactivo llamado Monte Suribachi de 170 metros de altura en el extremo más meridional de la isla, símbolo de los japoneses. Otra zona de menos altura se elevaba 90 metros sobre el nivel del mar, era el Altiplano de Motoyama que ocupaba gran parte de la zona centro. Aunque aparentemente esa tranquila isla parecía un lugar idóneo para el aburrimiento iba a convertirse en una catástrofe humana.

Fotografía de la Isla de Iwo Jima en el siglo XX, Monte Suribachi.

Japón en la Isla de Iwo Jima vivió un importante cambio histórico en su táctica militar de hacer la guerra que introdujo el general Tamadachi Kuribayashi, consistente en sustituir las cargas “Banzai” por resistencias suicidas en hoyos, cuevas y trincheras, es decir, la guerrilla. Tamadachi Kuribayashi era un gran general que se había educado en Estados Unidos y había sido miembro de la Guardia del Palacio Imperial del Emperador Hiro-Hito, por lo tanto su experiencia le decía que iba a dar buen resultado su esta innovación táctica contra los americanos.

Dentro de Iwo Jima, las tropas con que contaba Japón eran de 21.060 hombres, de los cuales 14.500 eran soldados y 7.000 marineros armados, acompañados por 800 cañones y 40 tanques. La fuerza principal era la 109ª División de Infantería, le seguía la II Brigada Mixta de 5.200 efectivos venida de Manchuria, el 145º Regimiento Mixto Independiente con 2.400 hombres, el 26th Batallón Blindado con tanques Ha-Go y otras fuerzas menores auxiliares procedentes de las Islas Bonin. Todos los civiles de la isla, unos 1.100 ciudadanos, aunque al principio se los utilizó como obreros, antes de la batalla fueron evacuados a Japón para que no entorpecieran las operaciones militares en la isla.

Si por algo destacaba Iwo Jima es que había sido convertida en una fortaleza inexpugnable. Por toda la isla se levantaron fortificaciones, búnkers, casamatas y todo tipo de obstáculos. Se barrieron con artillería las partes más vulnerables, mientras que los barrancos y gargantes se convirtieron en trampas, también se minaron todos los caminos por donde los tanques pudiesen circular. Bajo el subsuelo se escondían infinitos complejos de galerías y túneles preparados para la defensa armada y la supervivencia, una auténtica ciudad subterránea. Cada grieta y recodo del Monte Suribachi fue convertido en una barrera natural agujereada con hoyos y aperturas con ametralladoras y cañones enfocando al mar. Como no había agua dulce se improvisaron pozos para nutrirse del agua de lluvia. La construcción humana más llamativa eran los tres aeropuertos que convertían aquella roca en apeteciblemente estratégica, eran los siguientes: el Aeródromo Nº1 junto al Monte Suribachi, el Aeródromo Nº2 en el centro de la isla y el Aeródromo Nº3 en la vertiente centro-norte.

Guarnición Japonesa de Iwo Jima (General Tamadachi Kuribayashi):
109ª División de Infantería (General Tamadachi Kuribayashi)
145º Regimiento Mixto Independiente (Coronel Masuo Ikeda)
17º Regimiento de Infantería Mixta (Mayor Tamachi Fijiwara)
2ª Brigada Mixta (Mayor Sadasue Senda)
26th Batallón Blindado (Coronel Takeichi Nishi)
Brigada de Artillería (Coronel Chosaku Kaido)
Unidad Armada de Cohetes (Capitán Yoshio Yokoyama)
Unidad Naval (Contraalmirante Toshinosuke Ichimaru)
Fuerza de Guardia Naval (Capitán Samaji Inouye)
Comandancia del Monte Suribashi (Capitán Kanahiko Atsuchi)
Operaciones (Capitán Takeji Mase)
Ingeniería (Teniente Narimasa Okada)
Comunicaciones (Teniente Shigeru Arioka)

Bombardeo de Iwo Jima

Contra Iwo Jima el 16 de Febrero de 1945 comenzó el bombardeo naval previo con los acorazados USS Arkansas, USS Texas, USS Nevada, USS Idaho y USS Tennessee, mientras que el resto de la flota estadounidense rodeaba y asediaba la isla. A aquel castigo se sumaron los aviones embarcados e incluso superfortalezas volantes B-29 procedentes de las Islas Marianas.

Para el día 17 se produjo un incidente cuando el crucero USS Pensacola se acercó demasiado a la isla, pasando cerca del Monte Suribachi, desde donde los japoneses lanzaron seis cañonazos que impactaron al barco sin hundirlo, pero le provocaron 17 muertos y 120 heridos. A continuación, un total de 6 cañoneros se aproximaron a la isla, pero de nuevo la artillería japonesa respondió impactando al cañonero USS LCI-474, el cual resultó hundido con 76 muertos.

Granadas de 500 kilogramos cayeron sobre Iwo Jima durante los días 16 y 18 de Febrero. Al mismo tiempo los dragaminas y buzos aseguraron las rutas marítimas hacia las playas de posibles minas submarinas. Cayeron hasta 22.000 proyectiles navales sobre la isla, dejándola supuestamente lista para ser conquistada.

Día D / Desembarco de Iwo Jima

Cuando amaneció a las 6:30 horas del 19 de Febrero de 1945, el cielo tenía un Sol radiante, ligeras brisas y el mar estaba en calma. Los marines descendieron de las redes y subieron a sus embarcaciones que rápidamente se pusieron en marcha. Las 68 barcazas blindadas LVT de la primera oleada se aproximaron a la isla sin ser molestadas, sin embargo el pesimismo estaba presente entre los marines veteranos marines de otras batallas, de hecho, en una de las embarcaciones un capellán rezaba la famosa oración de Sir Jacob Ashley: “Señor, ya sabes lo ocupado que voy a estar hoy. Si yo te olvido, no te olvides tu de mí”. Al estar a 225 metros de la costa siete acorazados, dos cruceros y varios destructores lanzaron sus últimas salvas seguidas por ráfagas de cohetes de seis cañoneras que castigaron el Monte Suribachi. Acto seguido caza-bombarderos Dauntless SBD, Hellcat y Corsairs bombardearon duramente la isla con bombas, cohetes y napalm.

Desembarco de los marines estadounidenses desde barcazas LST en la playa de Iwo Jima. Al fondo puede verse el volcán Suribachi con columnas de humo tras el bombardeo naval, 19 de Febrero de 1945. Imagen del film Banderas de nuestros padres.

Sobre los sectores costeros de “Green”, “Red” y “Yellow”, los 68 LVT llegaron a la costa a las 9:00 horas. Nada más tocar tierra se abrieron las rampas y los marines se dispersaron por una playa de color gris ceniza. Los estadounidenses avanzaron por la playa hasta escalar unos bancos de arena de 4 a 5 metros junto a la costa, pero tras estos no vieron nada, era como si los japoneses se hubieran marchado. Como no sospecharon ningún peligro, el desembarco de hombres y material continuó mientras las orillas poco a poco se saturaban. A las 9:44 desembarcaron 12 tanques anfibios LSM, los cuales al tocar con las cadenas una ceniza volcánica tan blanda, hundieron sus cadenas en esta quedándose estancados. Lo mismo les sucedía a los marines que torpemente avanzaban hundiendo las piernas en la arena gris.

Aperentemente la isla parecía desierta, razón por la cual los marines se confiaron y caminaron hacia el interior. Pero apenas hubieron avanzado 150 metros en la zona, cuando recibieron un denso fuego de ametralladoras y proyectiles de morteros. Todos los marines corrieron a refugiarse tras las dunas arenosas y arenales en las playas. Como patos fueron acribillados en una auténtica sangría, viéndose obligados muchos a cavar hoyos con sus palas para introducirse en la arena, aunque de poco servía porque la composición de esta se disolvía. Prácticamente toda la potencia de fuego de la isla llovió sobre ellos segando cientos de vidas y destruyendo decenas de barcazas, vehículos y tanques acumulados en las playas. Cuando desembarcó la segunda oleada en ese instante con equipo de jeeps, tanques y material, los marines seguían anclados en la playa bajo los proyectiles, lo que produjo en colapso caótico en una costa saturada con 6.000 soldados y restos de maquinaria destruida.

Avance norteamericano bajo el fuego enemigo japonés justo al salir del borde de la playa. Imagen del film Banderas de nuestros padres.

Tal atasco en la costa hizo comprender al general Kuribayashi que su táctica de guerrilla estaba funcionando a la perfección. Los marines no empezaron a salir de las playas hasta al cabo de una hora, cuando avanzaron muy lentamente hacia el Aeródromo Nº1. Los soldados norteamericanos tenían que congelar sus posiciones a cada paso que daban porque los disparos podían venirles desde cualquier lugar. El 28º Regimiento de Marines aunque tenía asigando el Monte Suribachi, lo pasó de largo para evitar el fuego de la montaña, pero aún así quedó bloqueado por una encrucijada de trincheras y búnkers enemigos. Sobre las 10:35 horas los marines chocaron contra la costa occidental del Monte Suribachi, al mismo tiempo que en las playas los bulldozers abrían un camino para que pasaran los tanques Sherman hacia el interior de la isla y el volcán. Una vez que las playas empezaron a descongestionarse gracias al trabajo de los ingenieros (seabees), todo el material pudo organizarse mejor en las costas y distribuirse municiones, gasolina, comida y agua.

A las 11:30 horas en las playas “Blue 1” y “Blue 2” llegaron centenares de marines que mantuvieron un combate en el próximo sector de la “Cantera”, luego avanzaron más de medio kilómetro contra el Aeródromo Nº1. La lucha en la “Cantera” les costó muchas bajas que obligaron a los marines a atrincherarse hasta cerca de las 14:00 del mediodía, cuando recibieron apoyo de Shermans que les ayudaron contra las tropas japonesas. Poco tiempo después la “Cantera” fue tomada por los marines sufriendo un total de 150 bajas. Hasta ese momento se contabilizaban ya un 25% de bajas entre muertos y heridos de todos los efectivos desembarcados.

Durante todo el día las playas estuvieron sometidas a un bombardeo de artillería de gran calibre y morteros. En la playa de “Yellow 2” hubo un historia apenas conocida del teniente Benjamin Roselle. Benjamin se encontraba en la arena a cubierto de los bombardeos, de repente un proyectil cayó sobre su pierna rompiéndosela de cuajo, mientras gritaba de dolor una granada de mortero impactó sobre la otra pierna inutilizándosela, el pobre Benjamin desesperado aún recibió otro disparo de artillería en su brazo dejándole manco. Llegó a pensar que estaría mejor crucificado, pero los sanitarios le atendieron y le salvaron la vida. A partir del caso de Benjamin y otros muy similares en Iwo Jima, la isla pasó a ser conocida como “la picadora de carne”.

Caos en la playa tras el sorprendente ataque de la artillería japonesa. Muchos heridos fueron trasladados en camilla a hospitales de campaña improvisados bajo pleno fuego enemigo. Imagen del film Banderas de nuestros padres.

A última hora de la tarde la 4ª División de Marines fue la primera en asentarse sobre el Altiplano de Motoyama a lo largo de un cuadrilátero de 4 kilómetros. Caída la noche de aquel primer día, resultó agotadora para los soldados debido al frío, las bajas temperaturas y el constante martilleo de artillería, morteros y cohetes procedentes del Monte Suribachi. Concluidas aquellas 24 horas habían muerto 600 marines y otros 2.500 estaban heridos.

D+1 – D+2 / Kamikazes

El segundo día de batalla, el 20 de Febrero, el tiempo empeoró notablemente con unos nubarrones negros, lluvias y fuertes vientos sobre Iwo Jima. A las 8:30 horas de la mañana las tropas estadounidenses llegaron a las faldas del Monte Suribachi contra el que lanzaron varios ataques simúltaneos. El 28º Regimiento encabezó el asalto contra el volcán bajo soporte de la artillería, mientras que por el flanco derecho del norte le cubrieron los hombres de las playas “Yellow” lanzando una rápida ofensiva contra el Aeródromo Nº1. Cerca de las 11:00 horas los marines del 28º Regimiento recibieron el apoyo de tanques Sherman, pero fueron rechazados y se vieron obligados a cavar hoyos para enterrarse en las faldas del Suribachi, pues era imposible escalar a causa de la resbaladiza lluvia. Encajaron un 75% de bajas y el regimiento entero sufrió un agotamiento completo de sus municiones que le impidió moverse. Para final del día, a pesar de las dificultades, los marines norteamericanos controlaban una cuarta parte de la isla, y eso que el avance les estaba costando una sangría, pues en ese momento ya habían sufrido 1.000 muertos y heridos.

Sobre el Monte Suribachi el ataque se inció de manera seria el martes 21 de Febrero. El 28º Regimiento se situó en la base del volcán; los 26º y 27º Regimientos en el oeste; el 23º Regimiento en el centro de la isla; y el 24º Regimiento en el oeste. A las 7:40 horas la artillería naval estadounidense de cruceros y destructores castigó toda Iwo Jima, 68 aviones embarcados lanzaron cohetes y bombas en el centro de la isla y otros 40 aparatos tiraron napalm sobre el Monte Suribachi. Hasta las 8:25 no empezó el ataque de los marines, entonces los 26º y 27º Regimientos avanzaron hacia el oeste bajo las escarpadas cumbres del Suribachi a lo largo de unos 900 metros con una eficaz escolta de tanques. Por la tarde los marines rodearon el Suribachi y tomaron el extremo de la isla en Tobiishi Point. Al mismo tiempo el 28º Regimiento fue formando un semicírculo al norte del volcán para completar el asedio.

Durante las últimas horas de la tarde, cuando el Sol empezaba a esconderse en el horizonte, escuadrillas de aviones japoneses procedentes de la Isla de Hachijo Jima aparecieron sobre el Océano Pacífico. El objetivo de los aeroplanos japoneses eran los barcos anclados. Antes de llegar a Iwo Jima un grupo de cazas Hellcats y Corsairs norteamericanos derribaron dos Zeros por el camino, sin embargo no pudieron dar caza al resto. Los aparatos nipones sobrevolaron la flota norteamericana totalmente desprevenida. Dos cazas Zero descendieron repentinamente entre el fuego antiaéreo contra el portaaviones norteamericano USS Saratoga explotando ambos en el casco del hangar y a estribor de la línea de flotación. A los pocos minutos otro aparato japonés se lanzó en picado contra la cubierta del USS Saratoga impactando en la pista y destruyendo varios aviones aparcados, para después rebotar y caer al mar. Los estadounidenses alucinados vivieron en sus carnes la táctica kamikaze.

Cazas norteamericanos Corsair vuelan alrededor de Iwo Jima para proteger al portaaviones de los ataques kamikaze japoneses.

Otros ataques kamikazes igual de eficaces continuaron. El choque más grave fue el de un aparato bimotor japonés Mitsubishi G4M Betty que atravesó el casco del portaaviones USS Bismark Sea con la cubierta llena de aviones aparcados, siendo la explosión tan grande que alcanzó los hangares y provocó el zozobramiento del buque mientras saltaban por la borda más de 800 hombres, hundiéndose a continuación irremediablemente. También el dragaminas USS Keokuk recibió el choque de un torpedero Nakajima B6N en su cubierta superior, lo mismo que el portaaviones USS Lunga Point que tuvo daños cuando varios aviones japoneses impactaron cerca de este. Por último la lancha LST 477 cargada con tanques recibió otro kamikaze, aunque esta vez sin bajas.

El resultado de los ataques kamikaze fue el hundimiento del portaaviones USS Bismark Sea con 218 muertos. El portaaviones USS Saratoga tuvo 123 muertos y quedó fuera de combate durante el resto de la guerra. Finalmente el dragaminas USS Keokuk sufrió daños y tuvo 17 muertos.

D+3 – D+5 / La bandera del Monte Suribachi

Típico del tradicional invierno japonés, el miércoles 22 de Febrero también amaneció frío y lluvioso. La escalada al Monte Suribachi una vez cercado comenzó sin el apoyo de barcos y aviones, sólo de tanques. La subida fue difícil y costosa, por el camino los americanos tenían que pelear con rifles, granadas y lanzallamas para sacar a los japoneses de sus escondites. Como luchaban contra un enemigo invisible, los marines recurrieron a tirar grandadas en cualquier cueva o agujero con tal de hacer salir a los nipones y así acribillarlos a tiros. Por la tarde la artillería cañoneó la zona tras la cantera con cohetes, para así poder escalar las colinas cerca del Aeródromo Nº1 y dar soporte a los hombres del Suribachi.

Aquel 22 de Febrero los japoneses llevaron a cabo el último ataque naval contra la ruta que abastecía Iwo Jima entre la isla y las Marianas. Los protagonistas fueron tres minisubmarinos Kaiten, más conocidos como torpedos humanos, que bajo el agua se estrellaban en un ataque kamikaze contra barcos enemigos. Uno de los Kaiten fue hundido por aparatos del portaaviones USS Anzio cerca de la costa occidental de Iwo Jima y otro por averías se hubo de retirar a Japón. Pero el último consiguió infiltrarse entre la flota enemiga y chocar contra el destructor americano USS Finnegan al que hundió.

El 23 de Febrero de 1945 amaneció al fin despejado. Sobre el Monte Suribachi se combatía encarnizadamente en cada risco y cada túnel. A las 8:00 horas un grupo de 40 hombres dirigidos por el teniente Chandler Johnson, arrastrando el vientre sobre la roca con el machete entre los dientes, escalaron hasta el risco más alto del borde con el cráter del volcán. Desde el interior del inmenso cráter los japoneses empezaron a dispararles, con lo que tuvieron que recurrir a las granadas para vencerlos. Exactamente a las 10:20 izaron una bandera americana sobre la cima de 1′ 30 metros por 60 centímetros incrustándola en una vieja tubería. Los protagonistas del hecho fueron el propio teniente Johnson con cinco hombres más, entre ellos el subteniente Harols Schier y el indio Louis Charlo. Sin embargo la bandera era muy pequeña y apenas se veía desde otras partes de la isla, por lo que ordenaron sustituirla por otra más grande. Los marines entonces la quitaron, justo antes de que dos soldados japoneses, una con una bomba de mano y el otro con una espada, les atacasen, logrando salir ilesos porque unos compañeros más atrás les acribillaron. Una vez suprimida esa primera bandera fue puesta a salvo.

Izada de la bandera de Estados Unidos sobre el Monte Suribachi en Iwo Jima. Toma obtenida por el fotógrafo Joe Rosental. Primera fila de izquierda a derecha: Ira Hayes, Frankliin Sously, John Bradley y Harlon Block. Segunda fila de izquierda a derecha: Mike Stank y Rene Gagnon.

Para sustituir a la primera bandera fue elegida una que se había empleado en el mástil de una de las lanchas del desembarco la mañana de la invasión. Se colocó también en la misma tubería de la primera al tiempo que se presionaba el flash de una foto. Fue en ese instante cuando se recopiló una de las imágenes más famosas de la Segunda Guerra Mundial, los protagonistas eran los marines John Bradley, Ira Hayes, Franklin Sousley, Harlon Block, Michael Strank y Rene Gagnon, izando la bandera de los Estados Unidos sobre el Monte Suribachi. El fotográfo autor de la toma era Joe Rosental de la Associated Press. Sin saberlo aquella imagen se convertiría en la fotografía más cara de la Historia.

Tras la izada de la bandera americana que se vió en todas partes de Iwo Jima, el Monte Suribachi pasó a formar parte de los Estados Unidos.

D+5 – D+19 / La Picadora de Carne

Al llegar el 24 de Febrero el Aeródromo Nº2 se convirtió en el objetivo prioritario de los marines. Los acorazados USS Idaho y USS Pensacola bombardearon dicho aeródromo a la vez que aviones embarcados lo hicieron sobre sus instalaciones. El 21º Regimiento con tanques Sherman en cabeza inició el avance entre el Aeródromo Nº1 y el Aeródromo Nº2. Cuando se acercaron a los aeropuertos los carros de combate se internaron en un campo de minas antitanque, siendo en pocos segundos dos Sherman destruidos. Entonces los marines tuvieron que avanzar por los campos de minas internándose 350 metros hacia dentro, una vez allí se enfrentaron a los búnkers y casamatas de los japoneses en un cuerpo a cuerpo con fusiles y granadas de mano. Murieron unos 50 japoneses y un número similar de norteamericanos. Por la tarde el 24º Regimiento se unió a la lucha, pero a las 17:00 horas el avance se suspendió temporalmente para que los americanos cavaran hoyos y pudieran pasar la noche a salvo de los proyectiles de morteros que caían sobre ellos. Sin embargo, aprovechando las últimas horas de luz se lanzaron al asalto y tomaron por fin el Aeródromo Nº1.

El Aeródromo Nº1 empezó a repararse y extenderse gracias a los trabajos de ingenieros el 25 de Febrero. El objetivo seguía siendo el Aeródromo Nº2 y por supuesto el Aeródromo Nº3, entre ambos aeropuertos había una zona peligrosa de valles, colinas, cañones, riscos y cuevas. El ataque contra ese lugar empezó a las 9:30 horas de la mañana cuando la 3ª División de Marines avanzó por el oeste y tomó la aldea de Motoyama. Por el flanco derecho inició el ataque la 5ª División de Marines superando unas formidables defensas niponas, pero chocando de bruces contra la Cota 382. Los 23º y 24º Regimientos de Marines llegaron también a una colina denominada “Meatgrinder” cercana a la Cota 382, donde el 26th Batallón Blindado Japonés lanzó un masivo contraataque a su derecha que detuvo su avance y los estadounidenses tuvieron que quedarse clavados en el suelo. Al caer la oscuridad nocturna los ataques japoneses desde la Cota 382 y “Meatgrinder” continuaron con mucha intensidad, de hecho esa noche los marines americanos sufrieron 500 bajas y les fueron destruidos 9 de sus tanques Sherman.

Marine norteamericano contempla la desastrosa vista de la Batalla de Iwo Jima, con barcos en llamas, caos en las playas y humo por todas partes. Imagen del film Banderas de nuestros padres.

Al amanecer del día 26, los 24º y 25º Regimientos de Marines lanzaron un nuevo ataque contra la Cota 382 que al cabo de una hora acabó en otro fracaso. Esa mañana el 23º Regimiento de Marines se trasladó a los riscos del “Anfiteatro”, denominado así por su parecido a las construcciones arquitectónicas romanas, allí los marines sufrieron un fuego de ametralladoras muy preciso y acabaron metiéndose en un campo de minas. Los japoneses lanzaron un contraataque contra el 23º Regimiento que encontraron desprevenido, matando 17 americanos e hiriendo a otros 26 marines. Aunque ese día fue desastroso para los estadounidenses, al menos nació un héroe, se trató de un chico de 19 años llamado Douglas Jacobson que con un solo bazooka destruyó 16 búnkers y mató a 65 soldados japoneses, fue condecorado con la Medalla de Honor.

El día 27 los barcos lanzaron 400 cohetes contra la Cota 382, “Meatgrinder” y la posición “Turkey Knob”, acto seguido la 4ª División de Marines se lanzó a la conquista de esas tres posiciones bajo un implacable fuego enemigo. Mientras la 3ª División atacó la Cota Peter con tanques Sherman lanzallamas, cerca del mediodía el 9º Regimiento tomó la posición y en seguida escaló también la Cota Oboe, eso permitió a los marines entrar en el Aeródromo Nº2 y conquistarlo sin problemas de una vez por todas.

Durante el resto del día continuaron las presiones. Por la tarde un grupo de tanques Shermans continuó el ataque contra “Turkey Knob” y después los marines siguieron peleando por la tan deseada Cota 382. Caída la noche los sitiados urgían la necesidad de tantos suministros que la aviación japonesa lanzó víveres sobre Iwo Jima, en las partes de la isla controladas todavía por Japón, resultando en la acción tres aparatos nipones derribados por cazas nocturnos norteamericanos.

Para el 28 de Febrero, nada más empezar la mañana, el 26th Batallón Blindado Japonés lanzó una ofensiva de tanques Ha-Go contra el 21º Regimiento Estadounidense. Aunque el ataque costó muchas bajas a los americanos, estos con bazookas destruyeron casi todos los tanques japoneses dejando sólo tres carros de combate utilizables. En las ruinas de la aldea de Motoyama se produjo un duro enfrentamiento entre americanos y japoneses ocultándose entre las casas con ametralladoras y recurriendo al servicio de francotiradores. Los marines penetraron en el interior de la isla unos 540 metros llegando a las faldas de la Cota 362 A. Sobre las 14:00 del mediodía los japoneses bombardearon con artillería el Aeródromo Nº1 y sin esperárselo alcanzaron un depósito de municiones que provocó una gigantesca explosión, la cual hizo saltar morteros y cañones por los aires, aunque por suerte ninguno de los dos bandos tuvo muertos.

Entre la noche y el amanecer del 1 de Marzo de 1943, el 21º Regimiento de Marines avanzó a través de riscos hacia el Aeródromo Nº3 hasta chocar de repente contra las defensas japonesas de la Cota 362 B y 362 C. La Cota 362 A más al oeste fue bombardeado por las baterías navales de los cruceros USS Pensacola y USS Indianapolis durante 45 minutos, parte de los japoneses que allí se encontraban huyeron bajo las galerías y los túneles hacia un risco alto de la aldea de Nishi. De nuevo los marines del 23º y 24º Regimiento siguieron lanzando ataques desastrosos contra la Cota 382, “Meatgrinder” y “Turkey Knob”. Como no había resultados, se efectuó coordinamente un fuego naval, de artillería terrestre y de aviones embarcados, pero ni siquiera así tampoco sirvió de nada.

No hubo muchas novedades el día 2 de Marzo, la presión continuó en la Cota 382, “Turkey Knob” y “Meatgrinder”, sin embargo los japoneses poco a poco empezaron a abandonarlas bajo el subsuelo de túneles para marcharse a otras posiciones. Muchos marines oyeron en momentos de silencio como voces se escuchaban bajo sus pies en la tierra. Sospechando que huían hacia las cotas se planeó un asalto. La 3ª División de Marines realizó el ataque contra las Cotas 362 B y 362 C, mientras que el 28º Regimiento lo hizo contra la Cota 362 avanzando por su flanco derecho. Pero ambos asaltos fracasaron de nuevo. A raíz de estos sucesos se decidió una alternativa consistente en tapiar los agujeros para que los japoneses quedasen atrapados y con el tiempo se muriesen de hambre y sed, algo que se consiguió en algunas ocasiones.

Lucha en las cuevas. Unos japoneses disparan desde una cavidad rocosa, mientras que un oficial se defiende con su katana. Imagen del film Cartas desde Iwo Jima.

Al llegar el 3 de Marzo, los marines controlaban dos terceras partes de Iwo Jima. Al amanecer se produjo una feroz batalla contra la Cota 362 B que costó a los norteamericanos 500 bajas. Sin embargo el risco de Nishi fue capturado por los marines y finalmente cayó la problemática Cota 382 en manos del 24º Regimiento. Por la noche, como recompensa, el Aeródromo Nº1 tras ser reparado recibió ayuda de aviones de transportes cargados de medicamentos y sangre donada generosamente por hombres y mujeres voluntarios desde los Estados Unidos.

El amanecer del 4 de Marzo fue muy frío aunque el día fuera soleado. Contra la posición de “Meatgrinder”, los Sherman y varios camiones de cohetes de 4′ 5 pulgadas bombardearon la zona. Poco después la 5ª División atacó “Meatgrinder” con tanques Sherman lanzallamas y la 3ª División lanzó a los marines contra los japoneses a distancia de granada de asalto, pero otra vez fueron derrotados los americanos. “Meatgrinder” se había convertido en una sangrante obsesión.

Con las últimas luces de aquel 4 de Marzo la primera superfortaleza volante B-29 aterrizó en Iwo Jima seguida por un fuego japonés que casi la derribó y causó algún que otro daño. El aparato era el “Dinah Might” y venía de un bombardeo sobre Tokyo, viéndose obligado a aparcar en el Aeródromo Nº1 por problemas técnicos a mitad de camino. Al dia siguiente, el mismo aeródromo recibió 28 cazas P-51 Mustang y 20 cazas nocturnos P-61 Black Widow.

Por la mañana del martes 6 de Marzo, unas 136 piezas de artillería lanzaron 22.500 proyectiles contra la zona del Aeródromo Nº3, al mismo tiempo que un crucero y tres destructores escupieron otras 450 salvas junto a varios Corsair y Dauntless SBD que tiraron napalm. Tras el masivo bombardeo la 4ª División de Marines avanzó a las 9:00 horas contra el Aeródromo Nº3 que finalmente fue asegurado por los americanos, aunque irremediablemente quedó inservible. Sin embargo alrededor los estadounidenses siguieron combatiendo con la ayuda de la 5ª División entre las instalaciones de Kangoku y las Rocas Kama. Para el atardecer los japoneses ocultos bajo el subsuelo se fueron trasladando hacia la costa noroeste de la isla. La batalla por el Aeródromo Nº3 había acabado.

A las 5:00 de la mañana del 7, dos batallones americanos empezaron a escalar la Cota 362 C. Pero nada más comenzar la tarea, un ametrallador japonés abrió fuego y mató a un estadounidense. Los americanos asustados respondieron rociándole con un lanzallamas y entonces empezó una encarnizada batalla que no terminó hasta la tarde cuando los marines controlaron la Cota 362 C entera. Aquella jornada los americanos llegaron a otro punto fuerte de Iwo Jima, se trataba de “Cushman’s Pocket”, una colina que en cuanto se acercaron quedaron estancados. Únicamente durante aquellas 24 horas el progreso estadounidense en “Cushman’s Pocket” fue de ¡un metro!. Otro suceso tuvo lugar cuando a mitad del día se produjo una explosión que se vió desde todas partes provocada por los japoneses en su propio cuartel general, los nipones lo volaron adrede para evitar que cayera en manos del enemigo, llevándose la detonación la vida de 43 soldados estadounidenses.

Durante la noche del 7 al 8 de Marzo, los japoneses realizaron una sangrienta carga “Banzai” con rifles, granadas y sables, desobedeciendo a su general Kuribayashi que se había negado en rotundo a realizar este tipo de tácticas. El ataque nipón destruyó varios aviones en tierra, mató numerosos soldados americanos y provocó todo tipo de daños, sin embargo las bengalas los iluminaron y las ametralladoras los masacraron muriendo un total de 800 japoneses.

Rápidos fueron los progresos el 8 de Marzo. Primeramente la 3ª División de Marines culminó con la conquista de “Meatgrinder”, abriendo un pasillo entre el anillo defensivo japonés de 750 metros. A las 9:00 horas el 27º Regimiento con apoyo de tanques lanzallamas comenzó su último asalto contra “Turkey Knob”, posición que fue tomada al mediodía. El “Anfiteatro” cayó poco después. El nuevo problema era “Cushman’s Pocket”, el cual les estaba costando a los americanos un alto precio en vidas humanas.

Combate entre los riscos y cañones naturales de “la Picadora de Carne” en donde muchos americanos y japoneses cayeron a miles. Imagen del film Banderas de nuestros padres.

Después de tomar “Turkey Knob”, el 27º Regimiento marchó contra Kitano Point. Allí el teniente Jack Lummus se convirtió en un héroe cuando asaltó él sólo dos posiciones emplazadas acabando con todos sus ocupantes, luego pisó una mina y mientras se desangraba sin piernas en el suelo y con un disparo recibido en el hombro siguió comandando a sus hombres. Tras el duelo el teniente fue trasladado a un hospital donde murió, aunque al menos se le otorgó la Medalla de Honor póstuma. Otra Medalla de Honor póstuma recibió el soldado James D. La Belle cuando se lanzó encima de una granada japonesa salvando a todos sus compañeros y muriendo instantáneamente.

Una patrulla de la 3ª División de Marines el 9 de Marzo dividió en dos a las fuerzas japonesas de la isla cuando llegó a la costa noroeste de Iwo Jima. Fue una jornada bastante inactiva, sólo hubo algunos enfrentamientos en “Cushman’s Pocket” con pocas bajas. Por la noche tanto los japoneses como los americanos se despertaron cuando 334 bombarderos B-29 pasaron por encima de Iwo Jima en dirección a Tokyo.

Durante todo el día 10 de Marzo la artillería bombardeó “Cushman’s Pocket” para reducir sus defensas. El general japonés Kuribayashi trasladó su cuartel general sobre un área de 450 metros cuadrados en Kitano Point junto a los pocos defensores que quedaban para realzar una resistencia suicida.

D+20 – D+36 / Guerrilla suicida

A partir del 11 de Marzo de 1945 Iwo Jima fue un aeropuerto para los aviones P-51 Mustang que tenían que escoltar a los bombarderos B-29 sobre Japón. En esos días corrió un falso rumor por la isla acerca de que la guerra en Europa había terminado. La fiesta que celebraron los marines fue desproporcionada, lanzando salvas los cruceros y los destructores bajo el grito de los altavoces de “¡victoria!”. Cuando horas después se percataron de que aquello era mentira la juerga terminó, pues en Europa el conflicto contra Alemania continuaba ferozmente y lo haría durante meses.

Desde el 12 y hasta el 15 de Marzo, los marines asaltaron en ataques continuados los laberintos, rocas y cuevas de los japoneses en “Cuhman’s Pocket” con elevadísimas pérdidas en ambos bandos. Finalmente, tras muchos sufrimientos, a las 18:00 del 16 de Marzo la posición cayó en manos norteamericanas, extendiéndode la 5ª División de Marines hasta el Cabo Kitano.

Tras la caída de “Cushman’s Pocket” los pocos japoneses supervivientes en la isla huyeron con el general Kuribayashi a la posición “Gorge”, un cañón rocoso de 630 metros de largo por 450 metros de ancho, lleno de fortines incrustados en escarpadas y quebradas, temible por ser el último bastión nipón de la isla.

“Gorge” fue atacada el 20 de Marzo por el 28º Regimiento de Marines desde el oeste, mientras que el resto de la 5ª División lo hizo por el este. Los marines sufrieron muchas bajas entre los riscos del cañón rocoso por la fanática resistencia japonesa, pero a pesar de todo día a día se fueron imponiendo, por ejemplo en uno de los fortines eliminaron 200 japoneses e hicieron 13 prisioneros. El 24 de Marzo la bolsa japonesa fue reducida en “Gorge” a 55 metros cuadrados. Durante dos días más los japoneses siguieron luchando asombrosamente. Durante esas jornadas murió el general Tamadachi Kuribayashi. Sin su gran comandante, los últimos japoneses quedaron sólos y sin mando en un espacio muy reducido.

Último contraataque japonés en forma de carga Banzai contra el Aeródromo Nº2 de Iwo Jima la noche del 26 de Marzo de 1945. El resultado fue un fracaso que costó la vida a 262 nipones y 53 estadounidenses. Imagen del film Cartas desde Iwo Jima.

Finalmente, en la oscuridad del 26 de Marzo de 1945, los japoneses decidieron dar el último golpe maestro a los norteamericanos. Por la noche, exactamente a las 5:15, unos 280 soldados japoneses salieron de sus escondites sigilosamente sobre el Aeródromo Nº2 con bayonetas caladas, cuchillos, granadas y fusiles. El asalto se convirtió en una masacre cuando embistieron las tiendas donde dormían los pilotos, allí apuñalaron a las tropas que descansaban, tiraron granadas o las tirotearon en el suelo. La lucha fue encarnizada. Cuando respondieron los americanos con disparos, los pilotos se despertaron abriendo fuego con sus pistolas. Tras minutos de lucha, irremediablemente los japoneses fueron reducidos. El asalto costó la vida de 262 soldados japoneses, cayendo 18 prisioneros. Murieron 53 estadounidenses, de los cuales 44 eran pilotos y 9 marines. Al amanecer de ese día los últimos cuerpos de los japoneses yacían en el suelo tras la carga de la noche. La Batalla de Iwo Jima había terminado.

Conclusión

El 26 de Marzo de 1945 finalizó la Batalla de Iwo Jima con victoria estadounidense. La isla volcánica se convirtió en una base para los bombarderos B-29 y los cazas P-51 Mustang que iban a bombardear Japón, tarea que permitió salvar muchas vidas de pilotos norteamericanos. A pesar de todo, no fue comparable a las vidas humanas que trataron de conquistarla y defenderla. Por ejemplo en Estados Unidos supuso un escándolo cuando los nombres de muertos comenzaron a llenar las listas de ciudads y pueblos.

La Isla de Iwo Jima se volvió un símbolo de los Estados Unidos con la famosa fotografía de la izada de la bandera en el Monte Suribachi. Aquel instante se representó en un monumento situado en Washington en honor al valor de los marines norteamericanos.

Estados Unidos sufrió 25.955 bajas entre las que había 6.766 muertos, de los cuales 5.885 eran marines y 881 marineros; y 19.189 heridos, entre los que había 12.272 marines y 1.917 marineros. Las pérdidas materiales fueron el hundimiento de 1 portaaviones (USS Bunker Hill), 1 destructor (USS Finnegan) y 1 cañonero (USS LCI-474), resultando también dañados otros 2 portaaviones (USS Saratoga y USS Lunga Point), 1 crucero (USS Pensacola) y 1 dragaminas (USS Keokuk).

Japón tuvo 21060 bajas entre 19.977 muertos y 1.083 prisioneros.

Iwo Jima, un trozo de tierra tan pequeño y simple, se llevó la vida de 26.743 seres humanos. Jamás un nombramiento tal como el de “la picadora de carne” hubiese podido ser más acertado.

 

Bibliografía:

Derrick Wright, Pacific Victory. “Iwo Jima”, Sutton (2005), p.149-196
Derrick Wright, La Batalla de Iwo Jima, Inédita Editores (2005), p.43-249
James Bradley, Iwo Jima, Seis Hombres y una Bandera, Planeta Deagostini (2006), p.169-214
Ismael García, Iwo Jima, la batalla convertida en icono, Revista Serga Nº47 (2007), p.44-66
Diego Carcedo, Iwo Jima la imagen de la guerra, Revista Historia y Vida Nº467 (2007), p.90-97
Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “La epopeya de Iwo Jima”, S.A.R.P.E. (1978), p.2.090-2.106