Batalla de El Guettar

La Batalla de El Guettar de 1943 tuvo la particularidad de ser el primer combate en donde el general George Patton se estrenó como comandante durante la Segunda Guerra Mundial. Al frente del II Cuerpo Estadounidense desplegado al oeste de Túnez, no dudó en pasar a la acción después de la grave derrota sufrida por sus antecesores en el Paso de Kasserine, para no sólo revertir la situación de forma drástica, sino también infligiendo gracias a su audacia y arrojo una humillante derrota a las fuerzas germano-italianas del Eje, algo que sin duda contribuyó a revertir el curso de los acontecimientos inmediatos en África.

Plan de los Aliados

El revés encajado por Estados Unidos en la Batalla del Paso de Kasserine a principios de 1943, implicó una lluvia de críticas hacia el Estado Mayor de Washington y la consiguiente purga de cabezas importantes, siendo la más visible la del general Lyod Ferdenhall al frente del II Cuerpo Estadounidense en el Norte de África, por haber gestionado tan mal la ofensiva ítalo-germana recibida en Sidi Bou Ziz que propició la derrota de sus fuerzas y por ende la de su carrera. El nuevo general George Patton que le sustituyó, famoso por su genio aguerrido, iniciativa a la hora de ejercer el liderazgo y sobretodo por ser uno de los pocos norteamericanos en conocer bien el arma acorazada, cambió radicalmente la situación haciendo que sus hombres dejaran de tener un peligroso sentido de inferioridad respecto de sus enemigos, en insuflarles ánimos mediante recompensas y castigos en caso de no dar el tipo, pero sobretodo restaurando la disciplinada entre la oficialidad y la tropa que se había perdido durante la etapa de Ferdenhall.

General George Patton inspeccionando el campo de la Batalla de El Guettar.

George Patton, quién pronto sería apodado como el general «sangre y agallas», a diferencia de sus antecesores dejó de improvisar y atrincherarse en el oeste de Túnez e incluso más allá de la frontera con Argelia, para en su lugar proponer pasar al ataque, aunque tan sólo fuese de carácter local, con la pretensión de aliviar de divisiones enemigas al VIII Ejército Británico del general Bernard Montgomery, el cual pronto lanzaría una gran ofensiva contra las fortificaciones meridionales del país sobre la denominada «Línea Mareth». Así fue como Patton consiguió de su superior, el general Dwith Eisenhower, la autorización para llevar a cabo un golpe maestro hacia Gafsa y Meknassi que denominó «Operación Wop» («espagueti» en italiano a modo de palabra despectiva hacia sus oponentes latinos), mientras con una parte de sus fuerzas cubriría sus flancos de posibles contraataques en la posición desértica y montañosa de El Guettar, siendo las unidades escogidas la 1ª División Blindada, la 1ª División de Infantería «Big Red One», la 9ª División de Infantería y el 1º Batallón de Rangers.

II Cuerpo Estadounidense:
-1ª División Blindada
-1ª División de Infantería «Big Red One»
-9ª División de Infantería
-1º Batallón de Rangers

Aproximadamente los Aliados reunieron a 88.000 soldados con 220 tanques.

Plan del Eje

Las fuerzas del Eje jamás se plantearon luchar en El Guetar, pues el general Jürgen Von Armin que comandaba al V Ejército Panzer, había previsto lanzar su propia ofensiva contra el oeste de Túnez, algo que jamás se produciría porque contra todo pronóstico el general George Patton se le adelantaría. Las unidades que mantenía en el sector para hacer frente a la inesperada amenaza fueron la 10ª División Panzer, la 131ª División Blindada Italiana «Centauro» y la 50ª Brigada Especial Italiana, permaneciendo en reserva la 21ª División Panzer.

Aproximadamente el Eje reunió a 58.000 efectivos entre 45.000 alemanes y 13.000 italianos.

V Ejército Panzer:
-10ª División Panzer
-131ª División Blindada Italiana «Centauro»
-50ª Brigada Especial Italiana

«Operación Wop»

A las 6:00 horas del amanecer del 16 de Marzo de 1943, el general George Patton puso en marcha la «Operación Wop» con un inesperado éxito inicial, pues los batallones italianos que supuestamente debían defender la ciudad de Gafsa, en cuanto vieron a la 1ª División de Infantería «Big Red One» marchar sobre un barrizal provocado por la lluvia durante la noche, apenas ofrecieron resistencia porque tras unos disparos se marcharon o desertaron, cediendo el control de la metrópoli a las fuerzas de Estados Unidos. Gracias a que el principal objetivo cayó antes de lo previsto, Patton intento profundizar más en territorio tunecino, pero las lluvias primaverales convirtieron el desierto en un mar de lodo por el que fue imposible maniobrar y menos aún llegar a Meknassi.

La marcha hacia Meknassi se reanudó el 17 de Marzo con la 1ª División Blindada y la 1ª División de Infantería «Big Red One», sin saber sus componentes que recientemente se había desplazado a la zona la 131ª División Blindada Italiana «Centauro» al mando del general Calvi Di Bergolo. Así fue como los 220 tanques que se acercaron a las vías de la Estación de Sened fueron rechazados por tan sólo un grupo de 500 soldados italianos muy bien parapetados y con todo tipo de armas contracarro o minas enterradas bajo la arena. Tampoco las tropas norteamericanas que avanzaban a pie hacia Meknassi pudieron hacer nada, pues fueron repelidas hasta en tres ocasiones por la 50ª Brigada Especial Italiana y un grupo de 80 combatientes alemanes al mando del coronel Rudolf Lang que disponía un cañón antitanque de 50 milímetros y un Flak de 88 milímetros.

Restos de un tanque Panzer destruidoe inspeccionado por soldados norteamericanos a las afueras de Gafsa durante la Batalla de El Guettar.

Algo más al sur la suerte cambió para el II Cuerpo Estadounidense el 21 de Marzo porque el 1º Batallón de Rangers del coronel William Darby se apoderó tras una intensa lucha cuerpo a cuerpo contra los italianos de El Guettar y su oasis, haciendo 200 prisioneros latinos. En cuanto el general Jürgen Von Armin se enteró de la pérdida de este enclave, ordenó al general Freidrich Von Broich organizar un grupo táctico «kampfgruppe» y pasar al contraataque para recuperarlo mediante un contingente formado 6.000 soldados y 57 tanques (50 Panzer III o IV y 7 Stugs) de la 10ª División Panzer y elementos menores de la 131ª División Blindada «Centauro». El problema era que al poco tiempo se presentaron en El Guettar la varios batallones transferidos por la 1ª División de Infantería «Big Red One» al mando del general Terry de la Mesa Allen, los cuales se desplegaron junto a los «Rangers» en una línea defensiva conformada por grietas rocosas y barrancos que era atravesada por la «Carretera Gumtree» y flanqueada de lado a lado por los 1.000 metros de altura del Monte Djebel Mcheltar y el Monte Djebel Berda.

A las 7:00 horas del 23 de Marzo de 1943 se materializó el contraataque del Eje contra El Guetar mediante un avance de la 10ª División Panzer que levantó una enorme polvareda de arena y la convirtió en un blanco fácil de dos batallones de artillería y carros Priest del II Cuerpo Estadounidense. Gracias a la ventaja de la altura en los Montes Mcheltar y Djebel Berda, los proyectiles fueron devastadores porque destrozaron numerosos tanques y volaron varios camiones mientras la infantería saltaba para buscar refugio, siendo las bajas de 38 carros, de los que treinta fueron destruidos por los cañones y ocho por las minas. A pesar de que el segundo ataque a las 18:30 horas de la tarde contó con el apoyo de bombarderos en picado Stukas y tanquetas italianas 131ª División Blindada «Centauro», de nada sirvió porque otros doce tanques alemanes resultaron pulverizados ante los accesos a El Guettar.

Soldados del II Cuerpo Estadounidense en la Batalla de El Guettar.

Mientras tanto la 1ª División Blindada prosiguió con sus ataques hacia Meknassi durante la semana siguiente, siendo la jornada más sangrienta la de los días 24 y 25 de Marzo, cuando el Eje equilibró la balanza poco después de la llegada de la 10ª División Panzer, algunos tanques Tiger, obuses de 170 milímetros y oleadas de bombarderos en picado Stuka que diezmaron la retaguardia del II Cuerpo Estadounidense. Aunque los asaltos continuaron de forma limitada hasta el 28 de Marzo con fuertes pérdidas, incluyendo el general Orlando Ward de la 1ª División Blindada que fue herido y evacuado, Patton decidió interrumpir la ofensiva en el sector y buscar otra alternativa, pues hasta entonces sus fuerzas habían sufrido 1.687 bajas entre 306 muertos, 1.265 heridos y 116 desaparecidos, más la destrucción de 40 tanques.

Simultáneamente en el sector de El Guettar, el 28 de Marzo también el general George Patton, confiado en haber ganado la batalla defensiva ante el V Ejército Panzer, decidió pasar a la ofensiva siguiendo la la «Carretera Gumtree» al creer que en frente tenía a tan sólo a unos pocos soldados alemanes e italianos, cuando en realidad estaba lo mejor de la 10ª División Panzer y la 131ª División Blindada «Centauro» apostada en riscos, quebradas y gargantas. A este desconocimiento de los efectivos reales del enemigo, se sumó el hecho de que los hombres de la 1ª División de Infantería «Big Red One» y la 9ª División de Infantería no se orientaron bien al carecer nada más que de unos pocos mapas y brújulas, siendo su única forma para guiarse unos viejos e inútiles planos franceses de la época colonial en el siglo XIX.

Tanque estadounidense Sherman en la Batalla de El Guettar.

La última fase de la Batalla de El Guettar aquel 28 de Marzo empezó mal para el II Cuerpo Estadounidense desde el principio porque pese a que los norteamericanos contaron con un potente soporte artillero de 140 cañones y una serie de tanques hinchables falsos para hacer creer a sus oponentes que el ataque se efectuaría hacia Meknassi, los defensores no se vieron afectados en ningún instante y esperaron a sus enemigos agazapados. En cuanto los estadounidenses se presentaron ante las faldas de Cota 369, en seguida quedaron estancados entre las alambradas y los campos de minas mientras eran acribillados desde la cima por las ametralladoras de los alemanes y una batería de seis piezas conformada por tres cañones anticarro de 75 milímetros y tres cañones de campaña de 100 milímetros. Algo parecido sucedió en la Cota 772 porque fueron incapaces de desalojar a los italianos que se defendieron con uñas y dientes, infligiendo cuantiosas bajas a los atacantes. Lo peor sin embargo ocurrió a la jornada siguiente, el 29, pues un contraataque de los tanques italianos Semoventi de la 131ª División Blindada «Centauro» contraatacaron por sorpresa y dejaron embolsado a un batallón norteamericano entero al que aniquilaron e hicieron 240 prisioneros (algo que enfureció al general George Patton que despreciaba racialmente a los latinos). A este revés, se añadió la posterior llegada de elementos de la 21ª División Panzer que impidieron a los estadounidenses alcanzar sus objetivos debido a que hasta entonces habían encajado 1.812 bajas, lo que les obligó a pasar a la defensiva justo en medio de la línea entre El Guettar y la «Carretera Gumtree».

Conclusión

Después de los últimos choques en El Guettar a finales de Marzo de 1943, la situación se estancó en una «guerra estática» sobre el comienzo de la «Carretera Gumtree» entre las Cotas 369 y 772. El II Cuerpo Estadounidense permanecería atascado y sin poder moverse de esta posición, en la que presionó de vez en cuando y recibió incursiones de la aviación ítalo-germana, hasta que finalmente se derrumbó el frente al sur de Túnez sobre la «Línea Mareth» gracias al empuje del VIII Ejército Británico del general Bernard Montgomery, lo que permitió a las fuerzas del general George Patton romper las defensas del Eje el 6 de Abril y enlazar con los ingleses cerca del Río Wadi Akarit en la tarde del día 7.

Los Estados Unidos sufrieron 6.000 bajas entre 845 muertos, 4.885 heridos o desaparecidos y 300 prisioneros, más la destrucción de 40 tanques.

El Eje sufrió 6.000 bajas entre 5.800 muertos o heridos y 200 prisioneros, más la destrucción de 38 tanques.

El papel de ambos bandos en la Batalla de El Guettar fue de acierto y errores, pues al principio los norteamericanos atacaron y defendieron bien, como luego también hicieron posteriormente los ítalo-germanos, sufriendo los dos contendientes un número muy similar de bajas y pérdidas materiales. No obstante y pese a que el triunfo del general George Patton dio la impresión de ser bastante limitado, en realidad contribuyó decisivamente a distraer grandes unidades del frente al sur de Túnez para facilitar la ruptura al VIII Ejército Británico y lo más importante, eliminó de raíz el complejo de inferioridad de los soldados norteamericanos y les inyectó confianza en si mismos, algo que sin duda fue toda una victoria moral para Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Antonio Muñoz Lorente, Duelo en el Desierto, la Campaña del Norte de África por el control del Mediterráneo, Volumen II, De El-Alamein a Túnez, «Victoria de Patton en El Guettar», Salamina (2021), p.328-330
-https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_El_Guettar#Allied_attacks