Batalla de Colonia

Colonia era una de las ciudades más importantes del oeste de Alemania, no solo por su carácter estratégico debido a su proximidad con el Río Rin, sino porque culturalmente era un símbolo para la cultura germánica y por tanto para el Tercer Reich. A pesar de que durante la Segunda Guerra Mundial la urbe ya había sido arrasada por la Fuerza Aérea Aliada con 262 raids que dejaron el saldo de 135.000 civiles muertos a costa de ser 43 aviones abatidos entre 1942 y 1945, la lucha que tendría lugar por “Köln”, tal y como denominaban los alemanes a su metrópoli, constituiría uno de los combates callejeros más sangrientos del Frente Occidental.

Plan de Estados Unidos

Bajo el nombre de “Operación Lumberjack”, el general Dwith David Eisenhower, comandante en jefe de la Fuerza Expedicionaria Aliada en Europa, puso en marcha el plan para invadir Renania y ocupar la ciudad de Colonia. Aquella campaña formaba parte de la siguiente fase después de los éxitos de la “Operación Veritable” y la “Operación Grenade”, con las cuales los Aliados habían superado la “Línea Sigfrido” e irrumpido en Alemania sobre Eiffel, por lo que una vez asentados los militares norteamericanos en suelo germano, éstos pusieron sus miras en las orillas occidentales del Río Rin, precisamente a donde se dirigió el I Ejército Estadounidense del general Courtney Hodges.

El I Ejército Estadounidense reunió unos 100.000 soldados y 283 tanques (191 Shermans, 82 Stuarts y 10 Pershing) para la “Operación Lumberjack”. El despliegue de tales fuerzas se efectuó en dos alas de la siguiente manera: el III Cuerpo del general John Milliken con la 1ª División de Infantería “Big Red One” del general Clift Andrus, la 2ª División de Infantería del general Walter Robertson, la 9ª División de Infantería del general Louis Craid, la 78ª División de Infantería del general Edwin Parker y la 9ª División Blindada del general John Leonard; y el VII Cuerpo del general Lawton Collins con la 3ª División Blindado del general Maurice Rose, la 8ª División de Infantería del general William Weaver, la 99ª División de Infantería del general Walter Lauer y la 104ª División de Infantería del general Terry de la Mesa Allen.

I Ejército Estadounidense:
·III Cuerpo
-9ª División Blindada
-1ª División de Infantería “Big Red One”
-2ª División de Infantería
-9ª División de Infantería
-78 División de Infantería
·VII Cuerpo
-3ª División Blindada
-8ª División de Infantería
-99ª División de Infantería
-104ª División de Infantería

Plan de Alemania

El Ejército Alemán (Wehrmacht) estaba pasando por su peor crisis en el Frente Occidental. Aquel Marzo de 1945 la situación era lamentable en todo el abanico que cubría el Río Rin, pero también en la ciudad de Colonia. A pesar de que los esqueletos de los edificios y escombros de la castigada urbe ofrecían un excelente sistema defensivo para ocultar a los soldados y a los civiles reclutados a toda prisa, como era el caso de los ancianos de la Milicia Popular del “Volkssturm” o los niños de las Juventudes Hitlerianas, la mayor parte de las unidades de la guarnición estaban reducidas al mínimo de su organigrama, llegando a desplegarse en la urbe una división con tan solo 300 combatientes (el equivalente a una compañía).

El XV Ejército Panzer al mando compartido de los generales Hasso Von Mantauffel y Gustav Adolf Von Zangen poseía en el área de Colonia a 30.000 soldados y 309 tanques. Se trataba del LXXIV Cuerpo Panzer del general Karl Püchler atrincherado a las afueras de Euskirchen con la 3ª División Paracaidista del general Richard Schimpf, la 62ª División Volksgrenadier del general Eugen König y la 272ª División Volksgrenadier del general Friedrich Kittel; y el LXVII Cuerpo Panzer del general Otto Hitzfeld acantonado en las inmediaciones de Monschau con la 89ª División de Infantería del general Wihelm Viebig y la 277ª División Volksgrenadier del general Richard Banzing.

XV Ejército Panzer:
·LXXIV Cuerpo Panzer
-3ª División Paracaidista
-62ª División Volksgrenadier
-272ª División Volksgrenadier
·LXVII Cuerpo Panzer
-89ª División de Infantería
-277ª División Volksgrenadier

Operación Lumberjack

El 1 de Marzo de 1945 comenzó la “Operación Lumberjack” cuando el VII Cuerpo Estadounidense cruzó el Río Erft por varios puntos e irrumpió en la comarca de Oberkassel con la 8ª División de Infantería en cabeza que se expandió sobre una amplio triángulo en la zona, alcanzando los vértices de Bonn y Meckenheim. Simultáneamente el III Cuerpo Estadounidense también emprendió su propia ofensiva después de chocar la 9ª División Blindada contra los veteranos alemanes de la 3ª División Paracaidista en la ciudad de Wollersheim, la cual fue abandonada por los germanos y cedida a los norteamericanos debido a una maniobra de flanqueo para tratar de envolverles sin éxito que efectuó la 78ª División de Infantería. Aunque los alemanes lanzaron por la tarde un potente contraataque con la 62ª División de Infantería, los estadounidenses les rechazaron y mantuvieron firmemente Wollersheim bajo su control.

La noche del 2 de Marzo de 1945, la Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force o RAF) proporcionó su apoyo a la “Operación Lumberjack” porque 858 bombarderos pesados Lancaster arrojaron toneladas de bombas con la que redujeron a la ya maltrecha ciudad de Colonia a cenizas y mataron a centenares de civiles inocentes (aunque los cascotes y escombros crearon accidentalmente fuertes que luego dificultarían el avance a los norteamericanos). Al día siguiente el raid, aprovechando el caos de la noche del 2 al 3, una patrulla acorazada de la 9ª División Blindada con tanques en cuya superficie de las torretas los conductores habían pintado esvásticas, logró confundir a los alemanes que dejaron pasar al convoy nada menos que 15 kilómetros a dentro de la comarca de Oberkassel con la finalidad de tomar un puente sobre el Río Rin, hasta que una vez descubierto el engaño a tiempo, volaro las instalacione y obligaron a los intrusos replegarse tras sufrir algunas bajas.

En la mañana del 3 de Marzo de 1945, la 1ª División de Infantería “Big Red One”, por aquel entonces la más veterana de Estados Unidos por haber combatido ininterrumpidamente en África, Sicilia, Italia, Normandía y la Batalla de las Ardenas, cruzó con relativa facilidad el Río Erft y después de un fiero combate contra los defensores germanos, ocupó la localidad de Erp. A las veinticuatro horas, el día 4, los tanques de la 9ª División Blindada y los soldados de la 78ª División de Infantería conquistaron la ciudad de Euskirchen, pero fracasaron a la hora de capturar el Puente de Uerdingen que fue volado por los alemanes sobre las aguas del Río Rin.

Increíble escena de soldados del Ejército Estadounidense en la Batalla por Colonia. Al fondo de la calle pueden verse una explosión de proyectil y más lejos los torreones de la catedral, mientras que en el suelo junto a los escombros hay un cuadro de Adolf Hitler.

Oficialmente la Batalla de Colonia empezó el 5 de Marzo de 1945 cuando las columnas de la 3ª División Blindada y las tropas de la 104ª División de Infantería alcanzaron el extrarradio, encontrado una férrea oposición por parte de los defensores del XV Ejército Panzer. Igual de complicado fue el asalto contra el aeropuerto, pues tras eliminar a costa de muchas pérdidas los dieciséis cañones antiaéreos Flak 88 de 88 milímetros, la 3ª División Blindada fue víctima de un contraataque por parte de la 9ª División Panzer que después de eliminar a un buen puñado de carros enemigos, se retiró ante la superioridad numérica enemiga, pero sobretodo para conservar sus efectivos de cara a defender el núcleo urbano. Solamente una vez asegurado el aeródromo, la 3ª División Blindada entró en la ciudad para librar un violento combate calle por calle y barricada por barricada, sufriendo elevadas pérdidas a manos de los tanques Panther camuflados entre las ruinas que volaron varios Sherman. De hecho y solo después de perder a un elevado porcentaje de su fuerza acorazada, los norteamericanos pudieron aproximarse a la base de la Catedral de Colonia.

Mientras tanto fuera de Colonia, el 6 de Marzo el III Cuerpo había estando intentando aproximarse sin éxito a la cara sur de la ciudad, hasta que se vio frenado en seco por la poderosa artillería autopropulsada del XV Ejército Panzer que roció a los norteamericanos con proyectiles en el Valle de Rheinbach. Fue en ese instante cuando el general Gustav Von Zangen ordenó al general Otto Hitzfeld organizar un contraataque sorpresa desde el oeste con el LXVII Cuerpo Panzer, incluyendo la 89ª División de Infantería y las 272ª y 277ª Divisiones Volksgrenadier. Aunque al principio la arremetida fue un éxito durante la noche porque las posiciones estadounidenses fueron superadas, en cuanto amaneció el día 7 la aviación norteamericana cayó sobre las tropas germanas, provocando una auténtica carnicería y forzando a su retirada. Gracias a esta huida caótica, el III Cuerpo pudo retomar el avance hasta hacerse con el control absoluto del Valle de Rheinbach y tomar la ciudad de Meckenheim.

Dentro de la ciudad de Colonia la feroz lucha callejera prosiguió intensamente entre el VII Cuerpo Estadounidense y la guarnición sitiada de la mitad del XV Ejército Panzer. A pesar de que la resistencia cada vez iba menguando más en la urbe, a costa de un altísimo precio en vidas y pérdidas materiales para los norteamericanos, la moral germana fue decayendo porque en el exterior el III Cuerpo continuó con su progreso imparable, situándose a las afueras de Remagen y Sinzig, además de cerrar cualquier posible vía de escape ocupando los núcleos urbanos de Gelsdorf, Ahrweiler y Bad Godesburg.

El último enfrentamiento de la Batalla de Colonia tuvo lugar entre los escombros de la Catedral de Colonia, una construcción que se había iniciado en el siglo XII y que poseía dos altos torreones de 170 metros de altura, en cuyas inmediaciones se apostaron tanques y en las plantas superiores francotiradores. Como no era difícil de imaginar, los estadounidenses sufrieron una sangría para aproximarse, lo que permitió a a un buen puñado de alemanes escapar y lo que fue mejor volar con explosivos el Puente Hindenburg sobre el Río Rin.

Consecuencias

A últimas horas del 7 de Enero de 1945 la ciudad de Catedral de Colonia fue conquistada por la 3ª División Blindada y con esta la ciudad de Colonia, poniéndose fin a la “Operación Lumberjack”. Hasta entonces los estadounidenses habían avanzado imparables e infligido graves pérdidas a los alemanes, aunque fracasaron a la hora de tomar el Puente Hindenburg para cruzar al otro lado del Río Rin, algo que al menos compensarían en otra batalla distinta del Frente Occidental con la captura del Puente de Remagen.

Alemania sufrió 24.700 bajas entre 5.700 muertos o heridos, más 19.000 prisioneros.

Estados Unidos sufrió 2.000 bajas entre 1.090 muertos y 900 heridos.

Después de la Batalla de Colonia aquel 1945, la ciudad y su catedral gótica quedaron totalmente reducidas a cenizas, tanto por culpa de la “Operación Lumberjack” como también de los continuos raids de los que había sido víctima desde el año 1942. A pesar de todo, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial e iniciada la reconstrucción de Alemania en la siguiente mitad del siglo XX, la urbe volvió a adquirir su aspecto original, como también su principal edificio religioso, convirtiéndose en una de las metrópolis más emblemáticas de Europa Occidental.

 

Bibliografía:

Steven Zaloga, Remagen 1945, endgame against the Third Reich, “Operation Lumberjack”, Osprey Publishing (2006), p.32-36
Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “El Puente de Remagen, ¡un camino sobre el Rin!”, S.A.R.P.E. (1978), p.2.121