La Batalla de Bautzen librada a finales de Abril de 1945 tuvo la particularidad de ser última victoria de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, justo en un instante en que el Tercer Reich estaba a punto de desmoronarse ante el imparable avance de la Unión Soviética y los Aliados Occidentales. El inesperado triunfo que durante algunos días impidió la penetración enemiga hacia el interior de Sajonia, al menos tuvo un valor simbólico debido a que el bando derrotado fue un ejército comunista de Polonia, el mismo país al que se había invadido y vencido nada más comenzar el conflicto en 1939.
Plan del Komintern
Cuando la Unión Soviética comenzó la ofensiva final contra Berlín a mediados de Abril de 1945, el Ejército Rojo empleó a nada menos que tres agrupaciones que debían aproximarse a la capital alemana del siguiente modo: desde Pomerania al norte lo haría el II Frente Bielorruso del mariscal Konstantin Rokovossovsky, desde el Río Oder al este el I Frente Bielorruso del mariscal Georgi Zhukov y desde Sajonia en el sur el I Frente Ucraniano del mariscal Iván Koniev. En el caso de este último se debía ejecutar una ofensiva en dos vertientes sobre el Río Neisse, la primera en dirección a Cottbus para luego torcer a la altura de Lüben y dirigirse al centro de poder del Tercer Reich, mientras que la segunda en dirección a Bautzen para acto seguido tomar la estratégica ciudad de Dresde, la cual dos meses antes había sido completamente arrasada por la aviación anglo-estadounidense que había dejado un terrible rastro de 40.000 muertos.
El ala norte del I Frente Ucraniano tendría la misión más fácil debido a que Cottbus era el sector menos defendido y más abierto en términos geográficos, por lo que el mariscal Iván Koniev escogió a sus unidades más motorizadas a las que distribuyó entre las localidades de Guben y Zary como parte del III Ejército Blindado de Guardias del general Vasily Gordov, del XIII Ejército del general Nikolai Pukhov y del V Ejército de Guardias del general Aleksey Zhadov. El ala sur que por el contrario se dirigiría a las ciudades de Bautzen y Dresde tuvo como fuerza de choque principal al II Ejército Polaco compuesto por soldados del recién instaurado gobierno comunista de Polonia al mando del general Karol Swierczerwski, el cual se hallaba flanqueado desde arriba por el LII Ejército del general Konstantin Korotev y desde abajo por el IV Ejército Blindado de Guardias del general Dmitry Lelyushenko y el XXVIII Ejército del general Alexander Luchinsky.
Aproximadamente el Komintern reunió a 104.000 efectivos entre 84.000 polacos y 20.000 soviéticos, además de un material de 500 tanques (300 polacos y 200 rusos).
Plan del Eje
La situación de Alemania en Abril de 1945 era crítica porque en el Frente Oriental el Ejército Rojo estaba a punto de abalanzarse sobre la capital de Berlín desde sus posiciones en el Río Oder, mientras que en el Frente Occidental también los anglo-estadounidenses se encontraban a escasa distancia junto a las orillas del Río Elba. Sin embargo dentro de este contexto, tendría lugar una operación secundaria que encabezaría el I Ejército Polaco, por ese entonces una agrupación títere de la URSS, que protagonizaría una ofensiva en el Río Neisse con la que pretendía conquistar los restos humeantes de la histórica ciudad de Dresde. Afortunadamente para las tropas germanas del Grupo de Ejércitos Centro, su comandante en jefe, el mariscal Ferdinand Schörnes, interpretó la maniobra de sus rivales y pudo prepararse a conciencia para desarticular el ataque enemigo, movilizando para ello al IV Ejército Panzer del general Fritz Hubert, algunas de cuyas unidades eran veteranas, además de declarar «festung» o «fortaleza» a la ciudad intermedia de Bautzen que fue puesta al mando del coronel Dietrich Hoepcke.
Los 50 kilómetros que el IV Ejército Panzer custodiaba en el Río Neisse actuaron como una excelente barrera natural para los defensores, pues pese a que tan sólo poseía 15 metros de ancho en sus puntos más cortos, a los soviéticos les costaría asentarse en la orilla contraria gracias a las trampas y obstáculos que los germanos se dedicaron a colocar entre su tramo más septentrional en Forst y el más meridional en Görlitz. El despliegue al norte se efectuó en torno al eje de Cottbus con los agentes de la 35ª División SS de Policía «Polizei», los convictos y ex-presidiarios liberados de la 36ª División SS de Granaderos «Dirlewanger», la 342ª División de Infantería y la 545ª División Volksgrenadier, permaneciendo en reserva la 21ª División Panzer en el localidad de Grossräschen y la Brigada Anticarro «Ucrania Libre» formada por nacionalistas ucranianos al mando del general Petro Dyachenko. Al sur por el contrario la distribución se llevó a cabo en las inmedaciones de Dresde con la División Panzer «Brandenburgo», la 215ª División de Infantería, la División Panzer «Hermann Goering» de la Luftwaffe y las 17ª y 72ª Divisiones de Infantería, más la 20ª División Panzer que quedó retrasada en la propia Bautzen, en donde las milicias de la «Volkssturm» compuestas por ancianos y jóvenes habían construido un anillo exterior e instalado barricadas en las calles, emplazado cañones anticarro en los sótanos y convertido a los edificios en verdaderos fuertes.
Aproximadamente el Eje a 50.000 efectivos y 300 tanques.
Cruce del Río Neisse
A las 4:30 horas de la madrugada del 16 de Abril de 1945, miles de piezas de artillería del Ejército Rojo dispararon sus proyectiles sobre un sector de 80 kilómetros en la cara occidental del Río Neisse, la cual fue machacada durante dos horas y media, hasta las 7:00 de la mañana, con unas 250 bocas de fuego por cada kilómetro. A continuación miles de tropas cruzaron el cauce sobre 1.000 pontones de madera o a borde de 2.400 botes de remo, alcanzando la orilla contraria gracias a unas bombas de humo blanco que cegaron a los alemanes y permitieron a los soviéticos asentarse al otro lado, en donde pronto los ingenieros comenzaron a construir 150 puentes artificiales sobre cuyas pasarelas los tanques rusos llegaron al lado opuesto.
La primera ruptura del frente la consiguieron III Ejército Blindado de Guardias, el XIII Ejército y el V Ejército de Guardias a la hora de desalojar de sus maltrechas posiciones a los defensores de la 342ª División de Infantería y a la 545ª División Volksgrenadier, arrebatándoles las poblaciones de Leknika y Forst. A media mañana los soviéticos entraron triunfales en la ciudad de Cottbus, uno de los principales objetivos de la operación, para acto seguido discurrir sobre la autopista asfaltada en dirección al oeste, rechazando durante el proceso un tímido contraataque de la 21ª División Panzer y tomando poco después las localidades de Luckau y Lüben.
Al sur del Río Neisse los soldados del II Ejército Polaco compuesto por el I Cuerpo Blindado y las 5ª, 7ª, 8ª, 9ª y 10ª Divisiones de Infantería, también superaron las defensas enemigas en la orilla contraria y abrieron una brecha de 8 kilómetros en la línea sostenida por la División Panzer «Brandenburgo», lo que permitió a los polacos adentrarse unos 15 kilómetros hacia la retaguardia de su rival, al mismo tiempo en que una posición bastante más retrasada quedaron los efectivos del LII Ejército Soviético y el IV Ejército Blindado de Guardias. Al día siguiente, el 17 de Abril, las tropas polacas continuaron registrando éxitos porque se apoderaron de Nievsky, no sin antes cometer actos de pillaje en la población; mientras que la jornada del 18 entraron en Weissenberg a unos 27 kilómetros de distancia desde su punto de partida.
La misma noche del 18, a las 22:00 horas, las vanguardias del VII Cuerpo Mecanizado adscrito al IV Ejército Blindado de Guardias alcanzaron las límites orientales de Bautzen, sobre los que se abalanzó la 254ª División de Fusileros y la 24ª Brigada Mecanizada, al mismo tiempo en que las 25ª, 26ª y 27ª Brigadas Mecanizadas trataban de envolver la metrópoli por los flancos. A pesar de los batallones de la «Volkssturm» resistieron con tenacidad entre los escombros y las barricadas toda la jornada del 19, a veces con tan sólo quince cartuchos de fusiles capturados al Ejército Francés en 1940. Lamentablemente poco a poco fueron siendo empujados hacia el casco urbano, por lo que el coronel Dietrich Hoepcke, en un acto desesperado, ordenó incendiar los edificios aledaños para retrasar lo máximo posible la penetración soviética, algo que se cumplió a rajatabla y funcionó a la perfección debido a que los invasores quedarían frenados durante varios días mientras los sitiados se iban reforzando gracias a los suministros lanzados en paracaídas por aviones de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe).
El general Karol Swierczerwski al mando del I Ejército Polaco, quién recientemente acababa de recibir una orden del mariscal Iván Koniev de apoyar el asalto soviético contra Bautzen, de forma inesperada decidió ignorar el mandato de su superior y continuar en línea recta hacia Dresde, ya que deseaba conquistar la capital sajona y obtener una gran victoria para Polonia después de tantas derrotas acumuladas desde el año 1939. Así fue como pivotó con toda su agrupación y arremetió hacia el oeste sin percatarse de que en sus flancos había numerosas unidades intactas del IV Ejército Panzer que podían caer de costado en cualquier momento. Así quedó demostrado cuando diecisiete tanques Panther de la División Panzer «Hermann Goering» emboscaron al Cuerpo Blindado Polaco a la altura de Kodersdorf, destruyendo a 60 carros polacos, entre estos a cuatro pesados Stalin IS-2.
Contraofensiva de Bautzen
La vulnerabilidad del II Ejército Polaco fue aprovechada por el IV Ejército Panzer a las 4:00 horas de la madrugada del sábado 21 de Abril de 1945 cuando al oeste de las afueras de Bautzen la División Panzer «Brandenburgo» atacó desde el norte y la 17ª División de Infantería desde el sur, atrapando durante una maniobra en pinza a la 294ª División de Fusileros Soviética en Weissenberg, a la cual rodearon y aniquilaron por completo antes de liberar la metrópoli. Al mismo tiempo la 20ª División Panzer que aguardaba en la cara meridional de Bautzen, también atacó de costado y alcanzó los arrabales de la urbe para tratar de liberar a la guarnición sitiada siguiendo el curso del Río Spree; mientras la 21ª División Panzer hacía lo propio desde el sector occidental cerrando cualquier posible salida y ocupando la localidad de Malschwitz.
El ataque alemán a Bautzen dejó aislado a más la mitad del II Ejército Polaco que se encontraba en la carretera hacia Dresde, lo que incluía el embolsamiento parcial del Cuerpo Blindado y las 8ª y 9ª Divisiones de Infantería. Sorprendentemente el responsable del desastre, el general Karol Swierczerwski, reaccionó no contestando a las llamadas telefónicas y emborrachándose en su cuartel móvil, por lo que el mariscal Iván Koniev tuvo que enviar a un inspector pasa saber qué estaba sucediendo, en este caso el general Iván Petrov, quién tras comprobar de primera mano el triste panorama, el 22 de Abril cesó de manera fulminante al polaco para sustituirle por el general Ivanovych Kostylev.
La medida adoptada por el general Karol Swierczerwski fue dar marcha atrás y retroceder hacia Bautzen, pero para entonces la ciudad ya que se encontraba siendo atacada desde todo su extrarradio por las 20ª y 21ª Divisiones Panzer, las cuales también liberaron la aldea de Niederkaina, en donde antes de marcharse los rusos encerraron en una iglesia a 250 prisioneros de la «Volkssturm» y a continuación los mataron a todos tras prender fuego al edificio. A pesar de que en la jornada del 23 los soviéticos llevaron a cabo un contraataque para volver a restaurar la situación de Bautzen, la repentina aparición de la División Panzer «Hermann Goering» desbarató el asalto y destruyó en torno a una veintena de tanques T-48/85.
A media tarde de aquel día 23 de Abril, las unidades germanas en los flancos lanzaron varias emboscadas contra las 5ª y 8ª Divisiones de Infantería Polacas que se retiraban sobre la autopista desde Dresde, las cuales no sólo sufrieron cuantiosas bajas por la acción de los carros alemanes, los granaderos o la brigada anticarro ucraniana, sino también a manos de bombarderos en picado Stukas, entre estos el del famoso «as» Hans Ulrich Rudel. Simultáneamente la División Panzer «Brandenburgo» y la 17ª División de Infantería golpearon cerca de Weissenberg a las 25ª y 57ª Brigadas Mecanizadas de Guardias adscritas al IV Ejército Blindado de Guardias, a cuyas puntas baquetearon con contundencia y las destruyeron 50 tanques T-34.
La jornada del 24 de Abril un grupo de soldados de la División Panzer «Hermann Goering» que acababan de apresar a unos cuentos prisioneros polacos, capturaron por casualidad unos documentos en los que se exponía todo el plan de evacuación de la 9ª División de Infantería Polaca. Gracias a esta información un grupo de paracaidistas alemanes bloqueó el paso a esta unidad y a la dejó aislada sobre un perímetro entre los pueblos de Crostwitz, Kuckau y Panschwitz, un lugar conocido como el «Valle de la Muerte» situado a 16 kilómetros al noroeste de Bautzen, en donde la 9ª División de Infantería Polaca resultó completamente aniquilada el día 26.
Conclusión
Oficialmente la contraofensiva del IV Ejército Panzer se detuvo el 27 de Abril de 1945 sobre una línea entre Casslau, Neschwitz y Königswartha a 17 kilómetros al oeste de Bautzen, la cual fue completamente liberada para alegría de la guarnición sitiada y su comandante Dietrich Hoepcke. Aquella victoria alemana tuvo una importancia humanitaria muy importante, pues pese a no implicar ningún impacto operacional en el curso de la contienda debido a que Adolf Hitler se suicidaría tres días más tarde el 30 de Abril, al menos sirvió para que Bautzen, Dresde y amplios espacios de Sajonia continuasen estando bajo control germano en el momento de finalizar la Segunda Guerra Mundial a principios Mayo, lo que permitió a cientos de miles de soldados y refugiados civiles escapar hacia el oeste para rendirse a los Aliados Occidentales.
Polonia y la Unión Soviética sufrieron un total de 28.500 bajas entre 25.000 polacos (5.000 muertos y 20.000 heridos, desparecidos o prisioneros) y 3.500 soviéticos, además de perder 320 tanques (200 polacos y 120 soviéticos).
Alemania sufrió 6.500 bajas entre muertos, heridos, desparecidos o prisioneros.
La derrota del II Ejército Polaco en la Batalla de Bautzen constituyó la más sangrienta librada por los soldados de esta nacionalidad en el conflicto desde la Batalla de Bzura en 1939, aunque curiosamente su máximo responsable, el general Karol Swierczerwski, fue rehabilitado debido a que el Kremlin necesitaba crear un falso héroe de cara al nuevo régimen comunista que en aquellos instante se estaba implantando en Polonia. Respecto al IV Ejército Panzer, la reciente victoria obtenida tuvo la particularidad de convertirse en la última conseguida por las fuerzas militares del Tercer Reich, en este caso contra Polonia, el mismo país con el que también el Ejército Alemán se había anotado el primer triunfo de la Segunda Guerra Mundial.
Bibliografía:
-Sergio Martínez, Las Últimas Ofensivas de la Wehrmacht, Frente Oriental 1945, «La Batalla de Bautzen, el Ataque de Ferdinand Schörner», Salamina (2024), p.337-378
-https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Bautzen_(1945)


