Ataque al Convoy Beta

 

Tobruk, asediada por el Afrika Korps del general Erwin Rommel, precisaba inmediatamente suministros con los que subsanar los problemas de gasolina que podían terminar por levantar el cerco. Así fue como surgió la idea en Italia de enviar un convoy que bajaría al más profundo abismo.

Flota del Eje

Beta fue la denominación que la Marina Italiana (Regia Marina) y la Marina Alemana (Kriegsmarine), llamaron al convoy que partió de Nápoles rumbo hacia Libia el 7 de Noviembre de 1941. La misión de este grupo de barcos era la de navegar paralelamente a Sicilia y alargar la ruta marítima a 20 nudos en torno al eje del radio de acción de los bombarderos británicos basados en Malta con el fin de evitarlos.

Un total de 19 barcos componían el Convoy Duisburg. Entre los navíos siete eran barcos mercantes, de los cuales cinco tenían nacionalidad italiana y dos alemana. La escolta ascendía a diez destructores italianos y dos cruceros que incluían los poderosos cruceros Trento y Trieste. Toda esta fuerza estaba al mando del capitán Ugo Bisciani.

Convoy Duisburg:
2 Cruceros italianos: Trento y Trieste.
10 Destructores italianos: Maestrale, Grecale, Libeccio, Fulmine, Euro, Oriani, Granatiere, Fuciliere, Bersagliere y Alpino.
5 Cargueros italianos: Maria, Sagitta, Rina Corrado, Conte di Misurata y Minatitlan.
2 Cargueros alemanes: Duisburg y San Marco.

Total:
2 Cruceros italianos.
10 Destructores italianos.
7 Cargueros (5 italianos y 2 alemanes).
Total = 19 Navíos.

Royal Navy

Desde el principio la Real Marina Británica (Royal Navy) tuvo conocimiento de los planes del Eje respecto a la intención de abastacer el Norte de África para mantener la presión sobre Tobruk.

Andrew Cunningham, almirante de la Real Marina Británica en el Mediterráneo (Royal Mediterranean Fleet), dispuso de un plan para hundir dicho convoy con la Fuerza K. La táctica a usar iba a ser muy simple: emplear a cinco navíos contra más de 19 durante la noche, algo totalmente ilógico en cualquier combate naval, pero como los italianos no habían inventado el radar y ellos sí, los barcos del Eje pelearían a ciegas sin posibilidad de ver a su enemigo.

Los buques elegidos fueron los dos cruceros HMS Aurora y HMS Penelope, dos destructores y el submarino HMS Upholder.

Fuerza K:
2 Cruceros: HMS Aurora y HMS Penelope.
2 Destructores: HMS Lance y HMS Lively.
1 Submarino: HMS Upholder.

Total:
2 Cruceros.
2 Destructores.
1 Submarino.
Total = 5 Navíos.

Batalla del Convoy Beta

Fue el destructor italiano Bersagliere quién avistó a las 0:58 del 9 de Noviembre de 1941 a la escuadra británica de la Fuerza K, concretamente a 7.000 metros de distancia, aunque sólamente divisando las oscuras siluetas de sus buques. Nada más toparse unos con otros, fueron los británicos los primeros en abrir fuego, gracias a que el radar indicaba la posición exacta de los navíos italianos sin estos saber donde se encontraban sus enemigos. El bombardeo británico fue certero, mientras que los italianos no les veían a ellos. La casualidad también quiso que los dos cruceros italianos Trento y Trieste estuviesen en el extremo opuesto del convoy, por lo que no pudieron intervenir de forma inmediata para proteger a sus barcos.

Las primera víctimas fueron los destructores: el Fulmine fue impactado por tres proyectiles que lo hundieron rápidamente, mientras que el Grecale resultó seriamente dañado. Peor destino tuvieron los 7 cargueros italianos y alemanes Maria, Sagitta, Rina Corrado, Conte di Misurata, Minatitlan, Duisburg y San Marco que mutilados por múltiples salvas y explosiones, se desintegraron prácticamente en un infierno de fuego hasta que fueron hundidos uno a uno con innumerable material en su interior y 389 vehículos.

Ambos destructores, Greco y Maestrale, quedaron expuestos al fuego británico y se retiraron cubiertos por una cortina de humo para entrar dentro del radio de tiro de sus dos cruceros Trieste y Trento. Como los británicos no eran rivales para estos dos grandes buques, optaron por retirarse y dar por concluida la batalla.

Durante toda la noche y parte de la mañana los destructores italianos se quedaron a recoger los náufragos del agua. Entonces tuvieron la mala suerte de ser encontrados por el submarino HMS Upholder que lanzó un torpedo contra el destructor Libeccio, al cual le desintegró la popa y acabó por hundirle.

Resultado

El ataque al Convoy Beta fue una de las mayores humillaciones, junto con las batallas de Tarento y Matapán, que encajaba el Eje y en especial Italia en la campaña del Mar Mediterráneo.

Un total de 9 barcos resultaron hundidos: dos destructores y siete cargueros. Con ellos se perdieron 389 vehículos, 40.297 toneladas brutas, 34.743 toneladas de armamento y 17.281 toneladas de combustible. Un precio gigantesco a cambio de que Reino Unido no perdiera nada ni tuviera bajas.

Muy impactante fue el hundimiento de todo este convoy a la hora de influir sobre la guerra en el Norte de África. Gracias a que todo el Convoy Beta fue destruido, Rommel no pudo recibir el suministro para mantener el cerco Tobruk y por culpa de eso en el futuro se vió obligado a levantar el asedio.

Pérdidas del Eje:
2 Destructores italianos hundidos.
7 Cargueros hundidos (5 italianos y 2 alemanes).
389 Vehículos destruidos.

 

Bibliografía:

Luis de la Sierra, La Guerra Naval en el Mediterráneo. “La tragedia de los convoyes”, Editorial Juventud (2005), p.306-311
http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_the_Duisburg_Convoy