Ataque a Pearl Harbor

 

Pearl Harbor fue uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX. Muy probablemente sin saberlo, Japón con el ataque que sería conocido como “Día de la Infamia”, cambió el curso de la Historia.

Causas

Japón desde que se había abierto al mundo con la llegada de Mathew Perry en 1853, amenzando al Mikado con sus barcos modernos, decidió copiar en todo a las potencias occidentales. Las refinadas costumbres de Europa, el ferrocarril o la electricidad, no fueron únicamente las cosas que imitaron, también se desarrolló fundamentalmente una profunda expansión colinial y militar que acabaría convirtiendo el país en el Imperio del Japón.

Primero fue Formosa en 1875, luego Port Arthur y Sajalín en 1905, Corea en 1910, Micronesia, Carolinas e Islas Palau en 1918, Manchuria en 1931 y China en 1937. Quizá China fue el ejemplo más crítico de la reacción en Occidente contra la invasión japonesa. La Masacre de Nankíng con 200.000 chinos asesinados indignó a la opinión pública internacional. En los años posteriores las conquistas al interior de China y la costa, incluyendo Shangai, Cantón o Wuhan, aportaron al Japón un gran Imperio.

Coincidiendo con la derrota de los Aliados en Francia durante 1940, el Primer Ministro japonés Fumimaro Konoe, bajo autorización del Emperador Hiro-Hito, firmó el Pacto Tripartito junto a la Alemania Nacionalsocialista de Adolf Hitler y a la Italia Fascista de Benito Mussolini, conformando las tres naciones el Eje.

Estados Unidos era un país que vivía al margen completamente de la Segunda Guerra Mundial. Los ciudadanos norteamericanos se declaraban en contra de la guerra bajo un pacifismo predominante en la nación. Los estadounidenses dormían mientras Hitler conquistaba Europa y Japón crecía en Asia. La principial preocupación de los americanos era buscar trabajo por culpa de la Crisis Económica de 1929 y traer dinero a casa. Otros más privilegiados, simplemente tenían en mente la fiesta o los lujos de las sociedades consuminstas que predominaban en la nación sin darse cuenta de que el resto del mundo combatía. Incluso había un movimiento nacionalsocialista estadounidense llamado German American Bund, integrado por inmigrantes alemanes, que abogaban por la paz.

Franklin Delano Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos, era del sector más belicista del Partido Demócrata, aunque jamás lo mostró en público, abogando por la paz para conseguir el voto de los ciudadanos. Sin embargo más discretamente ayudaba a Gran Bretaña, ya que las Islas Británicas eran su aliado de influencia en Europa. Sabía que si Inglaterra era derrotada en la guerra, algo que muy posiblemente iba a ocurrir, Estados Unidos perdería todos los beneficios políticos, financieros y económicos en el continente europeo y tendría al Eje como un competidor que le acabaría superando. Por eso, desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial Roosevelt envió material a Reino Unido durante la Batalla de Inglaterra, vendió armas a la Unión Soviética en la Operación Barbarroja, apresó en sus puertos a los barcos alemanes e incluso ofreció destructores para que escoltasen a los convoyes británicos por el mar, violando claramente la neutralidad. Pero todas estas provocaciones de Roosevelt no consiguieron que Hitler se alterase, pues el Führer queriendo evitar la guerra con el coloso americano ordenó a sus submarinos que no contestasen a ninguna provocación. Viendo el Presidente que Estados Unidos no entraría en guerra por el Oceáno Atlántico, buscó entrar por la puerta del Océano Pacífico.

Con la creación de la Francia de Vichy bajo tutela de Alemania al mando del Mariscal Philipe Pétain, el país germano se hizo en parte responsable de las colonias francesas de ultramar, entre ellas los territorios de Indochina (Vietnam, Laos y Camboya), las cuales fueron cedidas a Japón en 1940 que las ocupó militarmente para aprovecharse de sus reservas agrícolas y tener una base desde la que lanzar una ofensiva contra la China Meridional. Estos sucesos en Indochina, que Estados Unidos consideró ilegales, aportaron a Roosevelt una excusa perfecta para provocar a Japón tomando una serie de medidas bastante polémicas. La primera medida se aprobó el 10 de Julio con un incremento del presupuesto en aumentar la flota americana en el Pacífico. Pero la más sangrante para Japón el 26 de Julio, fue el corte de suministro del petróleo a Japón, algo que le impedía continuar la guerra en China y sobretodo abastecer al país. Pero eso no fue lo peor, pues el 10 de Octubre se anularon las ventas de acero y durante los meses posteriores cualquier tipo de materia prima, con lo que Japón corría el riesgo de que su población muriese de hambre si no se sometía al poder de Washington. Para el año siguiente, el 26 de Mayo de 1941, Estados Unidos intervino enviando material de guerra a la China Nacionalista de Chiang Kai-Shek, ofreciéndole también una escuadrilla aérea de pilotos americos conocidos como “Tigres Voladores”, una clara violación de neutralidad en un conflicto ajeno de nuevo. Por último, el 26 de Julio, todos los bienes japoneses en Estados Unidos fueron congelados.

Una reunión de urgencia fue convocada en Tokyo el 17 de Septiembre para analizar la situación con Estados Unidos. Allí se expusieron las demandas que hizo Washington para de nuevo formalizar relaciones. Entre las peticiones se incluían abandonar China, reconocer al Gobierno de Chiang Kai-Shek, reducir la flota, romper con el Eje y someterse al tutelaje de los Aliados. Como era obvio, los japoneses no aceptaron demandas tan duras.

Ante una agresión económica y política semejante, a Japón no le quedó más remedio, que convocando al Pacto Tripartito del Eje, atacar a los Estados Unidos y sumarse a la Segunda Guerra Mundial.

Imperio de Japón

Por aquellas alturas de la Segunda Guerra Mundial el Imperio Japonés tenía la flota más poderosa del mundo. La Marina Imperial Japonesa superaba a la de Estados Unidos que había sufrido recortes gubernamentales en sus unidades y a la de Gran Bretaña que con la guerra contra Alemania e Italia en marcha había encajado graves pérdidas.

Almirante Isoruko Yamamoto de la Flota Combinada Japonesa.

Numerosos problemas planteaban el atacar Pearl Harbor. El principal boceto básicamente fue copiado del ataque al puerto italiano de Tarento por aviones británicos en 1940. Sin embargo para un ataque de este estilo era necesario que la rada del puerto fuese muy profunda, algo imposible porque Pearl Harbor tenía entre 10 y 15 metros, razón por la cual los japoneses idearon un tipo de torpedo con aletas de madera que flotaba rápidamente en la superfície del agua y se dirigía sin problema al objetivo, táctica que los pilotos practicaron incesantemente en la Bahía de Kagoshima con resultados positivos. Otro problema es que el ataque al puerto sería combinado con una conquista simultánea a Filipinas, Malasia, las Indias Orientales Holandesas, Hong Kong y Guam, territorios muy lejanos unos de otros y con horarios diferentes, por tanto se fijó una fecha razonable, el 7 de Diciembre de 1941 coincidiendo con mareas favorables y entre las 17:15 y 19:00 hora de Greenwich. Una de las ventajas de Japón, quizá la más grande, es que tenía armas muy modernas por encima de las occidentales, como por ejemplo el caza Zero, número uno en el mundo, y que había ocultado haciendo creer en secreto que su armamento era arcaico sin ser cierto con desfiles militares en los que presentó armas de baja calidad.

Isoroku Yamamoto, almirante que había vivido en Estados Unidos y que conocía el país a la perfección, fue elegido comandante en jefe de la Marina Imperial Japonesa con 28 navíos. Fueron seleccionados seis portaaviones, los Hiryu, Soryu, Kaga, Akagi, Zuikaku y Shokaku; tres acorazados, los Hiei, Kirishima y Nagato; los tres cruceros Tone, Chukima y Abukama; además de ocho destructores y tres submarinos con sus respectivos cinco minisubmarinos. Iban acompañados por 423 aviones embarcados entre los que había 80 cazas Zero, 143 torpederos Nakijma “Kate” y 128 bombarderos en picado Aichi Val, más 72 aparatos de reserva de todos los tipos anteriores.

Disimuladamente el 10 de Noviembre de 1941, diferentes buques de la Marina Imperial Japonesa zarparon de los puertos de Kure e Hiroshima. Todos los navíos se reunieron en las Islas Kuriles el 22 de Noviembre, ocultándose en la vacía y desierta Bahía de Hitokappu donde permanecerían unos días. La mañana del 26 de Noviembre de 1941 llegó un mensaje a las manos del almirante Yamamoto que decía “Niitaka Yama Nobora (Escalad el Monte Niitaka)”, aquello significaba que las relaciones con Estados Unidos estaban rotas y que por tanto la flota debía prepararse.

Partiendo el dia 26 de Noviembre desde las Islas Kuriles, la flota japonesa se internó en una tormenta oceánica de lluvias y alto oleaje para no ser detectada. Yamamoto iba a la cabeza del liderazgo, seguido por el almirante Chuichi Nagumo, mientras que en las escuadrillas del aire estaban los jóvenes pilotos expertos Minoru Genda y Mitsuo Fuchida. Por fin, el lunes 1 de Diciembre de 1941, Nagumo comunicó a sus pilotos la verdad sobre su viaje, palabras que fueron recibidas con gritos emocionados de “¡Banzai, banzai, banzai!”. Al mismo tiempo a kilómetros de allí, miles de tropas eran embarcadas en navíos rumbo a Filipinas, Hong Kong y Malasia. La suerte estaba echada.

Marina Imperial:
6 Portaaviones: Hiryu, Soryu, Kaga, Akagi, Zuikaku y Shokaku
3 Acorazados: Hiei, Kirishima y Nagato
3 Cruceros: Tone, Chikuma y Abukama
8 Destructoes: Ushio, Sazanami, Akigumo, Urakaze, Isukaze, Tanikaze, Hamakaze y Akebono
3 Submarinos: I-19, I-21 e I-23
5 Minisubmarinos: I-16, I-18, I-20, I-22 e I-24
Total = 28 Navíos

Fuerza Aérea Imperial:
423 aviones:
·80 cazas Zero
·143 torpederos Kate Nakajima
·128 bombarderos en picado Aichi Val
·72 aparatos de reserva Zero, Kate Nakajima y Aichi Val

Estados Unidos

Pearl Harbor, era la mejor base aeronaval de la Marina de Estados Unidos (United States Navy o US Navy) ubicada en las Islas Hawaii, exactamente en la Isla de Oahu. Precisamente Oahu era un lugar precioso y tropical que invitaba a las vacaciones en conviviencia con la exótica cultura hawaiina. La base de Pearl Harbor se situaba en el sector más meridional de la isla. Comprendía un puerto dentro de un gran lago interior que se comunicaba a través de un canal-río con el océano. Aquel lago interior se adornaba con una isla en medio llamada Ford Island. En una de las esquinas septentrionales del puerto se hallaba la clásica ciudad hawaiina de Pearl City, mientras que más abajo se encontraban las inmensas instalaciones de los astilleros y depósitos de combustible de la Farm Tank. Repartidos por toda Oahu estaban los aeródromos de Wheeler, Kaneohe, Hickham y Bellow, además del de Ford Island dentro del propio Pearl Harbor. Sin duda alguna Oahu era una isla hecha para dos cosas: la guerra y las vacaciones.

Negligencias fueron cometidas los días anteriores al ataque, entre ellas la poca capacidad de reacción norteamerica y la falta de toma de decisiones, pero no fueron las únicas. La inteligencia militar del Ministerio de Marina en Washington captó desde un principio movimientos en Japón y especialmente transmisiones en clave que hacían referencia a posibles ataques nipones desde las Filipinas hasta el Canal de Panamá, incluyendo las Islas Hawaii y Pearl Harbor. Los temores se confirmaron cuando la flota japonesa desapareció de la Bahía de Tokyo a finales de 1941, pero apenas nada se hizo. Otro caso de errores cometidos fueron las aguas de Pearl Harbor, las cuales no se se protegían adecuadamente con ninguna red antitorpedo. Los aviones en los aeropuertos habían sido colocados muy juntos unos de otros, aumentando el riesgo de explotar todos a la vez en caso de un bombardeo. Los nuevos radares apenas funcionaban y tampoco los 158.000 residentes japoneses que vivían en Hawaii no estaban siendo vigilados, por lo que obtenían información a sus anchas. Por último, otra de las cosas que pasaron por alto es que el miércoles 3 de Diciembre de 1941, un días antes del ataque, los embajadores japoneses en Roma y Berlín pidieron audiencia con los Gobiernos de esos dos país para acordar una coordinación militar en caso de guerra con Estados Unidas. Innumerables evidencias y ninguna fue tomada en cuenta. El único acierto fue sacar con 24 horas de anterioridad a los tres portaaviones en la rada de Pearl Harbor que se salvarían de la destrucción por ir a realizar unas maniobras, eran el USS Enterprise, USS Lexington y USS Saratoga.

Husband Kimmel era el almirante al mando de toda la US Navy en el Pacífico. Un total de 79 navíos de guerra anclaban en Pearl Harbor. Los más importantes eran los nueve acorazados USS Arizona, USS West Virginia, USS Oklahoma, USS California, USS Nevada, USS Tennesee, USS Maryland, USS Utah y USS Pennsylvania. Pero también había ocho cruceros, treinta y un destructores, once dragaminas, tres sumbarinos, cuatro portahidroaviones, un cañonero, cuatro buques auxiliares, tres de barcos de reparaciones, dos petroleros y tres gabarras. Para la defensa aérea se repartían 390 aparatos, unos bajo mando de la US Navy y otros del Ejército Estadounidense (US Army). Los cazas eran los P-40 Warhawk y P-39 Aircobra; los bombarderos eran las nuevas fortalezas volantes B-17; los aparatos de transporte C-47 Dakota; y los hidroaviones para el reconocimiento los Catalina PYB. Protegían la isla además 43.000 soldados y 1.107 piezas de artillería antiaérea.

US Navy:
-9 Acorazados: USS Arizona, USS West Virginia, USS Oklahoma, USS California, USS Nevada, USS Tennesee, USS Maryland, USS Utah y USS Pennsylvania
-8 Cruceros: USS Releigh, USS Detroit, USS Helena, USS New Orleans, USS San Francisco, USS Honolulu, USS Saint Louis y USS Phoenix
-31 Destructores: USS Allen, USS Chew, USS Worden, USS Hull, USS Dewey, USS Phelps, USS Macdonought, USS Shaw, USS Downwes, USS Cassin, USS Jarvis, USS Mugford, USS Cummings, USS Grebe, USS Schley, USS Bagley, USS Blue, USS Tucker, USS Conyngham, USS Reid, USS Case, USS Selfridge, USS Aylwin, USS Farragut, USS Dale, USS Monaghan, USS Patterson, USS Ralph Talbot, USS Henley, USS Gamble y USS Montgomery
-11 Dragaminas USS Oglala, USS Preble, USS Tracy, USS Pruitt, USS Sicard, USS Trever, USS Breese, USS Zane, USS Perry, USS Wasmuth y USS Ramsay
-3 Submarinos: USS Dolphin, USS Taugot y USS Cachalot
-4 Portahidroaviones: USS Tangier, USS Avocet, USS Swan y USS Curtiss
-1 Cañonero: USS Sacramento
-4 Buques Auxiliares: USS Sumner, USS Castor, USS Solace y USS Argonne
-3 Buques de Reparaciones: USS Vestal, USS Medusa y USS Rigal
-2 Petroleros: USS Neosho y USS Ramapo
-3 Gabarras: USS Dobbin, USS Thornton, USS Hulbert, USS Pellas y USS Whitney
Total = 79 Navíos

US Army:
Soldados = 43.000
Piezas de Artillería Antiaérea = 1.107
Aviones = 390

Absolutamente nadie la noche del 6 de Diciembre de 1941 preveía lo que iba a suceder al dia siguiente. En Hawaii era sábado noche con una velada excepcional, pues tanto militares como civiles se divertían en bares y salas de baile, mientras algunas jóvenes parejas hacían el amor sobre la playa. A medio planeta de allí, los alemanes luchaban enconadamente en la nieve por conquistar Moscú, mientras el Ejército Rojo se defendía heroicamente por defender la Unión Soviética. La verdadera pesadilla de la Segunda Guerra Mundial iba a comenzar.

Pearl Harbor

Caza Zero despegando de un portaaviones japonés en el amanecer del 7 de Diciembre de 1941. Fragmento del fim Tora, Tora, Tora!

A 275 millas náuticas de Oahu, 261º latitud Norte y 158º de longitud Oeste, la Flota Imperial Japonesa echó anclas próxima a Hawaii poco antes del amanecer del 7 de Diciembre de 1941. Izada en el portaaviones Akagi estaba la insignia del almirante Togo Heihachiro, la misma que había vencido a Rusia en la Batalla de Tsushima durante la Guerra Ruso-Japonesa el 21 de Mayo de 1905. En aquellos instantes, los pilotos recién levantados rezaron sus últimas oraciones en los altares de las divinidades, atándose el pañuelo “Hachimaki” con los rayos solares en la cabeza. A continuación los aviadores subieron a las cubiertas de los portaaviones, todavía oscurecidas por la noche, acomodándose dento sus aparatos mientras eran ayudados por los auxiliares. Los motores rugieron girando sus hélices a toda velocidad. Eran las 6:00 horas cuando el primer avión tomó la pista y alzó el vuelo en la negra noche. Una ola de brazos en alto al grito de “¡Banzai” de los marineros ovacionaron a los piltos. Poco a poco fueron despegando todos y cada uno de los 185 aviones de la primera oleda, mientras el cielo adornado de pájaros metálicos pasaba de ser de un color negro a un rojo llamativo con la hermosa visión del Sol del Pacífico naciendo con sus rayos en el horizonte.

Hubo algunos incidentes durante el trayecto que por suerte se solucionaron para los japoneses con auténticos golpes de suerte. A las 7:40 horas la estación de radar de Punta Kuhaku detectó una gran concentración de aviones en la pantalla a 132 millas, así se lo dijo el soldado de segunda clase George Elliot a su jefe oficial Kermit Tyler, sin embargo este con despreocupación creyendo que serían un grupo de seis bombarderos norteamericanos B-17 procedentes de California dijo: “¡Forget It (Olvídalo)!”. Poco después, cuando los japoneses empezaban a cruzar la costas de Hawaii, el almirante Kimmel no estaba en la jefatura, ya que había ido a jugar al golf, por lo que la base ese dia tan poco propicio estaba sin mando. Otro incidente curioso fue el de la avioneta civil del abogado Roy Vitousek y su hijo Martin Vitousek que estaban dando un paseo aéreo por la isla cuando se cruzaron con los aviones japoneses y uno de ellos les disparó para ahuyentarlo, lo llamativo es que al aterrizar formalizó una queja al Ejército Estadounidense diciendo: “¿Ha visto que locos? Deben estar borrachos. ¡Practican con munición de guerra!”.

Al mismo tiempo que los aviones alcanzaban Hawaii, cinco minisubmarinos japoneses empezaron a inflitrase por el canal de la Isla de Oahu que llevaba a Pearl Harbor. Sobre esa hora el destructor USS Ward que patrullaba el Pacífico avistó a uno de los mimisubmarinos entrando en el canal. El buque lanzó cargas de profundidad y disparó sus cañones contra el sumergible japonés que fue hundido. El incidente se comunicó de inmediato a la comandancia del puerto, sin embargo los militares no se lo creyeron alegando que aquello era imposible.

Diplomáticamente Japón incluía un plan para romper negociaciones con Estados Unidos 30 minutos antes del ataque para evitar no saltarse ninguna normativa internacional, tal y como estipulaban los Tratados de La Haya. En la embajada japonesa de Washington, el embajador Kichisaburo Nomura, recibió el mensaje de destruir todas las claves y documentos secretos. Los mensajes fueron interceptados por los estadounidenses en la máquina criptográfica “Púrpura (Purple)”, la cual interpretó que se produciría una ofensiva antes de las 13:00 hora local en Washington. Pero una vez más los americanos pensaron que no sería cierto ni tomaron las medidas necesarias. Sin embargo los japoneses cometieron un error diplomático, pues el mensaje de 5.000 palabras enviado a la embajada era tan complejo que los encargados de descifrarlo tardaron 35 minutos más de lo necesario. Esto último significó que la declaración de guerra fuese entragada a las 14:20, hora de Washington, es decir, 35 minutos después del inicio de las hostilidades.

Torpederos japoneses Nakajima B5N equipados con torpedos agua-aire sobrevuelan las selvas de Hawaii en la Isla de Oahu. Fotografía del fim Pearl Harbor del año 2001.

Mientras en el bando americano reinaba una absurda confusión y todo se lo tomaban a broma, los aviones japoneses atravesaron la cara setentrional de la Isla de Oahu. Rápidamente cruzaron las montañas y se dividieron en dos alas, unos en dirección al puerto y otros a los aeródromos. Sobre las 7:50 de la mañana la aviación japonesa empezó a sobrevolar el puerto bajo la mirada pasiva de marineros y oficiales. Los japoneses habían acertado, les habían pillado totalmente por sorpresa, no había nadie vigilando Pearl Harbor. Un enfermero del acorazado California llegó a decir a su compañero: “¡Ven a verlos! ¡Un portaaviones ruso ha venido de visita y llegan aeroplanos con discos rojos bajo las alas!”, algo absurdo cuando la URSS no tenía portaaviones y su insignia era una estrella, no un disco. Algunos copilotos de los torpederos japoneses llegaron a saludar con las manos fuera a la gente que confundida observa creyendo que todo aquel montaje era una exhibición. Ante tal pasividad americana, sin dudarlo los aviones del Imperio del Sol formaron en posición de ataque. El último comunicado por radio fue la señal de guerra: “Tora, Tora, Tora” (Tigre, Tigre, Tigre)”.

A las 7:55 horas de la mañana del 7 de Diciembre de 1941 del calendario de Hawaii, 3:20 de la noche en Tokyo, 13:40 del mediodía en Washington y 19:00 de la tarde en Londres; los aviones japoneses comenzaban el ataque sobre Pearl Harbor disparando las primeras balas y soltando las primeras bombas y torpedos.

Desprevenidos, los marineros y empleados de servicio en el puerto fueron testigos de las explosiones y tiros que empezaron a venir de todas partes. Instantáneamente las sirenas de los buques y alarmas empezaron a sonar para hacer levantar a la tripulaciones. Pero muchos marineros todavía tenían resaca por las fiestas de la noche anterior. Bajo un miedo aterrador, se tocó zafarrancho de combate mientras los megáfonos comunicaban: “¡No es un simulacro!”.

Inesperadamente, sin ningún marinero imaginarse lo que iba a suceder, cinco torpedos lanzados por Nakajima “Kate” impactaron bajo la línea de flotación del acorazado USS Oklahoma. Apenas tuvieron tiempo para reaccionar los empleados del buque, pues el acorazado comenzó a zozobrar mientras era ametrallada su cubierta por cazas Zero. Aterrorizados cientos de marineros saltaron al agua al mismo tiempo que el buque giraba y las balas atrevesaban los cuerpos por encima y debajo de la superfície que se iba teñiendo lentamente de rojo. Poco a poco el acorazado se volcó de lado hasta darse completamente la vuelta con cientos de marineros escurriéndose por la cubierta que se colocó al revés. Decenas de hombres murieron ahogados y aplastados, sufriendo la mayoría una agonía indescriptible bajo toneladas de acero y agua. Perecieron 429 marineros.

Simúltaneamente con el USS Oklahoma, los japoneses se centraron en el acorazado hermano USS California. Dos torpedos y una bomba de 250 kilogramos que atravesó la escotilla y explosionó en la santabárbara, incendió al acorazado que rápidamente fue siendo chamuscado por las llamas. En pocos minutos el buque se quemó y se hundió bajo las aguas del puerto dejando 100 muertos.

Uno de los mejores acorazados de Estados Unidos era el USS Arizona, que en aquel momento se encontraba anclado entre el puerto de Ford Island y el buque de reparaciones USS Vestal. Un torpedo lanzado de un Nakajima “Kate” impactó sin causar apenas daños. Acto seguido, un bombardero en picado Aichi Val soltó una bomba desde gran altura que descendió hasta la proa del barco sin explotar, aunque atravesó el blindaje aterrizando sobre el polvorín de municiones y las cocinas. Cuando el cronómetro del artefacto se detuvo la bomba estalló. Primeramente la Torre Nº4 fue pulverizada con todos sus hombres, incluyendo el contralmirante Isaac Kidd. La proa del USS Arizona se partió en dos trozos saltando la mitad del barco por los aires en una terrible explosión que se vió desde toda la isla. El agua entró muy rápidamente por las dos partes, haciendo que se hundieran con una vertiginosa rapidez. Un total de 1.103 hombres murieron en el USS Arizona, casi la mitad de los perecidos en todo la batalla.

Espectacular explosión del acorazado estadounidense USS Arizona partiéndose por la mitad tras caerle una bomba japonesa. Murieron 1.102 hombres a bordo. Imagen del fim Pearl Harbor.

A la vez que se llevaba el ataque a la flota, los japoneses atacaron los aeródromos. Las bombas destruyeron las instalaciones de los aeropuertos de Wheeler, Kaneohe, Bellow y Hickham, además destrozaron los hangares, torres de control, barracones de pilotos y numerosas infraestructuras. Los aviones aparcados estaban juntos y en línea, con lo cual fue suficiente disparar a uno para que las llamas los envolvieran a todos en fila provocando un efecto destructivo en cadena. Los pilotos y mecánicos que intentaron poner en marcha algún aparato fueron ametrallados en tierra por los Zeros. En la primera oleada más de 100 aviones norteamericanos fueron destruidos, entre ellos una fortaleza B-17 que venía de Estados Unidos que se estrelló al intentar aterrizar entre tanta confusión, aunque otro B-17 con más suerte consiguió derribar desde sus torretas a un aparato japonés. Un caso heroico lo protagonizó sobre una pista un marine desconocido que teniendo a un Zero en su línea de tiro pilotado por el teniente Yoscio Sciga, desenfundó su pistola y disparó sin resultado.

Con la aviación estadounidense prácticamente neutralizada continuó el ataque sobre los barcos. Un cocinero afroamericano del USS West Virginia, Doris Miller, sin haber manejado un arma nunca cogió una ametralladora antiaérea y derribó dos aviones japoneses, eso le hizo ganar la Cruz de la Marina, primer negro en conseguirla. Precisamente aquel acorazado USS West Viginia fue alcanzado por tres torpedos que lo hundieron llevándose la vida de 105 marineros.

El bombardeo japonés se extendió hacia la ciudad de Pearl City. Allí los japoneses soltaron sus bombas sobre la población civil hawaiina, provocando grandes destrozos urbanos en las viviendas y hoteles, además matar a 68 civiles que sucumbieron bajo los artefactos y las ráfagas de ametralladoras entre las calles. A las afueras de Pearl Harbor, cerca del mando de la base, el almirante Kimmel todavía con la vestimenta de jugar al golf fue alcanzado en el pecho por el rebote de un casco de granada, aunque afortunadamente salió ileso.

Ataque de un Zero nipón a un aeródromo de Hawaii. En la pista los aviones P-40 Warhawk americanos son destruidos de manera fácil. Imagen del fim Tora, Tora, Tora!.

Frente a Pearl City los japoneses acertaron con sus artefactos al acorazado USS Utah, el buque más grande de todo Pearl Harbor. Rápidamente fue incendiado y se hundió sin remedio, muriendo 52 marineros.

Sobre las 8:40 horas de la mañana, el primer grupo de asalto japonés concluyó la tarea con la transmisión por radio de Mitsui Fuchida a Yamamoto: “Misión cumplida”. Casi al mismo tiempo, sobre las 8:54, llegó la segunda oleada japonesa de Minoru Genda a Oahu, con lo cual los aviones nipones sumaron sobre la isla una espectacular nube de 351 aparatos.

Una de las primeras víctimas fue el acorazado USS Tennessee. Bastó una sóla bomba de metralla para hundirlo, ya que previamente había sido dañado por los incendios cercanos del USS West Virginia recién hundido.

Minisubmarinos japoneses, hasta un total de cuatro, fueron detectados poco a poco en el puerto. El primero ya había sido hundido por el destructor USS Ward antes del ataque. El resto fueron interpectados rápidamente por los barcos y las fuerzas de seguridad navales, lográndoles hundir o embarrancar en las orillas del puerto. Eran los I-16, I-18, I-20, I-22 e I-24. Cada minisubmarino iba tripulado por dos o tres marineros. Murieron 9 japoneses. Sólo un japonés de un minisubmarino se salvó, el marino Kazuo Sakamaki, que fue capturado por los americanos siendo el primer prisionero de guerra del Eje que atrapaban los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Destrucción de la flota americana en puerto bajo el fuego aéreo japonés. Los supervivientes huyen nadando o en balsas de salvamento de las balas enemigas. Imagen del film Pearl Harbor.

Los aviones japoneses siguieron atacando objetivos menores una vez que los principales buques habían sido dejados fuera de combate. El crucero de guerra USS Raleigh fue hundido al entrar el agua por el boquete de un torpedo. El destructor USS Shaw recibió un bombazo que formó una enorme explosión de fuego y humo que se vió desde todo el puerto justo antes de hundirse. Dentro de uno de los diques fueron destruidos completamente los destructores USS Cassin y USS Downes. El buque de reparaciones USS Vestal fue afectado muy seriamente por restos llameantes cercanos del USS Arizona y finalmente incendiado sin remedio. El portahidroaviones USS Curtiss resultó gravemente dañado y hubo de ser abonadonado ante el peligro de muerte sufriendo 19 muertos. Tampoco se salvó del hundmiento el dragaminas USS Oglala.

Algunos aviones americanos P-40 Warhawk y P-39 Aircobra consiguieron despegar entre los bombazos y disparos de los japoneses sobre los aeródromos. En especial hubo un caso muy heroico en que dos pilotos de P-40 Warhawk consiguieron derribar siete aviones japoneses entre ambos persiguiéndolos por todo Pearl Harbor. El resto de aparatos nipones abatidos se debió al fuego de las baterías antiaéreas o descargas de los soldados de infantería.

Gravemente dañados por bombas y torpedos resultaron los acorazados USS Maryland por dos artefactos que le dejaron la cifra de 4 víctimas mortales y el USS Pennsylvania en el que una bomba dejó 18 muertos. Un torpedo dañó gravemente al crucero USS Helena con 20 muertos. Sin víctimas mortales el crucero USS Honolulu sufrió algunos dañones menores.

La mayor proeza la protagonizó el acorazado USS Nevada que navegó dentro del lago intentando llegar al río que conectaba Pearl Harbor con el mar. Insistemente el acorazado fue perseguido por aviones nipones que le alcanzaron una y otra vez con sus bombas. Para el USS Nevada evitar ser hundido en medio del río y de ese modo no bloquear la entrada al puerto, embarrancó al borde del canal junto a la playa. Una vez inmóvil se abandonó el barco saltando los marineros por la borda, justo en el momento en que los japoneses quisieron terminar el trabajo convirtiendo en llamas al USS Nevada y destruyéndole con sus bombas. Con el buque fallecieron 50 marineros.

Zeros, Aichis y Nakajimas atacando las instalaciones hawaiinas. Imagen del film Tora, Tora, Tora!.

Japón aunque tenía la victoria al alcance de la mano, suspendió la tercera oleada aérea por miedo a perder el factor sorpresa, aunque hacerlo no le hubiera supuesto un problema, ya que podían haber destruido los depósitos de combustible de toda la Armada del Pacífico en la Tank Farm. Con la orden de vuelta, los aviones japoneses empezaron a regresar sobre las 10:40 horas a sus respectivos portaaviones.

El ataque a Pearl Harbor terminó con el mayor desastre militar y naval sufrido hasta ese momento por los Estados Unidos. Históricamente sería conocido como el “Día de la Infamia”.

Consecuencias

A las 14:26 hora de Washington, la transmisión por radio deportiva del partido de béisbol entre los Dodger y Gigants de Nueva York, fue interrumpida por el locutor a causa de una noticia de extrema importancia: “Excusadme amigos. Me dicen que en este momento los japoneses están bombardeando Pearl Harbor. No tengo más detalles. Sólo se sabe que bombardean nuestros barcos. Deseo que no sea verdad”. Cerca del partido, en el Teatro Carnegie Hall donde sonaba la Sinfonía Nº1 de Dimitro Sostakovich, reproducida por el compositor Arthur Rodzinsky, fue paralizada al confirmarse la noticia: “Los japoneses atacan Pearl Harbor”. Lejos de allí, a las 21:00 horas en el Reino Unido, el Primer Ministro Winston Churchill, que casualmente cenaba con el embajador estadounidense John Winant y el agregado militar Averell Harriman, se sobresaltaron cuando su mayordomo Frank Sawyer encendió la radio y todos escucharon la noticia sobre Pearl Harbor. Desde Berlín, el Ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joachim Von Ribbentrop, despertó emocionado con una llamada teléfonica al Ministro de Asuntos Exteriores italiano, Galeazzo Ciano, para comunicarle muy felizmente la gran victoria japonesa. Era cierto, dos de las mayores potencias del mundo, Estados Unidos y Japón, entraban en la refriega mundial en bandos distintos.

Las pérdidas en el ataque a Pearl Harbor fueron desastrosas para los Estados Unidos. Las bajas estadounidenses sumaron los 2.403 muertos, de los cuales 1.102 murieron en el acorazado USS Arizona, 68 civiles fueron de Pearl City, mientras que el resto empleados de otros buques y aeródromos. También hubo más de 5.000 heridos. Un total de 14 barcos de todos los tipos resultaron hundidos, además de cuatro más que fueron dañados. Un total de siete acorazados fueron destruidos o hundidos, se trataban del USS Arizona, USS Oklahoma, USS California, USS West Virginia, USS Tennessee, USS Nevada y USS Utah. Otros barcos hundidos fueron el crucero de guerra USS Releigh, tres destructores, un portahidroaviones y un dragaminas. La fuerza aérea encajó 188 aviones destruidos y otros 155 más dañados. Las instalaciones sufrieron graves desperfectos y daños, entre estas los hangares, infraestructuras del puerto, diques, cuarteles, etc.

Japón perdió 29 aviones y 5 minisubmarinos. Las víctimas mortales fueron de 65 muertos, de los cuales 55 eran pilotos y 9 marineros. Con este resultado Japón había tenido bajas mínimas a cambio de una enorme victoria decisiva.

Pérdidas de Estados Unidos:
·14 Navíos
-7 Acorazados
-1 Crucero
-3 Destructores
1 Dragaminas
-1 Portahidroaviones
-1 Buque de Reparaciones
·188 Aviones
·2.403 Muertos

Pérdidas de Japón:
·29 Aviones
·5 Minisubmarinos
·65 Muertos

Militarmente Estados Unidos había tenido una derrota catástrofica y Japón ganaba la iniciativa en el Oceáno Pacífico. La Marina Imperial Japonesa sin perder un sólo barco había causado daños de extrema gravedad a la inferior Marina Estadounidense y a otras ramas de sus fuerzas armadas. Sin poder reaccionar Estados Unidos, pues necesitaría tiempo para recuperarse, Japón se encontraba entre una más de las naciones del Eje que marchaban en aquella época victoriosas sin encontrar oposición alguna allí donde conquistaban, tal y como sucedía con Italia y el Afrika Korps avanzando África: o con Alemania, Rumanía, Hungría, Finlandia y Eslovaquia avanzando en Rusia. A finales de 1941 nadie parecía poder ser capaz de frenar al Eje.

El 8 de Diciembre de 1941, un dia después de Pearl Harbor, el Presidente Franklin Delano Roosevelt habló ante el Congreso, subido desde la tribuna, donde leyó la declaración de guerra a Japón: Ayer, 7 de Diciembre de 1941, los Estados Unidos de América fueron repentina y deliberadamente atacados por fuerzas navales y aéreas del Imperio de Japón. Es evidente que la planificación del ataque comenzó hace ya muchas semanas. Durante todo ese tiempo el gobierno japonés ha tratado deliberadamente de engañar a los Estados Unidos con falsas declaraciones y expresiones de esperanza sobre el mantenimiento de la paz. El ataque ayer a las Islas de Hawaii ha causado graves daños a las fuerzas armadas norteamericanas; lamento comunicarles que se han perdido más de 2.000 vidas de ciudadanos americanos. Por eso, aunque nos cueste mucho superar esta premeditada invasión, el pueblo americano, utilizando justificadamente su poderío, conseguirá al final la victoria absoluta. Debido a este ataque ruín y no provocado de Japón, solicito al Congreso que declare el Estado de Guerra.

A consecuencia de la alianza con Japón, Alemania e Italia se vieron obligadas a declarar la guerra a los Estados Unidos el 11 de Diciembre de 1941. China que se acababa de unir al bando de los Aliados al estar en liza contra Japón desde 1937, también declaró la guerra a los alemanes e italianos. Hitler comunicó la entrada en guerra con Estados Unidos en el Parlamento (Reichstag) de Berlín, bajo una oleada de aplausos. Mussolini desde del Palacio de la Plaza Venezia de Roma lanzó un discurso triunfal por la victoria en Pearl Harbor a sus masas de Camisas Negras y escuadras fascistas que abarrotaban la zona gritando “¡Duce, Duce…!”.

Yamamoto, el único mando pesimista del Eje junto al general alemán Erwin Rommel por la entrada de Estados Unidos en la guerra, expresó su famosa frase que haría historia: “Me temo que hemos despertado a un gigante dormido”.

Fotografía en el siglo XXI del Memorial al Acorazado USS Arizona. Bajo las piedras flotantes convertidas en lugar para la oratoria, reposan los restos del navío. Debido a la poca profundidad una de las chimeneas sobresale del agua.

El ataque a Pearl Harbor significó la entrada en la Segunda Guerra Mundial de Japón y Estados Unidos, lo que significó que 15 naciones más se sumasen a la lucha, totalizando en 43 países el número de contendientes. La razón de esto último es la expansión simultánea japonesa el mismo dia de Pearl Harbor por Filipinas, Malasia, las Indias Orienteales Holandesas, Wake, Guam, Hong Kong, Singapur etcétera, además de sumarse nuevos países al bando de los Aliados (Panamá, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Cuba o Haití) y también al bando del Eje (Thailandia, Estado de Birmania o India Libre).

Con Pearl Harbor, la guerra que se había iniciado en Polonia por la pequeña ciudad de Danzig en 1939, por fin se convertía en totalmente mundial. Se combatía ya desde Madagascar al Polo Norte, y desde las costas de Nueva York hasta los archipiélagos de Micronesia, pasando por las arenas de África, las montañas del Cáucaso, los desiertos del Próximo Oriente, los conflictivos Balcanes, las urbes de la Vieja Europa, la inmensidad de China, las estepas de Rusia, los arrecifes de Australia, los hielos del Ártico y las junglas del Sudeste Asiático. La Humanidad peleaba a muerte en una cruenta guerra civil, entre hermanos, en este caso de los habitantes del Planeta Tierra.

 

Bibliografía:

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Alba de fuego en Pearl Harbor”, S.A.R.P.E. (1978), p.662-682
Derrick Wright, Pacific Victory. “A New Sun Rising”, Sutton (2005), p.1-7
Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 2, El triunfo y la tragedia. “¡Pearl Harbor!”, Planeta Deagostini (1959), p.501-512
Jacques Pirenne, Historia Universal. “Japón ataca a Estados Unidos e Inglaterra”, Exito (1961) p.345-346