Acción de las Islas Kerkenah

 

Alemania e Italia, ante la necesidad de llevar refuerzos al general Erwin Rommel, que precisaba más ayuda para su Afrika Korps en la reconquista de Libia, se vieron en la necesidad de crear convoyes que suministraran a los ítalo-germanos en el Desierto del Sáhara.

Marina del Eje

Bajo nombre de Convoy Tarigo, cinco mercantes, de los cuales cuatro eran alemanes y uno italiano, la Marina Italiana (Regia Marina) decidió que navegaran rumbo a Trípoli desde Nápoles con tal de abastecer cuanto antes al Afrika Korps. A los cargueros les escoltaban tres destrucotres: el Tarigo de 1.917 toneladas y seis cañones de 120 milímetros, más los Lampo y Baleno de 1.602 toneladas ambos con cuatro cañones de 120 milímetros.

Zarpado el Convoy Tarigo de Nápoles la noche del 13 al 14 de Abril de 1941, en medio de un mal temporal en la costa italiana, el reconocimiento aéreo no pudo precisar si había presencia de buques enemigos británicos. Entonces se decidió una nueva ruta en el Mar Mediterráneo con el fin de evitar a los aviones torpederos basados en Malta que por aquel entonces alcanzaban un radio de 150 millas náuticas. La novedosa vía marítima fue bordear Sicilia por el norte y descender por la costa de Túnez desde el Cabo Bon hasta las Islas Kerkenah para llegar a Trípoli a continuación.

Convoy Tarigo:
3 Destructores italianos.
5 Mercantes (4 alemanes y 1 italiano).

Royal Navy

Descubierto el Convoy Tarigo por un avión de reconocimiemto británico el 15 de Abril, el almirante Andrew Cunningham de la Marina Británica del Mediterráneo (Royal Mediterranean Fleet), ordenó hundirlo como fuera. Para ello se eligió al capitán Philip Mack de la 14ª Flotilla de Destructores que zarpó de Malta con los cuatro destructores HMS Jervis, HMS Janus, HMS Nubian y HMS Mohawk, todos entre las 1.800 y 2.200 toneladas con cañones de 120 milímetros, los cuales superaban en blindaje a los italianos y los igualaban en tiro.

Como el servicio de intelegencia británico pudo descifrar todo el plan italiano. El capitán Mack ideó un plan infalible. Se adelantó al Convoy Tarigo y situó a sus cuatro destructores ocultos entre la noche cerca de las Islas Kerkenah, justo en la boya luminosa número 4 por donde tenían que pasar los buques ítalo-germanos. La trampa era una auténtica tela de araña.

14ª Flotilla de Destructores:
4 Destructores británicos.

Trampa de las Islas Kerkenah

A la 1:58 horas de la noche del 16 de Abril de 1941, con plena luna llena, los focos de los destructores británicos iluminaron al Convoy Tarigo navegando al lado de las Islas Kerkenah. El destructor italiano Baleno fue el primero en ser rocíado por fuego a sólo 2.200 metros de distancia, quedando inutilizado al instante y muriendo todos los oficiales del cuerpo general, aún así pudo embarrancar y ser evacuado antes de hundirse. Al mismo tiempo el único carguero italiano Sabaudai fue acertado en sus paquetes de municiones que estallaron en un inmenso hongo de fuego que se elevó 600 metros de altura enviando al buque al fondo del mar. El resto de los cuatro cargueros alemanes también fueron incendiados y hundidos irremediablemente en aquellas aguas poco profundas por las que sobresalieron parte de las estructuras. El material bélico como camiones y municiones contribuyó notablemente a que los buques fueran destruidos con tanta facilidad.

De la sorpresa inicial en la noche, parecida a la de la Batalla del Cabo Matapán, los otros dos destructores italianos consiguieron recobrarse y contraatacar fieramente contra los británicos. El destructor Tarigo en su afán de venganza por sus compañeros, lanzó tres torpedos a manos del único suboficial superviviente, Ettore Bisagno, de los cuales dos explotaron en el destructor británico HMS Mohawk, que con una inmensa brecha de agua se hundió velozmente, llevándose consigo a 41 marineros que perecieron ahogados. A continuación el Tarigo y Baleno también se fueron a pique.

Cuando amaneció la batalla había terminado. Entonces empezó el rescate de supervivientes. Gracias a dos barcos hospitales italianos que acudieron a las Islas Kerkenah se pudieron rescatar del agua a 1.300 supervivientes ítalo-germanos.

Resultado

Como en la Batalla del Cabo Matapán, se producía un nuevo desastre en la noche para el Eje, que al igual que antes había costado muy caro.

Las pérdidas del Eje fueron todas poque la escuadra al completo fue hundida. Hubo un total de ocho barcos hundidos, entre los que habían tres destructores y un carguero italianos, más cuatro mercantes alemanes. Murieron 350 ítalo-germanos entre marineros y soldados. El material que se perdió a bordo de los cargueros fue enorme: 300 vehículos, 3.500 toneladas de armamento y 14.938 toneladas brutas de víveres.

Reino Unido victorioso, en esta ocasión no salió indemne como en Matapán, ya que le fue hundido un destructor y tuvo 43 muertos.

Una vez más, la ausencia de un reconocimiento aéreo efectivo, y la plena confianza en la noche de los italianos, llevaron a un nuevo desastre.

Pérdidas del Eje:
1 Destructor hundido.
5 Mercantes hundidos.
350 Muertos.

Pérdidas de Reino Unido:
1 Destructor hundido.
43 Muertos.

 

Bibliografía:

Luis de la Sierra, La Guerra Naval en el Mediterráneo. “Cementerio de buques en los bajos de Kerkenah”, Editorial Juventud (2005), p.260-264

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “La dura guerra de los convoyes y las dos batallas de Sirte”, S.A.R.P.E. (1978), p.722

http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_the_Tarigo_Convoy