Consecuencias

 

Una nueva etapa para la Humanidad se abrió con la capitulación que el Eje firmó en la Bahía de Tokyo, a bordo del acorazado estadounidense USS Missouri, el 2 de Septiembre de 1945. Incertidumbre era el mayor interrogante que todas las naciones se planteaban, sin saber si su futuro iría a mejor o a peor.

Pérdidas Humanas

Sin duda alguna los muertos fueron la consecuencia más grave de la Segunda Guerra Mundial, pues ya no tenían ningún retorno. Más de 80 millones de personas perdieron la vida en el conflicto, es decir, más de un 2% de la población mundial total. La Unión Soviética se llevó la peor parte con 27.000.000 de muertos, la mitad civiles. China perdió 15.000.000 de personas, quedando su cifra en segundo puesto. Alemania en la guerra que inició tuvo 9.000.000 de muertos, una parte militares, otra civiles caídos en los bombardeos y otra población expulsada de Europa Oriental. Polonia, país por el que se empezó la contienda, descendió en porcentaje de habitantes más de un 20% con 5.000.000 de muertos. Al Japón el conflicto le costó más de 3.000.000 de víctimas mortales, de las cuales muchas perecieron en los bombardeos o con las bombas atómicas. Países con otras cifras de un millón de muertos cada uno fueron Yugoslavia, India, Rumanía, Indonesia e Indochina. Otras naciones del Eje tuvieron elevadas cuotas de caídos como Hungría 750.000 e Italia 600.000. Tanto la Francia Libre como la Francia de Vichy sufrieron juntas 600.000 fallecidos por su patria. Estados Unidos no fue bombardeado ni atacada su población civil, pero a pesar de todo 500.000 militares murieron. Gran Bretaña por su parte perdió a 450.000 compatriotas. El resto de países de Europa como Holanda, Grecia, Finlandia, Bulgaria, Bélgica, Lituania, Letonia, Estonia y Escandinavia sufrieron otros tantos centenares o decenas de miles de muertos, lo mismo que el Sudeste Asiático y Oceanía. Por último la población de África encajó medió millón de fallecidos más.

Cementerio a los caídos en Normandía.

Hubo además en el conflicto 3.000.000 de desaparecidos. Los heridos ascendieron 35.000.000, muchos de los cuales estaban mutilados.

Pérdias Materiales – Económicas

Desastrosas fueron las pérdidas materiales en todo el Planeta Tierra. Las ciudades estaban destruidas, los pueblos y aldeas arrasados, los campos quemados y los bosques chamuscados. La industria había reducido su capacidad de producción a niveles mínimos, muchos yacimientos de materias primas habían desaparecido y las zonas de cultivo estaban convetidas en ceniza. Incendiados resultaron cuantiosos pozos de petróleo y oleoductos, siendo también intransitables los medios de transporte como las carreteras o vías de ferrocarril. Toda las finanzas extranjeras y la moneda nacional de cada país se devaluaron mundialmente a límites inimaginables. Con todo este panorama era evidente el gigantesco desastre económico que hacía morirse de hambre a una gran parte de las naciones del mundo.

Cúpula de un edificio en Hiroshima tras los restos de la bomba atómica.

Arrasado al completo quedó el oeste de la Unión Soviética, siendo 77.000 ciudades o aldeas destruidas, las principales industrias desmanteladas y gran parte del petróleo quemado, de hecho únicamente el país siguió adelante gracias a las nuevas fábricas de Asia Central y los Urales que dieron inicio a una nueva etapa industrial. En Polonia el ámbito urbano era inexsistente, pues todas su ciudades desaparecieron prácticamente. Alemania y Japón quedaron económicamente destrozadas y casi sin nunguna de sus ciudades en pie; sólamente la mentalidad trabajadora de estos dos pueblos hizo posible una rápida reactivación económica que impidió la caída en una hambruna. Exclusivamente Estados Unidos fue el único beneficiado de la guerra, ya que gracias a su industria bélica consiguió un empleo estable para su población sin que fuese afectada por el resto de los problemas del mundo, llegando incluso su economía a un alto nivel de Estado de bienestar. Salvo América, el resto de naciones desde la Europa Oriental, a Italia, los Balcanes, la India y el Sudeste Asiático, estaba en auténticas bancarrotas.

Ciudades de Europa y Asia fueron arrasadas al 100%, como el caso de Alemania en Dresde y Colonia, en Polonia de Varsovia, en la Unión Soviética de Stalingrado y Kharkov, en Gran Bretaña de Coventry, en Francia de Caén, en Rumanía de Ploiesti, en Italia de Cassino o en Japón de Hiroshima y Nagasaki pulverizadas por las bombas atómicas. Otras metrópolis quedaron casi destruidas como Leningrado en Rusia, Berlín y Hamburgo en Alemania, Tokyo y Osaka en Japón, Manila en Filipinas, Falaise en Francia, Beijing en China, Darwin en Australia, Budapest en Hungría y Rangún en Birmania. Muchas otras ciudades sufrieron daños muy graves y destrucciones como Londres, Dover, Southampton, Plymouth, Liverpool, Manchester y Belfast en Gran Bretaña; Düsseldorf, Meckelenburgo, Munich, Viena, Nuremberg y Hessen en Alemania; Yokohoma, Kobe, Fukuoka o Kure en Japón; Sevastopol, Minsk, Kíev o Moscú en la Unión Soviética; o Milán y Génova en Italia. De menor gravedad fueron las destrucciones de Heilsinki en Finlandia, Diego Suárez y Sidney en Australia, Imphal y Kohima en India, Shangai y Changde en China, Vancouver en Canadá, Tobruk en Libia, Mogadiscio en Somalia, Arnhem y Rotterdam en Holanda, Bruselas y Bastogne en Bélgica, Cracovia y Lödz en Polonia, Bagdad y Bassora en Irak, Praga en Chequia, Bratislava en Checoslovaquia, Narvik en Noruega, Bangkok en Thailandia, Belgrado en Serbia, Zagreb en Croacia, Ljubliana en Eslovenia, Pogdorica en Montenegro, Kasserine en Túnez, Atenas en Grécia, Sofia en Bulgaria, Haifa y Tel Aviv en Palestina, Addis Abebba en Etiopía o la Valetta en Malta.

Fotografía de Varsovia en la postguerra. La capital polaca fue la ciudad más destruida en porcentaje del conflicto.

Notables fueron las reducciones de petróleo en todo el mundo, afectando sobretodo a Europa Oriental, Japón y el Sudeste Asiático. En Europa la crisis petrolífera quedó agravada por los incendios de la central de crudo de Maikop y Grozni en el Cáucaso, la destrucción de los pozos de petróleo de Ploiesti en Rumanía, así como el boicot de algunos oleoductos en Irak. Las zonas petrolíferas de Indonesia en Asia quedaron tambiém muy dañadas, por lo que también fue difícil suministras crudo a los países del Sudeste Asiático e Insulindia.

Un enorme descenso sufrió la agricultura del suelo durante la guerra. Por ejemplo en Asia y especialmente China, la agricultura irrigada del arroz desapareció, haciendo que mucha gente no pudiera llevarse nada a la boca y por tanto desatándose una mortal hambruna. Los campos de trigo de Ucrania que antaño alimentaban a parte de Europa habían quedado quemados, lo que acabó en una desnutricción de tal calibre que dejó medio millón de muertos. El ámbito rural de Polonia resultó inservible con las consecuentes hambrunas. Lo mismo sucedió en Holanda durante el invierno por la falta de materias primas y electricidad. Alemania y Japón tuvieron la suerte de que sus campos de cultivo apenas fueron tocados, con lo cual su agricultura apenas notó contratiempos.

Sobre el mar la economía fue afectada muy negativamente debido a las pérdidas de la flota mercantil, ya que durante el conflicto los Océanos Atlántico, Pacífico, Índico y Ártico fueron testigos de millares de hundimientos con millones de toneladas brutas. De hecho las flotas mercantes de las principales potencias habían quedado reducidas a un 40% de su capacidad total. Gran Bretaña fue el principal afectado por esta crisis al no contar apenas con suficientes buques para abastecer a la población de las Islas Británicas y a sus colonias. Más de 10.000 barcos fueron hundidos durante toda la guerra entre los diversos bandos.

Restos del Reichstag en Berlín.

También enorme fue el coste monetario. La gran parte del dinero se perdió invirtiendo en armamento o endeudándose las naciones con terceras a cambio de la obtención de favores. Por otro lado el oro de los países ocupados por el Eje o la URSS fue embargado, no volviéndose a saber más de ello en la mayoría de los casos.

No se saneó la economía mundial hasta el anuncio del Plan Marshall en 1947, un programa de donación de crédito estadounidense para la recuperación económica de Europa. Los países que se beneficiaron de ello, acelarando su reconstrucción fueron Gran Bretaña, Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania Occidental, Austria, Grecia, Portugal, Suiza, Irlanda, Islandia y Turquía.

Territorios

Alemania fue repartida militarmente en cuatro zonas de ocupación por la Unión Soviética, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Los británicos ocuparon el noroeste de Alemania, los soviéticos el noreste, los estadounidenses el sureste y los franceses el suroeste. El territorio de Prusia Oriental fue cedido a la Unión Soviética y a Polonia que se lo repartieron equitativamente. Silesia y Pomerania fueron anexionadas por Polonia. Alsacia y Lorena regresaron a manos de Francia y Schleswig a Dinamarca. Austria una vez más se independizó. Por último Berlín fue dividida en una zona de influencia soviética al este, mientras que otra zona de influencia al oeste se repartió para los americanos, ingleses y franceses.

Mapa del reparto de Alemania entre Estados Unidos, la Unión Soviética, Gran Bretaña y Francia.

Japón estuvo ocupado únicamente por Estados Unidos en las ciudades de Tokyo, Osaka, Yokohama o Sasebo, incluyendo archipiélagos como Okinawa en la prefactura de las Islas Ryuku e Iwo Jima en las Islas Volcano. La Unión Soviética se anexionó las Islas Kuriles y Sajalín que Japón perdió como parte de su territorio. La provincia de Corea obtuvo su independencia. Manchuria fue repartida entre China y la URSS, mientras que las colonias de las Islas Micronesia, Islas Palau, Islas Carolinas, Saipán y Tinian pasaron a manos estadounidenses.

Europa Oriental fue la región mundial que más cambios experimentó. Polonia tuvo que abandonar a favor de la URSS sus zonas de Brest y Volhynia en el este, para ser compensada con trozos de Prusia, Pomerania y Silesia a costa de Alemania. Rumanía, Hungría y Bulgaria quedaron militarmente ocupadas por la Unión Soviética. Checoslovaquia y Polonia a pesar de una independencia más controlada por las democracias occidentales, finalmente pasaron a estar dirigidas bajo el comunismo de la URSS. Lituania, Letonia y Estonia no recobraron su independencia al ser anexionadas por la Unión Soviética.

Independencia de Corea tras un largo período de colonialismo japonés.

Grandes cambios se produjeron en los Balcanes. Croacia, Eslovenia, Serbia y Montenegro perdieron su independencia cuando Yugoslavia volvió a constituirse. La Península de Fiume y Trieste dejaron de pertenecer a Italia para ser yugoslavas, mientras que las Islas del Dodecaneso se convirtieron en griegas. Hungría cedió a Yugoslavia la provincia de Novi Sad, perdiendo a 5 millones de sus habitantes. Bulgaria tuvo que devolver Macedonia a Yugoslavia, aunque se le permitió quedarse el territorio rumano de la Dobrudja Meridional. Precisamente Rumanía fue la más castigada por ser la nación que más territorios perdió, no sólo Dobrudja, sino también Transilvania a favor de Hungría y Bukovina y Besarabia a la URSS. Únicamente Albania fue respetada íntegramente.

Asia cosechó modificaciones fronterizas muy significativas. Birmania, Malasia y Singapur regresaron a manos del Imperio Británico, Indochina a Francia, Indonesia a Holanda, Timor Oriental a Portugal, la Isla de Formosa a China y Nueva Guinea a Australia. Thailandia perdió parte de sus territorios orientales a favor de la Indochina Francesa como el Preah Vihear en Camboya.

Europa Occidental y Escandinavia vivieron algunos cambios fronterizos de interés. Francia recuperó Niza y Saboya a costa de Italia. Finlandia perdió territorios a favor de la Unión Soviética como el Istmo de Carelia, Péstamo, Hängo y las Islas de los Pescadores en el Océano Glacial Ártico. Por último Austria fue repartida en cuatro zonas de influencia por Estados Unidos, la URSS, Gran Bretaña y Francia.

Anexión de Trieste por Yugoslavia a costa de Italia.

África y Oriente Medio fueron los bloques geopolíticos menos afectados territorialmente. Por ejemplo en África sólamente se reconoció la independencia de Etiopía que fue separada de Italia, aunque Libia, Somalía y Eritrea les fueron devueltas a los italianos. En el Próximo Oriente las naciones de Siria y Líbano se independizaron, mientras que la ocupación inglesa en Irán, Irak y Egipto concluyó para devolver la soberanía a estos países.

Población

La población del Planeta Tierra tras la Segunda Guerra Mundial tomó un rumbo diferente tras la descomposición y la formación de nuevas fronteras. Hubo más de 30.000.000 de desplazados en todo el mundo.

Europa vivió un éxodo como jamás antes se había visto. La población germánica étnica “volksdeutsche” tuvo que abandonar a millones los territorios de Prusia Oriental, Pomerania, Posen y Stteting a costa de los desplazados polacos, expulsados a su vez por los colonos ucranianos y bielorrúsos. Los habitantes alemanes “sudetes” en Checoslovaquia abandonaron el país bajo la amenaza de las armas. Otros ciudadanos en Alemania Oriental, queriendo evitar el comunismo, se unieron a las penosas marchas. Curiosamente Alemania Occidental, se convirtió en el mayor lugar de acogida de refugiados del mundo.

Polonia también estuvo obligada a abandonar la parte oriental de su país, emigrando millones de personas a los territorios cedidos por Alemania o bien a otros lugares de Europa y Estados Unidos. Como Hungría obtuvo la Transilvania, los rumanos de allí fueron expulsados de sus hogares, al igual que los de la Dobrudja huyendo de los búlgaros. Sobre los Balcanes los inmigrantes alemanes e italianos fueron deportados fuera, mientras que cientos de miles de húngaros en Novi Sad se vieron obligados a emigrar por culpa de la radicalización de Yugoslavia, incluso millares de refugiados croatas, eslovenos o chetniks viajaron al extranjero para no volver.

Judíos llegando a Israel para poblar Palestina en 1949, motivo que generará cuantiosos conflictos entre hebreos y árabes.

Caótica fue también la situación en Asia. Más de 8.000.000 de japoneses, manchús y coreanos abandonaron sus ciudades expulsados por China y la Unión Soviética para marchar a un destino incierto. Japón que había reducido sus fronteras, recibió inesperadamente una población masiva de manera descontrolada que desbordó a las autoridades. Los thailandeses de Camboya tuvieron que regresar exiliados a su país. Sin embargo el movimiento migratorio más destacado se efectuó en Corea con muchos millones de personas huyendo de la marea comunista de la zona norte ocupada por la URSS a la más cómoda zona sur.

Millares de judíos de Europa, la mayoría supervivientes del Holocausto, emigraron a Palestina donde se asentaron en colonias para disgusto de los árabes. África apenas sufrió movimiento poblacional, salvo el desplazamiento de tribus entre Etiopía y Eritrea.

Juicios de Nuremberg y Tokyo

Después de terminar la Segunda Guerra Mundial los vencedores decidieron juzgar a los vencidos, tanto en Alemania como en Japón, con los Juicios de Nuremberg y los Procesos de Tokyo.

Los delitos cometidos por Alemania y Japón se juzgaron en cuatro apartados: Crímenes contra la Paz, Crímenes de Guerra, Crímenes contra la Humandidad y Complot. El Tribunal Penal Intenacional se constituyó para juzgar a los acusados de Nuremberg y Tokyo, aunque prevalecería en el tiempo para condenar a los criminales de futuras guerras. Lógicamente los crímenes de los vencedores nunca serían juzgados porque evidentemente los Aliados habían ganado la guerra, aunque los hubo igual de crueles.

Tribunal de Nuremberg (izquierda) y Procesos de Tokyo (derecha).

Juicio de Nuremberg:

El Juicio de Nuremberg duró de 1945 a 1949, siendo acusadas 611 personas y teniendo como jueces a representantes de Estados Unidos, Gran Bretaña, la Unión Soviética y Francia. Se condenó a muerte a Herman Goering, Alfred Jodl, Wilhelm Keitel, Alfred Rosenberg, Joachim Von Ribbentropp, Julius Streicher, Arthur Seyss-Inquart, Ernst Kaltenbrunner, Hans Frank,Wilhelm Frick y Fritz Sauckel. La cadena perpetua fue para Rudolf Hess, Erich Raeder, y Walter Funk. Albert Speer y Baldur Von Schirach fueron condenados a 20 años de prisión; Konstantin Von Neurath a 15 años y Karl Doenitz a 10 años de cárcel. Franz Von Pappen, Hans Fritzschie y Hjalmar Schacht fueron absueltos. Antes de ser ejecutado Herman Göering se suicidó, aunque el resto de los condenados a muerte murieron en la horca. Curiosamente todos los condenados a prisión fueron puestos en libertad en pocos años, excepto Rudolf Hess que se quedó voluntario en la cárcel hasta el fin de sus días.

Procesos de Tokyo:

Los Procesos de Tokyo duraron entre 1946 y 1948, juzgando a un total de 25 personas, incluído el antiguo Primer Ministro de Japón Hideki Tojo. El juicio lo presidieron Estados Unidos, Gran Bretaña, China, Australia, Nueva Zelanda, Filipinas, Francia, India, Unión Soviética, Holanda y Francia. Tojo fue condenado a muerte junto a Dohiara Kenji, Itagaki Seishiro, Muto Akira, Matsui Iwane, Kimura Heitaro e Hirota Koki. Hubo 15 japoneses más sentenciados a cadena perpetua que salieron años más tarde en libertad, además de ser dos absueltos. Los Procesos de Tokyo fueron polémicos porque no se juzgó al Emperador Hiro-Hito, siendo el motivo que algo así hubiera golpeado a la moral de los japoneses con un consecuente caos social.

Descolonización

Algo completamente nuevo significó la postguerra: la rebelión a veces pacífica y a veces violenta de las colonias que empezaron a separarse de sus dueños.

Asia quedó descolonizada casi totalmente. India con el movimiento de Mahatma Gandhi obtuvo su hegemonía en 1947, aunque en la Unión India y Pakistán que terminaron separándose en una guerra civil sobre Cachemira que costó más de 3 millones de muertos. Menos trágica fue la marcha del Imperio Británico de las colonias de Birmania, Malasia y Singapur. La Indochina Francesa en 1954, tras la derrota gala en la Batalla de Dien Bien Phu, se descuajó de Francia en Vietnam, Laos y Camboya. Indonesia por último se independizó de Holanda. La única presencia europea en Asia fueron los ingleses en Hong Kong y los portugueses en Macao.

Derrota francesa en Dien Bien Phu, fin del colonialismo francés en Indochina.

Con la Conferéncia de Bandung en 1955, todas las colonias continentales del África comenzaron a independizarse del Imperio Británico a costa de mucha sangre como Kenya, Tanzania, Nigeria, Islas Seychelles etcétera. Bélgica simultáneamente quedó sumida en una intemrinable guerra en el Congo y Ruanda que acabó en sendas independencias. Mucho más violenta fue el África Occidental Francesa, especialmente la Guerra de Argelia y la Guerra del Rif contra Marruecos a la que se sumó España, acabando ambas en 1962 con la soberanía de dichos países y el resto de territorios franceses en Túnez, Chad, Gabón, Madagascar, etcétera. Únicamente Libia, Somalia y Eritrea se separaron pacíficamente de Italia, además de Guinea Ecuatorial de España. Las últimas potencias en marcharse fueron Portugal de Angola en 1974 y España del Sáhara Occidental en 1975.

Oceanía vivió la independencia de Nueva Guinea a partir de Australia. Por otro lado Reino Unido abandonó las Islas Salomón y las Islas Fidji. Francia fue la única que no quiso renunciar a sus dominios en el Océano Pacífico de Polinesia y Tahití.

También, aunque en menor medida, Gran Bretaña abandonó sus colonias europeas. Fue el caso de Malta y Chipre.

Uno de los conflicto más largos, herencia de la descolonización fue el de Oriente Medio. Todo ocurrió cuando Reino Unido dejó su Mandato sobre Palestina, reconociéndose entonces la independencia del Estado de Israel en 1948. A raíz de la descolonización de este lugar se dieron inicio las diversas guerras árabes-israelís. El motivo es que no se contó con la mayoría de población palestina musulmana, lo que propició un odio de las comunidades árabes hacia los judíos. Tanto por un lado como por el otro se vertió incontable sangre durante todo el siglo XX.

Guerra Fría

La consecuencia internacional más significativa de la Segunda Guerra Mundial fue indudablemente la Guerra Fría. Este conflicto protagonizado por los dos bloques antagónicos de tendencias político-económicas distintas, el capitalista y el comunista, ambos dirigidos por las dos grandes superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, no tuvo campos de batalla entre los principales contendientes, sino frentes secundarios a nivel de guerras, revoluciones o golpes de Estado para intentar atraerse al resto de naciones hacia el bando conveniente. Básicamente se caracterizó por una tensión latente en la sociedad, la prensa y el arte, con un obsesión psicológica al espionaje y al terror nuclear.

Todo empezó en 1947 cuando el Presidente estadounidense Harry Truman anunció el Plan Marshall consistente gran donativo monetario para pagar la reconstrucción de Europa tras la guerra. En el comunicado incluyó que todas las naciones eran libres de aceptar el dinero, incluídas las que estaban dentro del bloque comunista. Iósif Stalin al liderazgo de la Unión Soviética interpretó aquello como una agresión y como respuesta los rusos bloquearon el Berlín ocupado por los Aliados. Como la ciudad no podía ser abastencia por tierra, Estados Unidos abrió un puente aéreo con la capital alemana, amenazando a los rusos que como se atrevieran a derribar un avión, los Aliados le declararían la guerra. La URSS obedeció al principio, viéndose obligada a fundar la República Democrática Alemana en su área de influencia, mientras los Aliados instauraban la República Federal Alemana en el oeste. Sin embargo en 1949, cuando Moscú obtuvo la bomba atómica, los rusos se encontraron en igualdad de condiciones para tener libertad de acción sobre países secundarios. Había estallado la Guerra Fría.

Puente aéreo sobre Berlín para separar el mundo capitalista del comunista.

Nada más acabar la Segunda Guerra Mundial, de nuevo estalló la Guerra Civil China, iniciándose las hostilidades donde se habían dejado antes de la invasión japonesa de 1937. El Kuomintang de Chiang Kia-Shek se enfrentó al Partido Comunista Chino de Mao Tse-Tung, este último muy reforzado por la industria en Manchuria que la URSS le había cedido tras la victoria contra Japón. Unos cuatro años duraron los combates en el continente hasta la derrota del Kuomintang con la toma de Pekín y la instauración de la República Popular de China, proclamándose Mao Tse-Tung el Gran Timonel de los chinos. Contrariamente Chiang Kai-Shek huyó a Formosa, Taiwán, donde fundó la República Nacionalista China como alternativa capitalista al modelo chino. Ambos países nunca firmaron la paz, sólo el alto el fuego, aunque sobre el papel seguieron en guerra.

Inevitablemente el mundo quedó dividido en dos mitades territoriales e ideólogicas enfrentadas a ambos lados del Telón de Acero. Por parte del bloque capitalista estaba la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que incluía a Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Italia, República Federal Alemana, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Portugal, Canadá y Turquía; además de colaboradores como Israel, España, Japón, Corea del Sur, Taiwán o Suiza. Por parte del bloque comunista estaba el Pacto de Varsovia con la Unión Soviética, Polonia, Checoslovaquia, República Democrática Alemana, Rumanía, Hungría, Bulgaria y Albania; además de colaboradores como China, Yugoslavia, Mongolia, Corea del Norte o Vietnam del Norte. Por último, para nivelar la balanza internacional la Organización de Naciones Unidas (ONU) pujaría siempre durante el conflicto bipolar con la finalidad de evitar una escalada de hostilidades.

De nuevo en 1950, el bloque socialista se atrevió a dar un paso más azuzando la Guerra de Corea con el ataque de los norcoreanos comunistas en el norte a los surcoreanos democráticos en el sur sobre la Península Coreana. Por primera la OTAN intervino militarmente con tropas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, la Commonwealth y otras naciones, las cuales se encontraron dentro del territorio coreano con tropas de la URSS y China que vinieron en socorro de los comunistas. Un total de tres años duró la guerra hasta que los norcoreanos fueron expulsados de Corea del Sur y la capital de Séul, dejando más de 2 millones de muertos entre los diversos bandos. Con el Tratado de Panmunjon se pusieron fin a las hostilidades, siendo el resultado la partición de Corea del Norte con Corea del Sur a través del Paralelo 38º.

Guerra de Corea. Refugiada coreana pasa junto a su hijo ante un tanque estadounidense.

Coincidiendo con la muerte de Iosif Stalin en 1953 y la asombrosa condena del estalinismo por parte de la nueva administración encabezada por el Presidente Nikita Krushchev, el mundo comunista experimentó notables cambios. Por ejemplo ese mismo año estalló la Revolución de Berlín por parte de ciudadanos descontentos contra la carestía de vida y la falta de libertades, seguidas de otras manifestaciones similares en Polonia o Pliesen en Checoslovaquia, todas ellas aplastadas duramente. La más sangienta fue la Revolución Húngara en 1956, en la cual miles de estudiantes y obreros tomaron las calles de Budapest hasta que fueron disueltos violentamente por las autoridades comunistas y el Ejército Rojo que intervino con una fuerte represión. Aquella sovietización forzosa de Europa hizo que naciones tradicionalmente comunistas como la Albania de Enver Hoxa se retirara del Pacto de Varsovia o la Yugoslavia de Josip Tito rompiese relaciones con Moscú.

Tensión hubo también en Oriente Medio con la Guerra del Canal de Suez que libró Egipto contra Gran Bretaña, Francia e Israel. Aquel conflicto que lograron frenar tanto las presiones de Estados Unidos como de la Unión Soviética, puso fin a la presencia británica en Egipto para siempre, país que consiguió nacionalizar el Canal de Suez. A partir de ese momento el modelo socialista egipcio de manos de Abdel Nasser, se extendería a otras naciones árabes como Libia, Argelia, Túnez, Siria, Yemen o Irak.

Ataques de Egipto en el Canal de Suez contra los barcos de Gran Bretaña y Francia.

No se pudo tampoco frenar a China que sin previo aviso invadió el Tíbet, territorio que casi duplicó su tamaño. Pero tampoco fue el único, ya que arrebató a Vietnam las Islas Paracel e Islas Spratley, así como algunos archipiélagos a Taiwán y la zona de Arunachal Pradesh a la India. A causa de este expansionismo chino, Moscú se vió obligado a romper relaciones con Pekín cuando los chinos intentaron fallidamente una agresión sobre el territorio ruso fronterizo, algo que sin duda afectó a la marcha de la Guerra Fría. Todas estas ansias de conquista china coincidieron con el “Gran Salto Adelante”, un plan económico para el desarrollo de la nación que acabó en un fracaso rotundo con 30 millones de muertos en la mayor hambruna de la Historia.

Cuba desarrolló un modelo comunista cuando triunfó la guerrilla y posteriormente venció la Revolución Cubana de 1959 liderada por Fidel Castro. Este suceso en el Caribe fue clave, ya que en 1961 la URSS aprovechó sus buenas relaciones con Castro para establecer cabezas atómicas en la isla al mismo tiempo que en Alemania levantaba el Muro de Berlín para contener al bloque capitalista. Sin embargo Estados Unidos, liderado por el Presidente John Kennedy en ese momento, descubrió el plan, lo que derivó en la Crisis de los Misiles de 1962 que a punto estuvo de provocar una Tercer Guerra Mundial de no ser por mediación de la ONU. Finalmente se obligó a la URSS a retirar los misiles de Cuba y a Estados Unidos también a hacer lo mismo con los suyos en las bases de Turquía e Italia. Otra consecuencia muy importante fue la firma del Tratado de No Proliferación contra las armas nucleares.

Diversas victorias cosechó el bloque capitalista en la década de los sesenta. Una de ellas fue la caída política en el plano internacional de Abdel Nasser en Egipto tras ser derrotado en la Guerra de los Seis Días por Israel, victoria que también consiguió sobre Siria y Jordania, ocupando la Península del Sinaí, los Altos del Golán y Cisjordania. Otro triunfo fue la consolidación de la Organización de Estados Americanos que permitió a Estados Unidos instaurar gobiernos afines, a veces muy sangrientos, en toda Latinoamérica como en Bolivia, Perú o Chile. Tecnológicamente los estadounidenses también se impusieron con el viaje a la Luna, eclipsando de ese modo el éxito del lanzamiento de la sonda soviética “Sputnik”. Dentro del propio bloque socialista explotaron rebeliones internas como la “Primavera de Praga” en Checoslovaquia, donde cientos de estudiantes fueron duramente reprimidos. Incluso hubo disidencias entre los mismos comunistas como fue el caso de la Revolución Cultural en China de 1966 que dejó un millón de muertos por los desacuerdos entre los jefes del Partido Comunista Chino.

Entre 1965 y 1972 tuvo lugar la Guerra de Vietnam. Este conflicto estalló cuando el Vietnam del Norte encabezado por el comunista Ho Chin Mihn inició en el Vietnam del Sur de tendencias capitalistas una guerrilla a manos del Vietcong, lo que propició la intervención militar de Estados Unidos a favor de los survietnamitas, mientras que soviéticos y chinos apoyaron también militarmente a norvietnamitas. Lo que tenía que ser una guerra corta para Washington se prolongó años, ya que las tropas estadounidenses sufrieron todo tipo de calamidades en la selva, acosados por una guerrilla interminable y una opinión contraria de su población en retaguardia. En 1972 Estados Unidos se retiró humillado sin haber podido vencer a sus enemigos. Al año siguiente, en 1973, Vietnam del Norte se anexionó Vietnam del Sur, constituyéndose la República Socialista de Vietnam. Aquella derrota supuso uno de los mayores golpes morales para Estados Unidos. Para Vietnam la victoria significó un peso internacional considerable, ya que se permitió invadir Camboya, de la cual expulsó a los Jemeres Rojos, un régimen comunista que le hacía la competencia y que previamente había asesinado a más de 2 millones de personas en su propio país.

Guerra de Vietnam. Tropas estadounidenses en la jungla.

Todo parecía llevar hacia una victoria global comunista en la década de 1970. Estados Unidos había sido derrotado en Vietnam y el comunismo se extendía imparable por todos los continentes. Angola y Etiopía en África cayeron bajo la órbita socialista de manera muy sangrienta, mientras que los revolucionarios sandinistas avanzaban en Nicaragua. Incluso aliados muy extremistas de Estados Unidos se moderaron al convertirse en democracias como Grecia y Portugal en 1974 y España en 1975 con la muerte de Francisco Franco. A pesar de que todo apuntaba al triunfo del bloque socialista, un error gravísimo de Moscú lo tiraría todo por tierra.

Inesperadamente la Unión Soviética invadió Afganistán en 1979. En aquel avispero montañoso, el Ejército Rojo se encontró con el mismo problema que Estados Unidos tuvo en Vietnam, aunque a diferencia de Washington los soviéticos no se podían permitir tales pérdidas en una interminable guerrilla que prolongaron los mujaidines apoyados por los países occidentales. Para el año 1985 era ya evidente que la Unión Soviética había sido derrotada militarmente en Afganistán y políticamente gracias al escudo de misiles en el espacio, programa denominado “Guerra de las Galaxias” por el Presidente americano Ronald Reagan. Otras desastres militares en el Cáucaso contra la guerrilla en Chechenia, así como el conflicto en Armenia y Azerbayán, más las incontrolables manifestaciones de obreros y estudiantes en todos los países del Pacto de Varsovia desgastaron definitivamente al coloso ruso.

“Perestroika” fue el nombre con que se denominó en la Unión Soviética al proceso de aperturismo político y económico impulsado por el Presidente Mikhail Gorbachev. Sin embargo la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas era ya un proyecto insalvable que inició su descomposición. En 1990 cayó el Muro de Berlín tras unificarse de nuevo la República Federal Alemana con la República Democrática Alemana, convirtiéndose otra vez Alemania en una potencia mundial. Yugoslavia se desfragmentó tras una guerra civil en las nuevas naciones de Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Montenegro y Macedonia. China y Vietnam prefirieron optar por un semicomunismo con mercado capitalista al estilo occidental. Con la caída de Nicolae Ceacescu en Rumanía y la instauración de la democracia, el resto de los países del Pacto de Varsovia, Polonia, Checoslovaquia, Hungría y Bulgaria se salieron después de acabar con el comunismo. Finalmente el 8 de Diciembre de 1991, la Unión Soviética se disolvió tras independizarse en Rusia, Ucrania, Bielorrúsia, Estonia, Letonia, Lituania, Moldavia, Armenia, Georgia, Azerbayán, Kazhakstán, Turkmenistán, Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán.

La Guerra Fría definitivamente acabó con la derrota de la Unión Soviética y con la victoria de Estados Unidos y el capitalismo como única potencia mundial y modelo político-económico dominante en el Planeta Tierra.

Caída del Muro de Berlín y fin de la Guerra Fría.