Toldi

Nombre: Toldi
Nacionalidad: Hungría
Compañía: Ganz
Motor: Büssig-NAG de 8 cilindros en V a 160 CV
Longitud: 4’ 75 m
Anchura: 2’ 14 m
Altura: 1’ 87 m
Blindaje: 13-50 mm
Autonomía: 220 km
Velocidad: 50 km/h
Peso: 8’5 toneladas
Tripulación: 3
Armamento: Un cañón Solothurn de 40 mm y una ametralladora 34/40M de 8 mm
Historia:

El tanque estándar del Ejército Húngaro durante las fases iniciales de la Segunda Guerra Mundial fue sin duda alguna el Toldi. Este carro producido exclusivamente por Hungría participó en la campaña de Yugoslavia y en la invasión a la Unión Soviética durante la «Operación Barbarroja» en 1941, aunque pronto quedó desfasado por no ser más que un simple blindado ligero incapaz de enfrentarse a las unidades acorazadas del Ejército Rojo como el T-34, algo que curiosamente no le impidió protagonizar algunos episodios destacados entre los años 1942 y 1943 sobre el Frente Oriental.

Desarrollo:

Ante la necesidad de un tanque estándar para el Ejército Húngaro, el Gobierno de Budapest sacó a concurso la elección de un prototipo basado en carros nacionales y extranjeros entre los que estuvieron el magiar Straussler V4, el alemán Panzer I y el sueco Lansverk L-60, siendo precisamente este último el escogido en 1937 para ser reconvertido por los ingenieros en el Toldi, quienes lo bautizaron con dicho nombre en honor al guerrero Miklós Toldi del siglo XIV. De tal cometido se encargó la Compañía Ganz a la hora de idear un carro orientado fundamentalmente al reconocimiento o enlace debido a su escaso blindajo y considerable velocidad, del cual se acabarían fabricando un total de 202 unidades desde su entrada en producción en 1939.

Tanque Toldi II.

El Toldi era un tanque ligero inspirado en los modelos producidos por Checoslovaquia, Suecia o Alemania, con unas líneas sencillas de 4’75 metros de largo, 2’14 metros de ancho y 1,87 metros de alto que poseía espacio para tres tipulantes y estaba protegido por una débil coraza de 50 milímetros en la torreta y 35 milímetros en el frontal, así como por unos pequeños faldones latearales entre los 5 y 8 milímetros de tipo «köténylemez». Al menos el carro podía desplazarse a 50 kilómetros por hora entre los 190 y 220 kilómetros de distancia según el terreno gracias a un motor Büssig-NAG de 8 cilindros en V a 160 caballos de vapor; aunque su arsenal ofensivo era dejaba bastante que desear porque el cañón sólo podía disparar 55 proyectiles de 40 milímetros con una escasa capacidad de penetración de 800 metros por segundo capaz de perforar 30 milímetros de acero con inclinación de 30º a 1.000 metros y 64 milímetros a 100 metros.

Segunda Guerra Mundial:

El estreno operativo de los Toldi tuvo lugar en la anexión de Transilvania a costa de Rumanía en el año 1940, aunque su bautismo de fuego en realidad fue durante la invasión del III Ejército Húngaro a Yugoslavia en Abril de 1941, donde libraron algunos combates contra el I Ejército Yugoslavo sobre las localidades de Topolya, Szentamás, Petröc, Dunágalos y Újvidék. Al cabo de dos meses, cuando Hungría se sumó al ataque a la Unión Soviética en Junio de 1941, un total de 81 Toldi participaron en la «Operación Barbarroja» cruzando la frontera de los Cárpatos por Tatarov y peleando contra los rusos en el Río Dniéster, así como en el sector de la «Línea Stalin» sobre el Río Bug, teniendo un importante papel en el avance sobre Ucrania, en el cierre de la «Bolsa de Umán» y en la toma de las ciudades de Kamenets-Podolski, Smotrich, Nikolayev y Kíev. A pesar de que en uno de los choques contra el Ejército Rojo sobre Petschara destruyeron a una veintena de carros ligeros rusos a costa de perderse seis Toldi; en seguida estos blindados magiares fueron víctimas de una catástrofe en la zona de Budy porque a cambio de pulverizar a dos tanques medios T-34 los soviéticos dejaron ardiendo a nada menos que 32 Todi.

Tanque Toldi en Transilvania, año 1940.

Como los Toldi eran incapaces de enfrentarse a los tanques del Ejército Rojo, fueron retirados del Frente Oriental a finales de 1941, por lo menos hasta que regresaron en cantidades pequeñas y acompañados de otros carros más potentes en el verano de 1942 como parte del II Ejército Húngaro en el Río Don al suroeste de Rusia. En aquel lugar cinco Toldi pelearon en la Batalla de Uryiv y otros siete en la Batalla de Korotoyak, perdiéndose cinco de los carros durante los enfrentamientos; además de ser destruidos otros once blindados al producirse el colapso del II Ejército Húngaro a principios de 1943 en plena Batalla de Stalingrado. Al año siguiente, en 1944, una compañía de cinco Toldi defendieron Galitzia y otros catorce la «Línea Hunyadi» sobre los Cárpatos, además de ser estar destinadas 25 unidades al Grupo de Ejércitos Centro durante la «Operación Bagration» en Bielorrusia que sufrieron graves bajas en torno a la ciudad de Slutsk. Una vez se produjo la invasión de Hungría por la Unión Soviética, un grupo de catorce Toldi hicieron frente al Ejército Rumano en Transilvania (tras el cambio de bando de Rumanía), dos más se lanzaron a la ofensiva durante la Batalla de Debrecen y dieciséis participaron a principios de 1945 en la defensa final de su patria durante el asedio de Budapest.

Variantes:

Toldi I

Originalmente el Toldi I fue la primera versión producida antes de la Segunda Guerra Mundial con el cañón Solothurn S-18/100, siendo además el modelo estándar del que se fabricaron 80 unidades, los cuales durante el conflicto actuarían como vehículos de instrucción o enlace, siendo muchos de estos utilizados durante la anexión de Transilvania en el año 1940.

Toldi II

Las mejoras del Toldi II fueron escasas en comparación con el Toldi I, ya que el cambio más significativo fue una antena circular que se comunicaba con otros carros mediante un radio de medio alcance R-5/a, siendo construidos un total de 70 blindados de este tipo, en concreto 68 por la Compañía Ganz y dos por la Compañía MÁVAG.

Toldi IIa

El armamento fue la principal diferencia del Toldi IIa respecto de los demás Toldi, pues desde entonces todas las unidades dispusieron del poderoso cañón 37/42M MÁVAG, inspirada en la pieza Bófors del Ejército Británico

Toldi III

La coraza fue el elemento característico del Toldi III, el cual era en realidad un Toldi IIa al que se le añadieron 25 milímetros de blindaje de acero en los laterales y 20 milímetros extra en el casco.

Toldi 44M «Buzongányveto»

El más tardío de los Toldi fue el que nació en un fecha tan avanzada como 1944 con la denominación de Toldi 44M «Buzongányveto», más tarde rebautizado como «Szálasi-Röppenty» que en idioma magiar significaba «Panfleto de Szálasi», en honor al Primer Ministro Ferenc Szálasi del movimiento fascista de la Cruz Flechada. Se trató de un Toldi equipado con lanzacohetes que disparaba proyectiles explosivos a entre 500 y 1.200 metros de distancia capaces de atravesar 300 milímetros de hormigón o blindaje, del cual se produjeron tres unidades que combatieron durante el asedio de Budapest hasta ser destruidos por el fuego de contrabatería del Ejército Rojo a inicios de 1945.

Toldi 43M «Egészségügyi»

Solamente se fabricaron cuatro unidades del Toldi 43M «Egészségügyi», también conocido como «Toldi Médico», los cuales actuaron como tanques de evacuación para el personal herido sobre el campo de batalla gracias a que contaban con dos puertas de mayor tamaño para poder introducir un par de camillas.

Toldi PaK 40 L/48

La idea del Toldi PaK 40/L48 fue del Instituto de Tecnología Militar Magiar que encargó a la Compañía Ganz la construcción de un vehículo inspirado en el Marder del Ejército Alemán. Así fue como los ingenieros se pusieron a trabajar hasta diseñar un prototipo con un poderoso cañón PaK 40 75 milímetros, aunque con cuantiosos inconvenientes porque el tubo no era rotatorio, la amortiguación tendía a generar fallos mecánicos y el blindaje solo resistía los disparos de fusilería, por lo que al final fue cancelado en el otoño de 1943.

 

Bibliografía:

-Eduardo Gil Martínez, Fuerzas Acorazadas Húngaras 1939-45, «Carro de Combate Ligero Toldi», Almena (2017), p.152-160
-https://en.wikipedia.org/wiki/38M_Toldi