T-26

Nombre: T-26
Nacionalidad: Unión Soviética
Compañía: Factoría Nº174 “Voroshilov”
Motor: GAZ de 8 cilindros a 91 CV
Longitud: 4′ 55 m
Anchura: 2′ 44 m
Altura: 2′ 24 m
Blindaje: 15 mm
Autonomía: 240 km
Velocidad: 45 km/h
Peso: 9′ 6 t
Tripulación: 3
Armamento: Cañón 20K de 45 mm mm y una ametralladora DT de 7′ 62 mm
Historia:

El T-26 fue uno de los tanques más longevos utilizados por la Unión Soviética en el siglo XX. Al servicio de las formaciones acorazadas del Ejército Rojo, este blindado de tipo medio participaría en la Guerra Civil Española, la Guerra del Khalkhin-Gol, la Segunda Guerra Mundial e incluso la Guerra Civil China.

Desarrollo:

Con la entrada en servicio de los tanques multitorre por parte de Gran Bretaña y Polonia que incluyeron modelos con el carro de doble torre Vickers 6-Ton, las alarmas saltaron en el Kremlin. Ante esta carencia que era urgente suplir, en 1930 el Consejo Revolucionario Militar Soviético con base en Moscú ordenó la construcción de un blindado con similares características, a veces diseñado con dos torretas otras veces con una, que daría lugar al T-26.

Tanque soviético T-26 en versión monotorre.

El T-26 era un tanque múltiple que podía ser tanto monotorre como multitorre, por lo que en el caso del primero disponía de una gran torreta con un cañón 20K de 45 milímetros, mientras que en el caso del segundo dos pequeñas torretas con un ángulo de 240º cada una equipadas con dos ametralladoras DT de 7’62 milímetros. Respecto a otras características del conjunto, poseía un chasis de diseño sencillo con una oruga de ocho ruedas suspendida por ballestas invertidas y una placa de zinc bajo el casco para sortear cursos de agua, así como un motor GAZ de 8 cilindros a 91 caballos de vapor que le confería una velocidad 45 kilómetros por hora.

Tanque soviético T-26 en versión multitorre.

La Factoría Nº174 “Voroshilov” de Leningrado construyó un total de 11.218 unidades de T-26 a lo largo del siglo XX. Una vez salidos estos carros de sus cadenas montaje, la mayoría de los T-26 participaron en los desfiles del 1 de Mayo coincidiendo con el Día del Trabajo o ejercieron tareas de seguridad en los cuerpos mecanizados de los distritos militares de Moscú, Kíev o Leningrado. Fuera de la URSS, se realizaron algunos pedidos de T-26 por parte del extranjero como Turquía que compró sesenta ejemplares y Afganistán que adquirió otras dos.

Era de Entreguerras:

Oficialmente el bautismo de fuego del T-26 se produjo durante la Guerra Civil Española después de que la España Republicana comprase 281 de estos tanques a la URSS. De hecho su estreno en combate tuvo lugar en el asedio a la capital de Madrid, cuando varios T-26 demostraron su superioridad destruyendo algunos carros alemanes Panzer I en el pueblo de Seseña el 29 de Octubre de 1936. Enfrentamientos similares a este último se repitieron con los T-26 en torno a Madrid como ocurrió en Torrejón de Velasco, Valdemoro, Cerro de los Ángeles, Alcalá de Henares o Majadahonda; así como en la Batalla del Jarama y la Batalla de Guadalajara, en donde pulverizaron a las tanquetas italianas CV-33. También la España Nacional puso en servicio a 70 tanques T-26 capturados a los republicanos que combatieron en la Batalla de Bilbao, la Batalla de Brunete, la Batalla de Belchite o la Batalla de Teruel. Hubo incluso ocasiones en que T-26 españoles tanto de los republicanos como de los nacionales, pelearon entre sí como sucedió en la ofensiva del Río Ebro en 1937 y durante la ocupación de Cataluña en 1938.

Carro T-26 republicano español en la Batalla de Belchite de 1937 durante la Guerra Civil Española.

Al producirse el Incidente del Lago Khasan entre la Unión Soviética y Japón en Julio de 1938, el Ejército Rojo desplegó en la frontera de Corea a 276 tanques T-26, cuya actuación por la mala coordinación entre los mandos debido a la “Gran Purga” de oficiales iniciada por Iósif Stalin, resultó catastrófica tras ser dejados fuera de combate por los japoneses 85 de estos carros (75 inutilizados y 9 pulverizados) durante el asalto a las colinas de Zaozernaya y Bezynyannaya. Ese mismo año 1938, algunos T-26 fueron adquiridos por la China del Kuomintang para combatir en la Segunda Guerra Sino-Japonesa durante la Batalla de Lanfeng, aunque su empleo una vez más fue insatisfactorio en la posterior campaña del Henan. No obstante mejores resultados cosecharon los 57 blindados T-26 soviéticos al mando del general Georgi Zhukov que participaron durante la Guerra del Khalkhin-Gol contra Japón y Manchukuo en el verano de 1939, ya que a pesar de que un buen puñado fueron destruidos por los cañones de 37 milímetros nipones, la mayoría causaron graves daños al Ejército del Kwantung en la Batalla de Nomonhan.

Segunda Guerra Mundial:

Cuando la Unión Soviética entró en la Segunda Guerra Mundial invadiendo Polonia el 17 de Septiembre de 1939, un total de 1.675 T-26 combatieron con éxito contra los carros y cañones del Ejército Polaco, siendo destruidos únicamente 15 blindados y otros 302 averiados. También varios miles de T-26 participaron en la Guerra de Invierno contra Finlandia desde 1939 hasta 1940 atacando diversos sectores del frente como la “Línea Mannerheim” en Carelia, el Lago Ladoga, Viipuri, Kiviniemi, Honkaniemi, Laponia o Petsamo en el Ártico, resultando un gran número eliminados por los anticarro, minas, trampas o cócteles Molotov como sucedió en la Batalla de Suomussälmi, donde cientos de estos carros fueron pulverizados y otros 70 capturados por el Ejército Finlandés. De este modo, al finalizar la Guerra de Invierno, el Ejército Rojo había perdido 930 tanques T-26 entre destruidos, averiados o capturados, lo que supuso un auténtico desastre para los defensores del blindado. Mientras tanto y con resultados algo mejores, China empleó notablemente a los T-26 aquel 1940 durante la Batalla del Paso de Kunlun, con los que al menos consiguió frenar a los carros del Ejército Imperial Japonés a la altura de Guangxi.

Grupo de tanques soviéticos T-26 durante la Guerra de Continuación en Carelia.

Al producirse en Junio de 1941 la invasión de Alemania a la Unión Soviética en lo que se conoció como “Operación Barbarroja”, miles de tanques T-26 fueron tomados por sorpresa y aniquilados por la “Guerra Relámpago (Blitzkrieg)” desencadenada por los alemanes y los más poderosos carros Panzer III y Panzer IV. Aproximadamente más de 800 T-26 fueron destruidos en Ucrania y otros 387 en los Países Bálticos de Lituania, Letonia y Estonia. De hecho, solamente destacaron en la invasión a Irán ante la demostrada debilidad del Ejército Iraní; así como en el asedio a Leningrado, donde un batallón de T-26 lanzó una carga entre Kolpino, Krasny Bor y Tosno que provocó la pérdida a los alemanes de tres cañones, tres morteros, cuatro ametralladoras y 200 soldados.

Blindado T-26 finlandés capturado a los soviéticos y camuflado en un bosque de Finlandia.

Durante el resto de la Segunda Guerra Mundial, los T-26 operaron en los más diversos escenarios de Europa Oriental y de Asia. Por ejemplo entre 1941 y 1942, estos carros combatieron en la Guerra de Continuación contra Finlandia, en la Batalla de Moscú, en la reconquista de Rostov, en la contraofensiva de Crimea, en la ocupación de Smolensk y en las diversas Batallas de Rzhev. También la 200ª División de Infantería China del Kuomintang dispuso de algunos T-26 entre sus filas cuando Japón invadió Birmania a inicios de 1942, con los cuales se enfrentó a los japoneses durante su retirada hacia Yunnan y la India Británica. Mientras tanto en Rusia, otros tantos T-26 destacaron en la Batalla de Stalingrado y en la campaña del Cáucaso sufriendo pérdidas muy elevadas como venía siendo habitual.

Respecto a las potencias del Eje, numerosos tanques T-26 capturados estuvieron al servicio de Finlandia, Alemania, Rumanía, Hungría e Italia. De todas las fuerzas armadas de dichas naciones, el Ejército Finlandés fue la que más carros de este tipo encuadró en sus filas con un total de 126 unidades de T-26 que dentro de la División Blindada Finesa combatieron en la Guerra de Continuación sobre Carelia y Laponia. También el Ejército Alemán incluyó 40 T-26 arrebatados a los rusos que formando parte de la 3ª División SS Panzer “Totenkopf”, lucharon en la Batalla de Kharkov o ejercieron acciones antipartisanas durante el Levantamiento de Varsovia contra la Resistencia Polaca en 1944. Otros 33 tanques T-26 fueron utilizados por Rumanía en las campañas del sur de Rusia, una cifra algo menor por Hungría, e incluso un carro por Italia como parte de la 9ª División de Infantería “Pasubio” desplegada en Ucrania.

Formación de tanques chinos T-26 del Kuomitang para repeler la invasión de Japón a China.

A partir de 1944, el empleo del T-26 por sus usuarios fue notorio a pesar de su evidente obsolencia técnica para la época. China por ejemplo continuó luchando a los japoneses con estos tanques tanto en la junglas de Birmania, como defendiendo su propia patria; mientras que durante la ofensiva de Viipuri desencadenada por el Ejército Rojo en el Istmo de Carelia, T-26 rusos y finlandeses de ambos bandos se enfrentaron por última vez entre sí en el Frente Oriental. De hecho poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial en Agosto de 1945, un total de 1.272 carros T-26 soviéticos participaron en la invasión de Manchuria bajo el nombre de “Operación Tormenta de Agosto”, contribuyendo a la aniquilación del Ejército del Kwantung y del Ejército Imperial Manchú, siendo estos tanques los primeros en entrar triunfales en la estratégica ciudad de Harbin.

Guerra Fría:

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, el T-26 fue ampliamente usado en la Guerra Civil China por parte del Kuomintang del Presidente Chiang Kai-Shek contra el Partido Comunista Chino de Mao Tse-Tung, especialmente durante la Batalla de Huaihuai, hasta que en 1949 los últimos tanques fueron evacuados a la Isla de Formosa (Taiwán) tras la proclamación de la República Popular de China. Respecto a Finlandia, esta nación se convirtió en la última en mantener a 21 unidades de T-26 como fuerza fronteriza con la URSS hasta que fueron retirados del servicio en 1961.

Versiones:

T-26 1931

El T-26 1931 fue el primer T-26 diseñado con las dos torretas iniciales en lugar de una individual.

T-26 1932

Como los ingenieros soviéticos no quedaron muy convencidos con el tanque multitorre T-26 1931, el T-26 1932 se diseñó con la usual torreta individual a la que se añadió un cañón PS-2 de 37 milímetros.

T-26 BKP

Este carro llamado T-26 BKP que fue promocionado por el mariscal Mihail Tujachevsky (posteriormente ejecutado en la Gran Purga de 1937), volvió a contar con dos torretas equipadas con dos grandes cañones de 76’2 milímetros.

T-26 TU

Solamente se fabricaron 71 modelos del T-26 TU para ser utilizados como centros de comunicaciones móviles gracias a sus radios de alta frecuencia TK-1.

T-26 1938

Entre las mejoras del T-26 1938 estuvo su nueva torreta cónica y el incremento del tamaño de los depósitos de combustible para ganar más autonomía.

T-26-1

Se diseñaron 1.975 unidades del T-26-1, cuya estructura se caracterizó por una torreta inferior armada con un cañón de 20 milímetros.

T-26 Filtro

Tal y como refería su propio nombre, el T-26 Filtro contaba con una nueva plancha de acero de 40 milímetros para evitar que se filtraran proyectiles a través del blindaje.

T-26 A-43

Construido por la Fábrica de Izhora, el T-26 A-43 incluyó un cañón de 76 milímetros.

T-26-4

El T-26-4 fue diseñado por la Fábrica Bolchevique de Lenigrado para funcionar como pieza de artillería móvil o autopropulsada.

 

Bibliografía:

Francisco Martínez, Los grandes carros multitorre soviéticos, Revista Serga Nº94 (2015), p.54
http://en.wikipedia.org/wiki/T-26