Panzerfaust

El Panzerfaust fue posiblemente el arma personal más sencilla y al mismo tiempo más devastadora fabricada por el Tercer Reich. Consistente en un simple lanzagranadas de reducido tamaño que impulsaba un cohete explosivo capaz de perforar los más resistentes blindajes, se convirtió en una auténtica pesadilla para los Aliados durante las últimas fases de la Segunda Guerra Mundial en Europa.

Granadero alemán con un Panzerfaust.

A mediados de 1942, el Ejército Alemán precisaba dotar a la infantería de armas anticarro portátiles y por eso el Estado Nacionalsocialista produjo una serie de prototipos de entera construcción nacional que como el Fauspatrone, en principio fueron rechazados por su elevado coste a la hora del mantenimiento técnico. No obstante, sería su versión posterior, el Klein 30, el ejemplar en el que los ingenieros pusieron todas sus esperanzas porque a pesar de su baja calidad debido a un tubo de acero de medio metro de largo que fácilmente se degradaba, a su marcado peso de 5 a 10 kilogramos, a una sección delantera apenas sin visibilidad (salvo por una mirilla) y a un alcance de 30 metros que ponía en riesgo la vida del portador; dio lugar en Agosto de 1943 a un modelo perfecto al que bautizaron como Panzerfaust. Este último consistía en un copia del Klein 30, al que se le añadieron unas aletas de madera frente al tubo, se le aumentó el diámetro en 15 centímetros, se le redujo el peso a 3 kilogramos en la sección de cola y se le suministró un carga explosiva de 800 gramos de explosivo capaz de penetrar 170 milímetros de blindaje sobre la superficie de un tanque. De hecho, tan fácil era su manejo que para evitar perder tiempo en la instrucción, cada ejemplar llevaba una pegatina con ilustraciones de uso y un cartel que decía “Achtung Feurestrahl! (Retirar el tapón)”.

El Tercer Reich construyó un total de 6.700.000 ejemplares de Panzerfaust durante la Segunda Guerra Mundial con los que equipó al Ejército Alemán, las Waffen-SS, las Juventudes Hitlerianas y la Milicia Popular “Volkssturm”. A partir del Klien 30 original que operó en el Frente Oriental y en la campaña de Italia, surgió el Panzerfaust 60 que incluía un radio de 5 centímetros en el tubo, un propulsor de 134 gramos de peso y un proyectil que alcanzaba una distancia de entre 45 y 60 metros por segundo. A éste le siguió el Panzerfaust 100 que tenía un diámetro de 6 centímetros con un propulsor aumentado de 190 gramos, más un peso total de 9 kilogramos, lo que hacía oscilar la distancia del proyectil entre 60, 80, 100 y 150 metros dependiendo de su graduación al disparar (curiosamente este modelo estuvo pintado de una gama de colores adaptadas al camuflaje en ambientes nocturnos). Respecto a la última versión, el Panzerfaust 150, poseía la capacidad de usar la munición hasta en diez ocasiones, además de caracterizarse por una nueva graduación de tiro que alcanzaba una distancia de 85 metros por segundo.

Miembro del “Volkssturm” aprende a manejar el Panzerfaust.

Oficialmente los Panzerfaust entraron en servicio a mitad de 1944 tanto en la campaña de Normandía como en el teatro de operaciones de la Unión Soviética. A pesar de que su uso todavía fue bastante limitado, a partir del otoño de 1944 comenzaron a emplearse masivamente en escenarios como la “Operación Market-Garden” sobre Holanda o la Batalla del Bosque de Hürtgen sobre la “Línea Sigfrido”, donde destruyeron numerosos tanques enemigos. Desde entonces este arma se convirtió en equipo inserable de la Milicia Popular “Volkssturm” organizada por el Ministro de Propaganda Josef Goebbels y formada por niños y ancianos entre los 10 y 65 años, la cual causó grandes estragos entre los blindados del Ejército Estadounidense durante la Batalla de las Ardenas.

Con la invasión de los Aliados a Alemania, el Panzerfaust constituyó el arma anticarro predilecta de la guerrilla erigida por el “Volksturmm”, que en caminos y carreteras acabó con centenares de tanques, camiones y vehículos enemigos, gracias a lo fácil que resultaba tender emboscadas a causa de su reducido peso, fácil transporte y precisión en el disparo. Sin embargo, el mayor papel del Panzerfaust tendría lugar durante la Batalla de Berlín entre Abril y Mayo de 1945 porque cientos de tanques soviéticos T-34 y Stalin IS-2 fueron pulverizados entre las montañas de escombros, destacando especialmente la trampa tendida por un grupo de voluntarios de la Francia de Vichy adscrita a la 33ª División SS de Granaderos Francesa “Carlomagno”, quienes en la Calle Wilhelmstrasse destruyeron 128 blindados al Ejército Rojo.

Terminada la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en Mayo de 1945, los Aliados capturaron el Panzerfaust 205, un arma contracarro procedente del Panzerfaust que tendría que haber entrado en servicio en Septiembre de 1945. Tanto este modelo, como los anteriores, fueron repartidos entre Estados Unidos y la Unión Soviética para llevar a cabo investigaciones tecnológicas de cara a la Guerra Fría. Así nacerían los famosos lanzagranadas RPG-2 y RPG-7 que estarían operativos todo el siglo XX y también parte del siglo XXI.

                                 Fecha de fabrica           Diámetro del tubo  Propulsor    Alcance
Panzerfaust Klien   30 Agosto de 1943         15 cm                        300 g             30 m/s
Panzerfaust             60 Agosto de 1944         10 cm                       190 g             60 m/s
Panzerfaust            100 Noviembre de 1944  6 cm                        139 g            150 m/s
Panzerfaust            150 Marzo de 1945          6 cm                       139 g             150 m/s

 

 

Bibliografía:

http://en.wikipedia.org/wiki/Panzerfaust