Jagdtiger

Nombre: Jagtiger
Nacionalidad: Alemania
Compañía: Henschel
Motor: Maybach HL 230 P30 a 600 CV
Longitud: 10′ 65 m
Anchura: 3′ 6 m
Altura: 2′ 8 m
Blindaje: 80-250 mm
Autonomía: 120 km
Velocidad: 34′ 6 km/h
Peso: 75 toneladas
Tripulación: 6
Armamento: Un cañón PaK 44 L/55 de 128 mm y dos ametralladoras
Historia:

La doctrina de cazacarros ganó alta relevancia en la Segunda Guerra Mundial y en especial dentro del arma acorazada del Tercer Reich. Después de una serie de variantes como el Jagpanzer que causaron verdaderos estragos a los tanques soviéticos en el Frente Oriental, el Ejército Alemán buscó una versión superpesada no solamente para batir desde la distancia cualquier carro enemigo, sino también para de paso resistir todo tipo de proyectiles en su frontal que durante las últimas fases de la contienda daría lugar al poderoso Jagtiger.

Desarrollo:

Originalmente la idea de crear el Jagtiger la tuvieron Adolf Hitler y el Ministro de Industria Albert Spee el 21 de Febrero de 1943 cuando sacaron a concurso la construcción de un cazacarros superpesado que fuese una mezcla de Jagpanzer y Tiger, siendo los primeros prototipos en madera presentados por la Compañía Henschel y la Compañía Porsche el 20 de Octubre, aunque el modelo definitivo no estuvo hasta el 20 de Abril de 1944, día del cumpleaños del Führer. Se trató del Jagpanzer VI SdKfz 186, más conocido como Jagdtiger del que se tenía previsto construir 50 blindados al mes en un pedido inicial de 150, aunque por falta de materiales y personal al final de la contienda solamente salieron de fábrica un total de 88 unidades.

Cazacarros pesado Jagdtiger en 1945.

El Jagdtiger tuvo el honor de ser el tanque más acorazado de la Segunda Guerra Mundial con un blindaje que variaba de los 80 milímetros a los 250 milímetros en la torreta, lo que le hacía prácticamente invulnerable en el frontal, pues ni tan siquiera el carro estadounidense Sherman de la variante «Firefly» que podía batir a cualquier blindado germano a 1.600 metros podía hacer nada contra esta mole construida a base de planchas de acero adheridas entre sí que canalizaban la energía del impacto de los proyectiles sin apenas efecto. Lamentablemente esta coraza se traducía en muchas otras desventajas porque el motor Maybach HL 230 P30 con una cilindrada de 23.000 cm3 y 600 caballos de vapor tan sólo podía mover el conjunto a 34 kilómetros por hora, aunque era recomendable hacerlo a 20 kilómetros por hora en carretera y 10 kilómetros sobre terreno agreste porque la vida operativa de la planta motriz era de únicamente 300 horas; sin obviar con que consumía 700 de los 860 litros de gasolina disponibles al recorrer 100 kilómetros, ya que como pesaba 75 toneladas se debía desplazar sobre unas barras de torsión de nueve ruedas con orugas se 80 centímetros y 3.350 kilogramos, lo que le hacía propenso a sufrir averías mecánicas en la cadena de rodadura y cinemática. Respecto al armamento albergaba un poderoso cañón PaK 44 L/55 de 128 mm que se apoyaba sobre un bípode porque su tamaño era tal que podía disparar a entre 12 y 22 kilómetros de distancia como si fuese artillería y pulverizar cualquier tanque pesado hasta los 175 milímetros desde 2.000 metros con sus 40 proyectiles y ópticas de diez aumentos, además de tener un arsenal defensivo consistente en dos ametralladoras, en concreto una MG-34 y una MG-42 coaxial como protección antiaérea.

Segunda Guerra Mundial:

Oficialmente a principios de Enero 1945 tuvo lugar el bautismo de fuego de los Jagdtiger durante la «Operación Nordwind» contra Alsacia y Lorena como parte de la 17ª División SS Panzer «Götz Von Berlichingen», donde el día 9 se produjo la primera baja después de que uno de estos cazacarros fuese alcanzando por el bazooka de un soldado estadounidense que traspasó el blindaje y mató a sus seis tripulantes. A pesar de este comienzo tan negativo, al día siguiente, el 10, los demás Jagdtiger devastaron en Haguenau todos los búnkers ocupados por el enemigo de la «Línea Maginot» y rechazaron un contraataque enemigo destruyendo a numerosos tanques Sherman.

Al iniciarse la ofensiva de los Aliados sobre Alemania Occidental, todos los Jagdtiger fueron asignados en el norte al 512º Batallón de Cazacarros Pesados y en el sur a la 3ª Compañía de Cazacarros Pesados. Entre sus primeros cometidos estuvo defender el Sarre del Ejército Estadounidense y del Ejército Francés sobre Surbourg, en cuyas inmediaciones los tripulantes abandonaron uno de los tanques después de liquidar un Sherman, aunque el 21 de Marzo se cubrieron de gloria en Neustadt porque destruyeron 25 carros norteamericanos a cambio de perderse 2 propios, además de pulverizar en Schifferstadt a otros 11 blindados Sherman, 4 semiorugas Half-Track y hacer 13 soldados prisioneros.

Tanque Jagdtiger en el Frente Occidental.

Las bajas entre los Jagdtiger fueron cuantiosas porque muchos fueron abandonados por falta de combustible o recambios para subsanar las frecuentes averías, pero también porque su techo era vulnerable a los cohetes de los cazabombarderos P-47 Thunderbolt que dejaron ardiendo a cuatro cazacarros en Gummersbach y Morsbronn. De igual manera encajaron algunas bajas después de ser flanqueados por los norteamericanos en Schwetzingen o por los franceses en Nordheim, además de ser inestables ante los bombardeos de artillería con fósforo porque uno de los blindados acabó incendiado. No obstante los triunfos cosechados por los Jagdtiger fueron mucho mayores porque contuvieron el avance de los Aliados en Siegen, Reichshoffen o Biblisheim, logrando un solitario cazacarros paralizar el progreso enemigo en Göttingen y otro liquidando tres Sherman en Becker. De hecho en otra ocasión un grupo de Jagdtiger al mando del «as» Otto Carius aniquilaron a una columna de 20 tanques Sherman a las afueras de Unna; mientras que en la localidad de Lanschede los cañones de 128 milímetros de estos cazacarros destrozaron a otros 11 Sherman y 30 camiones (sólo se registró una baja).

Con el cierre de los Aliados al Ejército Alemán en la denominada «Bolsa del Ruhr», los Jagdtiger consiguieron destruir otros 45 tanques al Ejército Estadounidense. Después de aquella debacle las últimas unidades se replegaron a Baviera para combatir en la Batalla de Nuremberg y posteriormente en los Alpes, peleando en Linz y el Lago Chiem, en cuyas orillas abandonaron a 10 de los 12 cazacarros debido a que sólo dos pudieron ser trasbordados hacia el corazón de Austria. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial en Europa en Mayo de 1945, el Jagdtiger cumplió con su papel porque destrozó a un total de 200 tanques enemigos o vehículos, todos en el Frente Occidental.

 

Bibliografía:

-Juan Campos Ferreira, Tigers, La Garra Acorazada de la Panzerwaffe, «Jagdtiger II SdKfz 186», HRM Ediciones (2018), p.283-303
-https://en.wikipedia.org/wiki/Jagdtiger