Enfield SMLE

El Enfield SMLE, también conocido como Lee-Enfield, fue el fusil por excelencia del Ejército Británico a lo largo del siglo XX. Este arma que equipó a la mayor parte de la infantería del Reino Unido durante las Primera y Segunda Guerras Mundiales, demostrando su eficacia en las distancias cortas, también participaría en la Guerra Fría e incluso estaría en servicio en otros países hasta entrado el siglo XXI.

Oficialmente el nacimiento del Lee Enfield tuvo lugar en Noviembre de 1895 cuando la Compañía Enfield presentó un nuevo tipo de arma de mano con 4’17 kilogramos de peso, que se caracterizó por la unión del compartimento con la acción del perno siguiendo los nuevos patrones de barril “Rifling”. Así nació un fusil de cerrojo inventado por el ingeniero James Paris Lee que se alimentaba mediante un cargador de diez cartuchos (con dos peines) y disparaba a través de un ánima rayada ideada por William Ellis Metforf, cuyo calibre era de 7’7 milímetros y su alcance de 1.830 metros (aunque sólo siendo efectivo a 503 metros de distancia).

Soldado británico armado con un rifle Enfield SMLE apunta desde un agujero en el Frente Occidental.

La Fábrica Pequeña Real de los Brazos (RSAF) de la Compañía Enfield comenzó la fabricación en serie de los fusiles Lee Enfield en 1897, a los que en 1898 mejoró tras ser incorporados al Ejército Británico después de añadirles un patrón de “Metford Rifling” con arboledas bajas y munición de pólvora de humo negro (luego se cambiaría a pólvora de humo blanco para evitar delatar la posición del soldado). De este modo surgió el SMLE Mk.I que equipó a las tropas británicas durante la Guerra de los Bóers de Sudáfrica entre 1899 y 1902, así como una subversión de carabina con el cañón más largo para la caballería y la artillería. A continuación se diseñó el Enfield SMLE Mk.III en 1903 con capacidad para efectuar treinta disparos por minuto, aunque sus constantes fallos mecánicos llevaron a que se retrasase su entrada en servicio hasta 1914 con el nombre de P-14. Precisamente este último fue el fusil estándar de los soldados británicos en la Primera Guerra Mundial, el cual a pesar de ser inferior al Mauser del Ejército Alemán, recibió críticas muy positivas por parte de sus portadores. Una vez finalizado este conflicto en 1918 con la victoria del Reino, en 1926 se inventó el SMLE No.4 Mk.1 que a diferencia de sus antecesores, destacó por tener la parte delantera recortada

Durante la Segunda Guerra Mundial, los Lee-Enfield volvieron a ser el arma estándar del Ejército Británico, entre estos el nuevo modelo del SMLE No.4.Mk.1 que tenía la parte delantera recortada para aumentar la potencia de disparo (aunque al mismo tiempo le restaba precisión). No obstante y como entre 1939 y 1941 el Reino Unido únicamente disponía de dos millones de unidades, de las que posteriormente se fabricarían un millón más (totalizando los tres millones de fusiles), las tropas de infantería fueron reduciendo su uso en Europa y África en favor de los subfusiles y las ametralladoras. De hecho cuando en 1942 se produjo la invasión de Japón a Birmania, se descubrió que los Lee-Enfield no eran efectivos para combatir en un escenario como la jungla, por lo que en 1944 se creó el Enfield SMLE No.5 Mk.1 como una versión mucho más ligera y con un retroceso en el bozal que permitió a los ingleses enfrentarse en mejores condiciones a los soldados japoneses. Lamentablemente esto no fue suficiente para que el Lee-Enfield fue siendo relegado a un segundo plano o vendido a naciones del bando de los Aliados como Canadá, Australia, Nueza Zelanda, Sudáfrica, Estados Unidos, Francia, China, Polonia, Grecia, Noruega, Dinamarca, Checoslovaquia y Nepal; e incluso algunos acabaron en manos del Eje como Finlandia que los empleó en la Guerra de Continuación, Alemania para armar a las Milicias Populares “Volkssturm” o Irak para luchar en la Guerra Anglo-Irakí.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial en 1945, la India y Pakistán emplearon los fusiles Lee-Enfield en la Guerra de Cachemira entre 1947 y 1948, Israel y Jordania en la Guerra Árabe-Israelí de 1948, e Indonesia y Holanda en la Guerra de Independencia Indonesia de 1949. También durante la Guerra de Corea entre 1950 y 1953, el Ejército Británico combatió con los Lee-Enfield sobre Corea del Norte y el Paralelo 38º, lo mismo que otros países como Corea del Sur, Bélgica o Luxemburgo (estos últimos en el contingente de la Organización de Naciones Unidas). Respecto a más naciones que contaron con Lee-Enfield entre sus filas estuvieron Italia, Portugal, Irlanda, Islandia, Malta, Turquía, Afganistán, Yemen, Omán, Qatar, Thailandia, Birmania, Malasia, Singapur, Pápua Nueva Guinea, Bangladesh, Sri Lanka, Brunei, Tíbet, Jamaica, Kenya, Ruanda, Tanzania, Rhodesia, Tonga y Trinidad y Tobago.

Aproximadamente entre el siglo XX y el siglo XXI fueron producidos 15 millones de Lee-Enfielf, de los que tan sólo 5 millones operaron para el Reino Unido cuando fueron jubilados en la década de 1970. No obstante y a pesar de su obsolencia técnica, este fusil todavía participaría en la Guerra Civil Nepalí a comienzos del siglo XXI hasta su retirada definitiva del servicio en 2006.

 

 

Bibliografía:

http://en.wikipedia.org/wiki/Lee-Enfield