Ferdinand / Elefant

Nombre: Elefant Panzerjäger Tiger P Sd.kfz 184
Nacionalidad: Alemania
Compañía: Porsche
Motor: Maybach HL 120 TRM de 12 cilindros a 320 CV
Longitud: 8’ 14 m
Anchura: 3’ 38 m
Altura: 2’ 97 m
Blindaje: 30-200 mm
Autonomía: 150 km
Velocidad: 20 km/h
Peso: 72 toneladas
Tripulación: 6
Armamento: Un cañón de 88 mm y dos ametralladoras MG-34 de 7′ 92 mm
Historia:

El cazacarros Ferdinand, posteriormente conocido por otra versión como Elefant, fue uno de los cañones autopropulsados más grandes y devastadores de los que sirvieron en el Ejército Alemán. A pesar de su lentitud y escasa protección contra la infantería enemiga, este tanque causaría grandes estragos durante su brillante estreno operativo en la Batalla de Kursk y posteriormente en muchas de las campañas libradas contra los Aliados en la Unión Soviética, Italia o Normandía, ya que ostentó el mayor récord de ratio de carros destruidos por bajas propias de la Segunda Guerra Mundial.

Desarrollo:

Cuando la Compañía Henschel ganó el concurso para producir el temido tanque Tiger frente a la Compañía Porsche, los 91 chasis construidos por esta última empresa bajo la denominación de VK.4501 quedaron completamente abandonados en los almacenes sin que nadie les diera uso, por lo que para no desaprovecharlos de esa forma, el Ministerio de Industria tuvo la idea de enviar a 85 a la Fábrica de Alkett para reconvertirlos en un cazacarros que debía incorporar el mejor cañón del Ejército Alemán. Así fue como el primer prototipo bautizado como SdKfz 184 fue presentado ante Adolf Hitler en los Talleres de Nibelungen Werker el 19 de Marzo de 1943, quién ordenó su rediseño inmediato con el nombre de Ferdinand, quedando el Führer encantando con el modelo, como también los 1.000 artilleros recién dados de alta en el hospital tras su paso por el Frente Oriental que fueron enviados a recibir instrucción con estas armas pesadas al Cuartel de Neusiedel-am-See, así como el general Heinz Guderian cuando asistió a unas maniobras celebradas con los vehículos que rodaron 42 kilómetros sin averiarse los días 24 y 25 de Mayo.

Columna de tanques Elefant.

El tanque Elefant, también conocido como Panzerjäger Tiger P Sd.Kfz o simplemente Ferdinand, se fabricó a partir de un bastidor con una enorme casamata en la parte trasera que se equipaba con un cañón de 88 milímetros (de un 71 calibre más largo de lo normal), que por su forma y aspecto, daba la impresión de ser la trompa de un elefante (de ahí su denominación). Esta enorme mole de 68 toneladas, tenía una particularidad muy negativa porque sólo podía circular a 20 kilómetros por hora con unos motores en la sección central del modelo Maybach HL 120 TRM de 12 cilindros a 320 caballos de vapor que se interconectaban a un generador eléctrico, cuya planta transmitía corriente a las seis ruedas, las cuales se movían mediante un tren de rodaje unido en bojes a tres barras de torsión; aunque al mismo tiempo tuvo el conjunto dispuso de otras cualidades positivas como unas planchas en forma de L en el casco para eliminar el barro, cuatro troneras y una caja de herramientas ubicada atrás que incluía un kit con una pala, un hacha, dos ganchos de cables de remolque y una palanca.

Segunda Guerra Mundial:

El tanque Ferdinand, más tarde reconvertido en el Elefant o Panzerjäger «Tiger P Sd.Kfz» por su cierto parecido a un elefante, se fabricó a partir de un bastidor con una enorme casamata en la parte trasera en donde se acoplaba un cañón de 88 milímetros del tipo PaK 43 (de un 71 calibre más largo de lo normal) capaz de disparar a 1.000 metros por segundo y a una distancia de 15 kilómetros, disponiendo los seis miembros de la dotación de un espacio para cincuenta proyectiles que fueron ampliando en las paredes internas y otros habitáculos hasta poder albergar noventa. La movilidad de este vehículo superpesado de 72 toneladas se efectuaba con dos motores situados en la sección central de clase Maybach HL 120 TRM de 12 cilindros a 320 caballos de vapor y refrigerados por agua que se interconectaban a un generador eléctrico Siemens K-58, cuya planta motriz transmitía corriente a seis ruedas conectadas a un tren de rodaje unido en bojes a tres barras de torsión que desplazaban unas anchísimas cadenas de 794 milímetros, algo que tan sólo le permitía rodar a 30 kilómetros por hora en carretera, a 20 kilómetros por hora en terreno blando y a 10 kilómetros por hora en terreno difícil con una autonomía de 115 kilómetros a partir de un depósito de 950 litros de gasolina. A pesar de estas características tuvo otras particularidades bastante positivas como unas planchas en forma de L en el casco para eliminar el barro, cuatro troneras, visores de tijera ZF-1a, una radio FuG2, y una caja de herramientas ubicada atrás que incluía un kit con una pala, un hacha, dos ganchos de cables de remolque y una palanca, además de una ametralladora frontal del tipo MG-34.

Segunda Guerra Mundial:

Oficialmente los 90 modelos originales del Ferdinand fueron adscritos al 656º Regimiento de Cazacarros Pesados (Panzerjägeregiment 656) que se encuadraba en el Grupo de Ejércitos Sur sobre Rusia, donde tomaron parte en la Batalla de Kursk de la siguiente manera: los 45 desplegados en el ala norte del mariscal Walter Model ocuparon Otschki, contribuyeron a pulverizar a numerosos tanques enemigos disparando desde 3.000 metros de distancia sobre el sector de Ponyri, eliminaron a otros 22 carros en Maloarchgelsk y destruyeron a un centenar más entre Sheljabug y Alexandrovka; mientras que los restantes 45 del ala sur del mariscal Erich Von Manstein tuvieron numerosas dificultades en recorrer un complicado trecho de 10 kilómetros sobre campos minados y espacios barridos por la artillería, aunque al menos rechazaron un contraataque enemigo dejando ardiendo sobre el terreno a 30 blindados T-34. Desgraciadamente los cazacarros pesados se mostraron muy vulnerables a los ataques de la infantería cuando patrullas de soldados se aproximaban a su posición, a los que solían dejar fuera de combate matando a sus tripulantes con armas de corto alcance o empleando lanzallamas, granadas, dinamita o cócteles Molotov, lo que obligó a los mandos a ordenar que todos los vehículos fueran acompañados por equipos de cinco granaderos de escolta con la finalidad de proteger a los artilleros. A pesar de todo, el desempeño de los Ferdinand en la Batalla de Kursk fue excelente porque destruyeron un total de 320 tanques enemigos a costa de encajar la pérdida de 13 cazacarros (12 por minas o emboscada de los infantes infantería y tan sólo uno por el disparo de tanque SU-152 que acertó en su costado con un disparo a 800 metros) y sufrir sus tripulaciones 150 bajas entre 24 muertos y 126 heridos.

Como consecuencia de lo vulnerables que demostraron ser los Ferdinand a los soldados del Ejército Rojo en la Batalla de Kursk, al término de la campaña fueron devueltos a la Fábrica Nibelungenwerk de San Valentín en Austria, en cuyos talleres se resolvieron muchos de sus errores técnicos y se dotó a los carros de dos ametralladoras MG-34 para protegerse de la infantería, dando lugar a la mucha más conocida versión del Elefant. Así fue como los nuevos modelos fueron enviados a Ucrania para defender los alrededores de Nikopol, distinguiéndose en la defensa de Zaporozhe porque destruyeron 48 T-34 y en Miropol porque acabaron con otros 54 carros (21 de estos a manos del cazacarros del teniente Franz Kretschmer), además de contener las ofensivas sobre Tarnopol y Strypa formando parte de la 9ª División SS Panzer «Hohenstaufen».

Cazacarros Elefant.

Italia fue otro escenario de los Elefant cuando 11 de estos cazacarros fueron enviados a combatir contra el Ejército Estadounidense en la Batalla de Anzio. Lamentablemente y salvo por alguna acción individual como por ejemplo cuando uno de los blindados en solitario destruyó a cuatro tanques Sherman, las victorias fueron escasas por culpa del terreno arenoso de las playas, los abruptos caminos entre las colinas de pinos mediterráneos y las zonas pantanosas que impidieron a los Elefant aprovechar su potencial en largas distancias, logrando anotarse tan sólo algunos éxitos en los choques de Cisterna. De este modo al producirse la ruptura de la «Línea Gustav», los Elefant emprendieron la retirada por Velletri, La Nuvio, Checchina y Roma en dirección a la «Línea Gótica» de los Montes Apeninos, perdiéndose 8 de los 11 cazacarros desplegados en la Península Italiana (uno a causa de una mina anticarro, dos por bombas de la aviación, dos porque se cayeron al vacío tras derrumbarse por el peso el puente sobre el que circulaban y tres porque fueron abandonados e incendiados por su propia tripulación).

La «Operación Bagration» desencadenada por el Ejército Rojo sobre Bielorrusia en el verano de 1944, costó al Ejército Alemán la pérdida de 22 cazacarros Elefant durante su repliegue de Galitzia y las fronteras orientales de Polonia después de sostener diversos encuentros en Lvov, Przemsyl, Kurowice y Cracovia. Al año siguiente, en 1945, los restantes Elefant recibieron una nueva embestida con la ofensiva del Ejército Rojo sobre el Río Vístula, combatiendo fieramente contra las vanguardias soviéticas en Kielce, Breslau, Oppeln, Sorau, Frankfurt, Zossen y el Río Oder; e incluso dos unidades participaron en la Batalla de Berlín, en cuyas calles defendieron la Plaza Karl August y la Iglesia de la Trinidad hasta que finalmente se rindieron a los soldados rusos el 1 de Mayo.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en Europa, tan sólo dos cazacarros Elefant sobrevivieron, concretamente uno capturado por los soviéticos que fue llevado al Museo de Tanques de Kubinka a las afueras de Moscú, y otro apresado por los estadounidenses que fue expuesto en el Museo Militar de Maryland. Sorprendentemente tanto el Ferdinand como el Elefant fueron los tanques que más bajas infligieron a otros carros en comparación a las pérdidas propias con un ratio nada menos de 10 a 1, lo que sin duda convirtió a esta obra de la ingeniería en uno de los vehículos blindados más letales del siglo XX.

Versiones:

Ferdinand Panzerjäger Tiger P Sd.kfz 184

El Ferdinand fue la versión original que tras participar en la Batalla de Kursk y demostrar su vulnerabilidad frente a la infantería, obligó a la Compañía Porsche a retirar de las cadenas de montaje a los demás prototipos en construcción. Curiosamente de los 76 modelos que estuvieron operativos antes de su reconversión en el Elefant, todos tuvieron la particularidad de ostentar una gama mimética de colores que incluyó una pintura antióxida Rot RAL 8012 como base, a la que se podían aplicar dos tonos verdosos consistentes en el Olivgrün RAL 6003 o Grün RAL 6007.

Elefant Panzerjäger Tiger P Sd.kfz 184

El Elefant fue la reconversión más popular del Ferdinand que se caracterizó por una protección extra consistente en una ametralladora MG-34 de 7’92 milímetros en montaje de bola, además de por un aumento del blindaje defensivo en 200 milímetros sobre algunos puntos y en la incorporación de una nueva cúpula de siete periscopios para el comandante del carro. Respecto a su mimetismo, el tanque dispuso de una gama de colores Olivgrün y Rotbraun sobre una base de Dunkelgelb que le aportaba un tono verde-rojizo otoñal, junto a una capa de pasta antimagnética para evitar el adherimiento de minas que era conocida como «Zimmerit».

Bergerpanzer

Solamente se fabricaron tres Bergerpanzer, también apodados como «tanques de recuperación», a partir del cazacarros Elefant. Básicamente se trató de un blindado cuya misión era remolcar vehículos dañados hacia los talleres de retaguardia mediante una enorme grúa frontal que iba insertada en el lugar del cañón.

 

Bibliografía:

-Juan Campos Ferreira, Tigers, La Garra Acorazada de la Panzerwaffe, «Ferdinand y Elefant SdKfz 184», HRM Ediciones (2018), p.305-332
-Editores de Altaya, Panzerjäger Tiger P Elefant Sd.Kfz.184, Colección Panzer Nº1 Altaya (2009), p.4-9
-Roger Ford, Grandes Tanques del Mundo, «El Armatoste Elefant», Libsa (2003), p.48-52
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, «Jagdpanzer Elefant», S.A.R.P.E. (1978), p.1.058