Challenger

Nombre: Challenger
Nacionalidad: Gran Bretaña
Compañía: Birmingham Railway Carriage y Wagon Company
Motor: Meteor Rolls-Royce de 12 cilindros en V a 600 CV
Longitud: 8′ 01 m
Anchura: 3′ 01 m
Altura: 3′ 01 m
Blindaje: 10-101 mm
Autonomía: 260 km
Velocidad: 55 km/h
Peso: 33 toneladas
Tripulación: 5
Armamento: Un cañón de 76’6 mm y una ametralladora Besa de 7’92 mm
Historia:

El tanque Challenger fue uno de los últimos blindados puestos en servicio por el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de las esperanzas depositadas en este carro de combate, la experiencia de los tanquistas al frente de esta máquina no resultaron muy positivas, siendo relegado desde entonces a ostentar un papel secundario durante la última fase de la contienda entre 1944 y 1945.

Desarrollo:

A partir del tanque Cromwell, un equipo mixto de la Compañía Railway Carriage y la Compañía Wagon, ideó el tanque A30 consistente en un prototipo con la estructura del original, pero con unos cambios sustanciales que incluyeron una reducción de su chasis, una disminución de su peso en favor de la velocidad, un quinto tripulante (encargado de pasar munición al artillero mientras cargaba el obús), una sofisticada torreta de 1.780 milímetros de diámetro, una suspensión con seis trenes de rodaje, un motor Meteor de 12 cilindros en V a 600 caballos de vapor y un armamento comprendido en una ametralladora Besa de 7’92 milímetros y un cañón de 76’6 milímetros con un tubo de 55 a 49 calibres que era capaz de perforar planchas acorazadas enemigas de 130 milímetros a una distancia de 1.000 metros en movimiento. No obstante y aunque muchas de las características de este carro fueron muy positivas, también tuvo aspectos bastante negativos como su difícil manejo mecánico, su desproporción entre longitud y altura, y un grosor excesivo en los tramos de las cadenas que deformaban el suelo. A raíz de tales inconvenientes, solamente se fabricaron 250 unidades del A30, posteriormente rebautizado como Challenger.

Tanque británico Challenger A30.

Segunda Guerra Mundial:

Oficialmente los Challenger recibieron su bautismo de fuego el “Día-D” durante el desembarco de Normandía el 6 de Junio de 1944, antes de operar en la campaña de los “bocages” y en la Batalla de Caén, donde los carristas del Ejército Británico no mostraron mucho entusiasmo por este tanque difícil de gobernar y tendente a averiarse. De hecho, únicamente los Challenger de la 1ª División Blindada Polaca tuvieron algún éxito limitado en la Batalla de Falaise, así como los pocos que operaron en las filas de la 1ª Brigada Blindada Checoslovaca en la toma de Dunkerque. Al año siguiente, en 1945, tan sólo unos pocos Challenger del Ejército Británico participaron en la invasión primero de Holanda y luego de Alemania Occidental, hasta su retirada definitiva del servicio militar al final de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Roger Ford, Grandes Tanques del Mundo, “Victoria en Arras”, Libsa (2003), p.64-65
-http://en.wikipedia.org/wiki/Matilda_II_(tank)