Vittorio Veneto

Nombre: Vittorio Veneto
Nacionalidad: Italia
Constructora: Astilleros San Marco de Trieste
Tipo: Acorazado
Clase: Littorio
Eslora: 237′ 7 metros
Manga: 32′ 9 metros
Peso: 45.857 toneladas
Velocidad: 31 nudos
Blindaje: 380-70 mm
Planta motriz: Doce Belluzzo de 130.000 CV
Tripulación: 1.910
Botadura: 25 de Julio de 1937
Aviones: Tres hidroaviones
Armamento:
·9 cañones de 381 mm
·12 cañones de 152 mm
·4 cañones nocturnos de 120 mm
·12 cañones de 90 mm
·20 cañones AA de 37 mm
·32 ametralladoras AA de 20 mm
Historia:

El Vittorio Veneto fue sin duda el mejor acorazado de los que dispuso Italia en la Segunda Guerra Mundial. Gracias a sus excelentes cualidades técnicas y sus líneas modernas de última generación, este navío se convirtió en una amenaza muy seria para los Aliados durante la campaña del Mar Mediterráneo, aunque por desgracia para los latinos la suerte no sonreiría al buque porque se pasó la mayor parte de la contienda efectuando reparaciones para frustración de la Marina Real Italiana (Regia Marina).

Los trabajos para construir el Vittorio Veneto comenzaron el 28 de Octubre de 1934 en los Astilleros San Marco de Trieste como respuesta al diseño de los acorazados “Clase Dunkerque” por parte de Francia y a los “Clase Deutschland” por parte de Alemania. Ideado por los investigadores de la Compañía de Ingeniería Naval Umberto Pugliese, el buque siguió la línea elegante y esbelta de los “Clase Littorio” con 45.857 toneladas y unas medidas de 237 metros de eslora, 32 metros de manga y 10 metros de calado, así como un blindaje exclusivo de 350 milímetros sobre la línea de flotación y las torres, 220 milímetros con capa antiesquirlas de 12 centímetros en los puntos vulnerables de cubierta, de 70 a 280 milímetros con inclinación de 15º en la cintura, 150 milímetros sobre la maquinaria, un mamparo transversal de 30º en las barbetas y dos capas de relleno de espuma de cemento en los costados para deformar la onda expansiva en caso de impacto y de paso evitar la entrada de agua. Todo este conjunto con 1.910 tripulantes se movía gracias a doce turbinas Belluzzo en cuatro ejes alimentados por doce calderas que giraban las dos hélices conectadas a los timones a 250 revoluciones por minuto; mientras que a nivel operativo la nave llevaba a cabo sus funciones desde los dos torreones que albergaban el puente de mando, los telémetros, la dirección de tiro, las plataformas tierra-aire y un radar del modelo Gufo EC4. Respecto a su armamento, el arsenal se componía por tres torretas (dos delante y una detrás) con tres cañones triple cada una de 381 milímetros que disparaban proyectiles pesados y altamente perforantes a 42.260 metros de distancia en intervalos de 45 segundos, más cuatro torretas triples con doce piezas de 152 milímetros, cuatro baterías iluminantes de 120 milímetros, doce bocas menores de 90 milímetros, veinte antiaéreos ligeros de 37 milímetros (con amortiguadores para el retroceso), 32 ametralladoras de 20 milímetros y una catapulta para tres hidroaviones del modelo Iman Ro-43.

Acorazado italiano Vittorio Veneto.

Bautizado como Vittorio Veneto en su botadura del 25 de Julio de 1937 en Trieste, el buque acogió dicho nombre en honor a la victoria en la Batalla de Vittorio Veneto sobre el Imperio Austro-Húngaro durante la Primera Guerra Mundial. Aunque la entrega a la Marina Real Italiana no se produjo hasta el 28 de Abril de 1940, el acorazado no entraría en servicio por problemas técnicos hasta la entrada de Italia en la Segunda Guerra Mundial, concretamente dos meses después en Agosto. Una vez iniciada la contienda, el Vittorio Veneto junto a su gemelo Littorio participó en labores de búsqueda cerca de la Isla de Malta desde Septiembre hasta Octubre, además de salir milagrosamente ileso del ataque de la aviación británica sobre el puerto de Tarento la noche del 11 al 12 de Noviembre de 1940. Al cabo de dos semanas de este suceso, el 27 de Noviembre, el acorazado tomó parte en la Batalla del Cabo Spartivento (también conocida como Batalla de Cabo Teulada) disparando sus cañones de 381 milímetros desde una distancia de 29 kilómetros, lo que obligó a la escuadra británica a dar media vuelta y alejarse de las costas de Cerdeña.

El 28 de Marzo de 1941, el Vittorio Veneto que formaba parte de la II Escuadra Naval del almirante Angelo Iachino, protagonizó la Batalla del Cabo Matapán cerca de la Isla de Gaudo en Creta, donde abrió fuego con sus grandes calibres contra una formación de acorazados y cruceros de la Marina Real Británica (Royal Navy) que se encontraba a 23 kilómetros de separación. Como los italianos cayeron en una trampa y corrían el riesgo de ser rodeados, a las 11:23 emprendieron la retirada hacia el sur de la Península Italiana, antes de ser el Vittorio Veneto fuese atacado desde el aire por un escuadrón de nueve aparatos entre cuatro bombarderos Blenheim y cinco torpederos Albacore. Aunque las piezas del acorazado derribaron a uno de los biplanos Albacore y mataron a sus pilotos, una bomba explosionó en la popa y un torpedo detonó en la aleta de babor, reduciendo su velocidad a 12 nudos (luego se solucionó aumentándola a 19 nudos) e inclinando la nave 5º (posteriormente solo a 1º porque los marineros hicieron una contrainundación en el compartimento opuesto). Afortunadamente y después de recibir ayuda de los cruceros Zara, Pola y Fiume que repelieron varios ataques aéreos, el Vittorio Veneto pudo reanudar la navegación y refugiarse en Tarento la tarde del 29 de Marzo. Lamentablemente el haber sido socorrido por el Zara, Pola y Fiume, dejó a estos invulnerables ante el radar de los acorazados británicos que en medio de la oscuridad de la noche les dieron caza y hundieron a los tres cruceros, lo que constituyó el mayor desastre naval de la Historia de la Marina Italiana.

Reparado el Vittorio Veneto en Tarento, ejerció labores de escolta a los convoyes italianos desde Sicilia hasta Libia como por ejemplo durante la “Operación Halberd” en Septiembre de 1941 o la “Misión M.41” el 14 de Diciembre, pese a que en este última el submarino británico HMS Urge le acertó con un torpedo en las inmediaciones del Estrecho de Messina, dañando al acorazado en la Torre 3, matando a 40 marineros y haciendo que embarcaran 3.000 toneladas de agua en los pañoles. Por fortuna en cuestión de tres meses, en Marzo de 1942, el Vittorio Veneto volvió al servicio activo para acosar a los convoyes de los Aliados en dirección a la Isla de Malta, logrando causar el pánico entre las filas de la Marina Real Británica durante la “Operación Vigorous” en el verano de 1942.

A raíz de la escasez de petróleo en la Marina Real Italia, en 1943 el Vittorio Veneto fue amarrado en el puerto de La Spezia el norte de Italia para alejarlo de la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF), aunque la iniciativa sirvió de poco el 5 de Junio los aviones norteamericanos dañaron su cubierta y le dejaron inmovilizado casi toda el verano hasta que completó su reparación. De hecho y cuando se produjo el Armisticio de Cassibile entre Italia y los Aliados, el Vittorio Veneto huyó de La Spezia siendo atacado por aviones Dornier Do 217 de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), los cuales erraron al lanzarle una bomba teleguiada Fritz-X que impactó en el agua cerca de la costa de Córcega (aunque su gemelo Roma resultó hundido).

Con la llegada del Vittorio Veneto a la Isla de Malta tras la capitulación de Italia, el acorazado fue internado primero en La Valetta, luego en Egipto sobre el puerto de Alejandría y finalmente en los Lagos Amargos, donde pudo mantener el pabellón italiano y su personal de marinería, pero siempre vigilado por soldados del Ejército Británico. A pesar de que los tripulantes italianos suplicaron a los Aliados combatir con el Vittorio Veneto del lado de la Italia Cobeligerante, los anglo-estadounidenses se lo denegaron, ni siquiera en una fecha tan tardía como 1944 para tomar parte durante la “Operación Dragoon” sobre el sur de Francia ni en 1945 para luchar contra Japón en la Guerra del Pacífico.

Acorazados Vittorio Veneto y Giulio Cesare abriendo fuego en la Batalla del Cabo Spartivento.

Concluida la Segunda Guerra Mundial, el 7 de Febrero de 1947 el Vittorio Veneto zarpó de Egipto para cuarenta y ocho horas más tarde amarrar en el puerto de Augusta en Sicilia. Al día siguiente, el 10, el Tratado de París comunicó que el buque debía ser entregado como compensación económica a la Flota Estadounidenses (US Navy), aunque por suerte los Estados Unidos perdonaron esta cláusula a Italia de cara a ganarse el favor de los italianos de cara a la Guerra Fría. A raíz de este buen gesto por parte de los norteamericanos, el acorazado fue enviado a La Spezia, pero entonces la Unión Soviética que tenía ansias de revancha denunció la actitud conciliadora del Gobierno del Washington con los “antiguos fascistas”, por lo que al final los occidentales presionaron para que el buque fuera desguazado, algo que tuvo que la nueva Marina Italiana (Marina Militare) tuvo que llevar a cabo entre los años 1951 y 1955.

El papel del Vittorio Veneto durante la Segunda Guerra Mundial fue muy limitado porque entre 1940 y 1945 estuvo siempre en puerto, ya fuese por averías cuando sirvió en el Eje o internado cuando estuvo en el bando de los Aliados. A pesar de todo sin duda fue una obra maestra de la ingeniería naval y uno de los mejores buques de su tipo en comparación con el resto de contendientes, pues los técnicos británicos que lo inspeccionaron después de la capitulación de Italia afirmaron lo siguiente: Desde el punto de vista constructivo, los italianos iban por delante de nosotros.

 

Bibliografía:

-Manuel González López, Acorazados de la Segunda Guerra Mundial. Un Estudio Técnico 1921-1945, “Clase Littorio”, HRM Ediciones (2019), p.153-173
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 1, “El Vittorio Veneto”, S.A.R.P.E. (1978), p.386-387
-https://en.wikipedia.org/wiki/Italian_battleship_Vittorio_Veneto