USS Hornet

Nombre: USS Hornet
Nacionalidad: Estados Unidos
Constructora: Newport News Shipbuilding & Dry Dock
Tipo: Portaaviones pesado
Clase: Yorktown
Planta motriz: Cuatro turbinas Curtis & Parsons
Eslora: 264 metros
Manga: 25′ 3 metros
Peso: 19.800 toneladas
Velocidad: 33 nudos
Tripulación: 2.919 hombres
Botadura: 14 de Diciembre de 1940
Capacidad aérea: 85 aviones
·Cazas Wildcat
·Bombarderos en picado Dauntles SBD Douglas
·Torpederos Avenger y Devastator
·Bormbarderos B-25 Mitchell
Armamento:
· 8 cañones de 127 milímetros
· 16 ametralladoras antiaéreas de 27 milímetros
· 16 ametralladoras antiaéreas de 20 milímetros
Historia:

Antes de estallar la Segunda Guerra Mundial en Europa, la Flota de Estados Unidos (US Navy) se encontró ante la necesidad de disponer de una flota de portaaviones pesados como lo estaban haciendo sus dos principales competidores: la Marina Real Británica (Royal Navy) y la Marina Imperial Japonesa. Así fue como desde el Pentágono se aprobó la construcción de los tres portaaviones más grandes con los que contaría la Armada, concretamente los de clase Yorktown representados por el USS Enterprise, el USS Yorktown y el USS Hornet. Sería precisamente este último, botado el 14 de Diciembre de 1940 y puesto al mando del capitán Marc Mitscher, el que pasaría a la Historia Naval por ser el primer portaaviones en desplegar bombarderos sobre su cubierta de vuelo durante el “Raid Doolittle”.

Portaaviones estadounidense USS Hornet.

La principal característica del USS Hornet (CV-8) fue el poderoso blindaje de su estructura consistente en 152 milímetros sobre el puente, 101 milímetros junto a la línea de flotación y 76 milímetros tanto en el hangar como en el castillo. Aquella protección de acero y su enorme tamaño, no le impidió navegar a una alta velocidad de 33 nudos gracias a sus turbinas Curtis y Parsons de cuatro hélices movidas por nueve calderas Babcock y Wilcox Express. De hecho a nivel interno, el navío se interconectaba mediante tres ascensores entre los hangares y la cubierta de vuelo que permitía una fácil movilidad a sus 2.919 tripulantes, disponiendo también de tres catapultas hidráulicas y un armamento defensivo basado en ocho cañones de 127 milímetros (cuatro a cada lado); 16 piezas antiaéreas de 27 milímetros en montajes cuádruples; y otras 16 ametralladoras antiaéreas de 20 milímetros individuales. Respecto a su capacidad ofensiva, el buque disponía de numerosos aviones embarcados como los cazas Wildcat, los bombarderos en picado Dauntles SBD Douglas y los torpederos Avenger o Devastator, así como una pista acondicionada para albergar bombarderos medios de largo alcance B-25 Mitchell.

Afortunadamente cuando se produjo el ataque de Japón a Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941 que favoreció la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, el portaaviones USS Hornet se encontraba lejos de las Islas Hawaii, por lo que pudo salvarse de una destrucción segura por parte de la aviación japonesa. A continuación el navío fue trasladado a las costas de Virginea y después se le encomendó realizar una visita al Canal de Panamá, ejerciendo labores de patrulla en el Golfo de México en busca de posibles submarinos alemanes, hasta que tras concluir su misión sin incidentes, regresó a Estados Unidos para recalar en Norfolk.

El 2 de Abril de 1942 el portaaviones USS Hornet zarpó de la Alemana en Estados Unidos para internarse en el Océano Pacífico con dieciséis bombarderos B-25 Mitchell sobre su cubierta que al mando del coronel James Doolittle, tenían la misión de alcanzar el mismo Japón y bombardear la capital de Tokyo. Hasta dos semanas más tarde, el 18 de Abril de 1942, no se produjo el despegue de los B-25 Mitchell después de haber sido avistado el USS Hornet por el patrullero nipón Nitto Maru, dando el portaaviones inmediatamente la vuelta hacia las Islas Hawaii, no sin antes poner en marcha el “Raid Doolittle”. Sorprendentemente y a pesar de la precipitada huida, el resultado de la acción fue un éxito rotundo porque los B-25 Mitchell del USS Hornet volaron hasta Japón y bombardearon las ciudades de Tokyo, Yokohama, Yokosuka y Nagoya, causando 50 muertos y 250 heridos, destruyendo 90 edificios, generando desperfectos en 30 instalaciones militares o industriales, dañando al portaaviones Ryujo sobre dique seco y derribando tres aviones (a pesar de que los dieciséis aparatos se perdieron y cinco tripulantes fallecieron).

Bombardero B-25 Mitchell despegando de la cubierta del portaaviones USS Hornet el 18 de Abril de 1942 para bombardear Tokyo durante el “Raid Doolittle”.

Durante la Batalla de Midway el 4 de Junio de 1942, el portaaviones USS Hornet desempeñó un papel esencial junto al portaaviones USS Enterprise, porque después de situarse a 325 millas náuticas al noroeste del atolón de coral, cubriendo su flanco sur el otro portaaviones USS Yorktown, tuvo que librar un combate casi a muerte contra los portaaviones japoneses Kaga, Akagi, Soryu e Hiryu. Durante la fase inicial del encuentro, el USS Hornet envió quince torpederos Devastator contra la Flota Combinada Japonesa que fueron abatidos con total facilidad por los japoneses, muriendo 30 pilotos y sólo sobreviviendo uno, concretamente el teniente George Gay que sería rescatado del agua flotando sobre un trozo de madera. Sin embargo y pese a este fracaso, el sacrificio de los Devastator del USS Hornet no fue en vano porque alejaron a los cazas nipones de sus barcos, lo que permitió a los aparatos embarcados de los portaaviones USS Enterprise y USS Yorktown, lanzarse en picado contra el enemigo hundiendo con relativa facilidad a los cuatro portaaviones Kaga, Akagi, Soryu e Hiryu. De hecho dos días más tarde, en un segundo intento nipón por aproximarse al Atolón de Midway el 6 de Junio, el USS Hornet se cubrió de gloria al interceptar y hundir el crucero japonés Mikuma que se fue a pique con 650 hombres, además de bombardear y provocar daños en el crucero Mogami.

A mediados de 1942 las cosas se complicaron para el USS Hornet cuando el Alto Mando Naval de Washington le informó de que era el único portaaviones operativo en el Océano Pacífico por los siguientes motivos: sus compañeros USS Lexington, USS Yorktown y USS Wasp habían sido hundidos por la Marina Imperial Japonesa, el USS Saratoga había sido enviado al Océano Atlántico y el USS Enterprise se encontraba efectuando reparaciones en Estados Unidos. Fue entonces, como ante esta difícil situación de riesgo, el portaaviones USS Hornet se internó en el Pacífico Sur y atravesó las Islas Salomón para tomar parte en la Batalla de Guadalcanal.

El 28 de Octubre de 1942 el portaaviones USS Hornet participó en la Batalla de las Islas Santa Cruz dentro del contexto de la campaña de Guadalcanal. A pesar de que el navío estadounidense se adelantó a sus oponentes enviando a sus aviones contra la Marina Imperial Japonesa y dañando tanto al portaaviones Shokaku como al crucero Chikuma; bombarderos en picado y torpederos nipones atacaron mientras tanto al USS Hornet encajándole tres bombas del siguiente modo: una explosionó por debajo de la cubierta matando a 60 hombres, otra de 242 kilogramos estalló abriendo un agujero de 3’3 metros que acabó con la vida de otros 30 tripulantes y la última trituró la tercera cubierta. Acto seguido, una de las baterías antiaéreas averió el control de un cazabombardero japonés que no pudo maniobrar y se estrelló contra el navío (el piloto murió), desparramando a continuación litros de gasolina que incendiaron la superestructura. Poco después, dos torpedos procedentes de aviones Nakajima B51 Nakajima B51 abrieron dos boquetes bajo la línea de flotación, justo al instante en que el barco comenzaba a escorarse y a convertirse en una silueta llameante. Afortunadamente el crucero USS Northampton rescató a la mayoría de la tripulación, antes de que el portaaviones USS Hornet fuese abandonado a la deriva para terminar hundiéndose tras llevarse la vida de 118 marineros.

Ataque contra el portaaviones USS Hornet por parte de bombarderos en picado japoneses Aichi Val que lo castigan con bombas y lo ametrallan a ras del agua. Finalmente terminaron por hundirlo con 118 muertos a bordo.

La pérdida del USS Hornet, constituyó un trágico revés para Estados Unidos al verse privada la nación de uno de sus mejores buques ofensivos (de la clase “Yorktown”, sólo el USS Enterprise sobreviviría a la Segunda Guerra Mundial). Sin embargo y pese a su hundimiento, el USS Hornet pasaría a la Historia Naval por ser el primer portaaviones en despegar bombarderos desde su cubierta y por supuesto por la inigualable gesta del “Raid Doolittle”.

 

Bibliografía:

-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Portaaviones de ataque USS Hornet”, S.A.R.P.E. (1978), p.740-741
-http://en.wikipedia.org/wiki/USS_Hornet_(CV-8)