U-573

Nombre: U-573
Nacionalidad: Alemania
Constructora: Blohm und Voss
Tipo: Submarino
Clase: U-Boat
Eslora: 67′ 10 metros
Manga: 6′ 18 metros
Peso: 875 toneladas
Velocidad: Superfície = 17′ 5 nudos / Inmersión = 7′ 5 nudos
Blindaje: Ninguno
Planta motriz: Dos motores diesel Krupp y dos motores eléctricos Cenemesa de 375 CV
Tripulación: 46 tripulantes
Botadura: 17 de Marzo de 1941
Aviones: Ninguno
Armamento:
·5 tubos lanzatorpedos de 533 mm
·1 cañón Flak 88 de milímetros
·1 ametralladora de 20 milímetros
Historia:

El submarino U-573 fue uno de los más longevos del siglo XX. Al servicio del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial en el Mar Mediterráneo, sería internado en España como consecuencia de un ataque aéreo hasta que las autoridades de este último país neutral se interesaron y acabaron comprándolo, para pasar a convertirse desde entonces en el sumergible más moderno de la Armada Española.

Submarino U-573:

La Compañía Blohm un Boss construyó en los Astilleros de Hamburgo al submarino U-573 con unas dimensiones de 67’10 metros de eslora y 6′ 18 metros manga, así como un peso de 875 toneladas de peso que junto a su tripulación de 46 hombres era movido por dos motores diésel Krupp y eléctricos Cenemesa de 375 caballos de vapor a 17 nudos en superficie y 7 nudos sumergido. Botado el 17 de Marzo de 1941, el sumergible fue armado con cinco tubos lanzatorpedos de 533 milímetros, un cañón antibuque Flak de 88 milímetros y una ametralladora antiaérea de 20 milímetros; antes de iniciar las pruebas de entrenamiento al mando del capitán Heinrich Heinshon y formando parte de la 3ª Flotilla de Submarinos sobre el Mar Báltico, hasta que definitivamente fue dado de alta para el servicio activo en Septiembre de 1941.

Oficialmente la primera misión del U-573 fue la de viajar hasta el Mar del Norte y patrullar la ruta entre Islandia y el Reino Unido en busca de convoyes enemigos. Como durante la travesía no encontró ninguna víctima, el 20 de Diciembre de 1941 entró en el Mar Mediterráneo pasando cerca de Tarifa, donde a no muchos kilómetros de distancia de Gibraltar disparó tres torpedos y dañó con uno de éstos a un mercante británico que hubo de retirarse a puerto para ser reparado. El U-573 tendría que esperar hasta las 23:00 horas del 23 de Diciembre de 1941 para abrir fuego con tres torpedos contra el carguero noruego SS Hellen que circulaba a cuatro millas náuticas de la costa del Protectorado Español de Marruecos en Ceuta, para que hiciera impacto contra este mercante y lo hundiera a la 1:00 horas del 23 de Diciembre, provocando la pérdida de 5.289 toneladas brutas.

A inicios del año 1942, el U-573 sirvió sobre el Mar Mediterráneo encuadrado en la 29ª Flotilla de Submarinos que operaba desde Italia. Inesperadamente el 1 de Mayo de 1942, el submarino fue localizado a 50 millas del Cabo de Palos por un bombardero Lockheed Hudson adscrito al 223º Escuadrón de la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF). Inmediatamente a este avistamiento, el aparto descendió hacia el objetivo y arrojó dos cargas de profundidad contra el sumergible, una de las cuales explosionó a cuatro metros del navío. A pesar de que el U-573 se mantuvo a flote como consecuencia de una brecha en el casco exterior y averías en dos ejes, el capitán Heinrich Heinsohn, tras efectuar una exhaustiva evaluación, decidió repostar en la neutral España.

Submarino G-7:

El 2 de Mayo de 1942, el submarino U-573 entró en aguas de España amarrando en el puerto de Cartagena. Aunque la ley internacional sólo permitía estar a un buque beligerante menos de 24 horas porque en tal caso quedaría internado por las autoridades, el Gobierno de Madrid autorizó al sumergible a permanecer casi tres meses para llevar a cabo las reparaciones necesarias, sin prestar atención a las quejas de Gran Bretaña que exigió que zarpase antes de las 10:00 horas del 3 Mayo. De hecho, el trato dispensado por la Armada Española fue muy correcto porque se alojó a los 44 tripulantes en la Escuela de Submarinos de Cartagena y se permitió el acceso a las instalaciones de técnicos venidos desde Alemania.

La Armada Española se interesó por el U-573 debido a que de los cuatro submarinos disponibles por España, ninguno tenía las excelentes características del navío germano. Así fue como el Estado Mayor Naval convenció al “Generalísimo” Francisco Franco, de la necesidad de adquirir el sumergible, proponiendo emitir una oferta de compra a Alemania. Sorprendentemente y contra todo lo esperado, el Tercer Reich aceptó llevar a cabo la venta a cambio de 1’5 millones de marcos, por lo que acto seguido, los 44 tripulantes fueron repatriados a Alemania, incluyendo el capitán Heinrich Heinsohn que fallecería poco tiempo después a los mandos del submarino U-438.

Submarino G-7 (antiguo U-573) en el puerto de Cartagena.

Rebautizado el submarino como G-7, el antiguo U-573 fue dado de alta el 2 de Agosto de 1942 en la Lista Oficial de Buques de la Armada. Lamentablemente su entrada en servicio hubo de retrasarse porque como consecuencia de los daños sufridos, la Armada Española que no tenía técnicos ni ingenieros cualificados en este tipo de sumergibles, tuvo que contratarlos a Alemania, lo mismo que las piezas necesarias para su navegación que hubieron de ser trasladas a Cartagena como un nuevo tubo lanzatorpedos de popa (incluso se modificó el color rojo y oscuro germano por el clásico gris naval español).

Finalmente en 1947, dos años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, el submarino G-7 entró en el servicio activo como parte de la Armada Española. Durante su vida operativa en la Península Ibérica, llevó a cabo innumerables misiones marítimas actuando como sumergible de la Escuela de Mecánicos del Ferrol en Galicia. Precisamente hasta el año 1959, el G-7 gozó del estatus de ser el submarino más moderno y poderoso de la Armada Española.

Con la compra efectuada por España de nuevos submarinos a Estados Unidos a partir de 1960, el G-7 pasó a un segundo plano y a llevar a cabo operaciones menores, antes de que se sustituyera su denominación por la de S-01. Al cabo de una década, en 1970, el sumergible fue retirado del servicio para ser subastado y vendido. Desgraciadamente y a pesar de que muchas personalidades protestaron para salvar al sumergible y convertirlo en un museo flotante, finalmente fue desguazado el 2 de Mayo de 1940.

El U-573 fue un sumergible de importancia secundaria en la Segunda Guerra Mundial porque su expediente no fue más allá de haber hundido a un mercante enemigo y haber dañado otro. Sin embargo para España, el este navío que rebautizó como G-7, constituyó el primer submarino oceánico moderno y por tanto una joya que pasó a formar parte de su rica Historia Naval.

 

Bibliografía:

-Dionisio García, Submarino G-7/S-01, un U-Boot en la Armada Española, Revista Serga Nº37 (2005), p.51-64
-http://es.wikipedia.org/wiki/Submarino_S-01