HMS Prince of Wales

Nombre: HMS Prince of Wales
Nacionalidad: Gran Bretaña
Constructora: Camell Laird
Tipo: Acorazado
Clase: King George V
Eslora: 227’12 metros
Manga: 31’45 metros
Peso: 43.786 toneladas
Velocidad: 27’5 nudos
Blindaje: 374 mm – 37 mm
Planta motriz: Cuatro turbinas Parsons con ocho calderas Admiralty a 100.000 CV
Tripulación: 1.521 hombres
Botadura: 3 de Mayo de 1939
Aviones: Dos hidroaviones
Armamento:
·10 cañones de 356 mm
·16 cañones de 133 milímetros
·32 cañones AA de 40 mm
·3 lanzacohetes
Historia:

El HMS Prince of Wales fue el mejor acorazado construido por el Reino Unido durante la Segunda Mundial. A pesar de su excelente potencia de fuego y blindaje para hacer frente a sus oponentes, su papel en la contienda sería breve cuando los aviones de la Fuerza Aérea Imperial Japonesa que sobrevolaban las costas de Malasia localizaron al buque y lo hundieron durante un encuentro que sería épicamente conocido como la Batalla del Golfo de Siam.

Imitando los cánones de los acorazados “Clase King George V”, el HMS Prince of Wales fue ordenado el 1 de Enero de 1937 con la puesta de quilla por parte de la Compañía Cammell Laird en los Astilleros de Birkenhead y con su botadura el 3 de Mayo de 1939. Se trataba de un buque que destacaba a simple vista por su estructura con casco de escaso arrufo, roda de poco lanzamiento, bajo francobordo y una cintura vertical inclinada en los extremos, cuyas medidas eran de 227 metros de eslora, 31 metros de manga y 10 metros de calado recubiertas por un blindaje repartido de la siguiente manera: 374 milímetros en las baterías giratorias de artillería, entre 348 y 174 milímetros en los costados, 249 milímetros en los mamparos transversales, 124 milímetros en las máquinas, 112 milímetros en el timón, 74 milímetros en los torreones, 37 milímetros en los pañoles, una protección antitorpedos con rellenos en la línea de flotación y placas antiesquirlas en las secciones más vulnerables. Todo este conjunto se movía a una lenta velocidad de 27 nudos debido a sus 43.786 toneladas de peso y a que poseía una vieja planta motriz conformada por cuatro turbinas Parsons y ocho calderas Admiralty unidas a cuatro ejes; mientras que al mismo tiempo se hallaba gobernado por unas torres con una coraza muy limitada que contenían los directores de tiro DCT, el telémetro de 4’57 metros de altura, el sistema tierra-aire HACS Mk IV, contramedidas antimagnéticas, el puente de mando, un radar, el mástil de proel, plataformas de observación, etcétera. Respecto al armamento, su distribución era bastante peculiar porque los diez cañones de 356 milímetros se intercalaban en tres torretas desigualmente (dos a proa con cuatro y dos tubos respectivamente, más una a popa cuádruple), además de un arsenal secundario compuesto por dieciséis piezas secundarias de 133 milímetros, cuarenta antiaéreos de 40 milímetros, tres lanzacohetes del modelo UP que lanzaban minas aéreas atadas a paracaídas y una catapulta multidireccional con hangar para dos hidroaviones Walrus.

Acorazado británico HMS Prince of Wales.

Cuando el Reino Unido inició la “Caza del Bismarck” movilizando a todas sus unidades de superficie, el HMS Prince of Wales tuvo que zarpar a toda prisa de Gran Bretaña, teniendo todavía obreros a bordo que completarían los últimos retoques de su construcción en plena navegación por el Océano Atlántico. Así fue como en compañía del acorazado HMS Hood se encontró con su objetivo y también con el crucero pesado alemán Prinz Eugen entre Groenlandia e Islandia la jornada del 24 de Mayo de 1941. El encuentro que fue conocido como la Batalla del Estrecho de Dinamarca se saldó con el inmediato hundimiento del HMS Hood a manos del Bismarck, aunque éste sufrió el impacto de tres proyectiles de 356 milímetros del HMS Prince of Wales que le agujeraron una pequeña brecha con la que su proa se sumergió dos grados y su velocidad se redujo de 30 a 28 nudos. A pesar de todo, en cuanto el Bismarck se recuperó pudo disparar varias andanadas de las que siete acertaron en el acorazado británico, en concreto cuatro proyectiles de 380 milímetros y tres de 203 milímetros, los cuales dejaron fuera de servicio una torreta de artillería, destrozaron un servidor de tiro antiaéreo de proa, abrieron una boquete por el que embarcaron 500 toneladas de agua y destruyeron el puente de mando, matando a 14 tripulantes (solo sobrevivieron en la sala el capitán John Leach y un marinero). A raíz del castigo recibido, el HMS Prince of Wales levantó una cortina de humo con sus chimeneas y emprendió la retirada mientras era perseguido por el Bismarck que no dejó intercambiar disparos hasta el día 25, aunque por suerte al final dejó al buque germano atrás y alcanzó Inglaterra para llevar a cabo arreglos en los Astilleros de Rosyth.

Reparado de sus averías tras la Batalla del Estrecho de Dinamarca, el HMS Prince of Wales escoltó al Primer Ministro Winston Churchill a las costas de Canadá para entrevistarse con el Presidente Franklin Delano Roosevelt de los Estados Unidos a bordo de la misma cubierta del acorazado durante la Conferencia de Terranova el 9 de Agosto de 1941. Al mes siguiente, en Septiembre, el buque fue encuadrado en la Fuerza H de la Flota Británica del Mar Mediterráneo (British Mediterranean Fleet), en cuyas filas escoltó a un convoy hacia la Isla de Malta dentro del marco de la “Operación Halberd”, durante la que estuvo a punto de enfrentarse al grueso de la escuadra de la Marina Real Italiana (Regia Marina). Al cabo de tres meses, el 2 de Diciembre, el HMS Prince of Wales fue trasladado a Singapur como parte de la Fuerza Z de la Flota Británica del Pacífico (British Pacific Fleet) de cara a un conflicto con Japón que se materializó cinco días más tarde, el 7 de Diciembre de 1941 con el ataque a Pearl Harbor y la declaración de guerra del Gobierno de Tokyo al Reino Unido.

El HMS Prince of Wales hundiéndose mientras la tripulación es evacuada por el destructor HMS Express.

Al estallar la Guerra del Pacífico, el HMS Prince of Wales junto al acorazado HMS Repulse llevaron a cabo un interceptamiento de la escuadra de desembarco de la Marina Imperial Japonesa en las playas de Malasia, por lo menos hasta que a sabiendas de que no tendrían apoyo aéreo, ordenaron dar media vuelta a Singapur con tan mala suerte que antes de eso ya habían sido descubiertos por la Fuerza Aérea Imperial Japonesa en el Golfo de Siam. Así fue como a las 11:44 horas del 10 de Diciembre de 1941 un grupo de nueve torpederos nipones Mitsubishi G3M acertaron en el HMS Prince of Wales con un torpedo en la banda de estribor que dañaron el eje exterior rompiendo sus arbotantes, lo que propició que la nave navegara en círculos, redujera la velocidad a 14 nudos, se escorase 11 grados y se inundaran tres salas (una de máquinas, otra de calderas y una de generadores). Incapaz de dirigir el barco su propio gobierno, a las 12:19 otros veintinueve Mitsubishi G3M atacaron la Fuerza Z, hundiendo al acorazado HMS Repulse y encajando tres torpedos más en el costado de estribor del HMS Prince of Wales que se defendió derribando dos aparatos. Aunque todavía se mantenía a flote, los veintiséis bombarderos Mitsubishi G4M que vinieron a las 12:20 lo remataron porque con tres bombas de entre 250 y 500 kilogramos le destruyeron la enfermería matando a los heridos y también le perforaron la cubierta, sin contar las 18.000 toneladas de agua embarcadas.

Irremediablemente a las 13:24 horas del triste 10 de Diciembre de 1941 en que tuvo lugar la Batalla del Golfo de Siam, el HMS Prince of Wales volcó y se hundió hasta depositarse a 50 metros de profundidad y a una distancia de 160 kilómetros de la costa oriental de Malasia, perdiendo la vida 327 marineros (incluyendo el almirante Thomas Philipis y el capitán John Lech) y siendo rescatados por los destructores un total de 1.285 supervivientes que serían evacuados a Singapur. Con la desaparición de este buque bajo las aguas, se fue el que sin duda fue el mejor acorazado botado por Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Manuel González López, Acorazados de la Segunda Guerra Mundial. Un Estudio Técnico 1921-1945, “Clase King George V”, HRM Ediciones (2019), p.247-263
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 2, “El fin del “Repulse” y del “Prince of Wales””, S.A.R.P.E. (1978), p.695-697
-Michael Coffey, Días de Infamia, “El hundimiento de la Fuerza Z”, Comunicación & Publicaciones (2006), p.87-95
-https://en.wikipedia.org/wiki/HMS_Prince_of_Wales_(53)