Gneisenau

Nombre: Gneisenau
Nacionalidad: Alemania
Constructora: Astilleros Deutsche Werke de Kiel
Tipo: Acorazado
Clase: Scharnhorst
Eslora: 229′ 8 metros
Manga: 30 metros
Peso: 37.829 toneladas
Velocidad: 31 nudos
Blindaje: 340 mm – 50 mm
Planta motriz: Tres turbinas Germania con ocho calderas Wagner a 160.000 CV
Tripulación: 1.669 hombres
Botadura: 8 de Diciembre de 1936
Aviones: Tres hidroaviones
Armamento:
·9 cañones de 280 mm
·16 cañones de 150 mm
·14 cañones de 105 mm
·10 cañones AA de 20 mm
Historia:

La Marina de Guerra de Alemana (Kriegsmarine) botó un buen puñado de acorazados para hacer frente al Imperio Británico durante la Segunda Guerra Mundial. Entre los mejores buques de este tipo estuvo el Gneisenau que junto con el Scharnhorst provocó grandes daños en las unidades de superficie del enemigo y mermó el tráfico naval de los convoyes hacia el Reino Unido, antes de recibir graves daños que le condenarían a sufrir constantes reparaciones hasta su captura a final del conflicto en 1945.

El Gneisenau fue un nuevo tipo de acorazado surgido de la “Clase Scharnhorst” como respuesta a la escalada de construcción naval durante la segunda mitad de la década de 1930 llevada a cabo por Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. Así fue como nació este buque de 37.829 toneladas y unas medidas de 229 metros de eslora, 30 metros de manga y 9 metros de calado construido en los Astilleros Deutsche Werke de Kiel el 6 de Mayo de 1935 y botado el 8 de Diciembre de 1936. Se trataba de una nave muy particular por su proa atlántica de roda muy vertical y bastante arrufo del “Tipo Clíper” (que con mal tiempo propiciaba que se clavase en las olas); así como por una llamativa silueta a causa de sus tres torreones, uno de estos tubular junto al palo mayor y la chimenea retocada de sombrerete, que se encontraban sobrecargados con los directores de tiro, los tres telémetros (dos de 10’5 metros y uno de siete metros), la dirección tierra-aire SL-6 de forma esférica, el radar y el puente de mando cerrado con ventanas. A dicha estructura con capacidad para 1.669 tripulantes, había que añadir una coraza de 360 milímetros en las torres, 350 milímetros en las barbetas troncocónicas, 340 milímetros en las torretas, 320 milímetros en la cintura, 105 milímetros en la maquinaria, 95 milímetros en los pañoles y 50 milímetros en las cubiertas; más una propulsión a 32 nudos gracias a sus tres turbinas Germania y ocho calderas de alta presión Wagner con temperaturas de 450ºC que movían tres ejes conectados a dos timones alimentados por ocho turbogeneradores de 3.220 kilowatios y cuatro generadores diésel de 900 kilowatios. En el caso del armamento, el arsenal principal comprendía tres torretas triples (dos delante y una detrás) con tres cañones de 283 milímetros equipados con proyectiles de 330 kilogramos que alcanzaban 40.930 metros de distancia, dieciséis piezas de 150 milímetros, catorce montajes tri-estabilizados de 105 milímetros, diez baterías antiaéreas de 20 milímetros y una catapulta para tres hidroaviones Arado Ar 196.

Acorazado alemán Gneisenau.

La entrada en servicio del Gneisenau fue el 21 de Mayo de 1938, limitándose su papel como parte de la Kriegsmarine a buque de maniobras y patrullas navales en el Mar del Norte y el Mar Báltico. Al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939, salió al Océano Atlántico hasta en dos misiones de rastreamiento, siendo la de la jornada del 23 de Noviembre la más fructífera porque entre las aguas que separaban Groenlandia de Islandia contribuyó junto a su acorazado gemelo Scharnhorst a dar caza y hundir al crucero corsario auxiliar HMS Rawalpindi de la Marina Real Británica (Royal Navy). De vuelta a los puertos al norte de Alemania, la nave permaneció todo el invierno inmovilizada y por tanto fuera de servicio debido a los molestos bloques de hielos que taponaban los accesos al Canal de Kiel.

Cuando comenzó la invasión de Noruega el 9 Abril de 1940, el Gneisenau al mando del capitán Harald Netzbandt tuvo un breve encontronazo con el acorazado HMS Renown, al cual encajó dos impactos de 280 milímetros que le provocaron daños leves y el germano recibió uno que le causó seis muertos, pero afortunadamente sin averías. Lamentablemente la jornada del 5 de Mayo, el buque chocó con una mina acuática que le forzó a dar media vuelta hacia Kiel, donde una vez reparado, volvió a Noruega junto al Scharnhorst para darse de bruces con una escuadra enemiga compuesta por el portaaviones HMS Glorious y dos destructores. Inmediatamente, el Scharnhorst arremetió con sus piezas contra el HMS Glorious y el destructor HMS Acasta a los que echaría a pique, mientras el Gneisenau se ocupó del destructor HMS Ardent que destrozó con sus grandes calibres y hundió matando a 152 marineros ingleses. A pesar del triunfo, durante el viaje de regreso el submarino británico HMS Clyde torpedeó al Gneisenau en la proa, abriendo un boquete por el que entraron 1.000 toneladas de agua que redujeron su velocidad a 17 nudos, por lo que tuvo que ser arreglado durante casi medio año primero en el puerto noruego de Trondheim y luego en Alemania.

Bajo el nombre de “Operación Berlín”, en Enero de 1941 el Gneisenau salió a la caza del tráfico mercante que procedente del Canadá se dirigía al Reino Unido. La misión fue un éxito porque además de evitar a las grandes unidades de superficie que escoltaban a los convoyes como por ejemplo los acorazados HMS Malaya y HMS Ramillies o el portaaviones HMS Ark Royal, el buque germano causó estragos sobre la ruta de las Islas Lofoten, el Estrecho de Dinamarca entre Groenlandia e Islandia, las costas de Terranova en Canadá y finalmente el área marítima entre las Islas Cabo Verde y las Islas Canarias, antes de refugiarse en el puerto de Brest al sureste de Francia. Hasta entonces el Gneisanau había eliminado un total de 14 barcos británicos, entre estos cuatro petroleros (uno hundido y tres capturados que envió a Alemania con 20.139 toneladas de combustible intacto) y diez cargueros.

El 6 de Abril de 1941, aviones Beaufort de la Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force o RAF) atacaron al Gneisenau mientras permanecía atracado en el puerto de Brest, acertándole con un torpedo en la cintura y cuatro bombas sobre la superficie que le causaron 88 marineros muertos por culpa de la metralla en cubierta y el embarque de 3.000 toneladas de agua en los compartimentos. La seriedad de las averías obligó al acorazado a ser trasladado a dique seco casi medio año hasta que una vez reparado a principios de 1942, Adolf Hitler ordenó su regreso hacia Alemania. Así comenzó la “Operación Cerberus” entre los días 11 y 13 de Febrero cuando el Gneisenau, en compañía del Scharnhorst y del crucero Prinz Eugen, cruzaron el Canal de la Mancha delante de las narices de los británicos, quienes pese a enviar 640 aviones, destructores y disparar con sus baterías costeras desde los acantilados de Dover, los tres barcos alcanzaron las costas germanas casi intactos y encima habiendo provocado con sus baterías antiaéreas cuantiosos derribos de aparatos enemigos. Lamentablemente una vez a salvo en Kiel, el 26 de Febrero, un escuadrón de bombarderos volvió a lanzar una incursión sobre la nave anclada en los muelles, encajando una bomba de 454 kilogramos que se introdujo por el conducto de ventilación para explosionar en el almacén de pólvora de la Torre Antón, lo que generó un incendio que se prolongó tres días hasta que los equipos de bomberos lo apagaron para descubrir que el fuego había deformado la proa y por tanto dejado fuera de servicio al Gneisenau.

Curiosamente en 1943, Adolf Hitler ordenó paralizar los arreglos del Gneisenau y extraer una de sus torretas de 280 milímetros para reforzar la “Muralla Atlántica” que desde entonces se convirtió en una batería terrestre de cara a una eventual invasión de los Aliados en alguna de las playas de Europa Occidental. Aunque el buque fue reparado en 1944 y enviado al puerto de Gotenhafen en el Mar Báltico para bloquear la rada, el 27 de Marzo de 1945 la nave fue capturada por las tropas rusas del Ejército Rojo. Terminada la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética cedió el acorazado a Polonia en 1947, aunque como el barco estaba ya inservible y no había presupuesto para restaurarlo, la Marina Polaca desguazó finalmente al Gneiseanu entre los años 1952 y 1953.

 

Bibliografía:

-Manuel González López, Acorazados de la Segunda Guerra Mundial. Un Estudio Técnico 1921-1945, “Clase Scharnhorst”, HRM Ediciones (2019), p.177-201
-https://en.wikipedia.org/wiki/German_battleship_Gneisenau