Averof

Nombre: Giorgios Averof
Nacionalidad: Grecia
Constructora: Astilleros de Livorno
Tipo: Crucero
Clase: Pisa
Eslora: 140 metros
Manga: 21 metros
Peso: 10.200 toneladas
Velocidad: 23′ 5 nudos
Blindaje: 130-234 mm
Planta motriz: 12 calderas Belleville de 4 cilindros
Tripulación: 1.200
Botadura: 12 de Marzo de 1910
Aviones: Ninguno
Armamento:
·4 Cañones de 234 mm en torretas dobles
·21 Cañones de 190 mm en torres dobles
·8 Cañones de 76 mm
·4 Cañones AA de 76 mm
·4 Cañones AA de 36 mm
·3 Tubos lanzatorpedos de 430 mm
Historia:

El Averof fue el orgullo de la Marina Real Helena a lo largo del siglo XX. Famoso por sus gestas contra el Imperio Otomano en las Guerras Balcánicas, ganó el control del Mar Egeo en la Gran Guerra y combatió tanto en el Mar Mediterráneo como en el Océano Índico durante la Segunda Guerra Mundial. Ante un historial de este calibre, el Averof se convertiría en el navío más querido de Grecia.

Originalmente el crucero Averof fue construido en 1909 por los astilleros de Livorno en Italia como un buque de clase Pisa que debía operar para la Marina Real Italiana (Regia Marina). Sin embargo pronto Grecia y Turquía se interesaron por un barco de estas características y por tanto Italia decidió sacarlo a concurso y venderlo a una de estas dos naciones. Finalmente sería Grecia la ganadora gracias al dinero invertido en forma de 300.000 libras esterlinas que pagó el magnate griego Giorgios Averof, con cuyo nombre sería bautizado el crucero tras su botadura el 12 de Marzo de 1910.

Crucero griego Averof.

Crucero pesado griego Averof durante la Segunda Guerra Mundial.

El Averof se caracterizó por ser el crucero más moderno de los países que conformaban la Liga Balcánica por sus líneas de 140 metros de eslora, su blindaje máximo de 200 milímetros, su capacidad para una tripulación de 670 marineros (ampliable a 1.200 en caso de necesidad) y por su propulsión de 22 calderas modelo Belleville con cuatro chimeneas exteriores que le permitían alcanzar una velocidad de 23’5 nudos (aproximadamente 37 kilómetros por hora). Respecto a su armamento el arsenal se repartía en 32 cañones (cuatro de 234 milímetros en dos torretas dobles, ocho de 190 milímetros en cuatro torretas dúplex, ocho de 76 milímetros, cuatro piezas de artillería antiaérea de 76 milímetros y otras seis de 36 milímetros) y tres tubos lanzatorpedos de 430 milímetros.

Recibido por la Marina Real Helena el 16 de Mayo de 1916, el almirante Pavlos Kountouriotis tomó el mando del crucero Averof en su viaje inaugural el 1 de Septiembre de ese mismo año. Bajo su responsabilidad la tripulación siguió un riguroso programa de entrenamiento en la Bahía de Faliro y sus artilleros se convirtieron en excelentes profesionales porque solían ser muy precisos en sus blancos. También durante aquella etapa el Averof tuvo el honor de viajar a Gran Bretaña y participar en las maniobras navales en honor a la coronación del Rey Jorge V de Inglaterra.

Con el estallido de la Guerra Balcánica entre Grecia y el Imperio Otomano, el Averof al mando del capitán Sofokis Dousmanis se dedicó a patrullar las aguas del Mar Egeo. Su bautismo de fuego tendría lugar en la Batalla de Ellis librada el 3 de Diciembre de 1912, donde consiguió impactar con varios proyectiles sobre una flota de tres acorazados turcos que se retiraron amedrentados por los proyectiles griegos. Un mes más tarde, el 5 de Enero de 1913, el Averof volvería a demostrar sus cualidades dañando a un navío otomano durante la Batalla de Lemnos.

Al producirse la entrada de Grecia en la Primera Guerra Mundial en 1917 nuevamente contra Turquía, el crucero Averof contribuyó a decantar definitivamente el control del Mar Egeo a manos de la Marina Real Helena. Concluido el conflicto al año siguiente, en 1918, también el Averof fue el primer buque griego en amarrar en el puerto de Estambul, donde la población de la minoría helena recibió a sus marineros como héroes. Solamente un año más tarde volverían a desencadenarse las hostilidades entre Atenas y Ankara mediante la Guerra Greco-Turca de 1919 a 1923, durante la cual el Averof bombardeó con sus cañones desde el Mar Negro la costa del Asia Menor y Tracia Oriental, además de convertirse en un buque clave para la evacuación de los refugiados de la minoría póntica tras producirse la derrota helena.

Cuando Alemania invadió Grecia durante la Segunda Guerra Mundial, el acorazado Averof que se encontraba anclado en el puerto de Eleusis, fue bombardeado intensamente por la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) entre los días 6 y 12 de Abril de 1941. Milagrosamente el Averof no sufrió daños y una de sus baterías antiaéreas consiguió derribar un avión alemán. Sin embargo y de manera incomprensible, el Alto Mando de Atenas ordenó permanecer al buque en los muelles o hundirlo en el Golfo Sarónico de la Isla de Psitalea en caso de que los alemanes tuviesen la ocasión de capturarlo. No obstante como esta última opción era probable y ninguno de los marineros quería hundir su propio buque, el nuevo capitán Panagiotis Damilatis envió el 18 de Abril de 1941 un comando naval a las esclusas del puerto que hicieron prisioneros a los guardias de seguridad y abrieron las puertas de las instalaciones, permitiendo de esto modo al Averof salir a mar abierto. Casi de forma milagrosa y sin ser molestado por los aviones alemanes, el crucero atravesó el Mar Mediterráneo haciendo escala en la Bahía de Suda en Creta y posteriormente en el puerto de Alejandría en Egipto tras su llegada el 23 de Abril para continuar la contienda junto a los Aliados.

Vista lateral del crucero griego Averof.

Vista lateral del crucero griego Averof.

Ocupada Grecia por el Tercer Reich, el Averof al mando del almirante Theodoros Kountouriotis (hijo del anterior almirante Pavlos Kountouriotis) formó parte de la Marina Real Helena en el exilio que combatió al lado de Gran Bretaña y Estados Unidos contra Alemania, Italia y Japón. De hecho durante el resto de la Segunda Guerra Mundial, el Averof fue trasladado al puerto de Bombay en la India (asombrosamente sus marineros se convirtieron en los primeros militares griegos sobre este país desde tiempos de Alejandro Magno en el siglo III a.C.), donde realizó tareas de escolta a los convoyes que viajaban por el Océano Índico y que constantemente eran atacados por aviones y navíos japoneses que más de un disgusto estuvieron a punto de causar a los helenos. Gracias a esta contribución en la contienda, el exiliado Rey Georgios II eligió al crucero Averof para desembarcar en Atenas tras la retirada alemana e izar la bandera de Grecia el 17 de Octubre de 1944.

Durante la Guerra Civil Griega entre monárquicos y comunistas que se inició al término de la Segunda Guerra Mundial en 1945, el Averof operó primero en la Isla de Rodas y posteriormente como batería flotante en el Pireo. Finalmente en 1952 el crucero fue dado de baja debido a su obsolencia tecnológica, por lo que fue anclado primero en la Bahía de Salamina hasta 1956 y posteriormente en la Isla de Poros hasta 1983. Por suerte al año siguiente, en 1984, el Averof fue restaurado y convertido en un museo flotante para que durante generaciones los griegos conocieran a uno de sus más queridas joyas navales.

 

Bibliografía:

-Sivia Álvarez, Las Siete Vidas del Averof, Revista La Aventura de la Historia Nº208 (2016), p.76-77
-https://en.wikipedia.org/wiki/Greek_cruiser_Georgios_Averof