Nombre: Wildcat
Tipo: Caza
Nacionalidad: Estados Unidos
Compañía: Grumman
Motor: Uno. Motor radial Pratt & Whitney R-1830-66 Twin Wasp de 1.200 CV
Dimensiones: Envergadura= 11′ 58 m. Longitud= 8′ 7 m. Altura= 4′ 7 m
Peso: Cargado= 4.318 kg. Vacío= 2.964 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 410 km/h. Trepada inicial= 702 m/min
Alcance: 1.360 km
Techo de servicio: 12.000 m
Armamento: Seis ametralladoras Colt-Browning de 12’7 mm. Una bomba de 750kg
Primer vuelo: 11 de Abril de 1938
Historia:
El caza embarcado Wildcat fue el único aparato de este tipo que con el que contó Estados Unidos durante las fases iniciales de la Guerra del Pacífico, precisamente cuando ningún aeroplano era capaz de hacer frente al aparentemente invencible interceptor Zero. A pesar de esta situación de clara inferioridad y obsolencia técnica respecto de sus oponentes, el avión soportó casi en solitario el peso de las operaciones en las fases más críticas de la contienda contra Japón hasta la entrada de otras máquinas más modernas en 1943.
El origen del Wildcat tuvo lugar en el año 1934 cuando la Flota de Estados Unidos (US Navy) sacó a concurso la producción de un caza embarcado en el que participaron varias empresas, entre estas la Compañía Grumman que presentó un prototipo de biplano numerado como G-16, también conocido como XF2A-1, el cual en seguida fue desechado por un monoplano de ala media llamado XF2A-2 que se dotaba de una planta motriz Pratt & Whitney R-1830-66 Twin Wasp de 1.050 caballos vapor. Lamentablemente como el aparato tuvo sobrecalentamientos en el motor durante su vuelo inaugural del 2 de Septiembre de 1937 y encima tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en una de las pruebas celebradas el 11 de Abril de 1938, al final el Gobierno de Washington declaró vencedora a la Compañía Breswster y a su interceptor Buffalo. No obstante y pese a estos fracasos de nuevo los mandos de la Armada se interesaron por la Compañía Grumman después de que acoplara a su avión un motor mucho más fiable del modelo Pratt & Whitney R-1830-66 Twin Wasp de 1.000 caballos vapor con sobrealimentador, cambiase la forma redonda de la cola a una cuadrada y recortase las puntas de las alas, por lo que el 12 de Febrero de 1939 autorizó a la Fábrica Linden de Nueva Jersey la firma de un contrato de 78 ejemplares bajo la denominación de XF4F-3, apodado como Wildcat o «Gato Salvaje».
El Wildcat era un monoplano de construcción enteramente metálica con una estructura de fuselaje cilíndrico y unas alas acopladas en posición intermedia, el cual poseía una cabina de cúpula deslizante y una planta motriz Pratt & Whitney R-1830-66 Twin Wasp con hélice tripala que le confería 1.200 caballos de vapor gracias a un sobrealimentador de una sola etapa, así como un armamento consistente en cuatro ametralladoras Browning de 7’7 milímetros (dos por ala) con una cadencia de 750 a 850 disparos por minuto a través de una mira telescópica del tipo Mk8. A pesar de que el caza superó al Buffalo de la Compañía Brewster, tuvo aspectos bastante negativos como su débil arsenal, una mala visibilidad trasera que ni siquiera subsanó un retrovisor para el piloto y un molesto tren de aterrizaje manual que obligaba al aviador a girar 30 veces una manivela antes de despegar. Estos fallos se subsanaron parcialmente con la entrega de los 1.169 ejemplares de la variante estándar F4F-3 debido a que redujeron su envergadura a costa de aumentar su arsenal a seis armas automáticas y mantuvieron el rendimiento con tres tanques de combustible (uno bajo la panza de 159 litros y dos subalares de 220 litros cada uno).
Gran Bretaña fue el primer país en operar con el caza Wildcat cuando el Gobierno de Londres compró un total de 300 unidades a la Compañía Grumman, las cuales pasaron a operar bajo el pabellón de la Marina Real Británica (Royal Navy) bajo la denominación de «Marley», obteniendo su primera victoria en la Navidad de 1940 cuando uno de los interceptores abatió a un bombardero alemán Junkers Ju 88 sobre Scapa Flow en las Islas Orcadas. A partir de entonces los Wildcat ingleses se dedicarían a escoltar a los convoyes que atravesaban el Océano Atlántico en dirección al Reino Unido, distinguiéndose seis de los aparatos procedentes del portaaviones HMS Audacity en la protección del Convoy HG-76, pues durante su ruta a Gibraltar derribaron a unos pocos cuatrimotores Focke Wulf Fw 200 «Cóndor».
Al entrar Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial el 7 de Diciembre de 1941, había en servicio un total de 245 Wildcat de los que 187 pertenecían a la Flota Estadounidense y 58 al Cuerpo de Marines (US Marine Corps), a los que durante los meses siguientes se irían sumando las 1.060 unidades construidas de la versión FM6 que habían reducido sus ametralladoras a cuatro para ganar velocidad y maniobrabilidad frente al todopoderoso interceptor japonés Zero. La primera operación fue la Batalla de Wake, en donde doce solitarios Wildcat lograron un milagro impensable porque a costa de sacrificarse el escuadrón entero, lograron derribar nueve aviones nipones y hundir dos embarcaciones con bombas ventrales de 50 kilogramos, entre estos el destructor Kisagari y el submarino RO-61, además de dañar con un artefacto al carguero Kongo Maru.
Durante la primera mitad de la Guerra del Pacífico entre 1942 y 1943, el caza Wildcat demostró no ser rival para el Zero debido a que se perdieron centenares de aparatos en las Batallas del Mar del Coral y Midway, así como la campaña de las Islas Aleutianas, aunque pese a las dificultades infligieron algunas pérdidas a la aviación embarcada de la «Kido Butai» e incluso sobresalieron frente a los interceptores de la Francia de Vichy durante la Batalla Naval de Casablanca frente a las costas de Marruecos. De hecho los Wildcat llevaron el peso de la lucha en la Batalla de Guadalcanal, no sólo los que viajaban a bordo de los portaaviones durante la Batalla de las Salomón Orientales o la Batalla de las Islas Santa Cruz, sino los que estaban basados en el Aeródromo Henderson como parte de la «Cactus Air Force».
A partir de 1943 las bajas en Wildcat eran astronómicas por el desgaste de la campañas anteriores y por las nuevas misiones que llevaron a cabo sobre las Islas Salomón, Nueva Guinea, Rabaul o las Islas Gilbert. Afortunadamente para los pilotos la entrada en servicio del muy superior Hellcat precipitó que el viejo caza fuera siendo poco a poco retirado del servicio, siendo su última misión sobre el Océano Pacífico la Batalla del Golfo de Leyte sobre las Filipinas en 1944 cuando uno de los aparatos ametralló sin resultado el puente de mando del acorazado Yamato sobre el Mar de Samar. Las cosas sin embargo transcurrieron muy distintas al norte de Europa, pues unos 1.200 sirvieron bajo la bandera del Reino Unido y Canadá, entre estos un escuadrón embarcado en el portaaviones HMS Puncher, los cuales en 1945 lanzaron varios raids sobre Noruega que acabaron con la pérdida de uno de los aparatos, pero con el derribo de cuatro cazas alemanes Messerschmitt Bf 109 y el hundimiento de dos pequeñas embarcaciones en Harstad dentro del marco de la «Operación Judgement».
La Compañía Grummann fabricó un total de 7.885 interceptores Wildcat durante la Segunda Guerra Mundial, la mayoría bajo las filas de Estados Unidos y un número algo menor al servicio del Imperio Británico. A pesar de su obsolencia técnica y lo incómodo que resultaba para los pilotos manejar este aparato, el aeroplano soportó todo el peso de la lucha en el Frente del Pacífico durante los años más críticos de 1942 y 1943, algo que realizó a un coste terrible en número de aviones perdidos, pero que al menos le hizo digno merecedor de ganarse un puesto dentro de la Historia de la Aviación de Caza.
Bibliografía:
-Paco Guerrero, La Batalla de las Islas Santa Cruz, «Douglas SBD Dauntless», HRM Ediciones (2024), p.37-42
-https://en.wikipedia.org/wiki/Grumman_F4F_Wildcat


