Nombre: Blackburn Skua
Tipo: Bombardero en picado embarcado
Nacionalidad: Gran Bretaña
Compañía: Blakburn
Motor: Uno. Bristol Perseus XII radial de 9 cilindros a 890 CV
Dimensiones: Envergadura= 14′ 07 m. Longitud= 10′ 85 m. Altura= 3′ 81 m
Peso: Cargado= 3.730 kg. Vacío= 2.490 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 362 km/h. Trepada inicial= 143 m/min
Alcance: 1.223 km
Techo de servicio: 6.160 m
Armamento: Cuatro ametralladoras Browning de 7’7 mm, una ametralladora Lewis de 7’7 mm, una bomba de 227 kg y ocho bombas incendiarias de 14 kg
Primer vuelo: 9 de Febrero de 1937
Historia:
El Blackburn Skua fue el único bombardero en picado del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, aunque tan sólo por un corto espacio de tiempo debido a que sus limitaciones únicamente le permitieron operar sobre el Mar del Norte y el Mar Mediterráneo de 1939 a 1941. A pesar de que el avión ya era anticuado cuando se desataron las hostilidades en Europa, este aparato embarcado acabó por convertirse en un auténtico problema para los buques de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) durante la campaña de Noruega.
Los mandos de la Marina Real Británica (Royal Navy) emitieron en 1934 la orden de fabricación de un bombardero en picado que pudiese ser embarcado en portaaviones, algo de lo que se encargó el ingeniero Robert Blackburn al frente de la Compañía Blackburn, quién diseñó un aparato monoplano de ala baja cantilever de entera construcción metálica y sin arriostramientos, cuya envergadura se caracterizaba por ser algo curvada hacia arriba y con las puntas plegables para operar en buques (a las que dotó de un moderno sistema de flaps de tipo Zap para efectuar picados). Este curioso avión poseía una cabina alargada para el piloto y el radio-ametrallador con asientos dispuestos en tándem (y un paracaídas que se activaba automáticamente al entrar en barrena), así como una sección de cola con aleta estabilizadora para regular la velocidad, luces para la guía nocturna, trenes de aterrizaje retráctiles con sistema hidráulico en la rueda trasera y una capacidad de combustible de 740 litros situados en tres subdepósitos bajo la carlinga. El armamento por el contrario era mucho más equilibrado al acoplar cinco ametralladoras (cuatro Browning de 7’7 milímetros en las alas y una Lewis de 7’7 milímetros en la parte trasera) y una boma de 227 kilogramos, siendo sustituible por ocho artefactos pequeños de 14 kilogramos.
Bajo el nombre de Blackburn Suka Mk I, el 9 de Febrero de 1937 el bombardero en picado de la Marina Real Británica llevó a cabo su primer vuelo de pruebas, obteniendo un resultado escasamente satisfactorio debido a que el aparato tenía problemas de estabilidad y su motor Bristol Mercury IX no rendía con la suficiente potencia para operar desde portaaviones. A partir de este fracasó decidió construirse la que sería la versión estándar, en este caso el Skua Mk II del que se produjeron 190 unidades con un motor radial Bristol Perseus XII de 9 cilindros a 890 caballos de vapor accionado por una hélice tripala metálica De Havilland de 3’3 metros de diámetro, al cual además se le añadió una serie de mamparos junto al fuselaje para albergar los depósitos de aceite, lubricante, alcohol y aire comprimido, así como un sistema para que la bomba no chocara con la planta motriz al caer (para ello se diseñó un soporte ventral en forma de horquilla).
Oficialmente el estreno del Skua en la Segunda Guerra Mundial resultó ser un fiasco cuando el 14 de Septiembre de 1939 un grupo de tres bombarderos en picado atacaron al submarino alemán U-30 que había apresado al mercante británico SS Fanad Head en el Mar del Norte, los cuales no sólo no pudieron evitar el hundimiento del carguero al fallar con todas sus bombas, sino que además dos de los aparatos se estrellaron contra el agua, resultando muertos dos pilotos y otros dos capturados. De hecho se tendría que esperar hasta el 28 de Septiembre de 1939 para que un Skua procedente del portaaviones HMS Ark Royal derribase a un hidroavión alemán Dornier Do 18 (fue el primer aparato enemigo abatido por el Reino Unido); aunque hasta una fecha tan tardía como Enero de 1940, estos cazabombarderos no volverían a cosechar ningún éxito después de conseguir abatir un bombardero Heinkel He 111 entre Escocia y las Islas Orcadas.
El 10 de Abril de 1940 tuvo lugar la mayor gesta de los Skua al producirse un ataque de dieciséis de estos bombarderos en picado sobre el puerto de Bergen en Noruega, los cuales impactaron con cinco bombas de 230 kilogramos al crucero alemán Königsberg que incendiaron y hundieron en medio de la rada con dieciocho marineros fallecidos (sólo se perdió un avión que barrenó en el agua). También sobre los muelles de Bergen los Skua echarían posteriormente a pique al carguero germano Bärenfels a costa de ser abatido un aparato; mientras que en el mismo lugar derribaron un hidroavión Dornier Do 18. A partir de entonces los Skua que servían a bordo de los portaaviones HMS Ark Royal y HMS Glorious se dedicaron a hostigar a las fuerzas enemigas en Oslo, Trondheim o Narvik, a veces sufriendo grandes pérdidas, como le sucedió a un escuadrón de quince aparatos que atacó a un grupo de barcos germanos en el Mar del Norte, ya que siete fueron derribados tras haber conseguido hundir de un impacto al torpedero alemán Luchs.
El declive de los Skua comenzó durante la evacuación de Dunkerque en Francia cuando demostraron ser incapaces de proporcionar apoyo aéreo efectivo al Cuerpo Expedicionario Británico, sin obviar con que en el Mar del Norte un grupo de quince aparatos atacó son éxito al acorazado alemán Scharnhorst, no logrando ningún blanco y encima resultando abatidos once de los aeroplanos. Ante estos reveses los vulnerables Skua fueron trasladados al teatro de operaciones del Mar Mediterráneo, donde lanzaron una serie de bombardeos contra las posiciones del África Occidental adscritas a la Francia de Vichy, primeramente participando en el ataque a Mers-el-Kebir sobre Argelia y luego combatiendo en la Batalla de Dakar sobre Senegal, en donde causaron daños leves al acorazado francés Richelieu.
La jornada del 9 de Febrero de 1941 quedó registrado sobre Italia el último triunfo de los Skua cuando uno de estos bombarderos en picado derribó frente a las costas del Golfo de Génova un hidroavión trimotor italiano CANT Z.506. A los pocas semanas todos los Skua fueron siendo relegados a tareas de remolque e instrucción de pilotos, una serie de cometidos que realizarían hasta su retirada definitiva del servicio con la conclusión de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Curiosamente no sobrevivió ningún avión a la contienda debido a que fueron desguazados en su totalidad, por lo menos hasta que autoridades de Noruega descubrieron uno en el Fiordo de Orkasdal, por lo que sus restos fueron trasladados a Inglaterra y expuestos en el Museo Aeronaval de Yeovilton.
Bibliografía:
-Editores de Altaya, Aviones de Combate de la Segunda Guerra Mundial, «El Skua: Un caza naval británico», Altaya (2004), p.61-62
-Editores de Altaya, Aviones de Combate de la Segunda Guerra Mundial, «Las alas de la Royal Navy», Altaya (2004), p.121-124
-Antonio Muñoz Lorente, Noruega 1940, la Invasión Alemana y la Desastrosa Campaña Aliada, «El retorno de los buques de Raeder acaba en desastre», HRM Ediciones (2025), p.207
-http://en.wikipedia.org/wiki/Blackburn_Skua

