MIG-3

Nombre: MIG-3
Tipo: Caza
Nacionalidad: Unión Soviética
Compañía: Mikoyan Gurevich
Motores: Uno. Mikulin AM-38 de 1.600 CV
Dimensiones: Envergadura= 10′ 20 metros. Longitud= 8′ 26 m. Altura= 3′ 5 m
Peso: Cargado= 3.335 kg. Vacío= 2.699 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 640 km/ h. Trepada inicial= 882 m/ min
Alcance: 820 km
Techo de servicio: 12.000 m
Armamento: Tres ametralladoras, dos ShKAS de 7’62 mm y una UBS de 12’7 mm
Primer vuelo: 5 de Abril de 1940
Historia:

El caza MIG-3 fue la gran apuesta de la Unión Soviética con vistas a adquirir un monoplano capaz de alcanzar grandes velocidades y elevarse a alta cota para afrontar la inminente entrada de su país en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de las energías depositadas en este interceptor por el Kremlin, desde el mismo inicio de la «Operación Barbarroja» el aeroplano demostró estar en condiciones de inferioridad técnica frente a la muy superior Fuerza Aérea Alemana, por lo que tras su relevante papel en la Batalla de Moscú, finalmente las autoridades lo acabarían relegando a misiones secundarias durante el resto de la conflagración en el Frente Oriental.

Caza soviético MIG-3. Arte digital.

La Unión Soviética precisó en la década de 1930 la posesión de un caza de ala baja de tamaño medio para poder competir con los aviones que estaban desarrollando el resto de potencias tanto en Europa como en Asia. Así fue como el Kremlin encargó al ingeniero Artium Mikoyan, hermando de Anastas Mikoyan que era miembro del Politburó del Comité Central del Partido Comunista, que organizase un equipo junto al diseñador Mikhail Gurevich para emprender un proyecto bautizado como I-200. Este modelo de aparato tuvo tres prototipos originales que estuvieron listos tras agotadoras jornadas de trabajo de doce horas diarias y siete días a la semana en la Factoría Número 1 de Moscú, pero que fueron satisfactorias porque en el vuelo inaugural celebrado el 5 de Abril de 1940 el avión alcanzó los 648’5 kilómetros por hora a 9.600 metros y por tanto recibió los elogios del piloto de pruebas Arkadi Yekatov.

El éxito del I-200 condujo a que el Comisariado del Pueblo para la Industria de Aviación se precipitara a la hora de aprobar una producción en serie, ya que en parte se trató de una decisión fruto del oficial Stepan Suprun, cuando tras ver volar a una pareja de estos aparatos en el Día del Trabajo del 1 de Mayo de 1940 manifestó lo siguiente: Es el avión más avanzado que ha ingresado en las pruebas estatales. Lamentablemente pronto surgieron los inconvenientes porque los expertos detectaron 112 fallos técnicos que incluyeron un mal arranque del motor AM-35, fuga de aceite a cotas elevadas, ausencia de instalaciones de gas neutro en el combustible o atascamiento de la cabina. Estos errores obligaron a remodelar el avión al que bautizaron como MIG-1, en este caso con mayor techo de servicio y un depósito de carburante extra de 250 litros, aunque continuó arrastrando grandes problemas como el recalentamiento de la cabina a causa de un radiador de agua junto al asiento del piloto (que obligaba al aviador a dejar la puerta entreabierta para ventilar el interior con la consiguiente merma de 20 a 30 kilómetros por hora en velocidad).

Los fallos del MIG-1 analizados por el Comisariado del Pueblo para la Industria de Aviación hicieron que las autoridades recularan su producción en serie al poco de construirse 100 unidades, por lo que la Companía Mikoyan Gurevitch retomó el proyecto con una nueva versión a la que rebautizaron con el nombre de MIG-3. El aeroplano se trató de un caza con alas recubiertas por planchas de duraluminio y madera con las que le permitían ascender hasta los 12.000 metros, e incluso hacerlo a grandes velocidades gracias a una planta motriz Mikulin AM-38 de 1.600 caballos de vapor con una hélice tripala unida a un radiador ventral bajo el fuselaje que mantenía una temperatura adecuada para el piloto en el interior de la cabina. A estas excelentes cualidades había que añadir unos peculiares trenes de aterrizaje retráctiles con manual de emergencia, así como un arsenal comprendido en tres ametralladoras (dos ShKAS de 7’62 milímetros y una UBS de 12’7 milímetros) con posibilidad de incorporar tres cohetes subalares ROS-82.

Cazas MIG-3 en la Batalla de Moscú.

El MIG-3 superó la inspección del Comisariado del Pueblo para la Industria de Aviación, por lo que se aprobó su producción industrial en Moscú y la Factoría Número 122 de Kuibshev en Samara, de donde salieron 3.222 unidades de diferentes versiones, como por ejemplo el MIG-3 Serie 23 con indicadores eléctricos de gasolina, el MIG-3 Serie 27 con hélices de pala ensanchada AV-5L-123 o el MIG-3 Serie 28 con compresores de aire AK-50. Curiosamente cuando la URSS todavía era neutral a fecha de 10 de Abril de 1941, tres MIG3 salieron al encuentro de un solitario avión de reconocimiento alemán Junkers Ju 86 que había violado el espacio aéreo de la República Socialista Soviética de Lituania a la altura de Kaunas, al cual intentaron derribar sin éxito debido a que por problemas mecánicos a 11.000 metros de altitud, uno de los cazas rusos se retiró por averías y los otros dos interceptores entraron en barrena y se estrellaron (un piloto falleció y el otro saltó en paracaídas).

Al comenzar la «Operación Barbarroja» el 22 de Junio de 1941 con la invasión del Eje a la Unión Soviética, la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) recibió un informe en el que se anunciaba que tres de sus aviones, entre estos un Henschel Hs 126, un Dornier Do 215 y un Junkers Ju 86, acababan de ser derribados por un interceptor de origen desconocido que en realidad era el MIG-3. A pesar del éxito inicial estos cazas rusos fueron destrozados por los muy superiores Messerschmitt Bf 109 en los combates sobre Moguilev y en la Batalla de Smolensko; aunque también se les equipó con bombas de 50 kilogramos para atacar las columnas motorizadas del Ejército Alemán, logrando acabar con un puñado de camiones, cinco piezas de artillería antiaéreas y un aparato de reconocimiento Fieseler Fi 156 Storch en las inmediaciones de Velikiye Luki (a costa de perderse un sólo MIG-3). Estas incursiones no siempre dieron resultados positivos porque durante un raid al Aeródromo de Migalovo la artillería antiaérea germana con cañones Flak consiguió abatir a nada menos que siete MIG-3.

Cazas MIG-3 a las afueras de Moscú durante el invierno de 1941.

Durante la Batalla de Moscú a finales de 1941, los 127 MIG-3 encargados de proteger la capital demostraron ser muy inferiores tecnológicamente a los cazas alemanes Messerschmitt Bf 109 tanto en maniobrabilidad como en sistema de puntería, por lo que se vieron obligados a utilizar una táctica consistente en volar a muy elevada altura para descender contra los bombarderos desde arriba y acto seguido evadirse rápidamente entre las nubes. Este tipo de ataques dieron buenos resultados porque mediante un par de ráfagas lograron abatir a varios bombarderos Heinkel He 111 y Junkers Ju 88, algo que los MIG-3 imitaron en otras operaciones como la defensa de la Base Naval de Kronsdat, la Batalla de Rzevh, la campaña del Cáucaso o la escolta en el Mar de Barents de los convoyes de la Marina Real Británica (Royal Navy) hacia el puerto de Múrmansk.

A partir de 1942 el MIG-3 se ganó el apodo de «Caballo Salvaje» entre los aviadores de la Fuerza Aérea Soviética debido a su inestabilidad en el aire, aunque eso no impidió que muchos pilotos sacaran partido al aparato como Alexander Pokrishkin que se ganó el reconocimiento como «as» tras echar abajo numerosos cazas germanos Messerschmitt Bf 109. Lamentable su escasa viabilidad técnica condujeron a la retirada gradual de estos interceptores del Frente Oriental para ser relegados a tareas de seguridad e instrucción hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945, siendo para entonces el palmarés de los MIG-3 de 69 victorias confirmadas (la mayoría bombarderos).

 

Bibliografía:

-Editores de Altaya, Aviones de Combate de la Segunda Guerra Mundial, «MIG 3: Un caballo salvaje», Altaya (2004), p.17-18
-Editores de Altaya, Aviones de Combate de la Segunda Guerra Mundial, «Un efímero caza de altura», Altaya (2004), p.33-36
-Cristóbal Vergara Durán, Los Aviones de Caza Soviéticos 1936-1941, «MIG-3», HRM Ediciones (2025), p.141-160
-http://en.wikipedia.org/wiki/Mikoyan-Gurevich_MiG-3