Polikarpov I-15 «Chato»

Nombre: Polikarpov I-15
Tipo: Caza
Nacionalidad: Unión Soviética
Compañía: Polikarpov
Motor: Uno. M-25V radial de 9 cilindros en línea a 785 CV
Dimensiones: Envergadura= 9′ 2 m. Longitud= 6′ 3 m. Altura= 2′ 2 m
Peso: Cargado= 1.415 kg. Vacío= 1.320 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 370 km/h. Trepada inicial= 456 m/min
Alcance: 530 km
Techo de servicio: 9.500 m
Armamento: Cuatro ametrallados de 7’62 mm, seis cohetes y cuatro bombas de 45 kg
Primer vuelo: Octubre de 1933
Historia:

La entrada en servicio del Polikaropv I-15 marcó un antes y un después en la Fuerza Aérea Soviética porque por primera vez los rusos dispusieron un caza nacional estándar que durante la «Era de Entreguerras» enorgullecería a la URSS. Se trató de un biplano de excelentes prestaciones que demostró su potencial en la Guerra Civil Española, pero que poco a poco fue quedando desfasado ante los más eficaces monoplanos en conflictos como la Guerra del Khalkhin-Gol, la Guerra de Invierno o durante la «Operación Barbarroja» en la Segunda Guerra Mundial.

El diseño del Polikaropv I-15 se efectuó bajo mucha presión por parte del Partido Comunista Soviético hacia el ingeniero Nikolai Polikarpov, quién tras haber salido como prisionero de un gulag a causa de un fracaso anterior en el campo de la aeronáutica con un proyecto denominado I-400, él y su equipo trabajaron a destajo en la Factoría de Perm para no desilusionar una segunda vez al Kremlin. Así fue como idearon un modesto biplano bautizado como TsKB-3, al que tuvieron el acierto de incorporarle un motor en estrella Wright R-1820 Cycolne que adquirieron a la Compañía Curtiss en Estados Unidos, el cual demostró tener unas cualidades excelentes cuando fue testeado por el piloto de pruebas Valery Chkálov en 1933, ya que no sólo fue capaz de alcanzar una velocidad de 650 kilómetros por hora y ascender a los 5.000 metros en 6’2 minutos, sino que batió un récord mundial tras hacer un giro de 360º en ocho segundos.

Caza soviético Polikarpov I-16 en vuelo sobre la URSS.

Cuando el TsKB-3 fue aceptado por el Kremlin se lo rebautizó como Polikaropv I-15, siendo su estructura la de una serie de chapas con duraluminio hasta la cabina, capas enteladas detrás, morro anillado, tren de aterrizaje con disco y una cola prominente, cuyas medidas eran de 9’2 metros de envergadura, 6’3 metros de longitud y 2’2 metros de altura, así como un peso de 1.415 kilogramos a carga completa y un armamento comprendido en cuatro ametralladoras sincronizadas PV-1 de 7’62 milímetros con mira telescópica OP-1 y una capacidad para albergar cuatro bombas subalares de 25 kilogramos. Gracias a su planta motriz el aparato ascendió a 5.000 metros en menos de seis minutos e incluso en una ocasión el piloto Vladimir Kokkinaki superó su propio techo de servicio de 9.500 metros a nada menos que 14.575 metros, batiendo un récord tras quedar por delante del aviador italiano Renato Donati a los mandos de un Caproni Ca.113 (aunque no se le concedió el logro debido a que la URSS no estaba inscrita en la Federación Aeronáutica Internacional).

El estallido de la Guerra Civil Española precipitó que la Unión Soviética optase por apoyar a la coalición de izquierdas de la Segunda República, por lo que el 28 de Octubre de 1936 el vapor Karl Lepin procedente de Sevastopol descargó en Cartagena un lote de 25 Polikarpov I-15 al mando del oficial Pavel Rychagob, al que siguió unos días después un segundo lote de 15 ejemplares en el puerto de Bilbao supervisados por el oficial Boris Turzhansky, a los cuales curiosamente los españoles bautizaron con el nombre de «Chato» (por su morro acortado). Lamentablemente su desempeño no fue el esperado porque dos aparatos pilotados por los tenientes Nikolai Zverev y Vladimir Kondratyev que despegaron desde el Aeródromo de Alcantarilla en Murcia, aterrizaron por error en la provincia de Segovia bajo control del Ejército Nacional, donde fueron capturados y posteriormente canjeados por dos aviadores cautivos hechos al Tercer Reich. Tampoco su primer combate resultó satisfactorio porque uno de los «Chato» manejado por el teniente Pyotr Mitrofanov fue derribado el 4 de Noviembre a manos del «as» español Ángel Salas Larrazábal, aunque a los pocos días los biplanos se resarcieron abatiendo cuatro enemigos, entre estos dos cazas italianos Fiat CR.32 y dos bombarderos alemanes Junkers Ju 52.

Dos cazas Polikarpov I-15 «Mosca» en la Guerra Civil Española.

La presencia de 131 Polikarpov I-15 en España permitió a la Segunda República anular de los ciuelos a los biplanos alemanes e italianos Heinkel He 51 y Fiat CR.32, por lo que en seguida la Fuerza Aérea Republicana adquirió los derechos a la URSS para su producción industrial en el complejo fabril SAF-3 de Reus sobre Tarragona y en el de SAF-5 de Rabasa sobre Alicante. A pesar de que estos cazas fueron fundamentales a la hora de defender Madrid y causar daños a los nacionales en la Batalla del Jarama y la Batalla de Guadalajara, en el Frente Norte sufrieron un gran revés debido a que 43 «Chatos» se perdieron sobre Gijón y Avilés. Bastante mejor les fueron las cosas en otros escenarios porque el I-15 a los mandos del voluntario estadounidense Frank Tinker se convirtió en el primer piloto en derribar un caza germano Messerschmitt Bf 109 manejado por el oficial Guido Honess; sin obviar con que los tenientes Stepanov e Ilya Finn protagonizaron la primera gran escaramuza nocturna al abatir sobre el Aeródromo de Sabadell a dos trimotores italianos Savoia SM.79. Sin embargo la mayor hazaña la llevaron a cabo 21 «Chatos» volando en formación sobre el Aeródromo de Garrapinillos en Zaragoza, cuya pista ametrallaron y bombardearon hasta acabar con nada menos que 17 aviones nacionales entre tres bombarderos Junkers 52, seis aparatos de reconocimiento Heinkel He 46 y ocho Fiat CR.32.

A medida que el Polikarpov I-15 «Chato» demostró su habilidad ante los aviones italianos y alemanes en la Guerra Civil Española, las autoridades de la URSS decidieron mejorarlo en lugar de sustituirlo por el más moderno monoplano Polikarpov I-16 «Mosca», pues tuvieron la mala percepción de evaluar su superioridad frente a otros biplanos y no frente a los monoplanos como el Messerschmitt Bf 109. Así fue como se puso en marcha el proyecto de TsKB-3 Bis, también conocido como Polikarpov I-15 Bis o «Super Chato», al cual se le aumentó el tamaño y la velocidad con novedades que incluyeron alas rectas de plano medio, un motor M-25V, un carburador frontal con persianas regulables, buje y ruedas carenadas, parabrisas semiesférico, espejo retráctil para el piloto, tres depósitos de combustible con espacio para 320 litros, y un arsenal consistente en una capacidad de 150 kilogramos de bombas y seis carriles para cohetes RO-82. Más tarde apareció una versión biplaza de entrenamiento con una cabina delantera para alumnos que recibió el nombre de Polikarpov I-15 DIT; mientras que posteriormente una variante con armamento pesado a la que bautizaron como Polikarpov I-153 «Chaika» o «Gaviota» con una hélice de paso variable, bengalas NG-12 para aterrizajes nocturnos y cuatro ametralladoras ShKAS de 1.800 disparos por minuto.

Interceptor chino Polikarpov I-15 «Pinzón».

Con el inicio de la Segunda Guerra Sino-Japonesa entre China y Japón a partir de 1937, la Unión Soviética envió apoyó militar al bando nacionalista del Kuomintang que incluyó nada menos que 347 Polikarpov I-15 que pasaron a engrosar las filas del Grupo Voluntario Soviético, aunque un buen puñado de los biplanos fueron adscritos a la Fuerza Aérea China, cuyos pilotos le apodaron «Què» o «Pinzón». El desempeño del caza fue excelente durante la Batalla de Taierzuang, Batalla de Wuhan, la defensa de Lanzhou y la Batalla de Nanchang, pues los «Chato» acabaron con numerosos bombarderos japoneses enemigos, algunos de origen italiano Fiat Br.20 Cicogna, surgiendo destacados «ases» locales en el proceso como el aviador Liu Chesheng.

Simultáneamente con la Guerra Civil Española todavía en marcha en Europa, los Polikarpov I-15 fueron quedando obsoletos frente a los aparatos de la Legión Cóndor, aunque eso no impidió que continuaran su habitual caza contra otros biplanos de la Fuerza Aérea Nacional, como hicieron los miembros de un escuadrón conformado por 32 aparatos en la Batalla de Teruel, en donde resultó abatido el manejado por Rómulo Negrín, hijo del Primer Ministro Juan Negrín (quién sobrevivirá gracias a un salto en paracaídas). También cinco escuadrillas de «Chatos» se distinguieron en la Batalla del Ebro, así como algunos grupos cubriendo la retirada por Cataluña, en cuyos aeródromos muchos fueron abandonados y saboteados por sus propios tripulantes. Así fue como al finalizar el conflicto peninsular en Abril de 1939, de los 224 Polikarpov I-15 enviados a España, un total de 197 fueron destruidos, el equivalente al 84’1% (88 derribados por cazas, 9 abatidos por armas antiaéreas, 27 pulverizados en tierra y 73 accidentados).

Caza republicano Polikarpov I-15 «Chato».

La Guerra del Khalkhin-Gol que confrontó a la Unión Soviética contra Japón sobre la frontera de Manchukuo en el verano de 1939 , implicó el envío de cuantiosos Polikarpov I-15 a la Mongolia Exterior, por ese entonces un «Estado satélite» del Kremlin, de los cuales un total de 40 fueron incorporados a la Fuerza Aérea Popular Mongola. El conflicto demostró lo desfasados que estaban los «Chatos» ante los excelentes monoplanos Nakajima Ki-27 y Mitsubishi A5M, ya que un total de 87 aviones soviéticos de este modelo fueron derribados con relativa facilidad a manos de los experimentados pilotos nipones (en una ocasión ocho en un sólo combate), incluyendo un tercio de los 70 ejemplares de la más moderna versión Bis.

Nada más comenzar la Guerra de Invierno entre la Unión Soviética y Finlandia, el 30 de Noviembre se registró la pérdida del primer Polikarpov I-15 por el fuego de fusil de soldados en tierra durante un ataque a la Estación de Kiviniemi. A partir de entonces las bajas de los «Chato» se contaron por docenas, pese a registrar algunos éxitos contra la aviación finesa como ocurrió en un intenso duelo sobre las aguas heladas del Lago Lempala. El caso más sorprendente sin embargo ocurrió durante una incursión a Suoniklä, pues tres de los biplanos rusos aterrizaron por error en el área de Pechenga bajo control del Ejército Finlandés, por lo que dichos aparatos fueron apresados e incorporados a la Fuerza Aérea Finlandesa.

Vuelo de un biplano Polilarpov I-15.

Mientras tanto en el Frente de China la Fuerza Aérea del Kuomintang adquirió 350 Polikarpov I-16 a la Unión Soviética, entre estos 75 de la versión Polikarpov I-153, con los que defendió los cielos de la capital de Chongqing y las ciudades de Chengdu, Nanchwan, Tungliang, Pishan y Liangshan, además de prestar soporte desde el aire al Ejército Chino durante la campaña de Guangxi y la Batalla del Paso de Kunlun, en donde surgió un «as» llamado Shen Tse-Liu con cuatro victorias confirmadas. La introducción del interceptor japonés Zero en Septiembre de 1940 implicó el final de los «Chatos» en el Lejano Oriente, pues docenas de biplanos fueron pulverizados a manos del «Caza Samurái» sin que los chinos consiguieron derribar a ninguno de sus oponentes (tan sólo los pilotos Zheng Shaoyu, Xu Jixiang y Yao Youxin lograron infligir daños leves a los modernos aviones nipones).

Cuando Alemania invadió la Unión Soviética durante la «Operación Barbarroja» el 22 de Junio de 1941, el Polikarpov I-15 del oficial Boris Surin se convirtió en el primer avión de la Fuerza Aérea Soviética en abatir un aparato enemigo, en este caso un bombardero en picado Stuka durante la Batalla de la Fortaleza de Brest. Lamentablemente para los rusos fueron abatidos cuatro biplanos del mismo escuadrón a manos de los interceptores de la Luftwaffe, mientras que en el resto de Bielorrusia, los Países Bálticos y Ucrania las pérdidas de «Chato» se contaron por centenares, muchos pulverizados en sus aeródromos e incluso uno colisionó adredemente mediante una táctica suicida «tarán» contra un cazabombardero Messerschmitt Bf 110 al que echó abajo (el teniente Andrey Danilov sobrevivió al impacto). Lo mismo sucedió en los días, semanas y meses próximos en que las bajas de Polikarpov I-15 ascendieron a millares, algunos capturados en las pistas por las tropas del Ejército Alemán, aunque unos pocos de estos biplanos lograron determinadas hazañas como la del «as» Iván Kalabushkin que liquidó cinco enemigos (un caza Messerschmitt Bf 109, dos bombarderos Heinkel He 111 y dos bimotores Junkers Ju 88).

Caza Polikarpov I-15 en el Museo de la Guerra Imperial de Duxford, Inglaterra (foto del autor 2007).

La eliminación de tantos Polikarpov I-15 durante aquel año 1941 no impidió que todavía consiguieran algunas victorias como hicieron un grupo de diez biplanos durante el sitio de Leningrado a la hora de destruir un puñado de aviones alemanes aparcados en el Aeródromo de Siverskaya. Algo parecido hicieron durante un incursión a ras de tierra sobre el Aeródromo de Yújnov tras pulverizar a dos interceptores españoles Messerschmitt Bf 109 de la Escuadrilla Azul; sin obviar con que 70 «Chatos» defendieron con valentía los cielos de la capital durante los bombardeos de la Luftwaffe en la Batalla de Moscú.

A partir de 1942 los Polikarpov I-15 participaron en la defensa de la Base Naval de Kronstadt sobre el Mar Báltico y luego en la protección del espacio aéreo de la Península de Crimea en el Mar Negro, de donde tan sólo cuatro unidades sobrevivieron tras ser evacuadas hacia Anapa; mientras que otras escuadrillas efectuaron ataques sobre las columnas del Eje que circulaban por las montañas durante la campaña del Cáucaso. Las últimas acciones de estos biplanos en el Frente Oriental se registraron en 1943 por parte de la versión biplaza Polikarpov I-15 DIT, cuyos pilotos se encargaron de dirigir el tiro de la artillería a lo largo de las diferentes Batallas de Novorossysk.

Escuadrón de Polikarpov I-15 «Chato» en la Fuerza Aérea Española después de la II Guerra Mundial.

El número de Polikarpov I-15 construidos hasta que se interrumpió su producción en 1943 fue de 6.750 ejemplares, de los cuales 3.437 fueron de la versión más avanzada del Polikarpov I-153. Curiosamente en España se seguirían empleando un total de 66 «Chatos» después de la Segunda Guerra Mundial hasta la década de 1950, cuando por fin la Fuerza Aérea Española jubiló a estos aparatos que sin duda se convirtieron en uno de los biplanos más legendarios del siglo XX.

 

Bibliografía:

-Cristóbal Vergara Durán, Los Aviones de Caza Soviéticos 1936-1941, «Los Cazas Polikarpov», HRM Ediciones (2025), p.31-106
-https://es.wikipedia.org/wiki/Polikarpov_I-15