Yak-1

Nombre: Yak-1
Tipo: Caza
Nacionalidad: Unión Soviética
Compañía: Yakolev
Motores: Uno. Klimov 105 V12 a 1.262 CV
Dimensiones: Envergadura= 10 metros. Longitud= 8′ 5 m. Altura= 2′ 99 m
Peso: Cargado= 2.883 kg. Vacío= 2.394 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 650 km/ h. Trepada inicial= 924 m/ min
Alcance: 700 km
Techo de servicio: 10.050 m
Armamento: Cuatro ametralladoras de 7’62 mm y un cañón de 20 mm
Primer vuelo: 13 de Enero de 1940
Historia:

Al iniciarse la Segunda Guerra Mundial en Europa con la invasión de Alemania y la Unión Soviética a Polonia en Septiembre de 1939, las Fuerzas Aéreas Soviéticas (VVS) llegaron a la conclusión de la necesidad de poseer un moderno caza monoplano para rivalizar con los del Tercer Reich o el Reino Unido. El avión elegido para tal cometido fue el Yak-1, un interceptor que si bien no superó a sus futuros competidores, fue suficiente para hacer frente a los alemanes en los momentos más críticos e incluso marcó el nacimiento de una generación de aparatos mucho mejores a través de la Compañía Yakolev.

La necesidad de la Unión Soviética por fabricar cazas que en prestaciones igualasen a los de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) y a la Fuerza Aérea Real Británica (RAF) condujo a que Iósif Stalin hiciese venir al ingeniero Aleksander Yakolev a Moscú para que diseñase un interceptor de similares características al germano Messerschmitt Bf 109 y al británico Spitfire. Así fue como se construyó un prototipo denominado I-26 que poseía un morro montado en cuatro paneles de duraluminio, unos laterales con planchas plegables, una parte trasera cubierta de lonas con contrachapado, unas las alas de madera, alerones de lino, un motor radial Klimov M-106 de 12 cilindros en V a 1.331 caballos de vapor y un armamento consistente en cuatro ametralladoras ShKAS de 7’62 milímetros (dos por encima del capó y dos por debajo) y un cañón en el eje del modelo ShVAK de 20 milímetros.

Caza Yak-1 en el Frente Oriental.

El primer vuelo del I-26 se celebró el 13 de Enero de 1940 a los mandos del piloto de pruebas Yulian Piontkovsky permitió detectar que las alas tan sólo podían soportar un 40% de la carga, por lo que se subsanó el problema con el prototipo I-26-3 que fue probado el 17 de Septiembre por el aviador Petr Stefanovski, quién elogió su velocidad de 650 kilómetros en el picado sin tender a desestabilizarse ni tan siquiera entrar en barrena. Lamentablemente como en otro de los vuelos uno de los pilotos falleció porque los trenes de aterrizaje del avión se abrieron mientras volaba a gran velocidad, los ingenieros presentaron la versión definitiva que recibió el nombre de Yak-1.

El Yak-1 poseía unas medidas de 10 metros de envergadura, 8’5 metros de longitud y 2’9 metros de altura, así como un peso de 2.883 kilogramos, un nuevo motor del modelo Klimov M-105, unas chapas en los tubos de escape para evitar la fuga de aceite sobre el parabrisas y un receptor de radio del tipo RSI-4. Como las prestaciones del nuevo aparato fueron magníficas se ordenó su producción industrial a través de la Fábrica Número 301 de Moscú, la Fabrica Número 292 de Saratov y la Fábrica Número 126 de Komsomolsk del Amur, de donde saldrían 8.721 unidades con distintas versiones que incluyeron una armada con cohetes RS-82 u otra con patines deslizantes sobre el hielo de 130 kilogramos de peso, sin obviar la variante biplaza de entrenamiento Yak-1 UTI-26-I y el Yak-1 Serie 79 con un motor M-105PF.

Cuando comenzó la «Operación Barbarroja» el 22 de Junio de 1941 tan sólo había 425 Yak-1 disponibles en la URSS, de los que tan sólo 92 aparatos se encontraban en las fronteras occidentales y 113 pilotos para manejarlos, por lo que las bajas fueron escasas debido a que la mayoría rehusaron combatir y se replegaron hacia el interior de Rusia. Gracias esta retirada un total de 91 Yak-1 pudieron intervenir en la Batalla de Moscú y defender sus cielos de los bombarderos de la Fuerza Aérea Alemana, aunque durante estas operaciones se registraron la pérdida de 331 interceptores soviéticos, muchos a manos de los superiores cazas germanos Messerschmitt Bf 109.

Caza Yakolev Yak-1 en la URSS.

Desde 1942 los Yak-1 participaron en la defensa de la Base Naval de Kronstad, en el asedio de Leningrado, en las Batallas de Rzehv, en la lucha por las llanuras de Ucrania y en la protección de la Península de Crimea, en donde 40 de estos interceptores fueron derribados (tan sólo escaparon indemnes hacia la Península de Tamán la reducida cifra de 11 ejemplares). También posteriormente tomaron parte en la campaña del Cáucaso y la Batalla de Stalingrado, registrándose un total de 1.301 pérdidas de Yak-1 al finalizar el año; mientras que en 1943 sumaron otras 1.056 bajas durante la reconquista del sur de Rusia, la Batalla de Kursk y las operaciones en Kubán y el Río Dniéper.

A partir de 1944 el Yak-1 quedó obsoleto frente a otros cazas de la Compañía Yakolev como el Yak-3 o el Yak-9, pero eso no impidió que miles de pilotos siguieran manejando el aparato, incluyendo «ases» como Nikolai Golodnikov, Mikhail Baranov o Mikhail Fedoseev, además de mujeres que alcanzaron el título de «as» como Katy Budanova o Lydia Litviak, ambas pertenecientes al 586º Regimiento Aéreo. De la misma forma otras naciones combatieron con el Yak-1 como Francia con los pilotos de la Escuadrilla Francesa «Normandie-Niemen» que operaba dentro de las Fuerzas Aéreas Soviéticas, los exiliados de Polonia formando parte del 1º Regimiento de Caza «Varsovia» o los aviadores partisanos de Yugoslavia cuando recibieron 103 ejemplares que pelearon contra el Eje en los Balcanes. De hecho cuando el Ejército Rojo invadió Europa Oriental en 1944 los Yak-1 continuaron estando en activo porque ese mismo año encajaron 575 pérdidas contra los interceptores enemigos e incluso otras 79 en los últimos meses de la contienda en 1945.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial en Europa, de los 8.700 aviones de Yak-1 construidos por la Compañía Yakolev un total de 3.336 ejemplares resultaron destruidos durante el período comprendido entre 1941 y 1945. Las últimas unidades todavía continuaron operando como aparatos de entrenamiento en la República Federal Socialista de Yugoslavia, en donde se formaron hasta seis escuadrillas que acabarían por disolverse en el año 1950, cuando finalmente el Yak-1 se jubiló después de un largo historial combativo en las Fuerzas Aéreas Soviéticas.

 

Bibliografía:

-Cristóbal Vergara Durán, Los Aviones de Caza Soviéticos 1936-1941, «Yak-1», HRM Ediciones (2025), p.181-192
-https://en.wikipedia.org/wiki/Yakovlev_Yak-1