Pogromo de Radzilow

El Pogromo de Radzilow fue una masacre de judíos cometida por Polonia durante la Segunda Guerra Mundial. La razón de este inexplicable suceso fue la colaboración previa de un reducido grupo de hebreros con las fuerzas represoras de la Unión Soviética durante la ocupación de 1939 a 1941, lo que desató una terrorífica limpieza étnica como venganza durante los primeros días la contienda en el Frente Oriental.

Con la invasión de Alemania a la Unión Soviética el 22 de Junio de 1941, el mismo día de la “Operación Barbarroja” el pueblo de Radzilow fue liberado por las tropas del Ejército Alemán que entraron en las calles a través de un improvisado arco de triunfo de madera erigido por los propios aldeanos que rezaba: “¡Viva el Ejército Alemán que nos ha liberada de la espantosa opresión judeo-comunista!”. Curiosamente, una de las primeras cosas que preguntaron los vecinos a los nuevos invasores fue “¿está permitido matar judíos?”, a lo que los alemanes contestaron “sí, pero a su debido tiempo”.

Al día siguiente del comienzo de la “Operación Barbarroja”, el 23 de Junio, las autoridades del Ejército Alemán prohibieron vender comida a los judíos y les confiscaron todas las vacas que fueron entregadas a los granjeros polacos. De hecho, ya se produjo algún crimen aislado como el asesinato de una joven judía que fue decapitada por unos campesinos y su cuerpo arrojado a un pantano.

Oficialmente el 24 de Junio de 1941, comenzó el Pogromo de Radzilow cuando los judíos del pueblo fueron conducidos por polacos armados con porras a la sinagoga y obligados a quemar todos sus libros sagrados y rollos de la Torá, al mismo tiempo en que se los hizo bailar y cantar alrededor de la pira de papel chamuscado. A continuación, forzaron a aquellos humillados vecinos a coger carretas y arrastrar sobre estas a polacos y soldados alemanes mientras estos últimos se partían de risa. Lamentablemente la cosa no terminó ahí porque al finalizar la jornada muchos fueron desnudados y ahogados vivos en al Río Matlak. Al cabo de veinticuatro horas de estos sucesos, el 25 de Junio, la violencia prosiguió debido a que decenas de hebreros que previamente habían sufrido el escarnio de tener que realizar ejercicios de gimnasia ridículos, fueron apalizados hasta la muerte por una cuadrilla de polacos que les golpearon con palos y barras de hierro. Al caer la noche les tocó el turno a muchos judíos dentro de sus propios hogares porque los vecinos rompieron puertas y ventanas para linchar a numerosas familias, incluyendo mujeres, niños y bebés que perdieron la vida ante la turba exaltada.

Cuando al mediodía del domingo 6 de Julio de 1941 el Ejército Alemán se marchó para continuar su avance en el Frente Oriental, los vecinos polacos, que encima acababan de recibir la visita de unos campesinos armados con palos del cercano pueblo de Wasosz, tuvieron “manos libres” para rendir cuentas contra los judíos que hasta ese momento habían estado más o menos protegidos por las autoridades del Tercer Reich. Así fue como en una auténtica orgía de sangre, centenares de hebreos fueron sacados de sus casas y asesinados a golpes de estacas sobre la calles o apuñalados con todo tipo de armas blancas. También se produjo la matanza de varias familias que ardieron en un pajar al que previamente incendiaron, e incluso una niña fue enterrada viva bajo la tierra. Ni siquiera se respetó la memoria de las víctimas porque la sinagoga fue derribada y el cementerio judío destruido, borrándose cualquier vestigio cultural hebrero de Radzilow.

Solamente hubo ocho supervivientes en el Pogromo de Radzilow. Entre estos estuvieron los seis miembros de la familia Finkelstein al completo que se ocultaron en diversos lugares de la comarca de Byalistock hasta que en 1945 alcanzaron Italia, luego la Isla de Chipre y finalmente Israel en 1947. Menos suerte tuvieron los otros dos, un padre y su hijo, porque a pesar de sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial, al regresar a Radzilow que acababa de ser anexionada por la Unión Soviética, ambos serían asesinados por radicales marxistas del Partido Comunista Polaco.

El resultado del Pogromo de Radzilow fue de 800 judíos asesinados a manos de sus propios vecinos polacos en los primeros días del conflicto en el Frente Oriental. La autoría del crimen por parte de Polonia, sin duda convertiría este asunto en uno de los casos más polémicos de esta nación durante la Segunda Guerra Mundial.

Bibliografía:

-Jesús Hernández, Grandes Atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, “Pogromo de Radzilow”, Almuzara (2018), p.90-96