Masacre de Biscari

El Ejército Estadounidense fue responsable de algunos fusilamientos masivos durante la Segunda Guerra Mundial. El episodio más famoso fue la Masacre de Biscari que tuvo lugar durante la invasión de los Aliados a Sicilia en 1943, donde fueron abatidos de forma criminal varias decenas de soldados del Ejército Italiano.

Al ser ocupado el Aeródromo de Biscari a las 10:00 horas de la mañana del miércoles 14 de Julio de 1943, los soldados del 180º Regimiento de Infantería del Ejército Estadounidense acababan de sufrir más de un centenar de bajas frente a los múltiples defensores del Ejército Italiano y unos pocos soldados del Ejército Alemán. Ante esta tal cantidad de pérdidas, muchas de las tropas norteamericanas sintieron verdadero odio hacia los únicos 48 prisioneros capturados al Eje.

Los 48 cautivos del Eje, entre los que había 45 italianos y 3 alemanes, fueron confiados a una patrulla al mando del suboficial Horace West, un hombre de 33 años que era miembro de la Guardia Nacional en Estados Unidos. Sorprendentemente y contra todo lo previsto, los soldados norteamericanos obligaron a caminar a los prisioneros un recorrido de un kilómetro y medio hasta un olivar de la retaguardia, donde 9 de las cautivos más jóvenes (8 italianos y 1 alemán), fueron devueltos al Aeródromo de Biscari para ser interrogados. Una vez el contingente quedó reducido a 37, el suboficial Horace West exigió a su sargento primero Haskell Brown que le prestase su metralleta Thompson, antes de decir: “Voy a fusilar a estos hijos de puta. Date la vuelta si no quieres ver”. Acto seguido abrió fuego contra la masa de prisioneros que cayeron al suelo atravesados por las balas mientras gritaban y suplicaban “¡No, no…!”. Ni siquiera se salvaron los heridos a los que remató en el suelo de un tiro en el corazón, aunque tres de los reos entre la confusión echaron a correr, siendo un italiano alcanzado de un disparo (por suerte los otros dos salvaron la vida porque huyeron hacia el interior de Sicilia). Según el recuento final de esta masacre, un total de 45 cautivos fueron ejecutados, entre estos 43 italianos y 2 alemanes.

Soldados italianos rindiéndose a los Aliados en Sicilia.

A las 14:00 horas de aquel 14 de Julio de 1943, un grupo de tanques y tropas del Ejército Alemán lanzaron un contraataque que reconquistó el Aeródromo de Biscari y forzó la retirada del 180º Regimiento de Infantería Estadounidense. Durante la huida de la Compañía C, compuesta por 34 hombres adscrita al 1st Batallón de Infantería, los veteranos fueron víctimas de una emboscada en una hondonada defendida por soldados italianos que provocaron 12 bajas a los norteamericanos. A pesar de las dificultades, el soldado Raymond Marlow se arrastró hasta la posición de un francotirador latino que tenía bloqueados a sus compañeros, contra el que disparó y ahuyentó hacia una cueva cercana. Fue entonces cuando corrió hasta el agujero y descubrió para su sorpresa que 36 soldados italianos, entre ellos cinco vestidos de civil, salieron al exterior con las manos en alto y mostrando banderas blancas.

La captura de 36 tropas italianas por la Compañía C sucedió en el peor momento imaginado porque los 22 soldados estadounidenses supervivientes de la emboscada solamente pensaban en vengarse de los latinos, sobretodo después de que tras un interrogatorio al que les sometió un combatiente ítalo-americano llamado John Gazzetti, ninguno de ellos se atraviese a reconocer que hubiera actuado como francotirador. Curiosamente y aunque la decisión de qué hacer con los cautivos era del teniente Richard Blanks, éste tomó la determinación de ceder el caso a su superior, el capitán John Travers Compton de 25 años, quién contra todo lo imaginado organizó un piquete de ejecución formado por 11 voluntarios a los que arengó: “Que no quede ninguno en pie, preparaos, apunten, fuego!”. A continuación los estadounidenses dispararon varias descargas de subfusiles Thompson y ametralladoras Browning con los que masacraron a los 36 soldados italianos.

Al día siguiente de la Masacre de Biscari, el jueves 15 de Julio, el teniente coronel William King, que también era el capellán de la 45ª División de Infantería, descubrió una de las fosas con los italianos asesinados, por lo que inmediatamente comunicó el hallazgo a su superior, el general Omar Nelson Bradley, y éste al general George Patton que lideraba al Ejército Estadounidense en Silicia. Ambos acordaron juzgar a los culpables, por lo que tanto el capitán John Compton como el suboficial Horace West, fueron arrestados por la Policía Militar. Según el veredicto, el capitán John Compton fue declarado inocente, aunque el 8 de Noviembre de 1943 perdería la vida combatiendo en la campaña de Italia; mientras que el suboficial Horace West, fue declarado culpable y condenado a cadena perpetua en una prisión del Norte de África, por lo menos hasta que el general Dwith Eisenhower al cabo de un año, el 23 de Noviembre de 1944, le concedió el indulto y le devolvió al servicio militar activo (sólo se le degradó al rango de teniente). Respecto a las víctimas, sufrieron un injusto olvido porque el Gobierno Estadounidense se encargó de deshacerse de los cadáveres y silenció a todos los periodistas; al mismo tiempo en que el Gobierno de Italia que surgió tras el final de la Segunda Guerra Mundial y la caída del fascismo, ocultó todo lo sucedido para evitar enemistarse con Norteamérica dentro del contexto de la Guerra Fría.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, los crímenes de Estados Unidos no fueron dados a conocer al público por ostentar el estatus de ser la principal potencia vencedora en el bando de los Aliados. A pesar de todo, lo sucedido en Sicilia aquel trágico verano de 1943, convertiría a la Masacre de Biscari con el asesinato de 81 prisioneros (79 italianos y 2 alemanes), en una de las mayores vergüenzas cometidas por el Ejército Estadounidense.

 

Bibliografía:

-Jesús Hernández, Grandes Atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, “La Matanza de Biscari”, Almuzara (2018), p.335-348
-https://en.wikipedia.org/wiki/Biscari_massacre