Marchas de la muerte

 

A principios de 1945, cuando el Ejército Rojo de la Unión Soviética avanzaba por el Tercer Reich desde Europa Oriental, al mismo tiempo que los Aliados con Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Canadá y Australia lo hacían por Europa Occidental, las SS empezaron a desmantelar todos los campos de exterminio y concentración para borrar las huellas, obligando a los cientos de miles de prisioneros a salir de allí con sus pies. Esos acontecimientos fueron conocidos como las marchas de la muerte.

Auschwitz, el campo de exterminio más mortífero de la Solución Final, evacuó sus instalaciones con 56.000 reos, entre ellos judíos, polacos y prisioneros de guerra soviéticos, caminando por la nevada Alta Silesia en dirección a Gleiwitz durante 50 kilómetros en donde cientos cayeron a causa de la helada, agotamiento, hambre o las ejecuciones de los guardias que también les acompañaban al carecer de transportes. Otra ruta fueron los 75 kilómetros hasta la estación ferroviaria de Wodzislaw.

Trenes participaron en la evacuación de presos desde las fronteras limétrofes del Reich hacia los campos de concentración del interior de Alemania. A veces, la población civil que veía los trenes cargados de presos se solidarizaba con ellos, como ocurrió en Praga, Chequia, cuando varios checos desde un puente lanzaron sobre la techumbre abierta de los vagones comida como pan, patatas, rosquillas y matequilla, fue uno de los hechos más curiosos.

Viendo que el final se acercaba, algunos gobernadores de provincias (Gauleiter), como el de Prusia Oriental, Erich Koch, ordenó que se suspendieran las marchas de la muerte para ejecutar a los judíos directamente si no se sabía a ciencia cierta si las tropas enemigas soviéticas estaban cerca. Eso sucedió con los 6.000 presos sacados del campo de Stuthoff, a los que se hizo caminar hasta Königsberg paralelos a la costa del Mar Báltico, ciudad asediada por el Ejército Rojo. Una vez se detuvieron en el puerto pesquero de Palmnicken, las SS los fusiaron y ametrallaron inesperadamente a todos. De los 6.000 que había únicamente se salvaron 300 que huyeron entre la confusión del tiroteo.

Durante el penúltimo mes de la guerra en Europa, Abril de 1945, los campos del interior de Alemania también fueron evacuados. De los 45.000 que salieron de Buchenwald murieron 30.000, mientras que de los 3.000 que sacaron de Theresienstadt perecieron otros 2.500. Precisamente de Chequia las tropas estadounidenses encontraron a 30 mujeres judías muertas después de haberlas hecho caminar sin descanso más de 30 kilómetros.

Alrededor de 100.000 personas entre judíos, presos políticos o prisioneros de guerra murieron durante las “Marchas de la Muerte”.

 

Bibliografía:

Saul Friedländer, El Tercer Reich y los Judíos. Los años del Exterminio, Galaxia Gutenberg (2007), p.839-850

Lawrence Rees, Auschwitz, los nazis y la Solución Final, Planeta DeAgostini (2005), p.365-366
http://en.wikipedia.org/wiki/Death_marches_(Holocaust)