Imperio de Japón, Irak y Norte de África en la Shoah

 

Aunque el Holocausto siempre se relacionó con la persecución de los judíos en Europa, también en mucha menor intensidad se trasladó, cobrándose numerosas vícticas, al Asia Oriental ocupada por Japón, al Norte de África e Irak en Oriente Medio.

Japón y el Gueto de Shangai

Millones de crímenes cometió Japón durante la Segunda Guerra Mundial contra chinos, coreanos, malayos, indonesios, prisioneros aliados y otros asiáticos. Sin embargo menos conocida, en parte porque fue mínima, fue la persecución en algunos casos a los judíos y su relación con el Holocausto. El hecho más importante fue el del Gueto de Shangai.

Desde que Japón se hizo completamente con Shangai en 1941 tras el ataque de Pearl Harbor, se confinó a los extranjeros dependiendo de la nacionalidad en delegaciones especiales, las cuales con privilegios mayores fueron para inmigrantes alemanes y los propios ciudadanos japoneses. Los grandes desfavorecidos, además de los propios chinos locales, fueron los judíos, la mayoría de origen ruso y polaco, a los que se les encerró en el llamado Gueto Judío de Shangai para separarles del resto de ciudadanos e inmigrantes.

Militares japoneses revisan la documentación de los judíos para su deportación al Ghueto de Shangai.

El Gueto Judío de Shangai fue la única gran muestra de antisemitismo en la Guerra del Pacífico. Tenía 2 kilómetros cuadrados que debían albergar a 20.000 judíos repartidos en 811 bloques de apartamentos con un total 2.776 habitaciones, es decir, que tenían que convivir 7 u 8 inquilinos por habitáculo. Las leyes raciales que los japoneses impusieron exclusivamente en el gueto fueron una copia de las de Europa: la estrella de David en el brazo, prohibiciones abusivas o permiso especial para salir fuera de los muros, incluso se organizó una policía judía armada con porras para colaborar con los japoneses llamada Guardianes de la Casa (Pao Chia). Sólo en el primer mes murieron 300 personas en el gueto por las malas condiciones, normalmente por enfermedades como la viruela, tifus o el cólera. Las tropas japonesas mostraron total deshumanidad con los que intentaban escapar, pues muchos lo hacían escondidos en los carros de cadáveres que cada noche salían del gueto para evitar epidemias, pero entonces se topaban con las patrullas de soldados japoneses, los cuales en infinidad de ocasiones encontraban a los fugados hundiéndoles la bayoneta en el pecho o rajándoles con sables y katanas. A medida que la vida transcurría en el gueto la situación se convirtió en un infierno para los miles de personas que vivían allí, muriendo cientos por las enfermedades, hambre o los desenfrenos de las tropas japonesas y los auxiliares colaboracionistas chinos, a veces estos últimos más violentos que los propios nipones. También por culpa de los bombardeos aliados y la ausencia de refugios antiaéreos en el gueto, 33 judíos perecieron bajo las bombas y 500 resultaron heridos, quedando otros 700 sin hogar.

Alemania presionó al Imperio Japonés para que procediese al exterminio de todos los judíos en el gueto de Shangai, así lo hizo saber el embajador germano Hermann Kriebel. Los japoneses estudiaron dicha posibilidad, incluso la Marina Imperial ideó un plan consistente en llenar un viejo barco mercante con todos ellos para dejarlo a la deriva y después hundirlo con un torpedo en medio del mar. Jamás se llevó tal acción a cabo, probablemente debido a las restricciones a las que estaba sometido Japón y el que perder un buque de grandes dimensiones cuando necesitaba abastecer las islas para dar el gusto a los alemanes no era la mejor de las ideas.

Como Japón no tenía un sentimiento antisemita (lo de Shangai fue puro oportunismo), no hubo persecución en el resto del Imperio Nipón. Por miedo a una “quinta columna” únicamente 8 judíos sionistas fueron encarcelados en Kobe, entre ellos Abraham Kaufman representante de asuntos hebreos en Manchuria.

Un día después de terminar la Segunda Guerra Mundial, el 3 de Septiembre de 1945, el gueto fue liberado por los Aliados. Hasta ese momento más de 1.000 judíos perecieron en el gueto de Shangai.

Irak

Irak entró por muy breve tiempo en la Segunda Guerra Mundial al lado del Eje, concretamente entre Abril y Mayo de 1941. Esto fue en parte gracias al golpe de Estado del militar Rashi Alí-al-Gaylani con una organización política de carácter arabista y filofascista llamada Plaza Dorada que se acomodó en el poder.

El antisemitismo de los musulmanes y en especial de los ciudadanos derivó en una oleada de violencia por parte de la población y las tropas irakís contra los judíos de Bagdad en un pogrom del 1 al 2 de Junio de 1941. Hubo asaltos a comercios y sinagogas donde decenas de judíos fueron asesinados. Muchas casas hebreas fueron destuidas y Torás quemados en hogueras. Desde policías irakís hasta niños participaron en la sangría.

Durante el Progrom de Bagdad unos 500 judíos fueron asesinados a manos de los irakís, mientras que 2.000 resultaron heridos y otros 850 fueron detenidos o encerrados en cárceles de la capital, o en el peor de los casos enviados a prisiones en el desierto. Gracias a que esto sucedió poco antes de que llegaran tropas británicas a Bagdad, las masacres no llegaron a más.

Norte de África

Sobre el Norte de África el antisemitismo se desarrolló de manera diferente a Europa por su lejanía e ignorancia de los habitantes loacales. Las zonas principales fueron en especial Libia, seguida por Argelia, Marruecos y Túnez.

Libia, colonia de Italia, dictaminó leyes para segregar a los judíos de los árabes temiendo que puediesen ser utilizados por los británicos como una quinta columna. Para ello se abrieron en el Desierto del Sáhara los campos de internamiento de Giado, Sidi Azzaz y Buq Buq. Aunque el objetivo de los italianos y de los libios colaboracionistas no era matarlos, ya que simplemente querían separarlos hasta que la guerra acabase, a causa de las malas condiciones murieron 562 judíos.

Judíos de Túnez cargados con palas y equipo son castigados por los alemanes a realizar trabajos forzados en primera línea del frente.

Marruecos y Argelia, protectorados de la Francia de Vichy, aprobaron leyes antisemitas y de segregación. Diversas propiedades fueron confiscadas por los árabes y franceses en beneficio propio. Más de 5.000 judíos trabajaron como esclavos o fueron enviados a campos como los de Hadjerat M’Guil, Bou-Arfa, Djelfa, Bedeau o Berrouaghia. Otros trabajaron en el tendido del ferrocarril transahariano. A pesar de que fueron muchos los judíos convertidos en obreros forzados en esos países, siempre se respetó su vida.

Durante la ocupación de Túnez unos 3.000 judíos se usaron como auxiliares cavando las trincheras de los alemanes e italianos. En aquel trabajo cercano a la esclavitud morirían por culpa de las condiciones desérticas calurosas y los rayos del Sol más de 100 judíos.

 

Bibliografía:

Emilo Calderón, El judío de Shangai, Planeta (2009), p.36-150

Robert Lyman, Irak 1941, Osprey Publising (2006), p.86
http://www.paulbogdanor.com/holocaust/mideast.pdf
http://www.ushmm.org/wlc/en/article.php?ModeleId=10007311
http://en.wikipedia.org/wiki/Shanghai_Ghetto