Hambruna del Volga

El “hambre como arma” fue una de las formas más terroríficas de represión empleadas por el comunismo y también por la Unión Soviética durante el siglo XX. Oficialmente el primer gran crimen de este calibre tendría lugar en Ucrania, el sur de Rusia y Asia central entre 1921 y 1922 bajo el nombre de “Hambruna del Volga”.

Origen

Ucrania fue uno de los territorios más saqueados por la Rusia Soviética porque entre 1917 y 1920 los Destacamentos de Suministros de la Policía Política “Cheka” saquearon la mayor parte de los campos de cultivo, cereal, trigo y otros productos de subsistencia básicos para la población. A este esquilmamiento del mundo rural ucraniano, hubo también que sumar los abusos previos efectuados por Alemania y Austria-Hungría durante la Primera Guerra Mundial en 1918 y por Ejército Blanco durante la Guerra Civil Rusa en 1919, algo que en conjunción con la inoperancia bolchevique y al derroche de alimentos por parte del Ejército Rojo, condenó a una buena parte del país a morir de hambre.

Víctimas de la Hambruna del Volga en 1921.

Como Ucrania agotó todos sus recursos a finales de 1920, a partir de 1921 se desató una terrible hambruna que no sólo causó estragos en esa nación, sino en otras zonas del extinto Imperio Ruso como Siberia y Asia Central. Afortunadamente, la reacción de Vladimir Lenin y la Presidencia de los Sóviets fue rápida porque el 21 de Junio de 1921, después de haber recibido noticias acerca de muertes por inanición, los bolcheviques y numerosos intelectuales fundaron el Comité Pan-Ruso de Ayuda a los Hambrientos, una organización que curiosamente fue admitida como filial de la Cruz Roja Internacional y que al mismo tiempo estuvo supervisada desde Estados Unidos por la Asociación de Socorro Americana (American Relief Association o ARA) al frente del empresario Herbert Hoover. Gracias al trabajo filantrópico de estos voluntarios, se consiguió paliar los efectos de la carencia de alimentos, por lo menos hasta que Vladimir Lenin, contra todo criterio ético, ordenó disolver el Comité Pan-Ruso de Ayuda a los Hambrientos y arrestar a todos sus miembros para deportarles a campos de concentración en Siberia. La razón de este inexplicable suceso que obligó a la Cruz Roja Internacional a marcharse de Rusia, fue que el Partido Bolchevique encontró en el hambre una herramienta muy eficaz para eliminar a toda aquella población considerada “indeseable” como por ejemplo podían ser los habitantes de Ucrania.

Culpables: Intelectuales e Iglesia Ortodoxa

A sabiendas de la hambruna que iba a desatarse en el antiguo Imperio Ruso, el Partido Bolchevique, queriendo desviar la atención de su responsabilidad, tuvo que buscar un “culpable alternativo” que encontró en la Iglesia Ortodoxa. Con este “chivo expiatorio” esperaban por un lado hacer recaer sus crímenes en terceras personas y al mismo tiempo promover entre los campesinos el desprenderse de la idea de “Dios” porque al no recibir ningún tipo de ayuda divina para saciar su apetito, supuestamente se echarían en brazos del comunismo.

A inicios de 1922 la Iglesia Ortodoxa fue culpada de la hambruna en el sur de Rusia y por tanto objeto de una cruel persecución por parte de la Cheka que asesinó a 8.100 religiosos entre 2.691 sacerdotes, 1.962 monjes y 3.447 monjas. Al mismo tiempo en que se produjo esta matanza, las autoridades bolcheviques organizaron festividades antirreligiosas y demostraciones públicas para desacreditar al cristianismo, además de confiscar toda la plata y oro de las iglesias, así como otros objetos de valor propiedad del clero. Lógicamente este tipo de propaganda en ocasiones consiguió el efecto deseado porque se registraron 1.414 agresiones contra religiosos en las calles y decenas de miles de arrestos arbitrarios, sin contar con que en las grandes ciudades se contabilizaron 6 ejecuciones y 147 deportaciones en Moscú, y 4 fusilados y otros 76 deportados en Petrogrado. Incluso aquella población obrera que intentó protestar por el maltratro dispensado a los ortodoxos fue reprimida, como por ejemplo sucedió durante una manifestación en Shuya que fue repelida a tiros por el Ejército Rojo con un saldo de 10 muertos.

Junto con la Iglesia Ortodoxa, el Partido Bolchevique tuvo que buscar un segundo “cabeza de turco” porque la fe religiosa entre la ciudadanía en ningún momento se quebró pese a la brutal represión y al hambre en que estaba sometida. Así fue como los Sóviets culparon a los intelectuales, la mayoría de izquierdas (socialistas, mencheviques, comunistas moderados…), a los que acusó de sabotear el esfuerzo económico y trabajar como “agentes encubiertos” al servicio de Occidente. Fue entonces cuando la Cheka al frente del comisario Felix Dzerzhinsky, asesinó y deportó a campos de concentración a miles de profesores, historiadores, filósofos, artistas, científicos, etcétera.

Hambruna del Volga

Oficialmente la “Hambruna del Volga” alcanzó su cénit en la primavera de 1922 al afectar todas las zonas rurales de Rusia y Ucrania, sobretodo en las áreas adyacentes al Río Volga. El desabastecimiento durante este período fue tan pronunciado y las existencias de víveres tan escasas, que en cuestión de semanas la población empezó a desfallecer sin remedio, primero los niños y ancianos, seguidos por los adultos de mediana edad. A pesar de que muchos campesinos intentaron asaltar los almacenes de comida que eran propiedad del Partido Bolchevique, la mayoría fueron asesinados a tiros por los destacamentos armados de la Cheka.

Niños muertos de inanición a causa de la Hambruna del Volga.

Las epidemias surgidas como consecuencia a la “Hambruna del Volga” dejaron un rastro de muerte todavía mayor, especialmente en Ucrania, como por ejemplo proliferaron en las ciudades de Odessa, Kharkov, Mykolayiv, Poltava, Kremenchuk, Katerynoslav y Zaporizhzhia, así como en la cuenca industrial de los Donets. Solamente en Mykolayiv más de 1 millón de personas se vieron contagiadas por enfermedades, mientras que en Katerynoslav se registraron unas 730.000, viéndose en esta última casos de canibalismo con los cadáveres de los muertos.

Entre las peores consecuencias que dejó la “Hambruna del Volga” estuvo la suerte de los niños porque millares de pequeños quedaron abandonados a su suerte en las calles, ciudades y orfanatos después de haber perdido a sus familias. A pesar de que muchos de ellos también fallecerían, hubo un gran número de supervivientes que se dedicarían a una vida de delincuencia y marginación, siendo desde entonces conocidos con el apodo de “bezprytulni”.

Al mismo tiempo que en Ucrania y el sur de Rusia, también la “Hambruna del Volga” alcanzó grandes espacios de la Eurasia y el Turkestán. Ése fue el caso tanto del Cáucaso (Georgia, Armenia, Azerbayán, Chechenia, Ingusetia, Daghuestán, etcétera) como del Asia Central (Kazakhistán, Uzbekistán, Kirguizistán, Tayikistán y Turkmenistán), donde no sólo cientos de miles de personas perecieron por falta de alimentos, sino que cualquier tipo de protesta, la mayoría encabezada por movimientos secesionistas, fue reprimida con millares de disidentes fusilados y deportados a Siberia.

Conclusión

Aproximadamente la “Hambruna de Volga” dejó un rastro de 5 millones de muertos en Ucrania, el Cáucaso, Asia Central y el sur de Rusia. De la misma forma, otros 30 millones de ciudadanos se vieron afectados en mayor o menor grado por la falta de alimentos durante el período comprendido entre 1921 y 1922.

Las consecuencias más directas de la “Hambruna del Volga” fueron una reordenación del mundo rural en la Rusia Soviética y también la conocida como “Diáspora Ucraniana” que condujo a la emigración de cientos de miles de ucranianos a Europa Occidental, Estados Unidos y Canadá. Curiosamente y como coincidencia cronológica a esta tragedia, el hambre remitió oficialmente el 30 de Diciembre de 1922, coincidiendo con la fundación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

 

Bibliografía:

-Stéphane Courtois, El Libro Negro del Comunismo, “Capítulo 5. Del Tambov a la hambruna”, Ediciones B (2010), p.165-178
-http://www.ukrweekly.com/old/archive/1988/458814.shtml
-http://granguerra.crearforo.com/1-es1656.html?start=0