Shoah en Grecia

 

Muchos judíos ignoraban cual iba a ser su suerte cuando el Eje ocupó Grecia en Abril de 1941. El país quedó dividido en cinco administraciones, siendo tres de ellas ocupaciones en el Epiro, Peloponeso y Corfú (Italia); Tracia y Macedonia (Bulgaria); y Salónica y Creta (Alemania); más la existencia dos gobiernos autónomos colaboracionistas griego-macedonios consistentes en el Estado Helénico y el Reino del Pindo.

Como era de esperar, en la zona de ocupación alemana las medidas antisemitas empezaron a tener efecto desde el principio, lo mismo que en el Estado Helénico dirigido por el Primer Ministro Constantino Logothetopoulos. Italia y el Reino del Pindo no adoptaron nada en contra de los judíos, fue más, incluso los ayudaron a pasar a sus zonas donde estarían seguros. Bulgaria por otro lado imitó a sus compañeros en no tomar represalias contra los judíos, pero dejó una puerta abierta a que en el futuro podría hacerlo.

A lo largo de todo el Estado Helénico y la zona de ocupación alemana, las normas antisemitas se fueron imponiendo lentamente en todo el territorio y más radicalmente en Salónica. Vassilis Simonides, Gobernador de Salónica, animó a todos los salonicienses a actuar violentamente contra los judíos, con lo cual no faltaron los grupos de extrema derecha griegos que se dedicaron a apalearlos en las calles. Todas las bibliotecas hebreas y sinagogas fueron asaltadas y quemadas. El Cementerio Judío de Salónica, cuyas 500.000 tumbas databan del siglo XV, fue destruido, usándose las lápidas para pavimentar calles o como baldosas en la construcción de un campus universitario y una piscina.

Para evitar la violencia griega, las autoridades helenas y alemanas decidieron hacer una segregación de los judíos con el resto de la población en las ciudades más importantes. En Salónica los judíos fueron traslados a un gueto, separándolos de otros habitantes. Como líder de la Comunidad Judía Griega fue elegido el rabino Zwi Koretz, el cual tenía a su cargo miles de judíos, la mayoría sefardís, a los cuales tenía que gobernar, apoyándose para ello en la Policía Judía que a veces se mostraba más cruel que los propios alemanes o griegos. Aunque la mayoría de judíos ignoraba que iba a ser de ellos en el futuro, lo cierto es que muchos, sobretodo los más mayores, ya se temían algo malo cuando 20 años antes en la Primera Guerra Mundial habían sido víctimas de las masacres perpetradas por Turquía en el país hacia su comunidad y otras minorías, recuerdo que nunca se olvidaba.

Cuando se aprobó la Solución final, el Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, no otorgó la suficiente prioridad a Grecia, por eso mismo el genocidio judío empezaría de los últimos en la llamada “Operación Reinhard” respecto a otros países de Europa. Rolf Günther fue el jefe de las SS designado para la Solución Final en Grecia, teniendo como colaboradores subordinados a Dieter Wisliceny y Alois Brunner, además del delagado alemán en Grecia, Günther Altenburg, más las autoridades del Estado Helénico en Salónica representadas en la figura de Vassilis Simonides. Una de las primeras medidas de estos jefes fue aprobar como obligatoria la Estrella de David en las prendas de los judíos para ser identificados como tales. Por último se abrió un campo de trabajos forzados en Haidari.

Deportación de mujeres judías en Ioannina, Grecia.

El 15 de Marzo de 1943 empezaron a producirse grandes detenciones en masa por toda Grecia. Alemanes, búlgaros y colaboradores griegos deportaron hacia los campos de concentración de Auschwitz, Treblinka, Sobibor y Bergen-Belsen a 45.000 judíos de Salónica, Tracia y Macedonia, entre ellos al rabino Zi Koretz. En nudo ferroviario principal se situaba en Salónica, por lo que cualquier judío pasaba por su gueto como tránsito para posteriormente ir hacia Polonia a encontrar la muerte. Muchos judíos ni subieron a los trenes, pues las Fuerzas de Seguridad Griegas de vez en cuando cometían acciones de castigo en las mismas estaciones matando por diversión. Cuando acabaron estas operaciones únicamente 5.000 de los 50.000 judíos de la zona alemana al norte de Grecia habían sobrevivido.

 

Italia, mientras se extendía el Holocausto por Grecia, ayudaba en todo lo posible a los judíos para salvarlos de caer en manos alemanas. El cónsul Guelfo Zamboni en Salónica y el plenipotenciario Pellegrino Ghigo en Atenas, ayudaron a cientos de judíos a pasar a las zonas de ocupación italiana donde estaban seguros. La excusa alegada por los italianos fue que eran judíos de origen latino o se habían ganado el derecho de tener la nacionalidad italiana, ya fuera por méritos propios o por haber engrandecido la cutura nacional. Obviamente los alemanes se enfurecieron. Miles pudieron salvarse en el territorio controlado por los italianos, no obstante, las quejas alemanas fueron tan grandes que se hubo en una ocasión de entregar a 320 judíos a las SS.

Al iniciarse 1944, Himmler ordenó que Grecia fuera vaciada de judíos cuanto antes, para eso designó al jefe de las SS, Toy Burger. El 23 de Marzo se realizó por parte de alemanes y griegos una gran redada antijudía en Atenas, en la cual encerraron a todos los hebreos en la sinagoga más grande de la capital. Días después fueron enviados al campo de tránsito griego en Haidari, de allí, a lo largo de todo Abril se los deportó a Auschwitz para morir.

No se hizo en la Solución Final ni siquiera una excepción con las Islas del Mar Egeo, a pesar de ser el territorio más alejado de Europa que controlaban los alemanes en 1944. El 23 de Julio se iniciaron los arrestos en la Isla de Rodas y en la Isla de Kos. Precisamente en Rodas fueron detenidos 1.750 judíos y en Kos otros 96 más. Para trasladarlos a Europa se los introdujo en tres pequeños barcos de carga que zarparon el 28 y navegaron paralelos a la costa con Turquía durante dos días, sin agua ni comida y bajo tormentas en el mar. El 1 de Agosto desembarcaron en Grecia, hasta ese momento habían muerto en los barcos 171 judíos por las malas condiciones. Al cabo de dos semanas, los judíos isleños siguieron su viaje en tren de carga atrevasando Europa hasta Polonia. El 16 de Agosto aquellos judíos que venían de tan lejos fueron exterminados en las cámaras de gas de Auschwitz. Únicamente sobrevivieron 163 judíos de las Islas del Egeo (151 de Rodas y 12 de Kos).

Desmantelado Auschwitz, 54.040 judíos de Grecia habían sido exterminados allí, es decir, casi la mayoría de los 56.000 iniciales, un 96′ 5%.

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial en Grecia habían muerto durante el Holocausto a manos de los griegos colaboracionistas o alemanes un total de 65.000 judíos, apróximadamente el 80% de la población hebrea total.

 

Bibliografía:

Saul Friedländer, El Tercer Reich y los Judíos. Los años del Exterminio, Galaxia Gutenberg (2007), p.598-642
Lawrence Rees, Auschwitz, los nazis y la Solución Final, Planeta DeAgostini (2005), p.410
Ricardo Angoso, Del antisemitismo a la Solución Final, Shoah, Revista La Aventura de la Historia Nº77 (2005), p.24