Genocidio Karen

Los genocidios y limpiezas étnicas fueron prácticas habituales de todos los bandos tanto en Europa como en Asia durante la Segunda Guerra Mundial. En el caso del Lejano Oriente y más en concreto en la Birmania ocupada por el Imperio Japonés, tendría lugar una matanza sin precedentes que perpetraron los nacionalistas birmanos contra algunas de sus minorías, como por ejemplo ocurrió durante el Genocidio Karen.

Antes de la campaña de Birmania en 1941, el Ejército Imperial Japonés estableció una serie de contactos con el nacionalismo birmano que ansiaba ver liberada su patria del yugo del Imperio Británico, tal y como promovían el Partido Thakin del dirigente Aung San y el Bloque Libertario de Ba Maw. Gracias a un pacto secreto entre los independentistas birmanos y un grupo de agentes nipones al frente del oficial Keiji Suzuki, se reclutó a una fuerza de 200 voluntarios nativos en la llamada Minami Kikan (Agencia Sur), que conformaron el núcleo del Ejército Independiente Birmano cuando el Imperio Japonés invadió Birmania y liberó la capital de Rangún en 1942. Una vez consolidada la presencia de los japoneses en el país, los veteranos que habían peleado junto a los nipones, no sólo sintieron ganas de vengarse de los británicos, sino también contra todas aquellas minorías que hubiesen colaborado con las autoridades coloniales inglesas como por ejemplo hicieron los karen.

El 8 de Abril de 1942 fue constituido el Gobierno Baho en Rangún como una especie de “régimen satélite” de Japón. Al frente de los políticos Ba Sein y Tu Oke, esta administración clientelar apenas pudo ejercer un control efectivo del país porque en aquellos instantes todavía el Ejército Japonés y el Ejército Británico peleaban por el dominio de Birmania. Fue entonces cuando aprovechándose de aquel vacío de poder, los nacionalistas más radicales difundieron un mensaje xenófobo y azuzaron a masas cargadas de odio contra determinadas minorías, sobretodo contra los karen por su condición de cristianos y por haber cooperado con el Reino Unido.

Inesperadamente en Mayo de 1942, grupos de milicianos y soldados del Ejército Independiente Birmano armados con fusiles, espadas y machetes, a los que muy pronto se unieron civiles radicalizados, irrumpieron por sorpresa en las aldeas de los karen. Acto seguido y tras desatar una oleada de violencia acompañada de palizas y ensañamientos, cientos de chozas fueron arrasadas y miles de habitantes brutalmente asesinados, sin importar que las víctimas fuesen varones, mujeres, ancianos o niños. No obstante, mucho peor fue lo que ocurrió en los pueblos donde la población vivía mezclada porque se organizaron partidas de caza y se celebraron matanzas públicas a las que acudían centenares de vecinos para contemplar como la comunidad entera de los karen resultaba exterminada en medio de la plaza.

Las masacres en Birmania durante 1942 fueron conocidas con el nombre de “Genocido Karen” porque áreas enteras se vieron afectadas por la limpieza étnica, sobretodo Myitkyina y el Delta del Río Irrawadi, aunque también Papun porque en esta última cada noche los birmanos secuestraban y asesinaban a cien miembros de la tribu karen. A estas matanzas que acabaron con el fusilamiento de miles de personas, hubo que añadir las crueles torturas que en muchos casos las víctimas tuvieron que sufrir antes de fallecer, pues los birmanos linchaban previamente a los karen y luego los rajaban con bayonetas o cuchillos para que muriesen desangrados.

Durante los dos meses del “Genocidio Karen” entre Mayo y Junio de 1942, decenas de miles de karen fueron exterminados en Birmania (sólo se perdonó la vida a aquellos que se convertían al budismo). Curiosamente los mismos soldados del Ejército Imperial Japonés, pese a sus excesos cometidos en China o el Sudeste Asiático, quedaron escandalizados por el sadismo de los birmanos, por lo que en infinidad de ocasiones intentaron detener sus tropelías. De hecho como los nipones en algunos casos socorrieron a los karen, a veces se produjeron tiroteos contra sus socios birmanos como por ejemplo sucedió en determinados incidentes como los de Moulmein y Tenasserim.

No todas las víctimas en Birmania durante el año 1942 fueron karen porque los musulmanes que vivían en las inmediaciones de Rangún y el Delta del Río Irrawadi también fueron perseguidos y sus propiedades robadas a manos de los radicales birmanos, especialmente en la provincia septentrional de Arakán donde cientos fueron ejecutados por los soldados del Ejército Independiente Birmano. Ni siquiera se respetaron los matrimonios mixtos entre birmanos y musulmanes o karen, pues familias enteras fueron asesinadas, incluyendo la esposa inglesa de un ministro karen a la que mataron junto a su marido.

A mediados de 1942, el Ejército Imperial Japonés intentó poner orden en Birmania y disolvió al Gobierno Baho, al mismo tiempo en que cesó del mando de la Agencia Sur (Minami Kikan) al oficial Keiji Suzuki después de conocerse de que birmanos bajo su mando habían participado en las matanzas. Así fue como gracias a este tipo de iniciativas y a la seria amenaza de los soldados japoneses sobre las tropas del Ejército Independiente Birmano, en Julio de 1942 la violencia cesó y el “Genocidio Karen” se dio por finalizado en todo el país (aunque algunos crímenes aislados se registrarían hasta otoño de 1942).

Nunca más los karen serían molestados por el Ejército Independiente Birmano durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, un total de dos destacamentos de infantería karen se integrarían como unidades colaboracionistas del Ejército Imperial Japonés en la lucha contra los partisanos del Partido Comunista Birmano y los incursores británicos “chindits” entre 1943 y 1944.

El “Genocidio Karen” dejó un saldo de entre 50.000 y 60.000 miembros de esta minoría asesinados por el nacionalismo birmano en 1942, lo mismo que numerosos indios, musulmanes y algunos colonos blancos ingleses que fueron igualmente ejecutados. Ante esta gran cantidad de víctimas y la condición de limpieza étnica que tuvieron las matanzas, lo sucedido en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial fue un claro ejemplo de Crimen contra la Humanidad.

 

Bibliografía:

-Niall Ferguson, Forgotten Armies, Britain’s Asian Empire & the War with Japan, “1942: Debacle in Burma”, Penguin Books (2005), p.171-173
-Joyce Lebra, Japanese Trained-Armies in South East Asia, “Burma National Army” Editorial LSTEAS (2010, Hong Kong), p.63-64
-http://www.dictatorwatch.org/articles/karenintro.html