Fusilamientos de 1941

Cuando Alemania invadió la Unión Soviética el 22 de Junio de 1941, miles eran los presos que había en los gulags y diversos campos de concentración. Lógicamente y ante el riesgo que suponían para el régimen estalinista todos estos reos en caso de ser liberados por las tropas del Eje, miles de ellos serían ejecutados por los destacamentos de la Policía Estatal Soviética del NKVD.

Justo en el momento de producirse la “Operación Barbarroja”, había un total de 2.300.000 presos políticos en la Unión Soviética de los que 462.000 estaban en cárceles convencionales y otros 1.930.000 en gulags y campos de trabajo. A pesar de que con la invasión del Tercer Reich, muchos de los reclusos pensaron que Iósif Stalin tendría más benevolencia hacia ellos, quizá otorgándoles la libertad a cambio de prestar servicio en el Ejército Rojo, precisamente ocurrió todo lo contrario porque en muchos casos las órdenes fueron las de acelerar sus penas de muerte.

A comienzos de Julio de 1941, la NKVD que disponía de miles de nacionalistas presos en Ucrania, Bielorrusia, Estonia, Letonia, Lituania, Moldavia y Polonia Oriental, recibió la orden de su comisario Lavrenti Beria de ejecutar al máximo posible de ellos antes de que fuesen liberados por las fuerzas del Eje. Así fue como se sucedieron grandes fusilamientos masivos en que fueron asesinadas 10.000 personas en Lvov, 1.700 en Grodno, 1.500 en Stanyslavivi, 1.200 en la Prisión de Lutsk, 500 en Dubno, 300 en la Prisión de Brezhany y varios cientos en Jitomir.

Matanza de Lvov donde miles de ucranianos fueron asesinados por los soldados soviéticos del NKVD.

Durante todo el verano de 1941, las matanzas del Ejército Rojo contra los presos políticos en la retaguardia no dejaron de aumentar porque se registraron 800 bielorrusos fusilados en Berewecz, 570 ucranianos en Sambir, 260 lituanos en la Prisión de Kaunas, 250 estonios en Tartu, 79 bálticos en Telsiai y 20 granjeros en Katula. De hecho sólo en la región de Lutsk, miles de disidentes fueron puestos en fila y ametrallados con armas automáticas instaladas en las torretas de las tanques. Sin embargo las peores masacres ocurrieron más hacia el este, concretamente en Vinnitsa con el asesinato de 9.000 nacionalistas ucranianos y en Kharkov con la muerte de otros 8.000 rusos.

Oficialmente en Septiembre de 1941 tuvo lugar la última depuración con el fusilamiento de 150 presos políticos en Oryol. Hasta la fecha, alrededor de 40.000 personas habían sido fusiladas por el NKVD durante la retirada del Ejército Rojo en las fases iniciales de la “Operación Barbarroja”.

 

Bibliografía:

-Stéphane Courtois, El Libro Negro del Comunismo, “Capítulo 12. El reverso de una victoria”, Ediciones B (2010), p.299-304
-http://en.wikipedia.org/wiki/NKVD_prisoner_massacres