Conferencia de Wannsee

El Holocausto fue uno de los episodios más importantes de la Segunda Guerra Mundial y el siglo XX por implicar la destrucción de los judíos de Europa. Sorprendentemente, la aprobación de esta medida exterminadora tendría lugar en la llamada Conferencia de Wannsee cuando un grupo de altos cargos del Tercer Reich se reunieron para evaluar las ventajas y desventajas de poner en práctica la Solución Final.

Antecedentes

El “Problema Judío” tal y como era visto por el Tercer Reich, fue variando a medida que la Segunda Guerra Mundial se fue prolongando en Europa. Aunque antes del conflicto se había procedido a una “emigración forzosa” de los hebreos a países del extranjero, el estallido de las hostilidades impidió este tipo de prácticas, por lo que desde entonces la comunidad judaica tuvo que ser segregada en zonas de exclusión como la Reserva de Lublin o los Guetos de Varsovia, Lodz, etcétera. A partir de este imprevisto, se pensó en el “Plan Madagascar” consistente en crear una especie de “Estado Judío” al sureste de África en la Isla de Madagascar, algo que tuvo que ser descartado cuando Gran Bretaña decidió continuar en liza contra Alemania con el respectivo control de los mares por parte de la Marina Real Británica (Royal Navy).

Cristales del gas Zyklon B.

La segunda fase del “Problema Judío” se abordó con la invasión de la Unión Soviética durante la “Operación Barbarroja” durante la cual el Tercer Reich albergaba la esperanza de crear un “espacio vital” o “Lebensraum” siguiendo las doctrinas de la “Drang nach Osten” o “Empuje hacia el Este”. De esta manera se pensaba en colonizar con campesinos alemanes amplias áreas de Rusia y Ucrania, desplazando hacia oriente a los eslavos y vaciando de dichas regiones tanto a la población judía como a todos aquellos considerados “untersmench” o “infrahumanos” que serían deportados para vivir en la fría Siberia. De hecho y como paso previo a esta operación, ya se programaron grandes matanzas de judíos (aunque todavía no se tenía previsto eliminar a la totalidad de su raza) a través de los siguientes dos métodos: a) alentando a la población autóctona de Europa Oriental y los Balcanes a cometer pogromos contra los hebreos como hicieron fuerzas paramilitares formadas por ucranianos, bielorrusos, polacos, lituanos, letones, estonios, croatas, serbios y musulmanes; b) ejecutando sistemáticamente en fosas comunes a decenas de miles de personas que murieron fusiladas a manos de los Grupos de Acción de las SS (Einsatzgruppen).

Aproximadamente 1 millón de judíos fueron aniquilados durante la “Operación Barbarroja” en 1941, aunque el plan de enviar a Siberia a los millones que todavía residían en Europa se vino abajo cuando el Ejército Alemán fue derrotado durante la Batalla de Moscú y tuvo que suspender las operaciones de conquista en Rusia. A este problema también se sumó el ataque de Japón a Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941 que supuso el inicio de las hostilidades contra Estados Unidos, lo que desde el punto de vista del nacionalsocialismo alemán, significaba que la teoría de la “conspiración judía” acababa de consumarse, ya que como los financieros hebreos de Norteamérica habían presionado al Presidente Franklin Delano Roosevelt para unirse a la lucha contra las potencias del Eje, los judíos europeos pasaban a convertirse en una “quinta columna” que había que erradicar, mientras que los del resto del mundo en una plaga que tenía que ser borrada quirúrgicamente de la faz del Planeta Tierra.

Idea del Gas

A inicios de 1942 el Tercer Reich había tomado la decisión de aniquilar a los judíos de Europa, aunque todavía quedaba la cuestión de cómo hacerlo porque los pogromos y los fusilamientos de los “Einsatzgruppen” eran insuficientes para hacer desaparecer a millones de personas (y afectaban psicológicamente a la salud mental de los verdugos). Tampoco el método de asfixia practicado en el Warthegau con el asesinato de pacientes y discapacitados en el interior de talleres que relleneban con monóxido de carbono desde simples motores demostró ser efectivo porque las víctimas tardaban mucho en morir y el gasto de combustible era enorme (cuando el Ejército Alemán necesitaba urgentemente gasolina para mover sus tanques). No obstante y pese el fracaso de este último sistema, el “Einsatzgruppe C” destacado en Ucrania al mando del general Max Thomas y su unidad especial del “Einsatzgruppe 4a” al frente del oficial Paul Blobel, reunieron una flota de 130 camiones del modelo Sauer a los que añadieron cajas herméticas , en cuyo interior comenzaron a matar por falta de oxígeno a 40 personas por vehículo mientras gritaban desesperadas “¡Queridos alemanes, dejádnos salir!”. Curiosamente y a lo largo de varios meses, miles de judíos fueron asesinados de este modo en Ucrania, Bielorrúsia, Serbia y Polonia, por lo menos hasta que el coste económico y la lentitud del proceso obligaron a las SS a cancelarlo.

Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, y Reinhard Heydrich, ambos artífices de la Solución Final.

El descubrimiento que impulsaría la Solución Final tendría lugar fruto de una casualidad en el campo de concentración de Auschwitz después de que unos trabajadores dedicados a la desinfección de ropa, dejaron por error encerrado a un gato que murió intoxicado por la sustancia Zyklon B. Como el suceso llamó la atención a los guardias de las SS, uno de los capataces expresó: “¿Por qué no usarlo con seres humanos?”. Fue entonces cuando unos prisioneros de guerra soviéticos fueron introducidos en los sótanos tapiados del Barracón Nº II y gaseados exitósamente con Zykon B. A esta prueba siguieron otras similares con seres humanos que en todas las ocasiones perdieron la vida instantáneamente tras respirar los gránulos tóxicos que desde ese momento comenzaron a ser fabricados en forma de pastillas por la Compañía DEGESH (Deutsche Gesellschaft für Schändlingsbekämpfung) que ya trabajaba en productos desinfectadores de la vestimenta militar del Ejército Alemán desde tiempos de la Primera Guerra Mundial.

El Zykon B fue elegida como el principal arma exterminadora para el Holocausto a partir del año 1942. Sin embargo muy pocos en Europa eran los que sospechaban hasta que límite eran capaces de llegar las altas esferas del Tercer Reich, ya que ni siquiera la retención de 2.000 judíos que las SS impidieron entrar en la neutral España cuando el Gobierno de Madrid les concedió permiso para refugiarse en la Península Ibérica dentro del marco de la “emigración al extranjero”, despertó las alarmas entre la comunidad hebrea del continente. Solamente el poeta Abba Kovner de 23 de años que vivía en Vilna, fue el único que advirtió que estaba convencido de la existencia de un plan de aniquilación total de los judíos, aunque por desgracia nadie le escuchó, salvo 250 simpatizantes de la Escuela Pública de los Pioneros que marcharon a los bosques de Lituania, en donde crearon una guerrilla bautizada como la Organización de Partisanos Unidos (Fereynegte Partizaner Organizatsye). De hecho, el tiempo daría la razón a estos combatientes porque el último paso que le quedaba por dar a la Alemania Nacionalsocialista era dotar a la Solución Final de un carácter jurídico y legal que se aprobaría en la Conferencia de Wannsee.

Conferencia de Wannsee

Al mediodía del 20 de Enero de 1942, en el Número 56-58 de la Calle Am Grossen de la localidad de Wannsee a las afueras Berlín, un total de catorce personas de alto rango del Tercer Reich se citaron en el antiguo edificio de la Policía Internacional (Interpol) para decidir el destino de los judíos de Europa. Al frente de Reinhard Heydrich, una las más importantes personalidades de las SS, la reunión que estaba prevista para el 9 de Diciembre de 1941 (y que tuvo que ser aplazada tras el ataque a Pearl Harbor el 7 de Diciembre), recibiría el nombre de Conferencia de Wannsee por ser el lugar en el que se daría un “Sí” o un “No” a la puesta en práctica de la Solución Final.

Reinhard Heydrich = Jefe de la Gestapo y del Servicio de Inteligencia (SD), más 2º Jefe de las SS y Gobernador del Protectorado de Bohemia-Moravia.
-Adolf Eichmann = 2º Jefe de la Gestapo.
-Wilhelm Stuckart = Ministro de Interior.
-Ronald Freisler = Ministro de Justicia.
-Karl Eberhard = Comandante de la Policía del Tercer Reich.
-Heinrich Müller = Jefe de Policía del Tercer Reich.
-Erich Neumann = Secretario del Plan Cuatrienal.
-Alfred Meyer = Delegado del Ministerio del Reich para los Territorios Ocupados del Este.
-Josef Bühler = Delagado del Gobierno General de Polonia.
-Gerhard Klopfer = Delegado del Partido Nacionalsocialista Alemán (NSDAP).
-Friedrich Kritzinger = Delegado de la Cancillería del Tercer Reich.
-Martin Luther = Delagado del Ministerio de Asuntos Exteriores.
-Otto Hofman = Jefe de la Oficina de Raza y Colonización.
-Rudolf Lange = Comandante de la Policía de Letonia.

La Conferencia de Wanssee la abrió Reinhard Heydrich como anfitrión mientras el resto escuchaba alrededor de una mesa siguiendo un anexo con una copia de autorización firmada por el mariscal del aire Hermann Goering. Según el discurso, el representante de las SS explicó la necesidad urgente de exterminar a los judíos de Europa, a quienes considerada máximos responsables de la propagación del comunismo y de la entrada en la contienda de Estados Unidos, empleando para dicha labor el método del gas Zyklon B en cámaras de gas dentro de campos de exterminio como Auschwitz, Treblinka, Sóbibor, etcétera. También se mostró un mapa del mundo, en cuya superficie se debía dar prioridad a la liquidación de los hebreos dentro de las fronteras del Tercer Reich, el “Lebensraum” en Europa Oriental y la Europa Ocupada en este orden, seguidos por naciones cobeligerantes como Eslovaquia, Italia y Croacia, la Francia de Vichy y sus colonias del Norte de África, y en un bloque aparte la Península de Escandinavia, antes de procederse a los estados neutrales como España, Turquía, Suecia, etcétera, y los países vencidos del bando de los Aliados Occidentales como el Reino Unido y la Unión Soviética desde los Montes Urales hasta el Estrecho de Bering. Incluso otros de los conferenciantes, Adolf Eichmann, propuso erradicar a la población judaica del mundo árabe y Oriente Medio aprovechando sus contactos el rector del islam suní, el Gran Muftí de Jerusalem Amín al-Husseini, para continuar con la colaboración de sus socios del Tercer Reich en Asia como el Imperio Japonés, así como las futuras zonas sometidas en el resto del Planeta Tierra en América, África y Oceanía.

Fases de la Solución Final:
-1. Tercer Reich: Alemania, Austria y Protectorado de Bohemia-Moravia.
-2. “Espacio Vital” de Europa Oriental: Rusia, Ucrania, Bielorrúsia, Polonia, Países Bálticos y Cáucaso.
-3. Países Ocupados: Norte de Francia, Grecia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo.
-4. Países del Eje (antisemitas): Rumanía, Hungría, Eslovaquia, Croacia y Montenegro.
-5. Países del Eje (no antisemitas): Italia, Bulgaria, Finlandia, Serbia y Albania.
-6. Escandinavia (ocupada): Noruega y Dinamarca.
-7. Francia de Vichy: “Zona Libre” de Francia y Protectorados del Norte de África, Indochina y el Caribe.
-8. Neutrales de Europa: España, Potugal, Suecia, Suiza, Irlanda, Islandia y Turquía.
-9. Asia: Imperio Japonés y la Esfera de Co-Prosperidad de la Gran Asia Oriental.
-10. Futuros de los Aliados (tras su derrota): Gran Bretaña y la Siberia Soviética.
-11. Mundo Árabe e Islámico: Oriente Medio, Egipto, Irán y Asia Central.
-13. América, África y Oceanía.

Durante la Conferencia de Wannsee, algunos de los representantes del Tercer Riech no estuvieron de acuerdo con Reinhard Heydrich en aplicar la Solución Final, como por ejemplo Erich Neumann, Secretario del Plan Cuadrienal, debido a que pensaba que los judíos serían más útiles trabajando como mano de obra en la industria bélica. A partir de entonces se generó una acalorada discusión en la que fue necesario servir coñac y pasteles ante lo que se vislumbraba como un debate largo y extenso. De hecho entre las cuestiones más polémicas estuvieron la definición legal de “judío”, la posibilidad de no utilizar las cámaras de gas para continuar empleando a los “Einsatzgruppen” o la necesidad de reservar a los hebreos más fuertes y sanos para construir la Autopista Durchgangsstrasse IV que debía unir Berlín con Moscú. Lamentablemente, los partidarios más radicales del Holocausto se fueron imponiendo a sus compañeros más moderados, hasta que tras una tensa votación, fue aprobada la desaparición de la raza judía y redactado un protocolo en los que se especificaron los términos “exterminación” y “liquidación”.

Residencia de la Oficina de Interpol donde tuvo lugar la Conferencia de Wansee.

Al terminar la Conferencia de Wannsee después de 90 minutos de reunión entre las más altas personalidades del Tercer Reich, ya nada podía parar la Solución Final. A partir de entonces y hasta el año 1945, millones de personas serían exterminadas mediante un proceso industrial a lo largo de toda la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Saul Friedländer, El Tercer Reich y los Judíos. Los años del Exterminio, Galaxia Gutenberg (2007), p.385-461
-Lawrence Rees, Auschwitz, los nazis y la Solución Final, Planeta DeAgostini (2005), p.132-136
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “Las SS una máquina de matar”, S.A.R.P.E. (1978), p.1472-1473