Conferéncia de Wansee: Aprobada la Solución Final

 

Antecedentes

Desde que había comenzado la Segunda Guerra Mundial el nacionalsocialismo no sabía cuál iba a ser el destino de los judíos. Con la Europa recién ocupada una de las posibilidades era enviarlos a una colonia en Madagascar, proyecto denominado Plan Madagascar, sin embargo la continuidad de Gran Bretaña en la guerra y el control de los mares lo hizo inviable. La otra alternativa fue separarlos de los ciudadanos europeos mediante reservas como la de Lublin o guetos como el de Varosvia. Cuando se inició la “Operación Barbarroja” en Junio de 1941 el antisemitismo llegó más lejos, pues se procedió a la eliminación en matanzas de los judíos de Europa del Este mediante dos opciones: a) alentando progromos entre la población civil y paramilitares ucranianos, bielorrusos, polacos, lituanos, letones, estonios, croatas o serbios; b) ejecuciones sistemáticas en fosas comunes por destacamentos alemanes de las SS denominados Grupos de Acción (Einsatzgruppe).

Idea del gas

Todas las anteriores medidas no convencieron para extinguir a los judíos de Europa del Este, por lo que se optó un método que ya se había empleado contra pacientes mentales en el Warthegau durante 1940 consistente en asfixiar personas en talleres mediante monóxido de carbono desde simples motores. Pero en esa ocasión se escogió un sistema nuevo ideado por Einsatzgruppe C de Max Thomas en Ucrania Meridional y su unidad especial el Einsatzgruppe 4a de Paul Blobel. Las primeras víctimas fueron prisioneros de guerra rusos que asfixiaron en el interior de un camión cerrado herméticamete con el tubo de escape conectado a la parte de atrás. Liquidados aquellos rusos, el Einsatzgruppe 4a en Ucrania empleó el sistema con varios camiones llevando grupos de 40 personas a las que introducían en los vehículos directamente desde las celdas, para luego cerrarlos y ahogarlos mediante el carbono mientras gritaban golpeando “Queridos alemanes, dejádnos salir”. Este tipo de operaciones se realizaron a lo largo de Ucrania, Bielorrúsia, Serbia y Polonia con una flota de 130 camiones modelo Sauer.

Gas Zyklon B en forma de cristales dentro de un tarro.

Finalmente sería en el campo de concentración de Auschwitz para reclusos políticos donde por casualidad se descubrió una forma sistemática de matar a poblaciones enteras. Unos trabajadores dedicados a la desinfección de ropa accidentalmente descubrieron que a través del gas Zyklon B era posible eliminar animales, gas preparado para matar escarabajos e insectos nocivos de la ropa que al entrar en contacto con el aire tras ser destapados los tarros liberaba ácido cianhídrico. Aquel descubrimiento ocurrió accidentalmente cuando un gato entró en la sala de desinfección y murió inmediatamente, expresando en ese instante un SS: “¿Por qué no usarlo con seres humanos?”. A raíz del suceso con el gato, a las SS se les ocurrió entonces que si animales morían con ese gas, las personas también. A modo de prueba se eligió a un grupo de soldados soviéticos prisioneros, a los cuales encerraron en los sótanos del Barracón Nº II que un momento antes habían tapado, falleciendo todos asfixiados al instante.

Superadas las primeras pruebas con éxito encomendaron a los fabricantes la producción de pastillas de Zyklon B, y eso que todavía los altos cargos de las SS no habían aprobado su uso. Del diseño se encargó la Compañía DEGESH (Deutsche Gesellschaft für Schändlingsbekämpfung), que ya trabajaba en la desinfección de la vestimenta militar en Alemania desde la Primera Guerra Mundial.

Motivos

Uno de los síntomas que el Tercer Reich empezaba a mostrar respecto a la cuestión de liquidar a los judíos de Europa, fue la suspensión de la política de emigración de judíos al extranjero. Los alemanes siempre habían permitido a los judíos marcharse de Europa si querían, pues su plan inicial era vaciar de hebreos Europa dejándoles ir al extranjero, incluso presionaban a otros países para que abrieran sus fronteras y los acogiesen. Sin embargo cuando España a finales de 1941 presentó 2.000 nuevas plazas para que judíos entrasen en su país, los alemanes que antes habían solicitado a Madrid eso mismo, sin explicación se echaron atrás, poniendo como excusa a los españoles que los hebreos estarían más seguros bajo su custodia en caso de que se les ocurriese sublevarse. Muchos se preguntaron a qué venía ese cambio de oponión, pues muy pocos sabían lo que se estaba cociendo.

Hasta ese momento nunca existió una idea segura sobre el exterminio total de los judíos de Europa y del mundo. Pocos imaginaban los límites de lo que podía suceder, uno de ellos fue Abba Kovner de 23 años de Vilna, primer judío en lanzar la proclama de los hebreos a la resistencia en una reunión clandestina con 250 personas en la Escuela Pública de los Pioneros donde se creó la Organización de Partisanos Unidos (Fereynegte Partizaner Organizatsye), la cual predecía en su propaganda que el III Reich en el futuro quería acabar físicamente con todos los judíos. La Gestapo tomó nota de esas primeras resistencias judías que ya contaban con partisanos en Lituania y Bielorrúsia haciendo premoniciones que todavía no eran ciertas, pero que pronto se convertirían en realidad.

Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, y Reinhard Heydrich, segundo al mando; los dos artífices de la Solución Final.

Tres causas fueron las que llevaron al planteamiento de la Solución Final. La primera fue que al no ser derrotada del todo la Unión Soviética, los judíos no podían ser trasladados a Siberia para que pudiesen desarrollar un Estado, lo mismo que el Plan Madagascar respecto al control de los mares por el Imperio Británico. La segunda fue el sentimiento de venganza por el 1 millón de alemanes del Volga residentes en la URSS prisioneros de los comunistas, los cuales fueron deportados y en muchos casos asesinados por orden de Iósif Stalin. La última y la definitiva razón fue la entrada en la Segunda Guerra Mundial de Estados Unidos cuando se produjo el ataque de Japón a la base aeronaval de Pearl Harbor en las Islas Hawaii. Grupos de presión judíos estadounidenses, lógicamente con ira hacia Hitler, presionaron durante mucho tiempo a Franklin Delano Roosevelt para que arrastrara a Norteamérica hacia la guerra. Como consecuencia de Pearl Harbor, los alemanes y las potencias del Eje en general, interpretaron una supuesta “teoría de la conspiración judía” para meter a Estados Unidos en el conflicto. Desde su punto de vista los judíos habían provocado una guerra mundial a la Humanidad y debían pagar como castigo. Como en este caso la víctima era la Humanidad, todos los judíos habían de ser exterminados de la faz del Planeta Tierra sin excepción, es decir, extinguir su raza por el bien de todos.

Conferéncia de Wannsee

A la hora del mediodía del 20 de Enero de 1942, en el número 56-58 de la Calle Am Grossen de la localidad de Wannsee, cercana a Berlín, en un antiguo edificio de la Policía Internacional (Interpol), un total de 14 personas de alto rango del Tercer Reich se citaron para decidir el destino de los judíos de Europa. Previamente se había enviado a los conferenciantes una invitación con un anexo que llevaba copia de autorización firmada por el mismo Hermann Goering. Teóricamente la tertulia estaba prevista para el 9 de Diciembre de 1941, pero el ataque japonés a Pearl Harbor el 7, dos días antes, obligó a posponerla. Del resultado de esa reunión, concocida como la Conferéncia de Wannsee, se daría el “sí” o el “no” a la puesta en práctica de la Solución Final.

Conferenciantes:
Reinhard Heydrich = Jefe de la Gestapo y del SD (Servicio de Inteligencia), más 2º Jefe de las SS.
Adolf Eichmann = 2º Jefe de la Gestapo.
Wilhelm Stuckart = Ministro de Interior.
Ronald Freisler = Ministro de Justicia.
Karl Eberhard = Comandante de la Policía del Tercer Reich.
Heinrich Müller = Jefe de Policía del Tercer Reich.
Erich Neumann = Secretario del Plan Cuatrienal.
Alfred Meyer = Delegado del Ministerio del Reich para los Territorios Ocupados del Este.
Josef Bühler = Delagado del Gobierno General de Polonia.
Gerhard Klopfer = Delegado del Partido Nacional Socialista Alemán (NSDAP).
Friedrich Kritzinger = Delegado de la Cancillería del Tercer Reich.
Martin Luther = Delagado del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Otto Hofman = Jefe de la Oficina de Raza y Colonización.
Rudolf Lange = Comandante de la Policía de Letonia.

Abrió la conferéncia Reinhard Heydrich como representación máxima de la mesa y de las SS, desginado por el propio Himmler para influir sobre el resto de participantes. Su discurso se basó en buscar una rápida desaparición de los judíos de Europa cuanto antes y que se encontrasen soluciones, pues según él eran quintas columnas al servicio del enemigo, en especial trabajando para el comunismo y Estados Unidos. Un buen número de los conferenciantes miraron con buenos ojos las propuestas de Heydrich, sobretodo después de saber los métodos del gas Zyklon B con el que se podrían crear cámaras y centros industriales de millones de cadáveres. Se expuso un elaborado mapa y plan internacional para acabar con los judíos de Europa y más allá del continente. En el croquis estaban todos los judíos de las fronteras del Tercer Reich como prioridad a liquidar, la Europa Ocupada, el “Lebensraum” (espacio vital del Este), los otros países del Eje aliados de Alemania como Eslovaquia, Italia y Croacia, también la Francia de Vichy incluyendo a los judíos del Norte de África, así como un bloque aparte de Escandinavia que se dejaría en último lugar por tener poblaciones menores. Curiosamente también entraban los judíos de países neutrales como España, Portugal, Suiza, Suecia, Irlanda y Turquía, además de las naciones en el bando enemigo como Gran Bretaña y toda la Unión Soviética hasta su frontera helada con Alaska. Incluso Eichmann tenía contacto con el Gran Muftí de Jerusalem Amín al-Husseini, rector del mundo árabe, para una vez acabada la guerra eliminar a los judíos de los países bajo el Islam con colaboración de árabes, además se tenía pensado hacer lo mismo en Asia con la población judía de Japón, Manchuria y la Gobernación de Shangai en China que ese año ya habían tomado las mismas leyes antisemitas que en Europa.

Croquis de la Solución Final:
1. Tercer Reich: Alemania, Austria y Protectorado de Bohemia-Moravia.
2. Mandatos del Este Europeo: Rusia, Ucrania, Bielorrúsia y Cáucaso.
3. Países Ocupados: Polonia, Francia, Grecia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo.
4. Países del Eje antisemitas: Rumanía, Hungría, Eslovaquia, Croacia y Montenegro.
5. Países del Eje no antisemitas: Italia, Bulgaria, Finlandia, Serbia, Albania y Macedonia.
6. Escandinavia Ocupada: Noruega y Dinamarca.
7. Francia de Vichy: Zona Libre de Francia y colonias del Norte de África, Indochina y el Caribe.
8. Países neutrales europeos: España, Potugal, Suecia, Suiza, Irlanda, Islandia y Turquía.
9. Países del Eje en Asia: Japón, Manchuria, China de Nanking y Mandato de Shangai.
10. Futuros países Aliados vencidos: Gran Bretaña y Unión Soviética desde Urales a Alaska.
11. Futuros países árabes independientes: Oriente Medio, Egipto, Irán y kanatos de Asia Central.
12. Resto del Planeta Tierra.

Otros miembros de la Conferéncia de Wannsee sin embargo se escandilazaron al saber de lo que tenía planeado Heydrich, no estando de acuerdo. Pero curiosamente ninguna por razones humanitarias, sino que más bien pensaban como Erich Neumann, creyendo que los judíos serían mucho más últiles trabajando en la industria bélica como mano de obra para ganar la guerra. Heydrich tuvo en cuenta los que serían necesarios como esclavos en la construcción de la carretera que debía unir Rusia con Berlín, la Durchgangsstrasse IV. Otro debate fue el problema psicológico de los pelotones de fusilamiento al matar gente o la definición legal de “judío”. La reunión fue acalorada y tensa, aunque para distraerse los conferenciantes tenían bebida y dulces sobre la mesa. Poco a poco se fue llegando a un acuerdo y al final los partidarios del exterminio total se fueron impusiendo a sus compañeros. Por votación fue aprobada la extinción de los judíos de Europa por amplia mayoría y redactado el protocolo de como debía hacerse, incluyéndose en los textos las palabras “exterminación” y “liquidación”. Acababa de aprobarse el genocidio completo de todo un pueblo.

Residencia en donde tuvo lugar la histórica Conferéncia de Wansee.

Con la Conferéncia de Wannsee el Holocausto, Shoah o Solución Final estaba ya en marcha y era inevitable.

 

Bibliografía:

Saul Friedländer, El Tercer Reich y los Judíos. Los años del Exterminio, Galaxia Gutenberg (2007), p.385-461
Lawrence Rees, Auschwitz, los nazis y la Solución Final, Planeta DeAgostini (2005), p.132-136
Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Las SS una máquina de matar”, S.A.R.P.E. (1978), p.1472-1473