Comienzos Criminales Bolcheviques

Muchos meses antes de producirse la Revolución Bolchevique de Noviembre de 1917, concretamente tras la Revolución de Febrero de 1917 que coincidió con la caída del zarismo y el establecimiento de la República Rusa en forma de una democracia occidental, el Partido Bolchevique de Vladimir Lenin ya empezó a realizar sus preparativos para tomar el poder e imponer el terror. Con tal finalidad, los radicales se aprovecharon de la fragilidad del Gobierno Provisional del Presidente Alexander Kerensky, quién tras negarse a sacar a Rusia de la Primera Guerra Mundial, despertó una oleada revolucionaria de violencia muy difícil de frenar que constituiría un precedente de lo que posteriormente serían los crímenes comunistas.

Preludio

Fracasada la “Ofensiva Keresnky” en el verano de 1917 que preveía derrotar en el Frente Oriental a las fuerzas conjuntas desplegadas por los Imperios Centrales encarnados por Alemania, Austria-Hungría y Turquía, el Ejército Ruso fue víctima de una caótica retirada y de un amotinamiento generalizado que cubrió todo el teatro de operaciones desde Estonia hasta el Mar Negro. Repentinamente, las traiciones y los motines se multiplicaron primero en unidades enteras de tipo regimiento y luego de división, negándose los soldados a cumplir las órdenes de sus jefes y en miles de casos asesinando cruelmente a sus mandos. Sin responsables que pusieran orden a la situación, la anarquía se extendió y los soldados se lanzaron a una oleada de pillajes contra cuarteles y depósitos militares. Acto seguido, las aldeas rusas fueron el siguiente objetivo de aquellos desertores, quienes hambrientos y descalzos, saquearon sin compasión, robaron cosechas, violaron campesinas y asesinaron judíos. Tampoco faltaron el alcohol y las borracheras como sucedió tras una incursión al depósito de bebidas alcohólicas de Koniujy, o incluso la violencia contra la población civil para obtener ropa o alimentos. Salvo por algunos vanos intentos de frenar el caos, como fue el caso de la comandante del Batallón Femenino de la Muerte de la Muerte, María Bochkareva, que mató a tiros a una compañera por practicar sexo con un soldado, la mayoría de las veces los oficiales se vieron superados por los acontecimientos porque la avalancha de deserciones era ya imparable debido a influencia de la propaganda bolchevique. Así pues, bastaron un par de semanas para que se alcanzase la cifra de más de 2 millones de desertores, muchos de ellos equipados con armamento, que pulularon sin rumbo por las aldeas, pueblos y ciudades de la Rusia Occidental, Ucrania y Bielorrúsia.

Otro de los colectivos afectados por la “Ofensiva Kerensky” fueron los campesinos, que enfurecidos con el Gobierno Provisional por su decisión de mantener a Rusia en la Gran Guerra (lo que había dejado a la población rural sin medios para subsistir en el campo) y por retrasar constantemente la reforma agraria, se dejaron convencer por los agentes bolcheviques para sumarse a la violencia. De este modo fue, como cansados de tantas promesas rotas, los trabajadores agrícolas asaltaron miles de dominios señoriales y fincas agrarias, asesinando durante el proceso a cientos de propietarios en Tambov, Penza, Voronezh, Saratov, Orel, Tula y Riazán.

Primeros Crímenes

Al estallar la Revolución Bolchevique el 7 de Noviembre de 1917 tras el asalto al Palacio del Invierno y la toma del poder de los Soviéts en Petrogrado y Moscú, así como otras ciudades de Rusia, Ucrania, el Cáucaso y Asia Central, el Gobierno Provisional fue finalmente derrocado y con éste la República Rusa. Fue entonces cuando el Partido Bolchevique se alzó en el poder, inaugurando una nueva etapa de crímenes que muy pronto alcanzaría límites de violencia y crueldad inimaginables.

Justo un día después de haberse producido la Revolución Bolchevique, el 8 de Noviembre de 1917, se convocó una reunión extraordinaria en el Palacio del Táuride a la que asistieron todos los grupos políticos del recién derrocado Gobierno Provisional. Como era de esperarse, los partidos democráticos protestaron enérgicamente por lo sucedido hasta que los bolcheviques impusieron el orden cuando los milicianos del Comité Revolucionario de Petrogrado (CMRP), un brazo armado del Soviet, irrumpieron en la sesión y les hicieron callar a todos. Una vez silenciada la oposición política, Vladimir Lenin creó a toda prisa el Consejo de Comisarios del Pueblo (Sovnarkom) para otorgar cierta legalidad a las acciones del régimen, algo que hizo que muchos antiguos miembros del Gobierno Provisional, viendo que lo se venía encima, abandonaran el país para exiliarse en el extranjero.

Felixs Dzerzhinsky (izquierda), futuro líder de la policía política de la Cheka (derecha), y principal represor de la Rusia Roja.

Oficialmente el 10 de Noviembre de 1917, se produjo el primer crimen de la Rusia Bolchevique. Todo sucedió en la ciudad de Moscú, cuando un grupo del movimiento liberal-conservador de los Cadetes (Kadets) y algunos miembros de la Caballería Cosaca que se habían atrincherado en el Kremlin, se rindieron a la Guardia Roja para ser a continuación asesinados ante un pelotón de fusilamientos, salvo algunos afortunados que fueron encarcelados en una prisión estatal.

Como controlar a la oposición en Rusia iba a ser una tarea realmente difícil tras el asalto al poder del Partido Bolchevique, el nuevo Presidente del Sóviet, Vladimir Lenin, creó una serie de comisiones dedicadas a la represión que entraron en acción el 26 de Noviembre de 1917. A partir de esa fecha, se recortaron todos las ámbitos de la vida pública mediante el arresto de los funcionarios estatales de bancos, tesoro público, ferrocarriles, correos y telégrafos; con la supresión de todos los periódicos y diarios a excepción de la publicación bolchevique del Pravda; la desaparición de todos los programas de radio; y el requisamiento de apartamentos y automóviles privados.

Al celebrarse la Asamblea Constituyente que supuestamente debía instaurar la democracia en Rusia (programa previsto antes de la Revolución de Noviembre por el derrocado Gobierno Provisional), el Partido Bolchevique perdió las elecciones porque únicamente obtuvo el 24% de los votos. No obstante y como el poder militar estaba en manos de Lenin, sus seguidores acusaron al resto de los partidos de haber orquestado una manipulación electoral contrarrevolucionaria. Fue de este modo, como el 28 de Noviembre de 1917, el Partido de los Kadets fue ilegalizado; exactamente igual que a inicios de 1918 el Partido Obrero Social Demócrata Ruso (POSDR) y el Partido Menchevique. De dicha tarea se encargó la Guardia Roja que disolvió y arrestó a los 542 diputados de izquierdas (excepto los 165 diputados bolcheviques), asesinado a 20 por tener el atrevimiento de protestar y encarcelando al resto en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo de Petrogrado.

Durante los meses siguientes a la Revolución Bolchevique a lo largo de la primera mitad de 1918, todas las organizaciones y sindicatos no afines a los Sóviets fueron ilegalizadas y sus miembros encerrados o ejecutados. Así fue como dio comienzo una etapa de la Historia de Rusia que muy pronto se haría famosa por el trágico nombre de “Terror Rojo”.

 

Bibliografía:

-Stéphane Courtois, El Libro Negro del Comunismo. “Capítulo 1. Paradojas y malentendidos de Octubre”, Ediciones B (2010), p. 61-78
José María Solé, La I Guerra Mundial como nunca se la habían contado. Volumen 5, “Petrogrado, revolución en la guerra”, Revista La Aventura de la Historia (2010), p.36-39
Antonio Elorza, La I Guerra Mundial como nunca se la habían contado. Volumen 6, “Bolcheviques al poder”, Revista La Aventura de la Historia (2010), p.30-35