Shoah en Bélgica

Cuando Bélgica fue invadida por Alemania en Mayo de 1940, las políticas antisemitas se exportarían desde el Tercer Reich. A la pérdida de derechos y abusos iniciales hacia los judíos, siguieron las deportaciones hacia los campos de extermino que hasta 1944 implicarían la desaparición de algo menos de la mitad de la comunidad hebraica belga durante la Segunda Guerra Mundial.

La ocupación de Bélgica estuvo dirigida por el Ejército Alemán y gestionada por el gobernador “gauleiter” Alexender Von Falkenhausen, un hombre que había sido veterano de la Primera Guerra Mundial en el asesoramiento a Turquía y consejero de la China de la Kuomintang durante la Guerra Sino-Japonesa, por lo que tenía una actitud muy indiferente respecto a los judíos y en cierto modo sentía cierta hostilidad hacia el nacionalsocialismo (su hermano de las SA había sido ejecutado por las SS en la Noche de los Cuchillos Largos). A pesar de todo, esta hombre de convicciones conservadores tenía que lidiar con unos superiores muy antisemitas y con dos movimientos locales anti-hebreos como eran los flamencos de la Unión Nacional Flamenca (Vlaamsch National Verbond o VNV) y los francófonos del Partido Rexista.

Oficialmente el 28 de Octubre de 1940 se aprobó en Bélgica el Estatuto Judío (Estatud des Juifs) que estipulaba la separación de los 70.000 hebreos, de los cuales el 6% tenían la nacionalidad belga, del resto de la ciudadanía flamenca y francófona. Entre las medidas adoptadas estuvieron la expulsión de las administraciones públicas, la identificación de su raza mediante tarjetas identificativas y la confiscación limitada de sus bienes, además de verse obligados a estar controlados por un consejo judío de sabios articulado en la Asociación de los Judíos de Bélgica (Association des Juifs en Belgique).

Incendio de la sinagoga de la Calle Van den Nest durante el Pogromo de Amberes.

El Pogromo de Amberes fue uno de los mayores episodios de violencia en Bélgica que tuvo lugar los días 14 y 17 de Abril de 1941 con motivo de la proyección de la película antisemita Jud Süss. Los pepetradores de esta espiral de odio fueron las milicias neerlandesas de la Unión Nacional Flamenca que destruyeron dos sinagogas, quemaron públicamente rollos de Torás e incendiaron la casa del rabino Marcus Rottenburg.

Al iniciarse la Solución Final en 1942, el “gauleiter” Alexander Von Falkenhausen junto a un equipo conformado por el jefe de la administración militar Eggert Reeder y el agregado Werner Von Bargen, convencieron al Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, de no deportar a los judíos belgas debido a que como en la Primera Guerra Mundial el Ejército Alemán había convertido en trabajadores forzosos a muchos ciudadanos de ese país, la iniciativa podría recordar a lo sucedido en 1914 y 1918, y por tanto desencadenar tumultos e incluso reforzar la causa de la Resistencia Belga. Así pues, sólo se acordó sacar a los inmigrantes judíos de Alemania, Polonia, Rusia o Checoslovaquia (que no tenían nacionalidad), saliendo el primer grupo de la Estación de Malinas el 4 de Agosto de 1942 hacia su muerte en el campo de exterminio de Auschwitz. A estas víctimas siguieron otros hebreos no belgas que fueron alojados provisionalmente en los campos de tránsito de Mechelen y Breendonk, antes de procederse a la deportación y asesinato de 15.000 de estas personas.

Como en otros lugares de Europa, la Iglesia Católica de Bélgica fue la institución que más judíos salvó y ocultó, sobretodo a cientos de niños que escondió en conventos y recintos sagrados; al mismo tiempo en que expresaba sus quejas a las autoridades del Ejército Alemán como fue el caso de la protesta manifestada por el cardenal Jozef-Ernest Van Roey. También los comunistas de la Resistencia Belga que militaban en la Organización de Trabajadores Inmigrantes (Main d’Oeuvre Inmigrée) libraron a algunos hebreos de la muerte, lo mismo que ciertos miembros de la monarquía como la Reina Elisabeth de Bavaria.

Entre inicios de 1942 y Julio de 1944, unos 10.000 judíos belgas fueron deportados y exterminados en el Holocausto, estando en el último transporte el famoso pintor Felix Nussbaum. Una vez el país fue liberado por los Aliados en Agosto de 1944, la cifra total de asesinados alcanzaba las 30.000 personas, el equivalente al 40% de la comunidad judaica de Bélgica.

 

Bibliografía:

-Saul Friedländer, El Tercer Reich y los Judíos. Los años del Exterminio, Galaxia Gutenberg (2007), p.125-643
-http://www1.yadvashem.org/yv/holocaust/about/09/balkans.asp